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sábado, 27 de marzo de 2021

CARCASS "Reek Of Putrefaction" (1988)

 


Antes de que Carcass sacara discos geniales (Y reseñados aquí) como "Heartwork" y "Necroticism..." la historia era otra. Allá por 1985-1988 Inglaterra tenía una movida de bandas que le debían más al punk, a Discharge que al metal. Guitarras picadoras de carne e inentendibles, bateristas usando la técnica del blast beat (redoblante, bombo y algún platillo a la velocidad de la luz) bandas como Heresy, Extreme Noise Terror, Napalm Death y ellos eran los nombres que se destacaban. La movida era muy inocente, amateur, ruidosa, y todos tocaban en un bar llamado "The Mermaid" en donde se conocían todos con todos. Picó en punta Napalm Death en 1987 con "Scum" y pateó el tablero: esto no era thrash, ni death metal. Un año después Carcass saca este debut. Todo es un caos y para colmo ciertas cosas de la producción lo embarran más, si ya de por sí el estilo es veloz y ruidosísimo acá los riffs no se entienden pero los ataques a dos voces de Jeff Walker (Bajo) y Bill Steer (Guitarra) son los que más me compraron. Ken Owen en batería toca en plan Mick Harris (Napalm Death). La tapa es un collage de cosas forenses y las letras se dice que Jeff Walker las escribió con un manual de medicina en mano. No puedo elegir un tema por que todo acá suena muy parecido pero tenemos bellos títulos como "Carbonized Eyesockets", "Malignant Defecation", "Vomited Anal Tract" y "Suppuration". Recuerdo la primera vez que escuché este disco estando de vacaciones en Brasil en 1994, conocí a un flaco que era fan del death metal y nos prestabamos cassettes durante mi estadía (¡Tape trading cara a cara!) por ende le tengo ese cariño y totalmente consciente de que esto es caos, amateurismo, y tres chicos haciendo sus primeros pasos con riffs caóticos, batería a mil, y dos voces (Una raspada y aguda la otra grave). Si no andá a escuchar hard rock, metal, esto es Grindcore puro. La edición que poseo tiene el demo "Flesh Ripping Sonic Torment" en donde las voces estaban a cargo de un tal Sanjiv e incluye buena parte de los temas que terminarían en este disco debut. Además hay un DVD con la historia de este disco contada por Bill Steer y Jeff Walker. La banda empezaba con un disco distintivo pero cabe mencionar que tras el segundo evolucionarían su sonido hacia otro enfoque sin dejar un poco de esta vieja onda. Un clásico de los ochentas y del Grindcore que empezaba a hacerse conocido.

Calificación: 7/10

viernes, 6 de diciembre de 2013

CARCASS "Surgical Steel" (2013, Death Metal)


¡Que regreso triunfal y tan esperado!. Desde que me volaron la cabeza en el 2009 con ese show en El Teatro de Flores no veía la hora de que se diera la alternativa de un nuevo álbum. Por suerte Jeff Walker toma la decisión y tenemos este Carcass 2013 que conserva al legendario Bill Steer en la guitarra. Se adicionan dos músicos: Dan Wilding (Batería) y Ben Ash (Guitarra, pero en el booklet dice que es un guitarrista en vivo, por lo cual asumo que todas las violas las grabó Steer). Desde el vamos Carcass como se usa la frase ahora tanto en este país "fué por todo". Nuclear Blast de sello, y su productor más exitoso para esta ocasión (Colin Richardson), más un experto en mezcla y masterizado como lo es Andy Sneap. Ya con semejante seleccionado hay posibilidades de que Carcass "pelee la punta". El disco empieza con "1985" una intro que recuerda mucho a "The Hellion" (Judas Priest) y pasan directo a tu yugular con el breve, intenso y algo thrashero "Thrasher's Abbatoir". Para no ir tema por tema, Carcass en "Surgical Steel" se posiciona en algún punto medio entre "Necroticism..." y "Heartwork" (Mis discos preferidos de ellos) y los diez temas son lisa y llanamente demoledores. Las violas tienen bastante de Thin Lizzy en cuanto a muchos pasajes de "gemelas" y algunos riffs remiten a Megadeth (Por favor escuchen "Unfit For Human Consumption" y me dicen a que tema de "Rust In Peace" les recuerda el riff principal). Pero el torrente de death metal no para, Carcass está más prendido fuego que nunca y al final de cada tema sentís que los tipos dejaron todo. Si tuviera que elegir un tema me quedo con "Noncompliance To ASTM F 899-12 Standard" que rebalsa adrenalina y buen gusto, pero importante: el "peor" tema de este disco es muy bueno. Nada de descarte. Otro punto alto es el último track, el más extenso "Mount Of Execution" tema excelentemente estructurado en el cual parece que la banda nos hablara musicalmente mientras lo escuchamos. Mi disco favorito del año y me rompo las manos aplaudiendo a los cirujanos por la ironía en el booklet que carece de lista de agradecimientos y sentencia esto sólo: "Gracias... a vos si has comprado una copia física de éste álbum". Capos.

