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domingo, 26 de enero de 2020

ANNIHILATOR "Ballistic, Sadistic" (2020)



Que dificil debe ser para una banda proseguir una carrera cuando tus dos primeros discos fueron unas obras de arte que pusieron los ojos de todos los thrashers en vos. Riffs cortantes, técnicos, virtuosismo, la banda del guitarrista Jeff Waters - o mejor dicho y sincericidio Jeff Waters siempre - pasó por discos discretos, bodrios, más cambios de formación, drogas, 10000 sellos pero todos coincidimos que "Alice In Hell" y "Never, Neverland" son el Santo Grial de Annihilator. Este disco se editó en Spotify el viernes pasado y me habían llamado la atención adelantos pero ya no juzgo por las partes sino por el todo. Y tenemos acá 10 temas en aproximadamente 45 minutos. Ni uno con una acarameleada, todo es a la yugular en cuanto a la composición, riffs (De todo tipo), solos, y un baterista que acompaña a Waters que suena muy clínico (Fabio Allessandrini) y mecánico en la producción. Sigue estando el ADN de los dos primeros discos que cada tanto vuelven a repescar pero se agregó mucha pesadez, agresión y ataque, acaso constante o contenido por medios tiempos, un clima más oscuro, las partes en general son rápidas y la voz de Waters es la de siempre, correcta, no busquen más vocalistas. Podría elegir varios temas, pero "Psycho Ward" es lo más variado o diferente y mi favorito, con algo de gancho. Por momentos hay varios efectos de balacera (¿Será el título del disco?) pero lo logró Waters, su mejor disco en... ¿Veinte años?. Creer o reventar. Thrashers estarán de parabienes al igual que arriesgo el fan promedio de la banda. "The Attitude", "Out In The Garbage". Los machaques son trompazos como hacía rato no sentía en Waters por ende sospecho que el tipo realmente al grabar o quiso sonar así o bien está pasando por un buen momento de bronca. Una gran bienvenida al 2020, lastima la tapa y seguir teniendo algunas letras medio infantiles pero no mancha para nada toda esta lluvia de balas.

(NUEVAMENTE DECIDI NO VOLVER A CALIFICAR DISCOS DE 0 a 10 A PARTIR DE AHORA. VAYAN Y DISFRUTENLO. AL FINAL UN NUMERO ES SOLO ESO, YO DESCRIBO LO QUE ME PARECE A MI)

miércoles, 2 de mayo de 2012

ANNIHILATOR en Argentina (Jueves 26 de Abril de 2012, Teatro de Flores)



Setlist:

1) Ambush
2) King Of The Kill
3) Betrayed
4) Clown Parade
5) Ultra-Motion
6) Set The World On Fire
7) WTYD
8) Burns Like a Buzzsaw Blade
9) Phantasmagoria
10) Stonewall
11) 21
12) I Am In Command
13) The Trend
14) The Fun Palace

Bis:
15) Shallow Grave
16) Alison Hell



Los sueños a veces se hacen realidad. ¿Quién diría que esta banda alguna vez vendría a tocar en Argentina?. Fan declarado de ellos, yo lo consideraba inviable. Llegando al lugar del show el público estaba distendido, y de a poco se iría poblando con aproximadamente 700 personas lo cual permitía que desde cualquier punto pudieras apreciar cómodamente lo que se veía en el escenario. Un telón simpático con el logo de la banda coronaba el escenario. A las 21:40 salen los canadienses (¿O Waters+3 sería más honesto?) con "Ambush", de su último disco "Annihilator". Para "Clown Parade" advertí lo que temía, un sonido bajo con falta de definición en las guitarras a la cabeza. Jeff Waters - TODO UN MÚSICO Y FRONTMAN - galopaba a lo Scott Ian o si se quiere, su ídolo Angus Young desparramando energía y vitalidad además de riffs. Dave Padden en la derecha del escenario estático con su guitarra cantando sus partes (Básicamente "alternan" las voces con Jeff). Termina el tema... y estamos en Argentina, viejo. Se apagó parte de la luz de El Teatro y los amplificadores más sistemas entre otros pasaron a mejor vida. En la zona del sonidista hay febril movimiento para trocar cables (O eso creo). El parate duró casi veinte minutos y la gente esperó pacientemente sin generar bardo. Para ese momento la cosa se había ENFRIADO bastante y junto a un amigo reflexionaba "¿Cómo van a hacer para remontar esto si se reanuda?". Se arreglaron los desperfectos y Waters vuelve al llano tirando el riff de "Hells Bells" (AC/DC) seguida de una potentísima versión de "Ultra-Motion". El sonido mejoró bastante en cuanto a las violas concierne pero me pareció que la que nunca logró consolidarse es la batería que sonaba mal ecualizada o por momentos no se apreciaban los bombos. Igual nada grave y la temperatura seguiría en ascenso con "Set The World On Fire" (No pude evitar recordar que mal lo tomaron sus fans cuando se editó, y el tiempo hizo de su tema título una fija en todos sus sets), y a partir de allí Jeff, el ya mencionado Padden más Mike Harshaw en Batería y Al Campuzano en Bajo (Los músicos de turno) se empezaron a poner a punto caramelo.


