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domingo, 6 de marzo de 2022

JUDAS PRIEST "Priest.... Live!" (1987)


Damas y caballeros (Nada de chiques y toda esa mierda): esta fue mi entrada a Judas Priest pero en un cassette nacional allá por 1988. Ya había visto videos de ellos en "Música Total" y justo estaba en el momento de edición masomenos de este CD. Haciendo historiografía Judas Priest venía a todo motor con discos incendiarios como "Defenders Of The Faith" y "Screaming For Vengeance". Pero en 1986 sacan un disco en donde modernizan y estilizan su sonido que causó mucho espanto entre sus fans ("Turbo") si bien luego fue revalorizado. "Priest... Live!" está grabado tomado en dos fechas de la Fuel For Life Tour, más precisamente Atlanta (20 de Junio de 1986) y Dallas (27 del mismo mes y año). Se grabó un VHS también que se dice vendió mejor que el álbum mismo. Con el correr de estos últimos años empecé a perdonar los procesos típicos que sufren estos discos (Sobregrabaciones, retoques en público, etc...) e irónicamente acá se nota mucho manoseo pero el producto final arrasa. Los temas del bastardeado "Turbo" suenan más pesados y se revisan muchos de 1980-1984. Todavía se me eriza la piel al escuchar la versión de "Freewheel Burning", el comienzo tranquilo de "Out In The Cold", el metal tradicional de "The Sentinel". La banda está en un gran nivel pero hay uno que irónicamente no estaba en su mejor momento personal que acá hace todo perfecto y reluce: El METAL GOD Rob Halford. Cada centavo de este trabajo vale la pasión, afinación, falsetes y agudos que alcanza este tipo. El tandem de guitarras de K. K. Downing y Glenn Tipton se saca chispas y allí está la a veces cuestionada base Hill/Holland. Un dato que pocos conocen es que la banda tenía la idea de un posible disco en vivo durante la gira de 1982.... valió la pena esperar unos años más.

Calificación: 9/10

martes, 15 de octubre de 2019

JUDAS PRIEST "Turbo" (1986)



Atención: DISCO CONTROVERTIDO. Para esos años no lo escuché (Arranqué con "Priest... Live! en donde justamente se promociona este CD) pero recuerdo leer en la revista Metal cualquier cantidad de boludeces (Julio Iglesias en la grabación, traición!). Otra review que leí más lúcida fue la de Sergio Marchi en la extinta revista Rock & Pop en donde al tipo le llamaba la atención lo moderno del sonido logrado y haciendo ciertos reparos. Llegó el momento de escucharlo y para mí... ¡Que exagerados todos!. Obviamente no estamos ante un "Screaming..." o "Defenders...", sino ante el primer disco de heavy metal grabado en forma digital por completo, en donde la banda incorpora elementos más en paralelo a sonidos de esa época SIN SONAR como esas bandas. Seguramente querían captar nuevos seguidores, era un momento en donde bandas con propuestas más duras buscaban tantear más el terreno "comercial" que copaban Mötley Crüe y Ratt por citar sólo dos. Producido por Tom Allom tenemos nueve temas en donde ninguno es relleno pero de entrada llama la atención la incorporación de sintetizadores, guitarras sintetizadas y estribillos más hard rockeros. Halford deja sus falsetes más apasionantes y adopta una voz con tono medio pero que encaja con los temas. Judas Priest acá coquetea más con el hard rock sin dejar el heavy metal del todo, se pueden mencionar muchos temas pero ya el tema título marca el norte, "Private Property", "Parental Guidance" (Palo al PMRC) y "Rock You All Around The World". El Lado B (Si tenés vinilo o cassette) arranca con mi tema favorito que es "Out In The Cold", totalmente climático y de un excelente gusto y composición. Hay algo de Ratt con esteroides en "Hot For Love" y todo lo demás sigue los lineamientos que expuse más arriba. Obviamente si sos un recalcitrante del Judas Priest más heavy esto no te va a agradar pero estoy escribiendo sobre un trabajo que en su momento levantó mucha polvareda puesto que la jugada fue sumamente arriesgada (Me olvidaba... incluyó cambio de tachas por un look futurista). El que no arriesga no gana y acá la banda sale victoriosa. ¿Alguna contra?. Dave Holland empezaba a mostrar mucha monotonía. El tiempo le hizo justicia y la banda fue incluyendo temas de este álbum en su set list, mismo en su segundo disco en vivo que mencioné anteriormente. Escucharlo en el 2019 resiste la prueba del desgaste.

