domingo, 25 de febrero de 2007

CELTIC FROST "To Mega Therion" (1985, Thrash Metal)



Tenía 18 años y me encontraba cursando primer año de la facultad, con un compañero intercambiabamos cintas de bandas metálicas. En medio de cintas que iban y venían incesantemente un día me trajo “To Mega Therion” y mi vida cambió a partir de ese momento. Solo contemplar el arte de tapa (Ver arriba... las explicaciones sobran) era realmente fuerte, como todo lo que hace el pintor/ilustrador H. R. Giger. Celtic Frost sorprendió a la escena musical metálica no solo por el país de procedencia (Suiza, lo más cercano como antecedente era Krokus) sino por su oscurísimo y denso disco debut: “Morbid Tales”. En él se advertían influencias muy bien escondidas de Venom, Motorhead y algunos elementos del punk. Luego editarían un EP titulado “The Emperor’s Return” en donde ya la cosa se veía venir. Con “To Mega Therion” la banda llega a un pico muy alto siguiendo la misma receta que en “Morbid Tales” y el EP ya mencionado

El resultado es un sonido mucho más compacto, preciso, contundente y “negro”. Cada riff, corte, machaque, golpe de bombo, coro femenino (Fueron los primeros en incluir esto en todo el metal extremo), todo pero absolutamente todo en cada track es un electroshock al sistema nervioso central del oyente, una bofetada en la cara, la blasfemia pura hecha placa. El disco se inicia con una de las intros instrumentales que más miedo me ha dado en la vida (Ideal para escuchar en la más absoluta oscuridad, o en un campamento), la guitarra de Tom Warrior es acompañada con arreglos clásicos de Dominic Steiner que se fusionan con trompetas francesas dando a luz una suerte de pompa fúnebre llamada “Innocence And Wrath”.

Acaso el sonido de guitarra obtenido por Warrior en “To Mega Therion” sea el pilar en donde se apoya la propuesta de la banda: sus riffs son hiperdistorsionados, sanguinarios, asesinos, filosos y lastiman a los oídos (Por momento se asemeja a una licuadora) haciendo que uno clame por más en lugar de taparselos. En el aspecto vocal suena parecido a Cronos (Venom) pero más macabro.

“The Usurper” molesta, irrita, ofende los sentidos sin misericordia pese a que en el bridge se cuele algun coro de soprano (Claudia-Maria Mokri). Reed St. Mark parece un artillero que le dá a la batería sin respiro, secundado por el bajo de Martin Ain (En la mayoría de tracks grabó Dominic Steiner ya que Ain iba y venía en esas semanas dado a diferencias personales durante la grabación) y los violazos ya mencionados de Warrior. “Jewel Throne” es otra estocada al tímpano con riffs y breaks de tempo letales. A partir del descontrol que arranca de 01:48 hasta casi el fin del tema uno escucha el caos hecho música. Voces infernales de Warrior, machaque frenético de la sección rítmica de St. Mark/Ain, dan ganas de subir el volumen del equipo para que este escupa fuego. El sonido en todo el disco es nitido y macizo, lo cual resalta aún más el clima tenebroso que se percibe en los 10 temas que componen el mismo. “Dawn Of Meggido” es un tema doom, pesadísimo, creando un clima de asfixia, angustia, densidad y opresión, los arreglos orquestales sumamente logrados hacen sentir a uno dentro de cualquier cuento de H. P. Lovecraft. En su letra Warrior clama:

Humillado en forma humana...
Tenemos que morir para renacer...
Esperando el Juicio Final...
Temas de Carne...
Esclavos de la lujuria...
La cruz ya ha fracasado....

El mejor tema del disco es “Circle Of The Tyrants”, sintetizando en forma magistral lo que Celtic Frost puso en juego en todos los temas. Riffs destroza-neuronas, la batería va desde el mid-tempo hacia la velocidad más pura, la soprano alcanzando notas de tinte oscuro. En su letra Warrior vocifera...

Luego de terminada la batalla...
Las arenas han absorbido la sangre...
Todo aquello que quedó...
Es la amargura de la desilusión...
¡Círculo de los Tiranos!

Sigue la devastación con una seguidilla de descargas con las mismas carácterísticas (“(Beyond The) North Winds” y “Fainted Eyes”).


Luego del instrumental “Tears In a Prophet’s Dream” viene uno de los temas más logrados del disco: “Necromantical Screams”, acaso en donde se luce más la soprano sin sacrificar un gramo de pesadilla en el mismo. Una banda esencial en el rock más extremo, aquel que dio a luz a todo el death metal sueco (Desde Entombed, Obituary a los actuales Opeth hicieron covers de la banda) y esparció su peste en todo el death/black metal en general. “To Mega Therion” es una oda a la distorsión, oscuridad y los climas más siniestros que puede percibir un ser humano.

Calificación: 9/10

GRAVESTONE “Creating A Monster” (1986, Heavy Metal)


Corría mi adolescencia y me encontraba en la disquería “In Rock” (Galería Corrientes Angosta) encargando el “Denim And Leather” de Saxon (sisi, para que me lo graben en cassette, debo una review de ese CD). De repente el disquero cazó un vinilo y un riff de guitarra me estampó contra la pared. Luego seguía esa viola pero con un bajo y batería aplastante, después un cantante agudo y bien metalero. Lo puso a todo volumen, les cuento que los vinilos puestos a todo vapor era otro tipo de potencia en relación al CD (Ni mejor ni peor, distinta, el sonido era más orgánico y no tan digital). Todos nos caimos de culo, los 5 que estabamos le preguntamos al disquero “Quienes corno son estos HIJOS DE MIL PUTA?” clamabamos (Les recuerdo.... 1987!!!). La respuesta fue... GRAVESTONE. El riff de entrada de “Masters of the earth” es uno de los más memorables de la historia del metal, electrizante, metalísimo, facturado por Mathias Dieth (Luego se fue a U.D.O. y a Sinner), le precede una batería a puro snare (Cortesía de Dieter Behle), y se desata uno de los temas de heavy metal que más me emocionó en la puta vida con la garganta de Berti Majdan que te pone la piel de gallina. El resto del disco no llega a semejante proeza, pero es excelente. Empezando por sus músicos, como buenos alemanes, muy competentes.

Es obvio que Judas Priest, Accept y Running Wild influyeron en estos tipos, el machacoso/sumamente ochentosos “Right To Rock” y “You Can’t Take It With You” (En este último hay teclados en el coro pero están bien puestos). La cosa se pone lenta, amagan bajar la intensidad, pero no, fue por un minuto: “Creating A Monster” de martilla el coco al estilo Accept de “Restless And Wild”, y el doble bombo PURO final te taladra el timpano. “The End Of Our Love” suena medio comercialón ya del titulo, pero es un hard rock muy potente, con un coro memorable. El cantante de nuevo copa la parada. “Danger” y “Dirty City” son correctos temas, se dejan escuchar, anteceden al glorioso, épico y sublime riff que arranca en el tema “Illusions”.

Afortunadamente, años después lo trajo Excalibur en CD, una edición europea limitada que incluía también su album debut “Victim Of Chains” (Mucho más debil que este). Se imaginan que apenas la vi en la batea me tiré de cabeza hacia ella. ¿Buscan Metal?. ¿Más metal?. ¿Decibeles?. ¿Riffs que te estampen?. Prueben con este disco, no se van a arrepentir y hasta me lo van a agradecer!

Calificación: 9.5/10

MOTLEY CRUE “ Shout At The Devil” (1983, Hard Rock)



Tenía 16 años, pero entre los 12 y 15 descubrí bandas norteamericanas como Twisted Sister, W.A.S.P. y Ratt. Iba comprando los cassettes que se editaban por acá hasta que encontré a Mötley Crüe con este disco (cassette en mi caso) en una batea del Centro Cultural Del Disco), el cual considero lo mejor por lejos de su discografía. En los noventas me lo compré en compact cuando Musimundo inundó sus disquerías con las importaciones. “Shout At The Devil” es un hard rock atorrante, con mucho desparpajo y “glam” (Tal como se denominaba a ese tipo de bandas). Tras la intro macabra (“In The Beggining”), los tipos te vuelan la cabeza con el riff inicial del tema título. Suenan enojados, rebeldes y con muchas ganas de sonar... genuinos. Otro gran track es “Looks That Kill”, con Tommy Lee dandole duro a la bata.


Mick Mars no es un violero para nada brillante pero el hard rock de Mötley Crüe no necesita de muchos malabares interpretativos. Lo mismo Vince Neil con la voz, le mete ganas y juventud. Este disco es rock crudo y agresivo, tal como se escucha en “Bastard”. Hasta se animan a versionar con éxito “Helter Skelter” (De Los Beatles). Lo más parecido a un tema rápido lo encontramos en el muy pesado “Red Hot”. El resto del CD suma más aciertos, el rítmo contundente de “Knock em Dead, Kid” y “Ten Seconds To Love” para cerrar con el solemne “Danger”. Un gran disco que jamás la banda pudo superar. Todo lo posterior fue entre aceptable, mediocre y discreto, a excepción del Motley Crue sin Vince, pero ellos reniegan de ese discazo.

Calificación: 9/10

IRON MAIDEN "Somewhere In Time" (1986, Heavy Metal)


Recuerdo cuando fuí a comprar este lanzamiento en formato de cassete nacional al “Centro Cultural Del Disco” allá por diciembre de 1988. De decente edición para los bodrios que sacaba la industria nacional (sin las letras de los temas como de costumbre para quienes adquiríamos cassette), al menos uno podía escuchar los lanzamientos de La Doncella De Hierro decentemente gracias a que siempre vendieron muy bien en Argentina y EMI editó todo de ellos.

“Somewhere In Time” es mi disco preferido de la banda (Luego viene “Piece Of Mind”), hay varios factores para destacar: lograron redondear una grabación excelente, sin fisuras, los ocho temas son excelentes y la banda llega en su punto creativo más alto sin mutar su inigualable línea musical.

Para este disco deciden incluir guitarras eléctricas sintetizadas y sofisticar la producción sin sacrificar pesadez (Merito de Martin Birch, productor histórico de la banda).


