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sábado, 16 de diciembre de 2023

DEICIDE "Amon: Feasting The Beast" (1993)

 


¿Pueden creer que hasta ayer no escuché este compilado siendo muy fan del primer Deicide?. El haber estado leyendo la biografía de Scott Burns en donde se cuenta como fue el demo "Sacrificial" que grabó junto a Amon me llevó a incluir la review Deicide antes era Amon, con los mismos integrantes y el cambiazo del nombre viene por Roadrunner Records mismo, que tenía a King Diamond en su grilla con un gran protagonismo de la "House Of AMON" en sus discos y el "AMON belongs to THEM". La banda acepta cambiarse de nombre, pero siendo Amon grabaron dos demos: "Feasting The Beast" (1987) y "Sacrificial" (1989). Este compilado se saca luego del éxito del debut de "Deicide" ya que casi todo lo que está acá conformaría una parte importante del primer disco. Me impresionó lo que ya tocaba Steve Asheim, estaba en un gran nivel y lo sigo considerando como el miembro más importante de Deicide.... ¿No se dan cuenta de que en lo que es roles ante el exterior es el yang de Glen Benton?. El bajista blasfema todo el tiempo, llama la atención de los medios (Antes, ahora no) y amenaza con suicidarse a los 33 años o en medio de una nota a un medio, le dispara a una ardilla que le quiere cagar el cableado del aire acondicionado, su voz acá está bien recién explota en el álbum con sus voces "dobles". Con los hermanos Hoffmann pasa algo similar, hay un tono mucho más simple que el logrado en "Deicide". Amon ya era un diamante en bruto que con estos dos demos uno podía vislumbrar de que tocaban un death metal con mucho potencial. El demo "Sacrificial" es el producido por Burns (Que el manda a Roadrunner) y Benton estando en Manhattan irrumpe en las oficinas tirandoselo al grito de "Contratanos, pelotudo de mierda!" hacia Monte Conner. Doble aviso innecesario para una banda que iba a ser fichada por algún sello dada la calidad de los dos demos.

Calificación: 8/10


domingo, 17 de septiembre de 2017

DEICIDE "Legion" (1992, Death Metal)


Una review que... ¡Pensé que estaba escrita desde hace años!. Hoy cuando subí la de "Insineratehymn" se me ocurre chequear la etiqueta de la banda y... ¡Falta este disco!. Imperdonable. Lo compré allá por 1993 en el Musimundo de Alto Palermo Shopping a un precio bastante barato para esa década y lo gasté durante meses. El cuarteto blasfemo se había hecho su lugar con el oscurísimo disco autotitulado, y este disco (Que poca gente sabe que originalmente se iba a llamar "The Calling" conforme a la revista Metal Maniacs, en Google no leía nada de esto) muestra a una banda tremendamente furiosa, ajustada, y por sobretodo, muy técnica. Esa es la diferencia con el disco debut en donde era todo macabro y pantanoso, en "Legion" la maldad/blasfemia toma otro enfoque. Steve Asheim en su batería ataca a doble bombo constantemente y hay un poco menos de velocidad, la dupla de guitarras compuesta por los hermanos Eric y Brian Hoffman suenan mucho más precisos, filosos y ajustados. ¡Hasta el bajo de Glen Benton es audible y acompaña los temas favorecido en la mezcla!. Vocalmente declara no usar harmonizer ni efectos pero hay voces altas, graves, duplicadas y otras por todos lados. En veintinueve minutos, te sopapean en la cara con mucha preponderancia de la base, que es intrincada y ejecuta cortes/cambios por doquier, mencionando a un par de clásicos como "Dead But Dreaming", "Trifixion", "Satan Spawn, The Caco-Daemon", o "In Hell I Burn". Para escuchar de corrido, toalla en mano, la producción de Scott Burns es cristalina, limpia, y favorece todo el factor técnico ya comentado. Algunos fans se quedan con el debut (Mi caso), pero este disco es merecedor de ser incluido en un 1-2 letal con el que Deicide marcó a fuego no sólo la frente de Benton con una cruz invertida sino al death metal norteamericano.