Calificación: 8/10

lunes, 28 de mayo de 2018

JUDAS PRIEST "Firepower" (2018)



Tanto se ha esperado el disco de esta leyenda viva del heavy metal y créanme que valió la pena. Este quinteto - que ha ayudado a forjar lo que hoy conocemos como sonido metálico - nos ofrece en este disco póstumo uno de sus picos más altos de los últimos años y acaso un trabajo que le pelea de cerca a sus trabajos más emblemáticos. Se nota que los músicos se tomaron su tiempo para armar y estructurar las composiciones y el resultado es a todas luces descollante. Catorce temas sin un miserable relleno, “Firepower” es Judas Priest. Todo lo que se espera de ellos acá lo tenés, como en “Never The Heroes” o “Children Of The Sun” en donde están esos estribillos solemnes y sentidos que tanto han sabido forjar en sus mejores épocas. Rob Halford está en un nivel superlativo y lo demuestra en el INMENSO “Rising From Ruins” con toda la composición bañada de epicismo más otro estribillo memorable. Glenn Tipton y Ritchie Faulkner se sacan chispas durante “Lightning Strikes” mientras Scott Travis en los parches marca el galope del tema. Otros momentos remiten al Judas de los noventa caso de “Necromancer” y hay por sobre todo una banda totalmente focalizada, compenetrada y plagada de temas con excelentes composiciones. Cerrar este disco con “Sea Of Red” es otro gran acierto con su tufillo a “Beyond The Realms Of Death” y sus acústicas al inicio. Se trata de un tema con aires muy relajados en donde Halford vuelve a brillar. La producción estuvo a cargo de Andy Sneap y Tom Allom, lo cual se puede apreciar en el tratamiento de los tracks ya que se nota los estilos de cada uno. Pienso en tantas bandas que se han retirado y no recuerdo una que lo haya hecho en tan alto nivel. Te vamos a extrañar Judas Priest, no obstante, “Firepower” no se mancha.

Calificación: 9/10

sábado, 12 de julio de 2014

JUDAS PRIEST "Redeemer Of Souls" (2014, 2 CD Deluxe Package)


El Sacerdote regresó tras un disco conceptual, gira epitafia (supuestamente) despedida y la partida del fundador K. K. Downing se había generado cierta incertidumbre para el futuro del quinteto. Entra a la banda Ritchie Faulkner (Ex violero de la banda solista de Laureen Harris). Por lo visto en el DVD "Epitaph" encajó muy bien en la banda. El desafío se trasladaba a un próximo disco de estudio. Halford y Tipton fueron adelantando temas en el transcurso de este año y no me entusiasmaba mayormente lo que me llegaba. Tras escuchar este nuevo trabajo Priest superó con creces mis expectativas reencontrandose más con su sonido tradicional y metálico. No se percibe un "sonar forzado" como en "Angel Of Retribution" si bien en lo personal noto la ausencia del guitarrista fundador y no puedo evitar mencionarlo. Esto no significa que el resultado sea adverso sino un cambio lógico en la fórmula en las violas, que constituyen uno de los motores esenciales para alimentar el sonido del quinteto. El otro indiscutido pilar es el "Metal God" Rob Halford quién con más de 60 años opta brillantemente por moverse entre rangos más medios sin pegar constentes falsetes que a esta altura no le hacen falta (Si bien hay un par en 2 o 3 temas). En los créditos leo que los temas fueron ESCRITOS y ARREGLADOS por Tipton/Halford y FAULKNER. No sé si es tan cierto pero se perciben menos sólos que en otros trabajos y otro sabor en el tándem de violas, menos explosivas pero lo necesariamente contundentes. "Redeemer Of Souls" es heavy metal hecho en 2014 por una banda que ayudó a forjar el estilo y acá logra joyas como el descomunal "Battle Cry" (Mi favorito), más otros momentos que muy sutilmente recuerdan al sonido de "Painkiller" ("Dragonaut", "Metalizer"), composiciones épicas ("Halls Of Valhalla" - Halford se prende fuego acá -, "Sword Of Damocles", "Hell & Back"), otros que son discretos ("March Of The Damned" y el tema título con un riff bastante parecido al de "Hell Patrol"). El remanso final de "Beginning Of The End" recuerda al Priest setentoso. Una hora de duración. Oyentes o fans fundamentalistas, no le pidan a esta banda un "Painkiller" por que ya lo hizo y no están en condiciones ni edad de hacerlo. Ian Hill de nuevo es enterrado con su bajo y lo de Scott Travis es como siempre descollante. Para los tiempos que corren me encuentro con mi disco favorito de Judas Priest desde "Jugulator" sobretodo por la diferencia que hacen muchos de los temas arriba enumerados. En esta edición se incluyen cinco temas extra que realmente los pusieron para poner un CD más ("Snakebite" parece más Judas Priest sonando a Twisted Sister), no hay ninguno que esté a la altura de los que constituyen el álbum sin ser por ello prescindibles para la excusa del Bonus. El resto de la edición si es un lujo desde la tapa hasta el diseño. Sin dudas un regreso más que digno y redime sus lanzamientos en estudio anteriores.