La placa se abre con “Caught Somewhere In Time” creando un vendaval tremendamente épico. Tras una breve Intro (Con memorables ejecuciones de las violas) se desata el frenesí musical durante casi todo el tema sin tregua ni respiro, con un Dickinson cantando furiosamente, Dave Murray y Adrian Smith en momentos de trance con las guitarras (bien gemelas por momentos), y Harris/Mc Brain conformando la base rítmica que tanto caracteriza a esta banda.

Al terminar el tema uno queda absolutamente Knock-out.


“Wasted Years” tiene un riff muy interesante acompañado del formidable bajo de Steve Harris (¿Hace falta que escriba más de él?) y baja un tanto la intensidad sin sacrificar contundencia. Posee un gran coro y se convirtió en el primer single del álbum.

“Sea Of Madness” es más oscuro y retorcido que sus antecesores, por momentos las guitarras tiene leves guiños al thrash, pero a la par posee lindos pasajes melódicos amalgamados con las cabalgatas de Nicko McBrain en la batería.

En el bridge nuevamente hay grandes coros acompañados en este caso por una viola sintetizada, de la furia inicial a mitad de tema hay un interludio con una línea de bajo sumamente interesante.


Acaso el punto más alto del disco sea “Heaven Can Wait”, luego de su introducción elaborada en donde se entrecruza el bajo con punteos de viola, se desata toda la furia épica con un riff 100% maideniano.

Un chorus inolvidable en donde Bruce parece tocar el cielo junto a Murray y Smith. Duelos, más batallas entre los violeros, solos inolvidables, el bajo abriendose paso sin quedarse atrás (¿Alguna vez lo estuvo en Maiden?), en un momento el tema experimenta un cambio de interpretación cuando Bruce empieza a entonar “Take my hand.... I’ll take you to the promised land...” hasta subir su registro al máximo haciendo que al oyente se le ponga la piel de gallina, pegando el tiro de gracia con un coro inolvidable y un nuevo dueto de violas y la furia hecha música maravillosa.


El resto de los temas sigue con estos preceptos: violas inolvidables con duelos, gemelas a lo Thin Lizzy, solos sublimes, sonido más “depurado”, coros majestuosos, baterías épicas, Dickinson a tope (realmente excelente y de lo mejor del disco), bajo aplastante de Harris (Para variar), temas de más de seis minutos de duración.

“The Loneliness Of A Long Distance Runner” es uno de los más apasionantes, furibundo, intenso y con toda la adrenalina. Las violas crean duelos memorables y descargas de alto voltaje. La performance de Dickinson raya con la furia.

“Stranger In A Strange Land” tiene un clima muy logrado y fue el segundo single del álbum, el tema es el más “moderno” de toda la placa (Sin ser comercial).

“Deja Vu” zafa, es el tema más “flojo” sin ser para nada material de descarte.


El disco se cierra con el impresionante “Alexander The Great”. Luego de una introducción sumamente lograda (Con Nicko haciendo redoblantes como si se estuviera por desatar una batalla) en donde Bruce deja la garganta y el alma con una interpretación fulminante rememorando al mencionado Magno y a Macedonia.

Un gran disco de la Doncella.

Calificación: 10/10

IRON MAIDEN "Powerslave" (1984, Heavy Metal)



Este disco lo escuché luego de “Piece Of Mind” y “Somewhere In Time”. Tenía 14 años y me encontraba de vacaciones por Mar Del Plata, estaba pelotudeando por la peatonal San Martín junto a un amigo y se me ocurrió comprar el cassette nacional en una disquería muy grande que había por allí. En los 90 me lo compré en CD. “Powerslave” me pareció siempre un disco más acelerado, pesado y “directo” que su antecesor. Abren al mango con el aceleradísimo “Aces High” (Acaso uno de los temás más “rápidos” de toda la historia de Maiden), con Bruce Dickinson a toda furia dando catedra vocal y esa intro con las violas gemelas de Murray y Smith que re aparecen en partes del tema. “Two Minutes To Midnight” posee un riff de arranque asesino y un estribillo muy épico manteniendo ese sonido premeditadamente más crudo sin ser algo no elaborado. De estos dos primeros temas se filmaron sendos video clips. Sigue la placa de la mano de un excelente instrumental “Losfer Words (Big ‘Orra)” en donde las violas gemelas puntean, se baten a duelo, y como siempre Steve Harris y su bajo apuntalan toda la música. Uno de mis temas favoritos de todo el álbum es “Flash Of The Blade” con Bruce nuevamente a tope en el estribillo y lleno de una atmósfera oscura e intrincada. Siguen los temazos con “The Duelists” (Que cerraba el lado A del cassette), repitiendo exitosamente la receta: guitarras vibrantes y épicas, buenos estribillos, Dickinson mandando un agudo mejor que otro, y secciones instrumentales de Murray/Smith muy logradas. El viejo lado B se abría con el velocísimo “Back In The Village” (Escuchandolo uno puede comprender porque el 98% de las bandas de thrash citan a Maiden como influencia), a toda furia, intensidad, más duelos, solos, bajo galopante, Nicko McBrain con su forma de tocar característica pero ideal para la banda. Se cierra el disco con dos temazos larguísimos, el que le da titulo al álbum (Otro momento muy oscuro) que alterna ritmos “de galope” con momentos más calmos, y el brillante “Rime Of The Ancient Mariner” lleno de climas diversos que van desde la cabalgata 100% Maiden a aceleres, a mitad de tema tiene un interludio tenebrosísimo con el bajo de Harris y las violas. No es mi disco favorito de la banda, pero Maiden tiene demasiados discos excelentes como para dejar de hablar de éste. “Powerslave” desembocaría en la “World Slavery Tour”, gira que los pasearía por todo el mundo (Tocaron en Rock In Rio junto a Queen) y los catapultaría al éxito y reconocimiento masivo definitivo. Luego vendría ese disco en vivo registrado en esa gira (Long Beach Arena y Hammersmith Odeon)... “Live After Death”.

Calificación: 8/10

IRON MAIDEN "Piece Of Mind" (1983, Heavy Metal)


Pensar que solo tenía 12 años cuando fuí al "Centro Cultural Del Disco" en 1984 a comprar la edición nacional de este disco (En cassette), lanzado por EMI. Casi ni llegaba al mostrador de lo bajito que era. Este disco significó muchísimo para mí, me inició más en el heavy metal tradicional. Yo había empezado con Kiss como casi todos los de mi generación... ¡pero llegó Iron Maiden señoras y señores!.

Luego de pegar el batacazo con "The Number Of The Beast" (1982) y con Bruce Dickinson consolidado luego de la "Beast On The Road", la Doncella de Hierro debía redoblar la apuesta para seguir ascendiendo como lo venía haciendo desde 1979.

El baterista Clive Burr abandonaba la banda para irse a la agrupación francesa Trust. Su remplazante era Nicko McBrain... proveniente de Trust. El "cambiazo" fue beneficioso para ambas agrupaciones ya que el nuevo baterista le imprimió un sonido caracteristico con su ejecución. El disco arranca con "Where Eagles Dare". Dickinson canta más agudo que nunca, expeliendo energía y agresión como nadie.

La dupla de guitarras Murray/Smith se baten duelo tras duelo con sus guitarras, y a la par trazan pasajes gemelos (Influencias de Thin Lizzy para quienes desconocen). Steve Harris no se queda atrás con sus escalas que suben y bajan de la mano de su bajo. En "Revelations" la intensidad baja. Liricamente, Bruce se destaca por las historia que narra en la misma. La letra del tema está inspirada en "English Hymnal" de G. K. Chesterton.

Musicalmente el tema va desde pasajes de bellas guitarras, hasta cabalgatas épicas y líneas de bajo sublimes. Le precede "Flight Of Icarus", que trata de la Leyenda de Icaro. Por querer alcanzar el sol sus alas se derritieron, todo un símbolo de muchos aspectos de la vida cotidiana. ¿Cuantas veces por tratar de llegar más arriba de lo más arriba terminamos estrellandonos? .

Pese a ello en el tema, la banda parece "volar más alto que el sol" (Como dice la letra en su final). El himno y mejor tema del disco es, sin dudas "The Trooper". El riff de inicio es todo un clásico del metal. Nuevamente Bruce cantando al tope de sus posibilidades, las guitarras gemelas dibujan melodías maravillosas apoyadas en la solidísima base Harris/McBrain.

Los restantes temas son espectaculares y mantienen el nivel alto. Tanto "Still life", "Quest For Fire" (Gran riff de entrada), "Sun And Steel" (Con un coro que pone los pelos de la nuca erizados), y la extensísima "To Tame A Land". Este disco estableció a Iron Maiden dentro de la elite del heavy metal internacional, junto a sus co-terráneos Judas Priest.

Calificación: 9/10

AC/DC “Powerage” (1978, Hard Rock)


Este CD lo conseguí en digipack alemán allá por el 2002 (Luego de la bomba nuclear de diciembre del 2001). Musimundo liquidabalos saldos de mercadería que quedaban del 1 a 1 para al menos vender algo y aproveché la movida. “Powerage” es mi disco en estudio favorito de AC/DC de la era Bon Scott. Luego del crudísimo “Let There Be Rock” los australianos/ingleses incorporaron a Cliff Williams (Ex Home) en el bajo y grabaron este disco. El abrir con “Rock And Roll Damnation”, bien atorrante, rítmico y al grano es empezar un disco con el pie derecho. Le sobra gancho y desparpajo.

El sentimiento blusero con violas electrizantes de Angus y Malcolm Young dice presente en “Down Payment Blues”, y el rítmo adictivo junto a Bon Scott con toda su garra vocal lo hace en “Gimme A Bullet”. Ya advertimos que estamos escuchando un excelente disco de rock. Angus Young es un volcán tirando un riff tras otro como metralla. Malcolm Young es a mi gusto el mejor guitarrista rítmico del planeta (Y cerebro de la banda). Bon Scott era un vocalista carismático y sentimental más que técnico, lograba transmitir mucha “calle” con sus voces... y ni hablar de sus letras. Phil Rudd y Cliff Williams crean las mejores bases rítmicas de la historia.