Calificación: 8/10

DEICIDE "Insineratehymn" (2000, Death Metal)


El que avisa no traiciona: este disco APESTA. Allá por su edición fui completamente confiado a comprarlo y hasta pedí que me pasaran un tema adelanto de la ansiedad... el tema era lento, desganado/poco inspirado ("Bible Basher", mediocre y el "mejor" de los diez que componen este somnifero esfuerzo). Al punto de que estuve por cancelar su compra pero el disquero - en quién confiaba - me dijo, "Es distinto pero te va a gustar". En épocas como el año 2000 incluso estas tradiciones se mantenían. Pero "Insineratehymn" es tan pero tan... ¿Hecho a las apuradas?. ¿Hacer casi lo opuesto a lo que hacías tan bien?. ¿Sacarse de encima al sello con el que tenés contrato? (Eso se supo muchos años después pero con un álbum así...). Vamos a lo peor: en casi treinta minutos (Menos mal) el cuarteto parece haber compuesto todo a desgano con títulos de temas y arte de tapa a tono... del desgano mencionado. Los cuatro músicos son los culpables en todo y no es justificativo que estuvieran de malas relaciones rellenar este CD con temas básicos y TAN ABURRIDOS que hasta se repiten en un género que de por sí no tiene variantes y compensa con su contundencia en los instrumentos y voz. "Suffer Again", "Worst Enemy" son pura basura, y "Forever Hate You" es dedicada por Glen Benton a su ex-esposa. ¡Que inspiración!. Producido por la banda y Jim Morris, este es el punto más bajo de su carrera: riffs apáticos y que se repiten casi secuencialmente en los diez tracks, ritmos monótonos (¿Steve, sos vos?), Glen Benton sacándose los temas de encima sin cambiar un mililitro de su enunciación, y los Hermanos Hoffman en guitarras dando su peor performance hasta esa fecha. Hay riffs que son "fra fra fra" sin sentido. Algunos hablaron de groove, yo hablo de falta de inspiración... pero el tiempo lo confirmó: la banda sacó este disco y el siguiente para desligarse de su sello (Roadrunner, que jamás promocionó a la banda), y de hecho al día de hoy no tocan ni un tema de este "Insineratehymn". Hay mejores formas de salirse sin decepcionar tremendamente a tus fans que son los que compraron tus CDs y te pusieron en un lugar en el que por este lanzamiento, Deicide quedó al borde del suicidio. Aburridísimo y hasta casi imposible de escuchar entero sin que te duermas.

Calificación: 3/10   

viernes, 25 de marzo de 2011

DEICIDE “To Hell With God” (2011, Death Metal)


Luego de haber visto su ultimo y muy desdibujado show en Buenos Aires (15 de Enero de 2010, la review está en este blog), mi entusiasmo por el cuarteto de Steve Asheim decayó marcadamente. Así y todo compré el nuevo disco: error. Deicide de nuevo nos entrega un trabajo 100% death metal y en la línea de sus dos antecesores, con Ralph Santolla y Jack Owen en las violas sustituyendo a los hermanos Eric y Brian Hoffmann. El tema título te destroza sin misericordia y se advierte un sonido NITIDO y CONTUNDENTE como nunca, si hasta el bajo de Glen Benton es perfectamente audible. ¡Creer o reventar!. La producción estuvo a cargo del mismo Asheim, Benton y Mark Lewis, y permite que toda ejecución se luzca por donde se la mire. Puede que para este “To Hell With God” (¿Una cargada a Stryper y su “To Hell With The Devil”?) las guitarras tengan menos volumen death metalero y se muestren más thrashers y transparentes (Escuchar “Conviction” o “Empowered By Blasphemy”) pero nadie puede negar que el ataque no cesa por un segundo. Los solos de Santolla, como siempre son de muy buena factura. Ya Deicide no necesita ir todo el tiempo a los pedos, es así que en los diez temas que conforman la placa se juega con los tiempos (Caso de “Witness Of Death”) sea dentro de un tema o que uno de ellos sea veloz, a medio tiempo (“Servant Of The Enemy”), según la composición.