Claro que sí. Vendría una seguidilla de glorias. "W.T.Y.D.", "Burns Like a Busszaw Blade" (De "Alice In Hell"), "Stonewall", y el orgasmo total que generó "Phantasmagoria". Jeff Waters interactuaba mucho con el público, es simpático/irónico, no recuerdo en que tema el tipo lo presenta diciendo "Este es de cuando nos pasaba MTV junto a Metallica, Megadeth, Slayer y Testament...." o cuando la gente le cantaba "¡Alice In Hell!" retruca con un "¿Pero que están diciendo, que soy gay?. ¡Nooo!". Uno de mis momentos preferidos fue un tema de estos tipos que siempre me gustó y la mayoría no le da pelota. Cuando arrancaron con "21" y ese riff tan pegadizo me encontraba tocando el cielo con las manos. Se había hecho la luz de nuevo y para que no quedaran dudas se despachan con dos asesinas versiones de su mejor disco "Never, Neverland" (A mi entender y el de Jeff que lo dijo a la audiencia): "I Am In Command" y "The Fun Palace". Annihilator demostró tener oficio de sobra y chapa para levantar una condición adversa. Su thrash arpegiado, complejo y machacoso pese a las deficiencias sonoras mencionadas deslumbró a todos los presentes. Se venían los bises. Jeff y Dave salen con camisetas del seleccionado... ¡Con el logo de Annihilator al lado del de la AFA!. Empezó el riff del tema más hard rockero de la banda "Shallow Grave" en excelente versión debidamente vivada por el público y faltaba un tema... Waters pregunta cuál es y ciento de gargantas gritan por Alicia en el Infierno. El ñato sorprende diciendo "Se viene Reign In Blood" y lo llegan a tocar en casi 20 segundos parándolo en súbito. Las caras de sorpresa que ví entre el público NI LES CUENTO. Y luego sí, cierre con toda la gloria con la bellísima "Alison Hell". Pensé en cuantos años esperé este show, las caminatas con mi walkman gastando los cassettes grabados de los dos primeros discos, y como seguí la trayectoria (irregular) de esta banda que en realidad siempre fue el bebé de Jeff Waters llamado Annihilator. Se fueron ovacionados y hasta cuando se cerraba el telón algunos de la banda sacaban fotos y filmaban a la gente. La espera de más de 20 años se había terminado para muchos de los presentes, el cuarteto dió un show de calidad lleno de las pecularidades enumeradas, pero lleno de thrash y música. Por ese jueves a la noche, Flores fue un barrio en el país de las maravillas.