Le siguen dos grandes clásicos “Riff Raff” (Con su electrizante riff de inicio) y “Sin City” (Que le encanta a mucha gente pero a mi me parece un tema más en la discografía de estos próceres).

“Powerage” es un disco con un tema más electrizante que otro, si bien amagan calmarse tanto en “What’s Next To The Moon” como en el muy logrado “Gone Shootin’”, se terminan de poner al mango (pero en serio) con los dos temas de cierre: el literalmente escupido “Up To My Neck In You” (100% headbangera) y mi tema preferido del álbum que lo cierra a toda adrenalina: “Kicked In The Teeth”, con Bon Scott alternando su voz en medio de riffs de los hermanitos que sacuden cualquier rascacielo.

“Powerage” ya mostraba a un AC/DC que de a poco se iba a comer el mundo. A este disco siguió un álbum en vivo lisa y llanamente increíble.

¿Qué sacan siempre el mismo disco?. Puede ser... pero la fórmula es contundente.

Calificación: 9/10

ROUGH CUTT "Rough Cutt" (1985, Hard Rock)

Yo había leído sobre estos tipos en la revista Metal durante los ochenta pero nunca se editó nada aquí ni pude obtener material en aquel momento de mi adolescencia. ¿Cómo descubro a esta banda?. En mi luna de miel (Noviembre de 2003), estaba una noche en un bar hablando con un brasileño que conocí entendidísimo en de metal/rock. Mientras tomabamos unas cervezas en la playa me menciona el nombre de la banda (Todo un fan resultó ser) y me pregunta si los había escuchado. Se puso como loco cuando le dije que no: me los recomendó encarecidamente, así que de vuelta en Argentina me puse a buscar material de ellos para escuchar.

Durante la década del 80 comenzaron a surgir bandas de hard rock en masa. Si bien algunas ya existían pero probaban suerte en otros territorios (Quiet Riot y Dokken), se creó una gran movida de agrupaciones cuyo epicentro estaría en la bulliciosa e inmensa ciudad de Los Angeles, llena en ese momento de clubes, surfers, jóvenes, motoqueros, y mucho sol. Impulsadas por las radios y MTV, con una imagen “glamorosa” que incluía maquillaje, pelos batidos, spandexs, pantalones de leopardo y numerosos clichés (Alcohol, chicas y motos/autos), Motley Crue y Ratt a la cabeza vendían muchísimos discos con un vuelta de tuerca del hard rock patentado por Aerosmith en los setenta (Denominado en esa época “Glam Metal”), y eran tapa constante de publicaciones como “Circus” y “Hit Parader”.

Pero entre este lote hubo una banda que no tuvo tanta repercusión, sin tampoco haber pasado inadvertida entre los medios: Rough Cutt. Fueron contratados por la agencia Niji Management de Wendy Dio (La esposa de Ronnie) viendo el potencial de la banda (Tras la imagen engañosa) no sólo los toman como acto prioritario, giran teloneando al mismisimo Enano Malvado por todo Estados Unidos.

Los ficha nada más y nada menos que Warner Records,. Graban su álbum debut “Rough Cutt” producidos nada más ni nada menos que por Tom Allom. El disco es una masa, aunque me cuesta encontrar un porqué claro y conciso. Hay varios factores que hacen de esta banda algo más que interesante: buena producción, temas entradores y bien secuenciados, musicos competentes, coros con gancho. Lo que se dice un excelente disco del estilo y muy buen referente de la época.

Rough Cutt de rock fofo no tiene ni un pelo, no hay por donde tildar a la banda de “blanda”. Paul Shortino es un cantante solídisimo, de gran registro, muy parecido a Steve Perry (Journey), los temas con el en las voces se tornan muy rockeros y contundentes, siendo el pilar de la banda. A eso le sumamos a un baterista muy contundente como David Alford (Ex Ratt), y las buenas volas de Amir Derakh y Chris Hager (En especial los solos).

Los cinco primeros temas no dan tregua sonando muy convincentes y potentes (Esa es la palabra clave en esta banda: Potencia), tal es el caso de “Take Her” (Co-escrito por Ronnie Dio), la intensa “Cutt Your Heart Out”, y el muy agradable “Piece Of My Heart” (Con un gran estribillo lleno de emoción).

De todos modos sin la formidable producción de Tom Allom el resultado no hubiera sido tan logrado (El disco hoy en día suena actual si uno lo escucha, no tiene desperdicio), la voz de Shortino brilla por sí sola en todo el álbum, es un album “agradable” al oído y muy rockero (A diferencia de otras bandas de la época que no lograban un sonido tan macizo y convincente).

Los solos de los violeros Amir Derakh y Chris Hager son más que correctos, por momentos hacen violas gemelas (no mucho), los guitarrazos están puestos en el lugar que corresponde, y los riffs son 100% hard rock.

“Black Widow” es un buen rock a medio tiempo que divide un poco el disco. Los buenos coros se retoman en “You keep braking my heart”, la polenta en “Kids will rock” (En donde Alford termina el mismo a todo machaque, incitando al oyente a “headbangear”). El hard rock americano tenía bandas buenas, realmente competentes, pero en ese momento uno caía en la trampa de la imagen y prejuzgaba. Con Rough Cutt muchos dejamos pasar el tren, en Estados Unidos telonearon obviamente a Dio, pero no alcanzaron la popularidad de otras bandas de ese estilo.

Un disco más que bueno, esencial para entender porque el hard rock puede ser contundente de la mano de una imagen “fiestera”

Calificación: 9/10

Y&T "Open Fire Live" (1985, Hard Rock)

No quería dejar de hablar sobre este disco. Tenía 16 años y como era mi costumbre fui a “In Rock” (En Galería Paseo Lavalle, luego pasó a ser “Excalibur”) con mi cassette TDK a que me grabaran algo interesante. Ese día no quería llevar ni algo muy “blando” ni “pesado”, el disquero sugirió de inmediato Y&T como punto de equilibrio, le dejé el cassette y hace pocos años un sello inglés tuvo la deferencia de editarlo, y me lo pude comprar en CD. Cuando se hablaba de hard rock norteamericano, la referencia inmediata recaía en Kiss, Led Zeppelin, Alice Cooper o Aerosmith, teniendo en cuenta el enorme suceso de estas bandas en la decada del 70. Años después nace Van Halen y surgen otras bandas que no llegan al éxito masivo (Dokken, Angel, la primera versión de Quiet Riot y la primera versión de Twisted Sister por mencionar solo algunas). En este lote se incluye al cuarteto Y&T, o Yesterday And Today.

Sus inicios datan de 1974 cuando lanzaron su álbum debut. Luego de sacar un lote de discos interesantes de estudio entre los setentas y mitad de ochentas (“Earthshaker”, “Black Tiger” por mencionar sólo dos), y habiendo teloneado a AC/DC en su gira norteamericana de “For those about to rock...”, participando en el festival de Reading en Inglaterra y recorrer incansablemente el circuito norteamericano de clubes de rock (Motley Crue cuando recién comenzaba fue telonero de estos tipos), deciden grabar su primer disco en vivo.

"Open Fire Live" es uno de los discos en vivo más genuinos e intensos que escuché en mi vida. Uno puede escuchar el clamor del público mientras suenan los temas a todo volumen y polenta, y la banda definitivamente suena mucho más arrolladora en el escenario que en el estudio. Las tomas fueron seleccionadas de shows grabados en Londres y San Francisco, por ende entre tema y tema hay “silencios” y no continuidad (Prefiero eso y no cuando empalman en un “en vivo” tres shows distintos fingiendo uno con retoques e inserts).

Y&T tiene un gran guitarrista lider, cantante, frontman (¡Y hasta manager de la banda!): Dave Meniketti. Con un voz muy rockera, muchos acusan a Sammy Hagar de haberlo copiado, sus registros son identicos. Otro músico que sobresale es el baterista Leonard Haze (Quien vino acá en el primer show solista de Ian Gillan e integró su banda solista). La formación se completa con el guitarrista Joey Alves y el bajista Phillip Kennemore.

¿Qué hace de “Open Fire Live” un disco excelente?. La selección de temas, y la impresión de realmente estar “viendo” a la banda. Son 8 temas en vivo y se incluye un excelente tema en estudio (medio comercialón pero muy efecto, “Summertime Girls”), del rock más contundente como “Open Fire”, “Forever”, “Rescue Me” hasta coqueteos con el boogie en “Baroom Boogie”. La banda luego se lanzo de headliner (Con Twisted Sister de soporte en pleno éxito con su disco “Stay Hungry”), y se grabó un gran show en VHS, “Live at San Francisco Civic”.

De todos modos, pese a estar en una multinacional como A&M, nunca llegaron a la popularidad, sacaron más discos de estudio y se separaron, para volver en el 2000 aproximadamente. Si andás buscando hard rock con muchos huevos, buen gusto y melodía, imposible que te defraude Y&T.

Calificación: 9/10

MORBID SAINT "Spectrum Of Death" (1988, Thrash Metal)

Banda norteamericana de Thrash que sacó un solo disco a través del sello mexicano Avanzada Metálica. “Spectrum Of Death” es conocido por los fans del thrash más radical pero no por otros fans. ¿Qué tenemos aquí?. Thrash rapidísimo y crudo bien en la escuela de Dark Angel/Kreator/Sodom. Morbid Saint busca ferocidad, agresión y obviamente velocidad a granel.

El tema que da arranque al CD es sólo un calentamiento de motores (Y eso que hace sangrar). Empieza la verdadera masacre con el furiosísimo “Burned At A Stake” que hace poner el velocímetro “en rojo” durante algunos pasajes, y continúa con el mejor tema de la placa: el furibundísimo “Assassin” lleno de riffs asperos, machaques, pudrición, doble bombo martillando directo a los tímpanos, cambios de rítmo en donde uno menos los espera, y el vocalista Pat Lind berreando al mejor estilo Mille Petrozza (Kreator). El tema dura más que la media de los demás, por ende, son siete minutos de masacre thrasher. La base rítmica compuesta por el batero Lee Reynolds y Mike Chappy es fundamental para desplegar toda la brutalidad/desmadre que Morbid Saint ofrece, los ñatos varian desde la velocidad más palera (tienden bastante a ella) hasta tiempos contenidos que machacan sin piedad... no obstante estamos ante un thrash metal muy crudo, sacadísimo, sin concesiones, no apto para los que no se sienten cómodos con las bandas arriba mencionadas.