Calificación: 8/10

sábado, 5 de marzo de 2011

JUDAS PRIEST “ ’98 Live Meltdown” (1998, Heavy Metal)




¿Por qué escribo de él tantos años después de haberlo escuchado en su momento y siendo tal vez el disco en vivo que MAS escuché en mi vida?. Al crecer escuchando música fuí aprendiendo que los discos de este tipo en un 95% no son así. Había "sobregrabaciones", correcciones, discos fidedignos de lo que pasó con audio de aire o consola (Los “Bootlegs”), silencios entre tema y tema (¿Es en vivo?), lo cual provocó que empezara a asquearme de todo lo que había escuchado ya que todas las bandas recurren a alguna de este tipo de avivadas. Por suerte ya se me pasó esa apreciación, a excepción de casos alevosos (Como el “Alive III” de KISS) puedo volver a apreciar un CD en vivo. Con este ya que tengo el bootleg del show en video (Con el sonido de aire) puedo opinar con más fundamento, si hay truquitos son pocos y el disco REPRESENTA al renovado Judas Priest etapa “Jugulator” junto a ese gran cantante que reemplazó a Rob Halford llamado Tim “Ripper” Owens. Ya en “Jugulator” demostró que era EL reemplazante, en vivo ni se mosquea al cantar clásicos del calibre de “Electric Eye”, “Metal Gods”, “The Sentinel” y en especial “Beyond The Realms Of Death” (Que versión). En todos los “clásicos”el tipo te deslumbra si bien en los temas de “Jugulator” hace lo que quiere con su garganta (Ej: “Bloodstained”).


El es la figura pero los Priest se renuevan con el sonido, más volcado a una cruza de un Megadeth furioso, algo de Slayer y otro del Judas Priest tradicional. La afinación es más baja y los temas suenan más graves/pesados, totalmente demoledores. Tipton y Downing escupen riffs semi thrasheros, Scott Travis y Ian Hill para variar componen una base rítmica que es la Muralla China. ¿Cómo mierda no emocionarme si en el medio de “You’Ve Got Another Thing Coming”, Owens hace jugar al público arengándoles a que griten “Metal! Metal Metal”, o con los dos tiros de gracia con el cual cierra el CD (doble): “Hell Bent For Leather” (Que escupe fuego) y una versión con esteroides de “Living After Midnight”. El único punto flojo que encuentro es la inclusión de “The Green Manalishi”, un tema y cover que nunca me voló la cabeza, y que pese a todo, acá es otra bomba. Podrían haber metido otro tema de Priest en su lugar. Si no escuchaste este disco en vivo, hacelo: considero que pese a que en su momento no se habló mucho de el (Reemplazar a Halford y editar “Jugulator” no fue bienvenido por mucha gente), en todos los temas chorrea lava y los oídos te arden.