Benton en la voz utiliza más el recurso de “doblar” su voz (Como en el pasado) y puede que haya ciertos pasajes que le guiñen a discos como “Serpents Of The Light”, caso de “Hang In Agony Until You’re Dead”. El que cierra el CD es “How Can You Call Yourself A God” y es un temazo lleno de lujos y recursos. Deicide creo yo que sigue editando material de calidad porque está su cerebro oculto aún muy prolífico: Steve Asheim. Además de tocar la batería, compone, toca guitarra, piano, o sea, la tiene más que clara. Benton será la cara visible y las letras (Como siempre, muy infantiles, si vas a hablar de Satán hacelo con más crítica y fundamento como lo hace Morbid Angel). Es su Cd debut en su nuevo sello, Century Media, que cree en ellos, prueba de ello es esta edición de lujo que tengo en mis manos con excelente booklet y simulando ser un libro. Deicide cantó 3 a 0 y puede enrolarse dentro de las bandas que tienen su “trilogía” de muy buenos discos y no hace falta ningún Dios para mandar al infierno: esta música te da la sensación de arder en llamas… muy nítidas por cierto. ¿Pendiente en Deicide?. Que vuelvan a partir cráneos en vivo ya que desde el 2006 en el rubro álbumes nos están mandando bien al carajo en el buen sentido de la palabra: hay mucho death metal de calidad y parece que la cosa no decae.

Calificación: 8/10

sábado, 5 de febrero de 2011

DEICIDE "In Torment In Hell" (2001, Death Metal)


"Este álbum fue grabado y mezclado en cuatro días, 9 de Abril - 13 de Abril, 2001"

Esta frase es sacada de lo primero que uno lee del booklet del CD (HONESTIDAD BRUTAL de entrada) y resume bastante el asunto. Pero antes habría que mencionar que el cuarteto de Tampa venía en franco descenso. Tras cuatro discos muy buenos, más un en vivo demoledor, editan en el 2000 "Insineratehymn", un disco aburrido, a medio tiempo y con temas sin fuerza o algo que te haga pensar en las glorias de Deicide. Un año después... hay dos versiones del por qué se edita este CD en cuestión: 1) El sello presiona a la banda para que luego de "Insineratehymn" editen algo y les ponen plazo de menos de un año. 2) Deicide harta de su sello graba, COMPONE, y mezcla en 4 dias este CD para que el mismo los "eche" de la companía. Sin importar si 1) o 2) son ciertas, aquí tenemos otro disco bastante pobre de Deicide, aunque mejor al anterior. A la cabeza, es una lástima que una producción tan flaca y falta de cuerpo - hay que subir el volumen del equipo, subir graves para que suene con más huevos la cosa - haya estado a cargo de un prócer como Jim Morris (Y la banda), y este disco se haya grabado en los Morrisound Studios luegar donde se grabaron casi todos los discos más demoledores del género.


"In Torment In Hell" se compone de ocho temas escritos y ejecutados a las apuradas, lo cual es claramente percibible, siendo su duración irónicamente superior a la de glorias como "Legion" y "Once Upon The Cross", treinta y un minutos. Lamentablemente el más perjudicado por el sonido (y la ejecución misma) es el capo del grupo, a saber, el baterista Steve Asheim: su redoblante suena a cartón repiqueteado y repite constantemente charlestons intrascendentes. Glen Benton canta realmente gutural y enojado. Pero ojo, no es un disco bodrio como la mayoría de los medios lo pintaron, salvan la mediocridad temas como "Vengeance Will Be Mine", y "Worring In The House Of Thieves" en donde la llama arde más y no se extingue. El resto de los temas son entre aceptables y faltos de redondeo (4 días para todo... en fin). Todo esto terminó en la ruptura del vínculo Deicide-Roadrunner, ninguna gira para presentar el disco, y el grupo renegando del mismo casi al poco tiempo de ser editado. Así y todo me pareció interesante revisionar un disco de estas características, con un arte de tapa (adivinen!) hecho también a las apuradas y con un gris aburridísimo.

Me la juego que si a la banda le daban tres semanas más para hacer de este tormento un verdadero infierno los resultados hubieran sido otros...