Los riffs de los violeros Jay Visser y Jim Fergades raspan en la mejor escuela Dark Angel (Ante la menor duda escuchar “Damien” en donde el vocalista se contagia de Ron Rinehart), disparan uno tras otro sin dar tregua. Los solos, como en la mayoría de las bandas de este estilo... son bastante precarios y “ladilla”, al viejo estilo Sodom, Kreator y demás.

Más velocidad, headbanging y ganas de tirar todo a la mierda con “Crying For Death”. Vomitado a diez mil. El instrumental “Spectrum Of Death” es sólo un breve respiro de guitarras acústicas que desemboca en el descomunal, híperriffero y megathrasher “Scars”. Escuchar este tema puede hacer que el oyente literalmente se desnuque sacudiendo la cabeza... durante sus casi siete minutos tiene un machaque sumamamente despiadado que se alterna con la consabida velocidad que tanto persigue la banda. Si es que quedaron aún vivos hay un último tema que cumple (con seguir azotando sin parar): “Beyond The Gates Of Hell”, muy influenciado por los temas más machacosos de “Darkness Descends” (Dark Angel). Un disco de thrash inolvidable para los que busquen sacudir la cabeza sin parar. Ni hablar para los amantes de las baterías a 10000 km/h. Corran por él. En absoluto es una banda revolucionaria (Ni es su idea) pero si muy indicada para aquellos oyentes que gusten del “old school thrash” más desquiciado.

Y sí... viendo la tapa... pensaron bastante en “Eddie”, la mascota de Iron Maiden...

Calificación: 8.5/10

sábado, 24 de febrero de 2007

CANNIBAL CORPSE "The Bleeding" (1994, Death Metal)


En 1993 me inicié con el famoso “Butchered At Birth” más que nada por la propuesta shockeante que ofrecían los tipos para la época (Tapas muy osadas, letras gore, controversia y censura a granel... al punto que los albumes salian con tapa censurada y tapa no censurada). La música mucho no me pegó aunque en el disco había death muy feroz – aunque algo lineal - con excelente producción del Procer Scott Burns. Continué meses después con “Tomb Of The Mutilated” en donde hubo una mejoría en los arreglos y una mayor preponderancia del bajo de Alex Webster en los temas. Letras muy controvertidas, en donde mezclaban sexo y gore, y apariciones en peliculas (2 minutos en "Ace Ventura" para los memoriosos, Jim Carrey se mete en un recital de la banda buscando datos del delfín perdido)

En 1994 sale “The Bleeding”, a los meses me lo compro sin muchas expectativas a cuestas. Para aquellos que tildan a Cannibal Corpse como banda “repetidora” del mismo tema disco tras disco, acaso “The Bleeding” sea la excepción de la discografía de estos ñatos. Si bien Cannibal Corpse jamás fue una oda a la variedad musical (Ni lo buscan tampoco), “The Bleeding” es un muy buen disco. ¿Qué pasó en el medio?. Se va el violero Bob Rusay y entra el ex Monstrosity/Malevolent Creation Rob Barrett con su bagaje de riffs. Chris Barnes adopta un rango vocal más grave, variado y enunciativo (En los tres discos anteriores era indistinguible), y se ponen las pilas al 100% con los arreglos/composiciones, alternando mid-tempos con velocidad.

Temas con muy buenos riffs, quiebres, machaques y hasta... “gancho”. Todo sin dejar de sonar Cannibal Corpse. Hay momentos muy buenos como “Fucked With A Knife” (Como serruchan las violas, riffs bien filosos, trabados, graves y gustosos). La intro de “Stripped, Raped and Strangled” tiene hasta… “gancho” (Segunda vez que uso el término). La banda le imprimió a sus temas mayor claridad, mejoría en las ejecuciones y un distingo a cada track, caso de “Pulverized” en donde las violas hasta trazan escalas esquizoides y Barnes alterna voces guturales con chillidos, dando por resultado uno de los temas más demoledores del CD.

“Return To Flesh” se inicia con otro riff muy logrado, con algo de doom en su primer minuto. No hace falta recalcar que las violas hacen de “The Bleeding” lo que es, y no hace falta deducir que el ingreso de Barrett a la banda influyó en ello. No obstante el bajista Alex Webster se sigue haciendo escuchar más en los temas. El baterista Paul Mazurkiewicz no es muy variado y cumple como de costumbre, siempre lo consideré de lo más flojo del grupo. Otro track con riffs memorables es “The Pick Axe Murders”, casi hipnóticos, manteniendo esas escalas que suben y bajan... algo nuevo para la banda en aquel momento.

El resto de los tracks se la bancan, en especial el tema título que es descomunal de inicio a fin. Considero a “The Bleeding” como EL disco de estos tipos (Algunos se vuelcan hacia el “Tomb Of The Mutilated”), sobretodo por la riqueza exhibida en las violas, las composiciones más variadas y texturadas.

La banda presentó este disco en Buenos Aires junto a Deicide con este line up, en Junio/Julio de 1994 (Si la memoria no me falla, me mareo ya con los años... fue el Roadrunner Festival junto a Escabios y R.D.P.). Un Estadio Obras rebalsante de death metal en su momento de mayor popularidad. Jamás volvieron a sacar un disco como este. Se va Barnes, entra Corpsegrinder y sacaron otro buen disco llamado “Vile” (Hay gente que no concuerda conmigo, Metal Maniacs lo incendió al igual que muchos fans). Todo lo que vino después fue en piloto automático, hecho correctamente y con mucha garra.

Calificación: 9/10

RAGE "Perfect Man" (1988, Heavy Metal)

En una de mis visitas a la ex Disquería Excalibur, me hacen escuchar a estos alemanes. Me volaron la cabeza. Los tenía junados de notas en revistas nacionales y españolas (La Madhouse en su número 2 creo les puso 10/10). Hay una historia interesante con mi pedido de grabación a Excalibur. Encargué el casette en diciembre de 1989... eran épocas de inflación alta en donde los valores de cualquier cosa cambiaban constantemente. Era el desastre económico post Alfonsín. Y hete aquí que me tenía que ir dos meses a Mar del Plata junto a mi familia y no llegué a retirar el casette a tiempo. Un amigo mío que fue luego a visitarme en las vacaciones lo retiró y me terminaron cobrando casi el doble del precio que habiamos pactado. Luego en los 90 compré el CD en la ex disquería Rainbow y se hizo justicia. Por aquella época Peavey Wagner (Bajista, vocalista y fundador de la banda) se la pasaba recalcando que ellos no eran una banda de thrash metal sino de heavy melódico. Después de que lean esto se entenderá el porqué de la confusión de la prensa en aquel entonces. La propuesta de Rage era inusual para la oferta musical de la época. “Perfect Man” es a mi entender un disco perfecto, muy querido dentro de mi colección y me cuesta ser 100% objetivo ya que tiene muchos recuerdos de la época para mí. Para analizarlo musicalmente con un prisma más objetivo hay que retrotraerse a la época en la que fue editado.

Hasta es admisible que pese a la calificación, el disco podría sonar “anticuado” hoy en día. Indefectible es entonces hablar un poco de la época en que salió este disco: el thrash arrasaba con Metallica a la cabeza, el heavy metal tradicional no estaba en su mejor momento a nivel ediciones musicales, y Alemania prometía más que nunca como potencia musical metálica: sus bandas surgidas en los ochentas ya habían echado raíces y estaban “a punto caramelo”. Tal era el caso de Rage. Yendo a la música, este disco alterna bases aceleradas con melodías sumamente pegadizas, hay ciertos guiños al thrash pero se privilegia al melodía por encima de todo. Pasaron 16 años y todavía no puedo despegarme de los descomunales estribillos y coros de “Wasteland”, “Perfect Man”, “Sinister Thinking” y “Don’t Fear The Winter”, siendo el factor prinicipal de entrada la elaboración, síntesis y gancho de los mismos. Los temas se disfrutan a toda furia en primera oída, promedian los tres minutos y medio de duración, y el trío funcionaba perfectamente en la interpretación de los temas. La voz de Peavey Wagner es ganchera y correcta. No grita desaforadamente, le imprime melodía a su garganta. Quién hace la diferencia en este disco es el guitarrista Manni Schmidt, que tranquilamente hace sonar a la banda con una sola guitarra como si fueran dos. Sus solos y riffs son excelentes equilibrando la electricidad y vértigo del thrash con la contundencia y armonía del metal más melódico.

Los músicos se lucen subiendo y bajando escalas en “Supersonic Hydromatic”. Hay temas más tranquilos como “Time And Place” en donde no dejan la potencia de lado, pero vuelven a la polenta incontenible en “Round Trip” y a la velocidad electrizante en “Between The Lines”. La base rítmica de Peavey Wagner con su bajo y Chris Ephipfiamidis en la batería hace malabares y lujos instrumentales en temas como “A Pilgrim’s Path” y se destacan por su potencia inusitada en “Death In The Afternoon”. El sonido y producción de “Perfect Man” no eran perfectos, pero sí muy buenos. En las placas sucesivas irían mejorando muchísimo la producción. Por eso muchos consideran que discos posteriores como “Trapped!” y “The Missing Link” son superiores. Pero no hubo con que darle a “Perfect Man”en el MOMENTO en que se editó.

¿Thrash? No, para nada. Algunos riffs insinúan pero no concretan.

¿Metal?. Sí, Acelerado y tocado prolijamente sin perder la armonía musical de vista.

