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domingo, 27 de octubre de 2013

DEATH ANGEL "The Ultra-Violence" (1987, Thrash Metal)


El enfoque de esta review será diferente.

Ayer Sábado 26 de Octubre luego de unos meses de no escuchar este CD lo agarré de mi batea y lo puse en mi discman con los auriculares a todo volumen. Mientras por 300-ava vez mis oídos SANGRABAN busqué en el archivo del blog a ver si estaba mi reseña. ¿Eh, no está?. ¡A hacerla ya que me esto me lo conozco de memoria!. Death Angel salió de la segunda oleada de thrash californiano. Cinco pendejos descendientes de filipinos y parientes entre sí. Con un baterista que grabó este disco con solo CATORCE años (Andy Galeon). Ya contaban con un demo que había sido producido por Kirk Hammett ("Kill As One") pero nadie se esperaba un trabajo así. Entre los numerables aciertos está el título (Basado en "La Naranja Mecánica") y la tapa que ya describen la que te espera. 45 minutos de thrash agresivo, con riffs por todos lados, por momentos la adrenalina te sube mal, ¡Cuanta magia por favor!. Arrancan con "Thrashers" (Unico tema que no canta el vocalista Mark Osegueda, se alternan el violero Rob Cavestany con el bajista Dennis Pepa). Acaso mucha influencia de "Bonded By Blood", el primer Metallica y algo de Slayer, pero cosas "personales". Raro en un estilo que tiende a ser limitado. En "Evil Priest" parecen romper todo pero promediando el tercer minuto los violeros atacan con un riff y lo van acelerando paulatinamente para desembocar en un pandemonio total. Lo más calmo lo encontramos con "Voracious Souls" (En donde Mark canta más de lo que grita... es increíble como alterna ambas opciones), y "Kill As One". El momento sublime de esta joya está en el viejo "Lado B" (Primero lo tuve en casette importado), el tema título: un instrumental de diez minutos que es una masacre de riffs (El inicial es un tributo a la melodía de "El Exorcista"). Al día de hoy lo escucho y quedo apabullado por la dupla Cavestany/Gus Pepa... ¡Y eran unos pendejos cuando compusieron, tocaron y grabaron esto!. El tema es la destrucción total entre los violazos y la batería del niño Galeon. Empalman con otro tema cortesía de arrancar con riffs destructivos y la sangre vuelve a salir de los timpanos con "Mistress Of Pain". Acá de nuevo Mark manda gritos descomunales y canta cuando quiere. Cabe destacar que en el thrash de esos años no era común un vocalista más normal, excepción hecha de Anthrax, Overkill y alguna otra banda. Siguen abofeteando con "Final Death" y se cierra esta obra maestra con otro pandemonium sónico (Más en joda) de dos minutos titulado "I.P.F.S.". Llevo más de veinte años escuchando este trabajo y siempre me provoca lo mismo. Tantas bandas nuevas y ni llegan a la uña del dedo del pié de lo que estos chicos grabaron en una semana. Disco crudo pero entendible, VIOLENTO, AGRESIVO pero con composiciones acertadas y un vocalista muy distintivo. Años después viraron hacia un thrash menos agresivo con algunos toques funk. Algunos fans no perdonaron, no fue mi caso. De hecho la review de "Act III" ya estaba aquí. ¿Como mierda no escribí sobre uno de los mejores debuts del thrash en su historia?. Ya se ha hecho justicia. Imprescindible si te gusta el estilo.

jueves, 1 de noviembre de 2007

DEATH ANGEL “Act III” (1990, Thrash Metal)


Esta banda fue de las primeras que escuché en este estilo (incluso antes que Slayer). Mi inicio a Death Angel fue con un cassette grabado de vinilo de “Frolic Through The Park” (su segundo disco),
. Para entender un poco a “Act III” y sus circunstancias hay que hacer un breve repaso histórico de la banda. Cinco pendejos que con su primer álbum “The Ultra Violence” lograron hacerse un lugar dentro de la escena de la mano de un thrash bien primitivo en la línea del primer Metallica/Exodus (En donde su mayor problema era tocar en vivo por ser menores). Para “Frolic Through The Park” se vuelven más técnicos y empiezan a incorporar leves elementos de funk a la par de más coros melódicos con excelentes resultados y repercusión en las revistas del palo.

Para aquellos años una banda de thrash que prometía mucho eras fichada por un sello grande, ya que estaban todos a la pesca del “próximo Metallica”. Esto le ocurrió a Exodus, Flotsam And Jetsam, Meliah Rage, Annihilator y muchas más que al final terminaron despedidas porque no vendieron lo que estos sellos imaginaban. Death Angel firma contrato con Geffen Records (El sello que tenía a Guns N´ Roses), y les ponen uno de los mejores productores posibles para que les produzca este “tercer acto”: Max Norman.

“Act III” de entrada no me enganchó, casualmente la misma persona que me afanó el CD de “Frolic” unos años antes tuvo la amabilidad de hacerme una copia en cassette de este tercer disco. No sé si era el momento o qué, pero fue el típico álbum que pasó sin pena ni gloria luego de dos oídas. Vaya a saber por qué causa al año lo volví a escuchar y me enganché muchísimo al punto que es mi disco favorito de la banda.

En “Act III” la banda maduró muchísimo no sólo en las composiciones - más variadas siempre dentro de lo que es el thrash - sino en las ejecuciones. Todos los temas tienen gancho, energía y fluidez, pero con diferentes matices. El disco arranca a todo vapor con dos temas excelentes, la velocidad, trabazón y melodías de “Seeming Endless Time”, y la contundencia de los innumerables machaques que arremeten en “Stop”.

El ingrediente funk se hace muy palpable en la sección rítmica que conforman el baterista Andy Galeon y Dennis Pepa, lo cual le da un groove diferente a tracks como “Discontinued” o “Stagnant”, tema en donde la banda despliega con una contundencia envidiable los ingredientes musicales. El vocalista Mark Osegueda siempre le dió un sabor especial al thrash de Death Angel con su modalidad característica para encarar los temas y aquí canta mejor, explota lo más potable de su registro. Su pico de rendimiento llega en el excelente lento/semi acústico titulado “A Room With A View” (Usado para promover al grupo en cadenas como MTV), que no es el tipico hit “ganchero” sino que transmite una notable nostalgia y solemnidad.

El disco se cierra con “Disturbing The Peace”, poseedor de un coro de tribuna y ganchero, machaques incesantes de violas junto al tronar de la batería y bajo (De alto desempeño en este track), más el remate con “Falling Asleep” que tras una falsa intro de cajita musical desemboca en riffs furiosos, velocidad y vértigo amalgamadas con secciones más machacosas y lentas.

Desgraciadamente durante una gira sufren un accidente con su ómnibus en donde varios de ellos sufren heridas de importancia, y al poco tiempo Geffen Records les da las hurras.

Un tercer acto que es para morirse del gustazo y sentarse en la primera fila del teatro que se incluye como arte de tapa.

Calificación: 9/10