(Fotos tomadas por Martín Gasa)

Calificación: 8/10

lunes, 7 de marzo de 2011

ANNIHILATOR “In Command (Live 1989-1990)” (1996, Thrash Metal)


La primera vez que lo escuché fue allá por 1999. Un pibe que laburaba en un bar me lo copió, nos intercambiábamos ciertos CDs copiados. Nunca había podido dar con el original hasta que la justicia llegó por EBay hace dos meses: un Sueco lo vendía usado y le hice “una oferta que no podría rehusar” (Mi tributo a Vito Corleone, “El Padrino”). La satisfacción de ser coleccionista, un “pendiente” menos. Fue una emoción tener este original tan preciado por mí en mis manos. Los primeros días debo confesar que lo escuché bastante y sentí nostalgia por el fuego y calidad que tenía la banda en esos trabajos. Este CD contiene temas en vivo de sus dos mejores discos, “Alice In Hell” y “Never, Neverland”. Se divide en dos ya que un show es en el Ritz de Nueva York (11 de Noviembre de 1989, gira de “Alice In Hell”) y el otro en San Antonio, The Showroom (2 de Noviembre de 1990, gira para “Never…”). Ya sabrán que en un disco canta Randy Rampage y en el otro el ex Omen Coburn Pharr, dos vocales muy distintos. Yendo a las performances, Annihilator en vivo suena casi exactamente al de los CDs, lo cual no es poco. En el show neoyorkino se aprecia a un Rampage con su voz especial más prendido fuego, arengando a la gente al “pit” (pogo). El sonido es muy bueno, se suceden clásicos como “W.T.Y.D.”, “Ligeia” y “Alison Hell” en versiones super thrashers.


El show en San Antonio tiene menos calidad de sonido (Se escucha más al público y se me hace que como fue grabado tuvieron que bajar cierto rugido constante de la audiencia). Pero Pharr canta más nasal que en estudio o al menos en vivo no me encanta tanto como en el CD, y tiene menos onda con la gente que su antecesor. Pero que tomas de “The Fun Palace”, “Stonewall” y “Sixes And Sevens” (Con ese riff machacoso que te corta al medio). ¿La sorpresa y el punto más alto acaso?. El cierre con un EXCELENTE cover de AC/DC de “Live Wire”. Pharr capta el espíritu de Bon Scott y los músicos suenan a AC/DC sin dejar de ser Annihilator. Geniales. Este CD le va a interesar sólo al fan de Annihilator ya que es lo mejor de esos dos gloriosos discos, dos caras de ese período en donde tenían el total comando de la banda (Aunque todos sabemos que la banda es el guitarrista + 4).

Calificación: 8/10

martes, 19 de octubre de 2010

ANNIHILATOR "Annihilator" (2010, Thrash Metal)




Cuanto me sorprendí al escuchar este CD teniendo en cuenta los comentarios casi aceptables que escuché. Seré yo pero estamos ante el mejor disco de Jeff Waters (O Annihilator que es lo mismo) desde aquel gran "Carnival Diablos". En el medio hubo discos muy irregulares y el añadido del cantante más flojo que ha tenido (Y tiene) Annihilator: Dave Padden. Pues el disco homónimo es uno de los álbumes que más me ha gustado del 2010, Waters recupera el gancho y el riffeo perdido en sus últimos años y hay temas que son de lo mejorcito que se le ha escuchado a este pequeño monstruo: los arpegios de los primeros minutos de "The Trend" para luego machacar a todo thrash, la casi perfecta "Betrayed" (La viola, la voz y la base calzan perfectamente en todo el tema), y hasta algún sutil blast beat en "Payback". ¿Sorpresas?. Si, las hay.


Dave Padden si bien tiene puntos flojos acá se exprime hasta sonar lo más aguerrido que puede y zafa. Waters (que también toca el bajo y hace coros) por momentos saca del arcón ALGUNAS cosas de sus dos primeros discos y el batero/empleado de turno Ryan Ahoff es eficiente aunque en el producto final el sonido de su instrumento por momentos no sea tan "genuino". El tiro de gracia: el cover de Van Halen, "Romeo's Delight", con integrantes de Exciter haciendo coros. "Annihilator" es un disco de thrash efectivo más que eficiente, no aburre, y tiene momentos que te quedan en el marulo.


Me animo a arriesgar que si te gustó Annihilator siempre, esto no te debería desagradar en absoluto. La edición que ven en foto es una especial lanzada por Earache, un Box Set que incluye calcos, un llavero, y pines de la banda. Espero que este sea el comienzo de un enfoque más centrado en sus momentos más inspirados. El crédito en mi caso lo tienen, ojalá vuelvan a los momentos que hicieron de "Annihilator" la "respuesta canadiense a Metallica".