Calificación: 10/10

miércoles, 21 de febrero de 2007

MEGADETH “Peace Sells... But Who’s Buying?” (1986, Thrash Metal)

Este fue primer disco de thrash metal que escuché en mi vida... por aquellos años había un programa en TV de aire llamado “Música Total Videos” que tenía un tercer bloque destinado al heavy metal y proyectaban uno de Megadeth constantemente. Para la época era algo irritante y furioso, lo cual me llamó la atención. Metallica pese a tener ya su "Master Of Puppets” se negaba a sacar video-clips ni era editada en el país, por ende, uno se veía obligado a ir a una disquería de vinilos importados para comprar el álbum o que el dueño te hiciera una copia a cassette.

“Peace Sells” se editó en la Argentina creo que en 1987. Lo compré cuando estaba terminando cuarto año de la secundaria, allá por 1988 en una disquería de la calle Lavalle... Si no era “Amigos De La Música” le pega en el palo. La curiosidad en relación a la edición norteamericana es que siguiendo una estupida costumbre de EMI/Capitol de aquí las ediciones nacionales tenían “los lados invertidos” (Los lados B de afuera eran los lados A en Argentina, los más viejos recordarán...) así que reordenaré la review en base al CD importado que me compré años después cuando explotó el fenomeno del compact en los noventas.

Luego de un auspicioso álbum debut (“Killing Is My Business... And Business Is Good!”), Megadeth pasa de un sello chico e independiente (Combat) a uno de primera línea (Capitol). El resultado es una mejor producción en todos los aspectos, con un album repleto de riffs interesantes, cortes intrincados y momentos musicalmente muy inspirados llenos de furia. “Wake Up Dead” abre la placa con una sección instrumental en donde los riffs raspan (de 01:01 a 01:45 lo demuestran) y los solos destrozan los tímpanos. Mustaine en la voz susurra las letras enojadísimo, aunque un tanto “tapado” por sus constantes violazos y los del talentosísimo Chris Poland. En este tema pasan de la rabia a secciones de puro headbanging y cabalgata thrasher en cuestión de 5 segundos (Caso de 02:04 a 02:26, pura furia) para luego meter solos taladrantes seguidos de bases demoledoras, terminándose el asunto con una ráfaga de riffs virulentos a partir de 02:39.

En todo el disco hay un clima de enojo, irritación y aspereza, mechados con pasajes instrumentales MUY logrados caso del tema “The Conjuring” en donde la banda suena como una aplanadora llena de hambre y gloria. Y siguen bien en alto con “Peace Sells” (Que era el video clip mencionado más arriba) con su machaque a medio tiempo hiper-colérico que termina en pura velocidad luego de un riff memorable (Que arranca en 02:20 “cortando” el tema) y coros gritados en medio de un final a puro caos (Terrible de 03:14 a 04:03). “Devils Island” mantiene la tensión y la inspiración por igual. Hay secciones de bajo muy efectivas (00:39 - 00:49), riffs por todos lados y muchos cambios de rítmo, con mucho enojo en las interpretaciones instrumentales.

Eso es lo que a mi entender Megadeth pierde a partir del (muy buen álbum) “Rust In Peace”, ese sonar tan genuino, enojado y “sacado” pero a la vez atesorando las melodías sin sonar como una bola de ruido. En sus tres primeros discos lo lograron con creces pero luego decidieron priorizar la musicalidad, explorar otras armonías y texturas más un mayor tecnicismo en las ejecuciones (Menos retorcidas y más directas) en pos de la rabia thrasher que los caracterizaba. ¿Dudas?. Escuchen “Good Mourning/Black Friday” con su exquisita introducción acústica, el tempo que antecede al descontrol que se desata terminando la banda al rojo vivo y a pura velocidad. En “Bad Omen” la base Ellefson/Samuelson se luce a puro swing mientras Mustaine y Poland siguen haciendo de las suyas metiendo un riff más trabado que otro.

“I Ain’t Superstitious” es un muy buen cover del blusero Willie Dixon, hecho a desparpajo pero bien logrado, y acelerado al mango cuando termina entre solos y baterías frenéticas. “My Last Words” cierra el disco con un thrash muy intenso, menos trabado que otros temas pero no por eso inferior a sus sucesores.

“Peace Sells...” es uno de los discos más queridos por un sector de fans, en su mayoría de 30 años para arriba. Megadeth en esos años empezaba a mostrar sus talentos y parecían destinados a la misma gloria que Metallica alcanzara con “Master Of Puppets”. Una placa gloriosa, inolvidable y fundamental para entender que carajo pasaba con estas bandas a mediados de los ochenta que patentaron y popularizaron al “thrash metal” tal cual se lo conoce hoy.

Calificación: 9/10

WHIPLASH “Power And Pain” (1986, Thrash Metal)

Whiplash era un trio de thrash metal con base en Nueva York, con una particularidad extramusical: los músicos tenían el mismo nombre de pila y apellidos italianos (Portaro, Bono y Scaglione). Los pesqué en plena epoca de grabarme casetitos de los vinilos que traía la extinta disquería Excalibur a fines de los ochenta. “Power And Pain” es su disco debut y al escucharlo hay una palabra que lo define categóricamente: CRUDEZA. Acá todo es lanzado contra la pared con muchas ganas de sonar bien furiosos y sucios sin preocuparse mayormente por una producción prolija, pero si en sonar bien “sacados”.

El resultado es demoledor, lo ponés a todo volumen y se rompen los vidrios. “Stagedive” te pasa por arriba como un tornado con sus guitarras caóticas (A cargo de Tony Portaro que también vocaliza), el riff de “Last Man Alive” es medio metalero tradicional pero allí está la voz de Portaro (Muy similar a la de Tom Araya de los primeros discos) para poner la dosis de ferocidad correspondiente. T. J. Scaglione castiga a su batería y Tony Bono (R.I.P.) lo secunda con su bajo.

Los temas casi no pasan los cuatro minutos, ni lo precisan. La intención es demoler, sonar seco/sucio y meter un palazo tras otro como se aprecia en el tema “Messages In Blood”. Obviamente este es un disco debut en donde hay una intención clara y ya explicada arriba: los tres músicos vomitan un track tras otro asemejándose a un volcán en erupción. Nada de ejecuciones virtuosas, solos elaborados y cortes de rítmo logrados. 100% caña dirían los gallegos.

Así se suceden bombazos acelerados como “War Monger”, el riff esquizoide de “Power Thrashing Death”, la agresividad fulminante de “Spit On Your Grave”, y mi favorito de todo el disco: “Nailed To The Cross” con su riff rasposo y hasta ganchero mientras Portaro se saca la laringe por la boca en el chorus, cerrándose el tema con el sonido de un martillo dando en la cabeza de un clavo.

“Power And Pain” es thrash clásico al 100%. Crudo, violento, sacado y sin pensarlo mucho en el buen sentido. Vale la pena escuchar discos así para ubicarse en el sonido distintivo del thrash más radical.

Calificación: 8/10

DEATH "Symbolic" (1995, Death Metal)

Este disco es por lejos el punto más alto al que llegó la banda en su prolífica carrera. Un grupo que nunca sacó un disco flojo en todos esos años, desde el furioso y crudo debut “Scream Bloody Gore”, hasta el excelente y demoledor “Leprosy”, el correcto “Spiritual Healing”, la furia hecha técnica de “Human” y los arreglos intrincadísimos de “Individual Though Patterns”. Y este colosal “Symbolic”. Lo compré en el difunto Tower Records, allá por 1998 y me volví loco. La primera semana lo limé como 30 veces. Todo el tecnicismo que se insinuaba en “Individual Though Patterns” explota por todos lados, agregándosele mucha melodía y un ligero cambio en el registro vocal del guitarrista/cantante Chuck Schuldiner (un poco más agudo y procesado), que logra hacerse entender en sus rugidos.

El tema título tiene un riff parecido a Queensryche de “Operation: Mindcrime”, se alternan mid tempos con machaques de doble bombo, y muchas armonías en los bridges. La producción de Jim Morris es brillante, permitiendo a la banda rendir al máximo de sus posibilidades. Sonido limpio y contundente a la vez, suena a heavy metal sin dejar el death metal por completo. Gene Hoglan da cátedra de batería en la intro de “Zero Tolerance”, las violas siguen destellando por su limpieza y malabares armónicos, los breaks son increíbles, un riff se sucede tras otro dejando de lado cierta monotonía que se advertía otros laburos. En 01:29 bajan las revoluciones logrando un chorus hipnótico en el que Chuck canta.

Habrá Tolerancia Cero...
Para el creador de las santificadas intenciones...
Habrá Tolerancia Cero...
El destino es tu Dios decisivo...

Uno de los puntos más altos además de los riffs, son los sólos: lisa y llanamente brillantes Chuck y Bobby Koelble. “Empty Words” deslumbra con una exquisita intro, con formidables logros percusivos de Hoglan (¿Acaso este tipo necesita presentación?). A partir de 02:09 otro inolvidable chorus a toda armonía de viola (Incluyendo escalas memorables) y contundencia metálica al 100%.

Promesas... un potencial para herir
¿Hay algo real?
Cuando el eternamente será solo hasta
Muy dentro, en el mundo de las palabras vacías...
No hay escape para este encanto...
Palabras vacías...

Todos los temas son muy elaborados, laburadísimos, y llenos de ejecuciones instrumentales brillantes, no te dan ganas de poner stop, las composiciones son intrincadas, armónicas pero hay mucha agresión pese a ello. La voz de Chuck raspa y mucho, antes devastaba. Y siguen los cortes, los mid tempo, y los violazos excelsos. No parece Death, el viejo, acá esa banda evolucionó 100%. Sin un maldito tema relleno. “Sacred Serenity” alterna en su pasaje de 02:34 a 03:00 guitarras acústicas con solos certeros, el doble bombo de Hoglan es perceptible hasta en el minimo detalle, el bajo de Kelly Conlon perfectamente audible entre la bata y las violas.