Calificación: 10/10

sábado, 20 de noviembre de 2010

JUDAS PRIEST "Stained Class" (1978, Heavy Metal)


Un disco que hacía rato quería comentar no sólo por su calidad sino por sus efectos colaterales en la banda y fuera de ella. Graban en Chipping Norton Studios bajo la producción de Dennis Mackay, excepto… un tema solo. Se le sugiere a la banda grabar un tema más accesible para meter de single y optan por un tema de Spooky Tooth "Better By You, Better Than Me" (Producido por James Guthrie, quién años después produciría “The Warning” de Queensrÿche”). Sin querer, años después esta elección les traería dolores de cabeza judiciales. Y aquí me detengo.

En 1985, James Vance, de 20 años y Raymond Belkamp, de 18, vivían en Nevada, Estados Unidos, ambos fans del heavy metal y fans de Judas Priest. Los chicos estaban escuchando "Beyond The Realms Of Death" (De este disco) mientras bebían y fumaban porro. Decidieron quitarse la vida con una escopeta que había en la casa. Primero ambos jóvenes destrozaron la habitación en donde se encontraban para luego marcharse de la casa a caminar varios minutos y llegar hasta un pequeño parque. Ray se apuntó a la cabeza con la escopeta y perdió su vida de inmediato. James dudó de entrada, cerró los ojos y apretó el gatillo pero cayó al suelo vivo dado que erró el tiro sobreviviendo tres años más para luego morir de una sobredosis de drogas.

Los abogados de las familias involucradas aseguraban poseer pruebas contundentes de que en el álbum había mensajes subliminales que demostrarían que realmente “existían”. Mismo “expertos” como William Nickloff y Steve Williamson descubrieron que en justamente en ¡"Better By You, Better Than Me"!, uno de los temas de Judas que los chicos habían escuchado momentos antes de dispararse, se ocultaba un mensaje subliminal fonoinvertido que refería al suicidio (se escuchaba "Do It!, Do It!", o sea "¡Hazlo!, ¡Hazlo!”). En el transcurso del juicio pretendían probarlo, demás está decir que el mismo tuvo mucha repercusión mediática (Recuerdo haber visto la noticia en la cadena CNN y los tipos no pasan cualquier cosa). Rob Halford, Glenn Tipton y K. K. Downing tuvieron que comparecer en un tribunal de Reno, Nevada. Halford coherentemente aportó una prueba de que el tema “Invader” (Otro más del disco) invertido contenía también un mensaje que sonaba a “Nosotros también debemos armar una defensa” (¿A que carajo incita eso señores “expertos”?), refrendando que todo lo que se escuchaba era debido a inflexiones de su voz que se reflejaban al inverso sin intención. El juez admitió haber escuchado este y otros “mensajes subliminales” pero estimó que se trataba de un cumulo casual de efectos sonoros y que no hubo en ningún momento mala fe por parte de la discográfica o la banda propiamente dicha y fueron absueltos de pagar seis millones de dólares de indemnización.


Sacando esta payasada pero que debe ser mencionada sobretodo para los más jóvenes, el disco fue el primero que realmente definió el sonido más métalico de Priest y acaso sea de los mejores discos de toda la discografía del quinteto. La velocidad y los ataques de viola en “Exciter”, la pesadez y solidez de otros temas más a medio tiempo como el tema título, el controvertido cover que suena muy bien pero se nota que no es un tema autoría de la banda, y una seguidilla de temas sublimes (Frenada por “Savage”, muy Deep Purple para mi gusto): “Invader”, el EXCELENTE “Saints In Hell” en donde Halford llega a tope de sus posibilidades y la banda suena tremendamente metálica para bajar varios cambios con un tal “Beyond The Realms Of Death” (El mejor “lento” de Priest en toda su carrera, ¿oscuro y tortuoso?). La calidad de los temas y el claro avance hacia un sonido decididamente más duro, agresivo y macizo, sacando pequeños baches de los temas mencionados o del cerrador “Heroes End” los hizo pegar un salto en calidad, al punto de que este es el disco preferido de ciertos fans. En mi caso lo revaloricé con los años, y es muy recomendable para quién no escuchó nada del Judas de los setentas (Que es diferente al posterior), para luego proseguir con cualquiera de esa década. Tranquilos que no pasa nada, si tienen revolveres en la casa denle para adelante que si el oyente es sano y cuerdo (No fue el caso de las dos personas involucradas), tendrá “clase” para apreciar este gran trabajo, tal vez medio oculto para fans que prefieren "Screaming For Vengeance" y "Painkiller".