sábado, 3 de marzo de 2007

CARCASS "Necroticism - Descanting The Insalubrious" (1991, Death Metal)


A la mierda... ¡¡¡Cuanto tardé en darle bola a este CD!!!!

Primero me había deleitado con "Heartwork" y "Swansong". Si bien había escuchado temas sueltos, nunca se me había ocurrido comprarmelo, por esas cosas de la vida, me pasé por alto durante estos años este sublime CD que encargué en su reedición con slipcase. Este disco marca un punto de inflexión crucial con respecto a sus dos primeros lanzamientos “Reek Of Putrefaction” (1988), y “Symphonies Of Sickness” (1989), en donde el estilo era grindcore de pura cepa. Para “Necroticism...” ingresa Mike Amott (Actualmente triunfando con Arch Enemy, y Spiritual Beggars) y la agrupación pasa a ser un cuarteto.

El cambio se nota desde el vamos: Las guitarras brillan hasta niveles insospechados, hay solos de excelente factura, riffs retorcidos e intrincados, contrapuntos fenomenales, y son por afano “las estrellas” del álbum. Por momentos uno pareciera estar escuchando al Megadeth de “Peace Sells...” haciendo death metal. Lejos ha quedado la tosquedad de las primeras épocas... Los logros no mueren aquí. Cada track se sucede como puñalada de turco (y con narraciones de médicos forenses y efectos especiales hilvanando cada track), y un colosal Ken Owen en una brillante performance tras los parches, bajo la supervisión y sublime producción de Colin Richardson (Napalm Death, Machine Head).

Jeff Walker y Bill Steer se alternan en las vocalizaciones, el primero tiene una voz más “rugida”, en tanto el segundo posee un registro más death metal. La prolijidad en las performances instrumentales hace que se aprecien más los matices vocales. Las letras mantienen la línea lírica de las primeras épocas, paseándonos por cadáveres, autopsias, carne putrefacta, órganos en descomposición, tal cual se puede deducir de títulos como “Corporal Jigsore Quandary” y “Lavaging Expectorate of Lysergide Composition” (uff... me cansé solo de teclearlo...).

Los ocho temas son excelentes, difícil elegir uno, pero se destaca “Lavaging Expectorate of Lysergide Composition” en su “bridge” con riffs sincronizados a la par del domble bombo, provocando un efecto devastador en el oyente.

La re-edición incluye un mini-poster en donde se ve a cada miembro de la banda “en estado cadavérico”, con notas al pie. Asimismo, se incluyeron dos videos clips (“Corporal Jigsore Quandary” e “Incarnated Solvent Abuse”), aunque el fuerte de la banda es la música y no sus clips.

Luego de “Necroticism...” vinieron “Heartwork” (1993) y “Swansong" (1996), grandes álbumes ellos, pero que no equilibraron tan magistralmente la furia, la melodía, los cortes rítmicos y las vocalizaciones a dúo. Tras un fugaz paso por Columbia (que editó "Heartwork") la banda fue despedida del mencionado sello debido a que no "agradaban" a los ejecutivos de la multinacional las vocalizaciones preparadas por Jeff Walker para el álbum "Swansong". La banda se negó rotundamente a "replantear" las voces.

Resultado: Volvieron con la grabación a Earache quién al final editó "Swansong", pero unos meses después... Carcass dejaba de existir.

Calificación: 9.5/10

miércoles, 21 de febrero de 2007

CARCASS "Heartwork" (1994, Death Metal)

Este CD lo compré en el momento de su edición, lo ví en un local de la Galería Bond Street. En esa época apenas se editaba algo en USA estaba en Argentina a la par (En todas las disquerías especializadas que traían muchos ejemplares de un mismo álbum). Tengo el sticker pegado en la caja, venía en el celofán. Dice “Inteligente... y a la vez melódico... riff-tástico con potencia total!!! KKKKK (Máxima calificación) Kerrang! Magazine”.