En “1000 Eyes” vuelven un poco a la velocidad (la necesaria, nada más), es uno de los temas más agresivos sin sacrificar la bendita melodía. Los bridges con violazos a la Thin Lizzy/Queensryche siguen maravillando al oyente. A partir de 01:51 hay un duelo memorable entre la viola y la voz de Chuck desembocando en un solo (de él mismo) exquisito rematado con una vuelta a la velocidad contenida a partir de 02:45. “Without Judgement” tiene una intro con un riff que te vuela la nuca, el tema es hiper intrincado, para variar la base rítmica hace todo tipo de exquisiteces secundada por las violas. Escuchar de 01:46 a 02:12, y de 02:50 a 03:36 para darse cuenta de la calidad en las ejecuciones, los musicos se sacan chispas entre ellos. ¡Por Dios!

El mejor tema es el descomunal “Crystal Mountain”, con infinitas variaciones de estructuras climáticas y experimentales, tiene un arranque semi-jazzero en la base seguido de guitarras gemelas que te estampan contra la pared, el chorus es inolvidable y a toda potencia, con unas escalas que emocionan. Uno ya se da la cabeza contra la pared al escuchar de 00:54 a 01:27, para colmo termina ese segmento y se da un bridge colosal con guitarras sintetizadas y un Hoglan altamente inspirado y nuevamente guitarras gemelas. El tema es perfecto, y el oyente ya se cae de culo redondo. El tema termina con el mismo bridge pero matizado con puntazos de acústica/eléctrica de Chuck y Hoglan batiendose a duelo (Se me eriza la piel de 04:15 hasta el fin del tema).

El disco se cierra con “Misanthrope” y “Perennial Quest” con más bellezas, exquisiteces, ejecuciones que te dejan boquiabierto. Un disco indispensable para demostrar que metal extremo y armonías pueden amalgamarse dando como producto un resultado DEMOLEDOR. MORTAL por donde se lo mire!!!

R.I.P. "Evil" Chuck

Calificación: 10/10

CARCASS "Heartwork" (1994, Death Metal)

Este CD lo compré en el momento de su edición, lo ví en un local de la Galería Bond Street. En esa época apenas se editaba algo en USA estaba en Argentina a la par (En todas las disquerías especializadas que traían muchos ejemplares de un mismo álbum). Tengo el sticker pegado en la caja, venía en el celofán. Dice “Inteligente... y a la vez melódico... riff-tástico con potencia total!!! KKKKK (Máxima calificación) Kerrang! Magazine”.

Por esas cosas de la vida no había escuchado su disco anterior (El excelente “Necroticism...”). Para la época del lanzamiento de “Heartwork” el sello Columbia había firmado un convenio con Earache Records a fin de difundir y editar no sólo a Carcass sino a otras bandas de death metal que estaban en su catálogo, caso de Entombed y Napalm Death. La idea era ver si “era negocio” el death metal más prolijo y pulido, pero el experimento duró poco porque las tres bandas sacaron sólo un disco por esa multinacional, si bien tenían sonido más limpio era algo muy extremo para el “mainstream” (Que andaba muy pendiente de Metallica y el grunge). Fue algo similar a lo acontecido años antes con bandas de thrash que eran fichadas por sellos grandes, no vendían lo que las discográficas esperaban y eran despedidas sistemáticamente para volver nuevamente a sellos independientes. La diferencia que esto perjudico transitoriamente a bandas de heavy metal tradicional.

Volviendo a “Heartwork”, estamos en presencia de un muy buen disco, lleno de ataques, voces rugidas, contrapuntos, pero que no llega al nivel excelente y clima logrado de su antecesor. En el, recordaban bastante al Megadeth más intrincado en versión death y con mil breaks de violas más tres mil cambios de ritmo. En “Heartwork” la banda optó por refinar las ejecuciones instrumentales en su totalidad, especialmente las interpretaciones de las violas, muy en la vena del mejor Mercyful Fate, especialmente por los duelos de solos que invaden todos los temas: llenos de melodías, armonías, épicos, tocados como con un “guante de seda”.

El mayor mérito es que es un álbum muy heavy atesorando la melodía y el gancho en cada track, la banda suena mejor que nunca nuevamente con Colin Richardson en la producción de excelente labor, el sonido es lisa y llanamente perfecto. Los cuatro primeros temas son una sucesión de polenta, riffs que te agarran del cogote, cambios de ritmo e instrumentaciones que te estampan contra la pared. Se destaca mucho el batero Ken Owen (Todo un Conejo Duracell), y Michael Amott junto a Bill Steer desgranando momentos inolvidables con sus guitarras. “Buried Dreams” y el muy enojado “Carnal Forge” siguen las características arriba descriptas, en este último el sólo de Mike Amott de 02:45 a 03:08 es memorable. “No Love Lost” es un tema más lento de lo habitual que recuerda más a Megadeth, posee mucho gancho, y suena asombrosamente pesado y limpio.

“Heartwork” fue el tema que llegó a tener un video en la “Headbangers” de MTV (El otro fue el ya mencionado “No Love Lost”), y que logró que muchos descubrieran a estos talentosos ingleses que supieron dejar el grindcore palero para refinar su propuesta a partir del tercer álbum. “Embodiment” es otro excelente track a medio tiempo, lleno de refinamientos de guitarra y riffs rasposos sin sacrificar un miligramo de potencia en ábsoluto. La voz de Jeff Walker es una suerte de rugido controlado que ataca al oyente. Ya no hay más contrapuntos vocales con Bill Steer, se acabaron las dos voces en la banda, lo cual era un toque distintivo sumamente interesante. En algunos pasajes, puede que este tema sea el que más se acerca a lo logrado en “Necroticism...”, pero sin tanta velocidad y vértigo.

“This Mortal Coil” es uno de los mejores momentos logrados. La sección que va de 00:21 a 00:42 recuerda a un Iron Maiden cruzado con Megadeth, todo el tema tiene tempo de “cabalgata” (A lo Maiden), pero en el bridge hay blast beats sorpresivos de Ken Owen. Siguen la masacre sónica y la ferocidad de la mano de “Arbeit Macht Fleisch”, hay menos melodía y el énfasis se pone mayormente en la intensidad de los instrumentos y la velocidad del tema. Vuelven a aparecer ráfagas letales en la batería de Owen entrelazadas en partes de la canción. La rítmica de “Blind Bleeding The Blind” recuerda a los temas viejos que no eran una oda al velocímetro (al álbum “Symphonies Of Sickness”). “Doctrinal Expletives” es más técnico, trabado y ajustado, con breaks muy bien puestos. “Death Certificate” sigue la misma línea pero con un tercer riff hiper furioso que arranca en 0:32, con la banda suena al tope de sus posibilidades, tirando la casa por el techo, arrasando y aplastando de inicio a fin.

“Heartwork” fue un clásico de los noventas. Su predecesor “Swansong” (Debo su review, otro gran disco) no llegó a ser editado dado a que Columbia quería que Jeff Walker cambiara su estilo de voz, por lo cual se quedaron con la grabación y la editó Earache.

Disco ideal para quien quiera death metal cruzado con las bandas mencionadas, y momentos inolvidables de guitarras eléctricas.

Calificación: 8/10

ANGELCORPSE “The Inexorable” (1999, Death Metal)


No quería dejar de comentar algún CD de este trío norteamericano. Elegí su trabajo postumo (Luego, se separaron y hace unos días me entere... que se reformaron). Si bien no hacen nada nuevo o “distintivo” lo suyo es 100% demoledor, desnucando al oyente que ande buscando metal extremo bien al mango. “The Inexorable” toma las mejores lecciones de pesos pesados como Morbid Angel (de “Covenant”) sonando bien graves, disonantes, acelerados, con riffs que parecen bombas nucleares. La batería va muy rápido y la voz es “quebrada” rozando el estilo black metal. Los diez tracks no dan respiro alguno, con descargas fulminantes de batería en cada uno de ellos. Nada de ritmos lentos, todo a diez mil. A todo eso se le agrega una muy buena producción dando por resultado un disco que le va a volar la cabeza a quién busque asesinarse con descargas parecidas a las bandas mencionadas anteriormente.


Este CD debe ser escuchado de corrido y a todo volumen para tener la sensación ideal de lo que Angel Corpse busca. Lisa y llanamente, death metal hiperbrutal con riffs disonantes, letras blasfemas, oscuridad absoluta, solos esquizoides, crudeza y palazo despiadadado. Vomitado y arrojado directo al SNC... Angel Corpse no llega a las mismas alturas que su banda mentora, pero temas/terremotos como “Smoldering in Exile”, “Wolflust”, hacen temblar los ladrillos de la pared de tu habitación. “Solar Wills” directamente la hace volar por los aires de inicio a fin de tema. Sin vueltas. Se incluye como bonus track un muy potente cover de “Desecration Of Virgin” (Sarcófago). Sus CDs anteriores no varían en relación a este en el aspecto musical, por eso si quieren algo bien violento y furioso, “Exterminate” no los va a defraudar. El título ya lo adelanta: Death metal “in your face”, bien genuino, y a las chapas, exterminante. Quién necesite una buena descarga de metal furioso y oscuro, ya sabe a que atenerse. !Y quién no también!

Calificación: 8/10

NOCTURNUS “The Key” (1990, Death Metal)


Recuerdo cuando iba a la Disqería Excalibur allá por 1990. Timidamente se colaban los CDs originales y cassettes grabados de Death, Morbid Angel, Morgoth, Obituary, Malevolent Creation, Atheist y demás exponentes de Death Metal de todo el mundo que estaban explotando paulatinamente. Un día entro al local y el dueño me dice “Martín, tenés que escuchar Nocturnus, hacen death metal... con teclados!”. Así fue que durante años gasté ese cassette de TDK grabado de un CD (No había CD-Rs ni y un CD original de aquellos años era casi un Van Gogh, la mayoría de la gente optaba por las copias a causa de los precios altísimos de los compacts en los primeros noventas).