Calificación: 8/10

domingo, 18 de marzo de 2007

ANNIHILATOR “Alice In Hell” (1989, Thrash Metal)


Allá por 1991 me lo grabaron en cassette los muchachos de la disquería Excalibur y durante algún momento de la década del noventa terminé comprando el CD en Jackflash, aproveché y compré la edición remasterizada que traía unos bonus interesantes. Annihilator es Jeff Waters, su guitarrista y mentor. Los demás músicos lo secundan. Estudió algo de música clásica, jazz, pero debió interrumpir los mismos porque en aquella época jugaba mucho al hockey sobre hielo (Principal deporte de Canadá).

Sus influencias musicales (metálicas) eran Judas Priest, AC/DC, Iron Maiden y Scorpions. Luego descubriría el metal más under de aquella época gracias a Metallica, Slayer, Exodus, Venom y Razor, las cuales lo motivaron a fundar la banda. Tras un par de interesantes demos varios sellos empezaron a interesarse: Combat, Mechanic, Metal Blade y Roadrunner. Waters recibe un subsidio de 20.000 dólares del gobierno canadiense para grabar este álbum, cifra que posteriormente Roadrunner reintegraría al ofrecerle contrato a la banda. Lo interesante de esta normativa era que si la banda que recibía el dinero no obtenía un contrato de grabación no estaba forzadaa devolver dinero alguno. El fin era alentar a los artistas canadienses a grabar pese a no tener el apoyo de un sello.

“Alice In Hell” es un gran álbum debut, sacudió al mundo thrasher por el enfoque hiper-técnico exhibido en los riffs que Waters desparrama por cada hueco del CD. Se abre la placa con una excelente intro acústico bellísima llamada “Crystal Ann”.

En Annihilator hay una regla a rajatabla: la guitarra comanda, el resto secunda. Así se suceden sin respiro el muy oscuro “Alison Hell”, la velocidad y virulencia de “W.T.Y.D.”, temas con un riff más intrincado, filoso y virulento que otro... y son los nueve que te golpean sin parar. Los primeros tracks son atrapantes pero lo mejor de “Alice In Hell” está en su parte final: breaks muy bien puestos en “Schizos (Are Never Alone) Part I y II”, el machaque contagioso e incontenible de “Ligeia” (Basada en el cuento homónimo de Edgar Allan Poe), más el final a toda velocidad y agresión pura de la mano de los desintegradores violazos de “Human Insecticide”.


Cortan, aceleran, mantienen un rítmo, machacan, mientras los riffs de Waters se suceden uno tras otro, uno más eléctrico/vibrante, otro más melódico/intrincado. El resto de los músicos desde ya quedan atrás pero el nivel instrumental e interpretativo que hay en el disco es muy alto. Acaso el punto más flojo sea la voz de Randy Rampage que no termina de convencer o brillar al nivel del resto de los muchachos (Cantaba en D.O.A., una banda de hardcore).

Los bonus tracks son dinamita pura: Por un lado está “Powerdrain” es un instrumental hiper vibrante (Años después lo reconstruirían para incluirlo en un tema del disco “Criteria For A Black Widow”, no me pregunten cual), y luego vienen los demos de “Schizos I y II” (Instrumentales solamente) y el de “Ligeia” con Jeff Waters en las voces adoptando un registro deathmetalero. “Alice In Hell” muestra a una banda que arrancó con el pié derecho e iba a terminar de explotar con el disco siguiente.

La prensa en su momento los llamaba “La respuesta canadiense a Metallica”. No fue así pero este disco fue el primero de una banda que quedó en la historia y aún sigue sacando discos... sin llegar a las alturas de este muy buen debut. Una pesadilla virtuosa hecha álbum.