Por esas cosas de la vida no había escuchado su disco anterior (El excelente “Necroticism...”). Para la época del lanzamiento de “Heartwork” el sello Columbia había firmado un convenio con Earache Records a fin de difundir y editar no sólo a Carcass sino a otras bandas de death metal que estaban en su catálogo, caso de Entombed y Napalm Death. La idea era ver si “era negocio” el death metal más prolijo y pulido, pero el experimento duró poco porque las tres bandas sacaron sólo un disco por esa multinacional, si bien tenían sonido más limpio era algo muy extremo para el “mainstream” (Que andaba muy pendiente de Metallica y el grunge). Fue algo similar a lo acontecido años antes con bandas de thrash que eran fichadas por sellos grandes, no vendían lo que las discográficas esperaban y eran despedidas sistemáticamente para volver nuevamente a sellos independientes. La diferencia que esto perjudico transitoriamente a bandas de heavy metal tradicional.

Volviendo a “Heartwork”, estamos en presencia de un muy buen disco, lleno de ataques, voces rugidas, contrapuntos, pero que no llega al nivel excelente y clima logrado de su antecesor. En el, recordaban bastante al Megadeth más intrincado en versión death y con mil breaks de violas más tres mil cambios de ritmo. En “Heartwork” la banda optó por refinar las ejecuciones instrumentales en su totalidad, especialmente las interpretaciones de las violas, muy en la vena del mejor Mercyful Fate, especialmente por los duelos de solos que invaden todos los temas: llenos de melodías, armonías, épicos, tocados como con un “guante de seda”.

El mayor mérito es que es un álbum muy heavy atesorando la melodía y el gancho en cada track, la banda suena mejor que nunca nuevamente con Colin Richardson en la producción de excelente labor, el sonido es lisa y llanamente perfecto. Los cuatro primeros temas son una sucesión de polenta, riffs que te agarran del cogote, cambios de ritmo e instrumentaciones que te estampan contra la pared. Se destaca mucho el batero Ken Owen (Todo un Conejo Duracell), y Michael Amott junto a Bill Steer desgranando momentos inolvidables con sus guitarras. “Buried Dreams” y el muy enojado “Carnal Forge” siguen las características arriba descriptas, en este último el sólo de Mike Amott de 02:45 a 03:08 es memorable. “No Love Lost” es un tema más lento de lo habitual que recuerda más a Megadeth, posee mucho gancho, y suena asombrosamente pesado y limpio.

“Heartwork” fue el tema que llegó a tener un video en la “Headbangers” de MTV (El otro fue el ya mencionado “No Love Lost”), y que logró que muchos descubrieran a estos talentosos ingleses que supieron dejar el grindcore palero para refinar su propuesta a partir del tercer álbum. “Embodiment” es otro excelente track a medio tiempo, lleno de refinamientos de guitarra y riffs rasposos sin sacrificar un miligramo de potencia en ábsoluto. La voz de Jeff Walker es una suerte de rugido controlado que ataca al oyente. Ya no hay más contrapuntos vocales con Bill Steer, se acabaron las dos voces en la banda, lo cual era un toque distintivo sumamente interesante. En algunos pasajes, puede que este tema sea el que más se acerca a lo logrado en “Necroticism...”, pero sin tanta velocidad y vértigo.

“This Mortal Coil” es uno de los mejores momentos logrados. La sección que va de 00:21 a 00:42 recuerda a un Iron Maiden cruzado con Megadeth, todo el tema tiene tempo de “cabalgata” (A lo Maiden), pero en el bridge hay blast beats sorpresivos de Ken Owen. Siguen la masacre sónica y la ferocidad de la mano de “Arbeit Macht Fleisch”, hay menos melodía y el énfasis se pone mayormente en la intensidad de los instrumentos y la velocidad del tema. Vuelven a aparecer ráfagas letales en la batería de Owen entrelazadas en partes de la canción. La rítmica de “Blind Bleeding The Blind” recuerda a los temas viejos que no eran una oda al velocímetro (al álbum “Symphonies Of Sickness”). “Doctrinal Expletives” es más técnico, trabado y ajustado, con breaks muy bien puestos. “Death Certificate” sigue la misma línea pero con un tercer riff hiper furioso que arranca en 0:32, con la banda suena al tope de sus posibilidades, tirando la casa por el techo, arrasando y aplastando de inicio a fin.

“Heartwork” fue un clásico de los noventas. Su predecesor “Swansong” (Debo su review, otro gran disco) no llegó a ser editado dado a que Columbia quería que Jeff Walker cambiara su estilo de voz, por lo cual se quedaron con la grabación y la editó Earache.

Disco ideal para quien quiera death metal cruzado con las bandas mencionadas, y momentos inolvidables de guitarras eléctricas.

Calificación: 8/10