Años después, me fue dificil localizarlo en CD debido a que era un item jodido y descatalogado. Un día (de culo) revolviendo bateas en la Bond Street allá por 1995 apareció y me lancé sobre el tesoro. Es lindo para mí recordar esto, porque algunos de ustedes recordarán el ESFUERZO que significaba encontrar un CD específico o jodido durante aquellos años. Seguramente como yo, se recorrieron disquerías enteras, revolvieron bateas hasta en disquerías no especializadas, y encontraron ese disco que tanto buscaban. “The Key” fue lanzado por Earache Records, un sello inglés independiente fundamental para la música extrema, recuerdo una nota en Metal Maniacs en donde se dedicaban tres páginas al sello para promocionar y describir sus lanzamientos más recientes del momento: Bolt Thrower, Napalm Death, Carcass, Entombed y Morbid Angel. Yendo a lo importante y dejando la nostalgia de lado, “The Key” fue un sacudón en su momento.

¿Death Metal con teclados?. Sí. Un excelente disco con un concepto lírico que abarcaba desde temas cósmicos hasta leves tintes de satanismo. Musicalmente hacen algo muy propio, pero en el ADN de esta banda se advierten genes de próceres como Morbid Angel y Watchtower. “Lake Of Fire” abre el asunto con una de las más hermosas intro de teclados que haya escuchado en mi vida, la cual desemboca en un solo hiperesquizoide que deriva en un riff con unos teclados muy “espaciales”. El tema rebalsa calidad, tecnicismo y un muy buen gusto en los arreglos, los punteos de las violas por momentos son clásicos. Los teclados no hacen más que resaltar la calidad de las interpretaciones. “Standing In Blood” es más deathmetalero, recordándome al Morbid Angel de “Altars Of Madness”), hay más machaque y velocidad pero los músicos siguen deslumbrando con los arreglos (Claves en todo el disco), nuevamente los teclados que van desde los clásicos “colchones” (Sobretodo para crear efectos de sonido “cybers”) a ser el instrumento principal que le inyecta melodía a las composiciones.

Las violas tiran riffs brutales, pero también escalas muy logradas, tienen variedad dentro del estilo (Caso de “Visions From Beyond The Grave”). En “Neolithic” llegan a un nivel de calidad muy alto, amalgamando riffs furiosos (hasta épicos) con sólos y secciones muy inspiradas que incluyen variaciones rítmicas e irrupciones del doble bombo del batero Mike Browning (Ex Morbid Angel, quien se encarga de las voces además), siendo mi favorita la que va de 02:10 a 03:11, momento colosal de todo el disco (y me animo a arriesgar que en todo el death técnico) en donde TODOS los instrumentos destilan genialidad. Los demás temas son de muy buenos para arriba y mantienen las características generales ya expuestas: teclados agresivos e inspirados, secciones rítmicas con variantes, guitarras texturadas más sólos soberbios. “Undead Journey” y “BC-AD” son la continuidad lógica de esta sobredosis de ideas (Que es lo que hace de Nocturnus una banda diferente).

Me vuelvo a caer de culo con “Andromeda Strain”, otro favorito mío. De 00:14 a 00:38 hay unos teclados que me erizan la piel con las violas punteando a la par logrando otro momento glorioso. El resto del tema es otro compendio de ejecuciones excelentemente plasmadas con los teclados yendo “paralelo” a las dos violas, mejorando lo inmejorable... La intro de teclado en “Droid Sector” es algo limadora pero de alto nivel, ideal para escuchar arriba de una nave espacial o mientras ves un film de ese tipo. El tema es más “riffero” y denso que sus antecesores volviendo a percibirse algo del primer Morbid Angel (Que ya usaba teclados en “Altars Of Madness” pero no tan acentuadamente como Nocturnus en este disco).

Cierran este tremendo álbum dos TEMAZOS: “Destroying The Manger” (Con otra cyber-intro muy lograda) y altas dosis de ferocidad mezclada con secciones rápidas más destrezas instrumentales de todo calibre, a medida que los minutos transcurren la calidad no decae... aumenta!. Los cinco músicos no se cansan de sumar un acierto tras otro, hasta las voces de Browning están bien para la propuesta, y el ENORME “Empire Of The Sands”: una intro inolvidable desemboca en más magia de los violeros, y un muy volcánico riff precedido por arreglos descomunales de teclado y punteos letales que vienen de los cuatro costados (De 01:57 a 02:16 recuerdan a un Watchtower menos trabado), el bridge del tema es el caos puro con los teclados que se te clavan en el tímpano y Browning rugiendo a pleno.

Hoy es moneda corriente hablar de teclados: lo que no es habitual es que una banda realmente se destaque por su equilibrio entre pesadez, versatilidad instrumental y arreglos interesantes.

Una banda irrepetible y uno de mis compacts más queridos de la colección que tengo.

Calificación: 9/10

KREATOR "Extreme Aggression" (1989, Thrash Metal)




Mi primer contacto musical con esta banda fue gracias a una cinta grabada en cassette que compré en la ex Disquería Excalibur allá por marzo de 1990. Luego de escucharla, me fuí consiguiendo desde “Terrible Certainty” (su último disco en aquella época) hasta “Endless Pain” (su álbum debut). Años después gracias a la masificación de CDs importados en el país compraría todo en original. Visto en retrospectiva, “Extreme Aggression” fue una evolución muy positiva para estos alemanes. “Endless Pain” era primitivo y crudo, “Pleasure To Kill” era la velocidad desenfrenada total, solos chirriantes, y riffs secos a granel, “Terrible Certainty” amagó con algunas mejoras pero la producción no lo ayudó mucho. El desafío para pegar el batacazo lo tenían con este disco.

Y las mejorías fueron muchas: La producción de Randy Burns es excelente dandole al grupo un sonido asesino y limpio a la vez. Luego tenemos la composición y estructuras de los temas, lograron darle una vuelta de tuerca al sonido con violazos fulminantes, Mille con su vos berreante/agónica de siempre (Hay gente que no se lo bancaba para nada, creo que es adecuado para la ferocidad de la propuesta) y batería acelerada con quiebres en ciertos pasajes. Y lo esencial: en este disco Kreator no suena menos feroz ni más lento que en los primeros como uno podría llegar a imaginarse.

El tema título abre el CD y es un resumen de lo que viene (Agresión Extrema!). Con un riff fulminante en el arranque a los 20 segundos Mille se manda un grito desaforado como si lo estuvieran apuñalando mientras Ventor asegura la velocidad con su batería. Las descargas se suceden una tras otra con riffs furibundos, secos, con breaks, caso de los mortíferos tracks “No Reason To Exist” y “Love Us Or Hate Us”, sin bajar mucho la velocidad a excepción de momentos en donde la batería parece tomarse una tregua en medio de tanta artillería. Los solos de guitarra en todo el disco son infinitamente superiores a las cosas que había que soportar de estos tipos en los otros discos: eran un compendio de notas sin coherencia mal tocadas a propósito tal vez para crear un efecto de choque o aspereza.

Los mejores logros vienen de mitad para adelante, si bien “Stream Of Consciousness” es un tema relleno con cartel luminoso, “Some Pain Will Last” levanta la puntería, bajando la velocidad con un tempo que invita al headbanging abriendo un abanico de buenos riffs (para variar), para definitivamente acelerar luego de dos cortes de ritmo (cuando llega casi a mitad de tema). Ya a esta altura del disco es alevoso que además de los nuevos logros mencionados descubrieron el buen uso y dosificación de cambios de ritmo/cortes en los temas, lo cual no se apreciaba en lo más mínimo en los tres álbumes anteriores (Algunas cosas de “Terrible Certainty” sí).

El mejor ejemplo de todo esto (y mejor tema del disco por afano absoluto) es “Betrayer”: violento, escupido, seco, pero con sonido nítido, Mille berrea con desenfreno mientras se abre paso en medio de aceleres y frenos a granel de Ventor con su batería, incluyendo guitarras gemelas en un pasaje y un final que te estampa contra la pared. Lamentablemente “Don’t Trust” y “Bringer Of Torture” no lucen como los temas anteriores, son correctos, y el efecto relleno vuelve a sentirse. Otro punto alto de “Extreme Aggression” es el cierre con “Fatal Energy”. Tiene un par de riffs memorables (el segundo es increíble, cuando la batería de Ventor le da al bombo acompañandolo) y un duelo de guitarras que nada tiene que envidiarle a Iron Maiden. “Extreme Aggression” pese a ser desparejo (por los altibajos en los temas mencionados) es un disco muy recomendable para sentir como te explotan los nervios con tanta intensidad hecha música. Años después leyendo una nota me enteré que todas las guitarras las grabó Mille, aunque figure en los créditos el violero Joerg Tritze (Que se tomaría el palo poco después). Una muestra total de ferocidad por donde se lo mire.

Calificación: 9/10

BARREN CROSS "Atomic Arena" (1998, Heavy Metal)


Allá por 1995 había leído algo sobre esta banda, que de repente se presentó frente a mis ojos bajo el formato de CD un día que estaba en la Disquería Excalibur. Ni dude en comprarlo luego de que me pasaran algunos temas. Barren Cross es una agrupación de “White Metal” o “Metal Cristiano” como corno quieran. A diferencia de otros exponentes como Stryper, este CD puede tranquilamente definirse como un “Somewhere In Time” de Iron Maiden con minimos toques de hard rock.

Luego de un buen arranque con “Imaginary Music” aparece uno de los puntos más interesantes del álbum: El tema “Killers Of The Unborn” (Con una excelente letra antiabortista con un enfoque desde el bebé que clama por no ser matado) el cual tranquilamente pudo haber sido incluido en los discos de Maiden entre 1986-1988. La cosa se pone aun más maideneana en temas como “In The Eye Of The Fire”, “King Of Kings” y “Living Dead”, en donde a uno ya le empieza a caer gotas de la frente ante tanta furia y epicismo. El cantante/guitarrista rítmico Mike Lee es un clon de Bruce Dickinson y no brilla en este album: es el sol mismo. Tras el secundan y cumplen correctamente el guitarrista Ray Parris, el bajista Jim LaVerde, y el batero Steve Whitaker.

Los temas más hardrockeros tampoco son 100% hard rock, tal es el caso del excelente “Close To The Edge” (¡Que coros por Dios!), el efectivo “Dead Lock” es otra muestra de lo que les comentaba. Los tipos siguieron sacando discos pero ya más “comerciales”, sin el impacto que provocó este disco, y en menor medida su album debut “Rock For The King” (Allí suenan a un Judas Priest lavado).