Calificación: 9/10

martes, 22 de junio de 2010

JUDAS PRIEST "British Steel - 30th Anniversary Deluxe Edition" (2010, Heavy Metal)


No voy a comentar el colosal "British Steel" (Ya hablé de el aquí). Un poco por esta fiebre de relanzar discos por cumplirse el "x" aniversario de que fue editado Atlantic se sube al caballo y se manda esta mortal edición con el disco más emblemático del quinteto británico. Si bien las fotos le hacen bastante justicia, lo mejor viene en los tres disquitos. El primero es la ya conocida versión remasterizada del disco (Que ya había sido con éxito relanzada más todos los discos hasta "Painkiller"), y por suerte se respeta el espíritu del disco notándose el clásico laburo de un remaster: un sonido un tanto más al taco y mejor ecualización.

Pero el golazo de este lanzamiento viene en los otros dos soportes magnéticos... un DVD en vivo de un show en Hollywood, Florida (En una especie de "Estadio Obras lujoso") con escenografía y luces IMPECABLES, en donde tocan POR COMPLETO este disco. La reinterpretación en vivo hace que uno revalorice la magnitud de este disco, el gancho de "United", "Grinder" y "Living After Midnight", los ataques de "Rapid Fire", "Steeler", con un Halford que ya no lanza agudos a mansalva pero administra brillantemente la voz para su edad. La base Hill/Travis es un paredón, y el tándem (No dupla) de violas K.K./Glenn es lisa y llanamente uno de los mejores de la historia del metal.

Uno queda totalmente al taco tras los nueve temas del "Acero Británico" y a partir de allí el set se pasea por clásicos de la banda, en algunos casos con resultados excelentes ("The Ripper", "Victim Of Changes", "You've Got Another Thing Coming" y en otros discretos (Me esperaba más de la resurrección en vivo del "Freewheel Burning"... es en donde más se nota que el Pelado ya no puede cantar un tema así al punto que la banda lo toca en un tono más al rango actual de Rob y uno extraña la versión original de "Defenders...", y suerte parecida corre el "Hell Patrol" del "Painkiller").


Igual el DVD es impecable y demuestra que lo de Priest en vivo - no entiendo a toda esa gente que los tilda de "aburridos y estáticos" - es DEMOLEDOR. De Bonus hay reportajes a los integrantes de la banda en donde recuerdan cosas de la gesta del álbum.

El ultimo CD es simplemente el audio del DVD. Esta edición es "De Lujo" y por eso se salva, ya cansa un tanto esto de reeditar cosas pero en esta ocasión el producto es asesino, y tras treinta y cinco años, sigue siendo algo más duro que el acero.

Calificación: 9/10

domingo, 21 de junio de 2009

JUDAS PRIEST "Defenders Of The Faith" (1984, Heavy Metal)


Allá por mi adolescencia durante la segunda parte de los ochentas, este fue mi disco de estudio que me inició a Priest (En realidad el inicio fue el cassette doble en vivo “Priest… Live!). Años después me volví fan y completé todo lo que me faltaba. Para hablar de este CD es necesario ubicarse en la época y ciertos aspectos. El heavy metal tradicional británico estaba alcanzando posiciones impensadas en todo el mundo, en especial por Judas Priest misma, Iron Maiden (Que crecía a pasos agigantados), y las influencias de las bandas de la New Wave Of British Heavy Metal que no lograrían ese mismo éxito pero serían cruciales para la gestación de nuevos estilos (Thrash Metal/Power Metal a la cabeza) y bandas que surgirían años después.