Calificación: 8/10

sábado, 3 de marzo de 2007

ANNIHILATOR “Never, Neverland” (1990, Thrash Metal)


Si bien ya había escuchado su álbum debut “Alice In Hell” gracias a la gente de Excalibur que me lo grabó a cassette (Luego lo compraría en compact), el primer CD que me compro de la banda es este, y le tengo cariño nomás. Lo recuerdo como si fuera hoy, estaba revolviendo bateas en la desaparecida disquería Rainbow (En la entrada de Gal. Paseo Lavalle) y me encontré con el CD cara a cara. Al toque me lo compré y salí disparado para casa.

“Alice In Hell” había sido un gran debut que nos alertó a todos sobre la banda. Estos tipos eran muy buenos en serio, a agarrarse los pantalones. Algunos bobos de la prensa los proclamaban como “La respuesta canadiense a Metallica”, cuando el estilo de thrash de ambas bandas era diferente. “Never, Neverland” continúa exitosamente en la misma línea de su antecesor redoblando la apuesta y ajustando las clavijas por todos lados, dando por resultado un disco excelente.

Se va el cantante anterior Randy Rampage (Que era lo más flojo del disco) y entra el ex Omen Coburn Pharr. Por ende la música gana en melodía sin perder la agresividad y fineza característica de la banda. Un buen ejemplo es el tema que abre el CD: “The Fun Palace” está lleno de riffs y punteos bien thrashers, pero llenos de técnica y sentido de la melodía.

El tema que le sigue (“Road To Ruin”) es bien thrasher y trabado lleno de cortes, violas machacantes, batería rapidita (sin ir a la velocidad de la luz) con Coburn Pharr demostrando que faltaba un vocalista más acorde para mejorar lo que la banda estaba haciendo.


Obviamente, Jeff Waters es quién manda en todo aspecto. Annihilator es “su bebé”, por ende no extraña que las composiciones tengan como eje central sus proezas con las seis cuerdas. La voz y los demás instrumentos acompañan sus ejecuciones.

¿Alguna duda de ello?. Escuchar “Sixes And Sevens”, de lo mejor de la placa. Lo que hace Waters acá es descomunal, con las acústicas, los riffs... y los arreglos!!!!. La sección que va de 00:34 a 01:18 tiene un riff desnucador y me sigue haciendo caer de culo, es perfecta.

Para “Stonewall” se filmó un clip promocional con la banda tocando en una playa, el tema zafa y es correcto (“más simpático” sería el término), pero carece de los malabares y giros que se escuchan en otros y que hacen de Annihilator el monstruo que es... como el increíble “Never, Neverland” que es el “Alison Hell” de este disco un tanto más rápido y por momentos machacoso.

El CD se va a la mierda en el buen sentido con los cinco tracks restantes. “Imperiled Eyes” te vuela la cabeza con una introducción al tema que es una genialidad de riffs mechados con acústicas, no puedo evitar escuchar de 00:00 a 00:54 y caerme de culo rebotando cinco veces para luego darme contra el techo. Jeff Waters... procer y genio, barrilete cosmico... ¿De donde viniste?. El resto del track es puro vertigo, más velocidad, y realmente los tipos te hacen clavar las uñas al techo de tanta energía, electricidad y vértigo. Y se dan el lujo de frenar esto con pasajes acústicos.

¿Quién sigue?. Palo y a la bolsa con “Kraf Dinner”, Annihilator ya se puso al rojo vivo y nadie los puede parar, están totalmente al mango. Waters contagió a los demás. Siguen largando una bomba más perfecta que otra: la seguidilla de temas “Phantasmagoria”, “Reduced To Ash” y “I Am In Command” (Otro de los temas más logrados, de 00:00 a 00:46 Waters y su guitarra me vuelven a poner los pelos de la nuca duros) tienen todo lo que hace de “Never, Neverland” un disco esencial para cualquier fan del thrash: furia al lado de virtuosismo, melodía al lado de riffs complejos, bases trabadas, breaks, velocidad en su justa medida, y repetirlo no está de más: un virtuoso en la viola llamado Jeff Waters, secundado por músicos muy competentes.

Lastima que siempre termina echando a todos. ¿Hay alguna duda que manda él?. Para mí, este segundo disco supera al primero ahí nomás, lo cual es MUCHO decir....

Calificación: 9.5/10