Te gusta el Maiden de mediados de los 80? ¿Somewhere In Time y Seventh Son son de tus preferidos? Animate que no muerde “Atomic Arena” y no te va a defraudar... ¿En serio hacen white metal?. Chequeen sus letras, lo hacen pero con otro enfoque lírico, sin prédica barata y pedorra. Estos tipos nunca necesitaron tirar biblias al público como sus coterráneos Stryper.

Discazo (Destinado al culto).

Calificación: 9/10

VENDETTA “Go And Live... Stay And Die” (1987, Thrash Metal)


La primera vez que leí sobre estos alemanes fue en el numero 1 de la Revista Madhouse. Yo casualmente iba a encargar grabaciones de cassete a vinilo a la disquería “In Rock”, un día que retiré el peido ví el número y me lo compré. Leí la review que hacían de este PEDAZO de álbum y lo encargué de inmediato. Cuan acertados estaban.... Recién en el 2007 accedí a la reedición en CD. Vendetta hacía un thrash de alto tecnicismo y complejidad para los años que se vivían. Solo Coroner y Mekong Delta habían hecho algo parecido, en menor medida Megadeth con “Peace Sells...” del otro lado del Atlántico. Daban la sensación de tocar “a 440 v”, con numerosos breaks, y temas largos con muchas variaciones. Lo meritorio y recomendable de este álbum debut es que los tipos no solo te arrollan: además de las elaboraciones los temas se dejan escuchar a primera oída y hasta la batería tiene momentos de “melodía”. No me quiero imaginar lo que hubiera sido este album con más presupuesto de producción.

“Suicidal Lunacy” abre el asunto: guitarras filosas e intrincadas de los violeros Frank y Daxx, el riff inicial del tema es descomunal, con breaks y bombazos de fondo, desembocando en un riff vertiginoso secundado por el machaque impiadoso del batero Thomas. En ese tema ya se cuentan masomenos 25-30 cortes, riffs y cambios de ritmo. El tema titulo suena más "teutón", pero el riff del chorus parece sacado de “Peace Sells...” de Megadeth o de Coroner, lo cual es más que un elogio. El vertigo sigue, acaso este sea un punto alto del álbum: por más que la velocidad de a ratos baje la sensación de electricidad que transmite Vendetta es única. “Traitor’s fate” y “And the man brave falls” bajan apenas la calidad (Realmente los dos primeros tracks son descomunales) pero no por eso uno pide de sacar ”los dedos del enchufe”. La perla del álbum es sin dudas el tema “Systems Of Death” que arranca con una intro que simula un bombardeo sobre una ciudad, las guitarras riffean una breve intro y se desata un vendaval sónico lleno de riffs eléctricos y nuevamente con la batería perforando el timpano. El guitarrista/vocalista susurra las letras, lo cual le da más “voltaje” a la musica de lo que ya tiene.

“Drugs and Corruption” es un tema corto y a los palos, no pasa los tres minutos pero fulmina como si fuera de 10. “Revolution Command” y “On The Road” (No, no es un cover de Motorhead) siguen los lineamientos generales, uno clama por más, más y más. Fue así que yo, a los 17 años, en cassette lo estuve escuchando un mes seguido. Fans del thrash elaborado pero filoso, ¡¡¡No pueden obviar a Vendetta!!!

Calificación: 9/10

METALLICA "... And Justice For All" (1988, Thrash Metal)


Este disco fue el primer álbum de estudio de la banda que compré en casette nacional original estando aún en la secundaria (Sin contar “Garage Days Re-Revisited” que no los representa 100% por ser covers de bandas que los influyeron). Tenía copiados de vinilo a cassete “Master Of Puppets” y “Ride The Lightning”. “... And Justice For All” se lanzó en Argentina un mes después de la edición internacional, increíblemente la versión nacional en cassete sonaba bien y estaba bastante presentable. Luego en plena joda de Musimundos en cada cuadra y compacts baratos me lo compré en CD.

Visto en retrospectiva, hay algunas diferencias con su antecesor, el clásico absoluto “Master Of Puppets”. Analizando el disco, a la cabeza está la mezcla de Steve Thompson y Michael Barbiero que “afectó” el sonido tanto de la batería (la cual suena muy aguda tanto en su doble bombo como en los toms) y el de las guitarras (Muy secas y con menos presencia en el resultado final que en los dos discos anteriores). “... And Justice For All” es disco inmerso de una atmósfera muy oscura, los temas son larguísimos (salvo dos el resto superan los seis minutos en promedio). Pese a las características de la mezcla hay temas muy thrashers, tal es el caso del letal y abridor “Blackened” y su riff esquizoide a todo machaque, paseándose por climas de alta densidad.

El tema título en sus casi diez minutos de duración pasa de acústicas a medios tempos, Los riffs de Hetfield y Hammett alternan entre lo melódico, oscuro, épico y paranoico. Jason Newsted cumple en el bajo (Debutó aquí reemplazando al tristemente fallecido Cliff Burton), y Lars Ulrich tiene un desempeño excelente en la batería con su despliegue de golpes, Hetfield canta sobre lo corrupta que es la justicia...

Los halls de la justicia están pintados de verde...
Charlas de dinero...
Lobos del poder acosan tu puerta...
Oyelos acechando...
Pronto estarás complaciendo su apetito...
Ellos devoran...
El martillo de la justicia te aplasta...
Con todo poder...

“Eye Of The Beholder” está lleno de breaks, cortes, y más climas idénticos a los ya descriptos. “One” es probablemente el mejor tema de todos poniéndose a la par de viejos temas como “Fade To Black” y “Welcome Home (Sanitarium)”. Su letra trata de una persona que quedó inválida luego de una batalla. Está lleno de meláncólia y densidad a la vez, pero a partir de 04:33 arranca una sección de thrash memorable con el doble bombo de Ulrich ametrallando y las violas disparando riffs asesinos y Hetfield gritando como desaforado, todo ello hasta 07:24. “The Shortest Straw”, “Harvester Of Sorrow” y “Frayed Ends Of Sanity” (Este último demasiado largo sin necesidad de tanta extensión) son thrashers al cien por cien, con variaciones, más violazos, buenos estribillos... y mucha densidad.

“To Live Is To Die” es un largo instrumental que Hetfield y Ulrich llegaron a componer con Cliff Burton, parece una marcha furibunda con breaks semi jazzeros, y en algún momento suenan acústicas acompañadas por una sección de violines. A este se empalma otro tema a la “Damage Inc.”, me refiero a “Dyers Eve”, que cierra el disco a toda velocidad, el riff de Hetfield es monótono y taladrante como pocos. “... And Justice For All” es el disco más oscuro de Metallica. No tiene la desprolijidad y adolescencia de “Kill ‘em All”, ni la crudeza y agresividad de “Ride The Lightning”, ni los temas grandilocuentes con inolvidables melodías de “Master Of Puppets”. Esto es a diente apretado, y tema a tema Metallica lo confirma.

Con el correr de los años revaloricé bastante este disco. Hace 18 años estaba impresionado por mis dos discos preferidos (“Ride The Lightning” y “Master Of Puppets”) y “... And Justice For All” me pareció bueno y nada más. La banda crecía en ventas a pasos agigantados, y en esos años algunos fans históricos intentaron esbozar que se “vendieron”. Ni les cuento cuando salió “Metallica” (En otra review comentaré este disco).

“...And Justice For All” cierra la etapa más thrasher y oscura de Metallica.

Calificación: 8/10.

METALLICA "Master Of Puppets" (1986, Thrash Metal)


Corría noviembre de 1988, y por primera vez en mi vida decidí ratearme junto a unos amigos del club al cual iba. Fuimos a los fichines en la Peatonal Lavalle, y de repente en un local que vendía "accesorios de heavy metal" veo en la vidriera una cinta trucha con la tapa que aprecian más arriba (El cassette era grabado de vinilo, ni CD había en Argentina). Llegué a casa, puse el tape, play... y mi vida cambió. En el transcurso de esa semana lo escuché unas 40 veces: El thrash metal había entrado en mis gustos musicales.

Luego de un gran álbum y gira teloneando a Ozzy Osbourne, el cuarteto oriundo de San Francisco estaba listo para tomar al mundo del metal por asalto. A la semana de su edición "Master of Puppets" ya había vendido 250.000 copias. Son 8 himnos del thrash. El tema que da inicio a la placa ("Battery") es una descarga furiosa de riffs, con Hetfield vociferando enojosamente y Lars Ulrich destrozando parches.

Lo precede "Master of Puppets" en sus 08:38 pasa de medios tiempos a lentos, de lentos a rápidos, con un puente que contiene guitarras gemelas que rememoran a las de Thin Lizzy. La letra es excelente, trata sobre la manipulación que ejercen ciertas personas ("Obey your master..." en el estribillo vale por tres mil palabras más). "The Thing That Should Not Be" es un tema que raspa con su aspereza, dificil de digerir hasta para los más habituados a escuchar thrash, extendiéndose hasta casi seis minutos y medio de duración. "Welcome Home (Sanitarium)" sigue la tradición de lentos densos iniciada con "Fade to black", perteneciente a su álbum "Ride The Lightning". Es un tema tranquilo que invita a apreciar melodías tristes, y al llegar a tres cuartas partes del tema la cosa cambia con un acelere thrasher que invita al pogo y destruir tu habitación.

"Disposable Heroes" es una oda a la velocidad, con Hammett disparando riffs en el "bridge" del tema. Al llegar a "Leper Messiah" la banda baja las revoluciones sin sacrificar densidad. Uno de los puntos más altos del álbum es el instrumental "Orion", una oda a la densidad y a la tristeza, que llega a un matiz especial en el sólo de bajo de Cliff Burton, precedido por unas guitarras gemelas de exquisito gusto. El tema que cierra (violentamente) esta obra maestra es "Damage Inc.", una catarata de palazos, furia thrasher de la genuina, y guitarras furibundas.

Un disco fundamental en el thrash...

Calificación: 10/10