La banda se termina de consagrar con un excelente disco que los termina de posicionar (“Screaming For Vengeance”), y gira por todo el mundo con un éxito que nunca habían tenido, especialmente en Estados Unidos. Se filmó un video de un show en Memphis y hubo un amague de disco en vivo para esa ocasión (Halford mismo lo dice en el show). Pero deciden grabar el sucesor del álbum que los consolidó. Se graba en Europa y se mezcla/remasteriza en Miami y Nueva York, y está nuevamente Tom Allom de productor.

El disco abre a pura dinamita y con mi tema favorito de toda la historia de la banda: “Freewheel Burning”, bastante acelerado y pesado para su momento (Tal vez ahora no suene tan así), con la banda aplastando todo con el tándem de violas Downing/Tipton y los agudos taladrantes de Halford. Aquí una distinción: el resto del disco no llega al descomunal impacto inicial pero tenemos temas excelentes en el, más elaborados melódicamente y sin tanto acelere como “Love Bites”, coqueteos con el hard rock en “Rock Hard Ride Free”, y muestras de puro metal (“Jawbreaker”, el excelente “The Sentinel”) y otro tema que retoma la velocidad un tanto para poner de nuevo el disco más al rojo vivo, como “Eat Me Alive”.


Se cierra la placa con “Heavy Duty”, bien rítmico (Ideal para alzar los puños y batir las palmas), Halford nuevamente da cátedra con su voz, y se empalma con el tema título que más que tema es un coro con instrumentos que bajan el telón.

Es uno de mis discos preferidos de la banda, acaso sea que no hay temas flojos y se mantiene el sonido Priest – eso sí, menos macizo que el antecesor pero más fluído y con temas que no decaen - y no me explico porque a ciertos fans no les agradó como ellos a su vez no se explicarán el porque a mí “Screaming…” me parece esencial y fundamental en la carrera del grupo pero no lo mejor de Judas Priest como muchísimos sostienen a nivel discografía. El arte de tapa es impresionante (Muestra al monstruo bautizado “Metallian”, en la contratapa hay una frase que lo presenta como surgido de la oscuridad, en donde el infierno no tiene piedad, y quienes “mantengan la fé” escaparan del peligro de el).

Judas seguía subiendo peldaños, álbumes como estos demostraron que fueron esenciales para el metal de los ochentas. Tengas fé o no.

Calificación: 10/10

domingo, 6 de enero de 2008

JUDAS PRIEST "Ram It Down" (1988, Heavy Metal)


Cuando estaba en cuarto año de la secundaria – o sea cuando se lanzó este disco en Argentina bajo el nombre de “Aplástalo” – me compré el mismo en formato cassette. En su momento me decepcionó un tanto, pero con el tiempo supe encontrarle los puntos altos al disco, que afortunadamente los tiene.

Para comprender un poco a “Ram It Down” hay que hacer un pequeño ejercicio previo. Judas Priest previo a este lanzamiento había "sofisticado” su propuesta con un MUY BUEN disco llamado “Turbo” en donde tuvieron una de las mejores producciones y sonido de todo el heavy metal. Pero no había ningún “Screaming For Vengeance” ni “Freewheel Burning”, lo cual exasperó a buena parte de la comunidad metálica, con el agregado de que optaron por modernizar su imagen (Una onda media “futurística”, chau cuero y tachas). Luego de este “Ram It Down” vendría un disco que nadie se esperaba, lleno de velocidad, agresión, temas demoledores... la review la tienen más abajo y para muchos es el mejor disco de heavy metal que se sacó desde 1990... ¿Hace falta mencionarlo?.

Pues “Ram It Down” es un puente. Un disco de transición en donde hay elementos de “Turbo” y se perciben pequeños adelantos de lo que explotaría en “Painkiller” (Ahí lo dije). Basta escuchar el tema título que nada tiene que envidiarle al “Freewheel Burning”, Halford está con los agudos a tope – escuchar de entrada como el tema arranca – y tras el la banda se encolumna sonando como un acoplado muy nítido (Gracias a la excelente producción de Tom Allom). Esta intensidad y pesadez se repite en “Hard As Iron” (Lleno de explosiones).

¿Qué pasa con los demás temas?. Para lo que significa estructurar un disco, son irregulares. “Heavy Metal” me parece un tema del montón, ni pesado, ni rockero, sin gancho, y los dos temas que le siguen corren la misma suerte (“Love Zone” y en menor medida “Come And Get It”). Por ende el disco había arrancado largando lava, cae con tres temas y se levanta con el mencionado “Hard As Iron”.

El viejo Lado B se abre con un tema que equilibra lo mejor entre pesadez, sofisticación y arreglos. “Blood Red Skies” es el encargado de reencausar el disco, con Halford en un estribillo emotivo y el llamativo sonido procesado de la bata de Dave Holland (Que se repite en otros temas). “I’m A Rocker” mantiene el nivel con un muy buen desempeño de la base Hill/Holland.


Pero se produce un nuevo bajón con un aceptable cover del clásico de Chuck Berry “Johnny B. Goode” (El cual se incluyó en el soundtrack de una película que no recuerdo), el tema está OK pero ni suena a Judas Priest rockero ni recrea el original, y se repite la indefinición que tienen ciertos temas en este disco... caso de su predecesor “Love You To Death”, que no emociona ni te estampa contra la pared. Para cerrar el disco – con flor de portazo – se lanzan en plan Black Sabbath con un lento y demoledor “Monsters Of Rock” que salva el honor de Judas Priest en esta placa.

Si “Ram It Down” hubiera sido un EP de 5 temas, casi hubiera sido un “Painkiller”. Pero pese a los desvaríos es un buen disco, con excelente sonido, sofisticación, el tándem K.K./Glenn afiladísimo, base que siempre suena sólida – aunque con efectos ya mencionados que restan algo – y Halford que siempre se luce con su arsenal de agudos y falsetes, sin dejar de lado su registro más grave.

La tapa no representa el contenido de disco. Tampoco el título. Puede llegar a ser de lo más flojo de Judas, pero igual lejos está de ser una decepción.

Calificación: 7/10

jueves, 18 de octubre de 2007

JUDAS PRIEST "British Steel" (1980, Heavy Metal)


Este disco me lo pasó un ex compañero de laburo grabado de vinilo a cassette, allá por el ´94 y al año lo compré original en un Tower Records. Yo venía de escuchar discos como “Ram It Down” y más tarde “Painkiller”, por el fervor provocado por este último empecé a investigar los discos más emblemáticos del pasado del quinteto de Birmingham. “British Steel” sale en un año donde al Heavy Metal/Hard Rock le salía todo redondo: Bandas como Black Sabbath, Mötorhead y AC/DC lanzarían placas fundamentales y a la vez aparecería en escena una agrupación fundamental en la historia del estilo como lo es Iron Maiden con su homónimo álbum debut. Tal vez contagiados por toda esta vorágine de excelentes ediciones y en ascenso lento pero sostenido.

“British Steel” es un disco asimilable a primera oída que pide por más, con un un hit tras otro. “Living After Midnight” es el que mejor ejemplifica estas cualidades: estribillo memorable, base aplastante, violas riffeando efectivamente, y Halford sacandole brillo a su voz. Son nueve temas muy contundentes que sacuden por su pesadez y estructuras sencillas pero tremendamente efectivas, con el transcurrir de los años buena parte de ellos serían clásicos innegables. “Grinder” con su riff básico y estribillo tremendamente adictivo impacta al oyente sin más trámites. Lo mismo ocurre con “Breaking The Law”. Todo sin rebusques, sonando macizos y monolíticos, bien simples sin ser tampoco minimalistas.

Tal vez sea el primer disco de Judas en donde el estilo se emparenta más con el Heavy Metal y no tanto con el Hard Rock, el sonido ya es de una banda “grande”. “Rapid Fire” es velocidad y punteos de la dupla K.K. Downing/Glenn Tipton, lo cual repiten con menor impacto en “Steeler”. “United” conmueve gracias a una impecable performance vocal de Rob Halford, con un estribillo y rítmo que se graban de inmediato sostenido por la dupla rítmica Hill/Holland. Hay momentos más volcados al hard rock pero en donde no merma la energía y vibración como ocurre en “Don’t Have To Be Old To Be Wise” y “The Rage”, en donde los violeros son clave para lograr ese clima rockero pero a la vez dotado de adrenalina, con Halford disparando sus clásicos “falsetes”.

Un disco que puedo poner todo el tiempo y no me canso de escucharlo. “British Steel” es acero británico que empezaría a desparramarse y a causar secuelas por todo el mundo, influyendo a centenares de grupos que en los ochentas y noventas terminarían de definir el género. Cuando uno menciona el término “Heavy Metal”, Judas Priest es un referente indiscutido.

Calificación: 10/10

domingo, 9 de septiembre de 2007

JUDAS PRIEST "Painkiller" (1990, Heavy Metal)


Recuerdo haber escuchado los avances de este álbum en el programa radial “Heavy Rock And Pop”, allá por 1990. Mi grabador me fulminó con dos temas: El que dá nombre al álbum y “Metal Meltdown”. Los conductores del programa (Alejandro Nagy y El ruso Verea) quedaron anonadados como yo y otros cientos de oyentes que estaban sintonizando la radio. Al mes, un amigo me lo copió de cassette a vinilo. En 1991 fue uno de mis primeros CDs adquiridos gracias al tímido surgimiento de disquerías vendedoras de Compactos en aquella época... y gracias a que en ese año ¡¡¡¡Conseguí trabajo!!!. “Painkiller” es el mejor disco de la historia de heavy metal, a mi entender. Una institución como Judas Priest, con discos imprescindibles bajo el brazo como “Hell Bent For Leather”, “British Steel”, “Screaming For Vengeance” y “ Defenders Of The Faith”.

Todo un emblema del metal británico junto a Iron Maiden y Saxon, que venía decaído luego de álbumes aceptables/pasables como “Turbo” y “Ram It Down”. Nadie daba mucho por el nuevo material... y eso ayudo a que la descarga fuera aún más letal. “Painkiller” debe escucharse de una oída. Sigue sonando fresco y vigente al día de la fecha, provoca los mismos efectos devastadores observados luego de su edición. Es un torrente de heavy metal al 100%. Ya en el arte de tapa se presagia un apocalípsis, con sentencia incluída en la contatapa. En este pico alto de rendimiento, mucho tuvo que ver el ingreso de Scott Travis en la batería, y el gran Rob Halford cantando al límite de su garganta y posibilidades. Glen Tipton y K. K. Downing redondearon diez composiciones perfectas, y el coctel fue mortal por donde se lo viera.

Nos tomó a todos desprevenidos... “Painkiller” (el tema) te vuela los tímpanos de entrada con los mazazos de Scott Travis en los primeros 15 segundos. La dupla de guitarras Tipton/Downing escupe solos infernales, y Halford se saca los huevos por la garganta para cantar más agudo de lo que ya hacía. El tema es rápido y furioso, provoca el efecto que surte una trompada en la cara. “ Hell Patrol” es a medio tiempo, con riffs memorables y grandes coros. “All Guns Blazing”, “Leather rebel” y “Metal Meltdown” no decaen en demoler cerebros, mostrando más ferocidad en las performances de los músicos, siguen los falsetes apocalípticos de Rob, Travis ya es una máquina inhumana de taladrar parches.

“Night Rider” tiene algo del Judas más viejo, posee un gran bridge, el tema es semi-acelerado con algunas alteraciones de tempo. “Between The Hammer And The Anvil” y “A Touch Of Evil” se mantienen en esos parámetros, uno siente que no quiere dejar de escuchar el CD ni siquiera para ir al baño. Todos los temas destilan mucha pesadez y tienen un singular gancho, acaso con un ingrediente de adicción inexplicable. La producción de Chris Tsangárides hace que todos los instrumentos se aprecien y lastimen a la vez, hasta el bajo de Ian Hill está poseído por la vorágine interpretativa y se dá a conocer. Esta obra de arte, es cerrada con un himno épico titulado “One Shot At Glory”.

No hay mucho más para destacar. Si no escuchaste “Painkiller”, dificilmente entiendas que es el metal. Sin vueltas. Y si no sabías que era Judas Priest, tenés que empezar con este disco... sumamente esencial... e imprescindible.

Calificación: 10/10