Calificación: 5.5/10

lunes, 18 de enero de 2010

DEICIDE EN SUPER ROCK - Viernes 15 de Enero 2010


Un viernes en donde el calor en la Capital era sofocante se prestaba auspicioso para olvidar aquel mal último show que presencié en Febrero de 2006, en donde hubo desde Marshalls que fallaron hasta un audio pésimo. Me bajo del subte "A", camino por Maipú esperanzado de que con el timonazo que pegaron con sus dos últimos discos en estudios la cosa se haya trasladado a la par en vivo. Lo primero que me sorprendió al aproximarme a Super Rock es la poca gente que había en las adyacencias del mismo. Entré y ya estaba tocando MatanS.A., una banda que hace old school death metal y gozó de un sonido muy digno que hizo distinguible su propuesta.

Al rato le siguió Serpentor y Houston... tenemos un problema. El audio era incomprensible, redoblante con sonido a tacho, violas indistinguibles, estaba interesado en ver a esta banda pero no puedo emitir juicio porque realmente sufrieron de un sonido horrendo. Al final la emoción me embargó cuando cerraron con el cover de Slayer "Raining Blood", al punto que salí disparado al DURISIMO pogo que se armó, tan bravo que me comí no sé si un codazo o un golpe en el costado del tabique derecho y de pedo no me lo rompí. A partir de ahí opté por retirarme de la zona de combate y ver el show atrás, en donde había mucho espacio disponible ya que apenas un poco más de 300 personas estaban en el local.

Respecto al lugar: sumamente incómodo, en un subsuelo, muy chico, caluroso, en los noventas era un boliche y definitivamente no es un recinto para shows de rock.

Cuando a eso de las 21:20 ya los cuatro músicos de DEICIDE terminaban tras el telón de calibrar todo, y Glen Benton asomaba su cabeza mirando de sorpresa, seguía con una expectativa alta. "Deicide", el primer tema me la tiró al tacho: bautizarlo como "bola de ruido" es muy generoso, la misma suerte corrió el viejo clásico "Dead By Dawn" y ya me dí cuenta de que los serios problemas de sonido no tendrían arreglo en toda la noche, al punto de que lel sonido que tuvieron los mencionados MatanS.A. parecían una filarmónica al lado de este despiplume.


A saber, la voz de Glen Benton y la poderosísima batería de Steve Asheim estaban totalmente por encima de las guitarras de Jack Owen y Kevin Quirion, las cuales casi había que adivinar (¡Creer o reventar!), se escuchaba una bola baja lindando a un hilo distorsionado cualunque.

Y de Guatemala las cosas fueron a Guatepeor. Un grupo de imbéciles desde el vamos se dedico a "salivar" a Glen Benton. La cosa fue "In Crescendo" hasta que con toda la razón del mundo el líder de la banda promediando el quinto tema paró el show y en inglés mando a tomar por culo a quienes lo escupían y dijo que si seguía la cosa como venía el se iba y el show terminaba.

Quienes conocemos a Glen Benton de reportajes y por su historia sabemos que es un tipo de muy pocas pulgas, irritable, e impredecible. Por un momento temí lo peor, en criollo, que se pudriera todo. Suspensión, la gente reventando el lugar, bardo, etc... pero Benton siguió... con una de las caras de culo más elocuentes que vi en mi vida. Los cinco temas que le siguieron el tipo se limitó a guturar, le latían las venas de la jeta, y la banda si venía apática se contagió de esta situación poniéndose en modo "piloto automático" hasta finalizar el show en una hora diez aproximadamente.

Entre el barullo que emanaba el sistema de "Super Rock" distinguí versiones para el olvido de "Once Upon The Cross", "They Are The Children Of The Underworld", "Scars Of The Crucifix", y los más nuevitos "Homage For Satan" y "Death To Jesus". Siquiera los intensos "Kill The Christian" y "Sacrificial Suicide" me sacaron la sensación de tristeza y amargura de haber visto una de las bandas de más fuste en el death metal en un nivel tan bajo, con la cabeza en otro lugar y sin un ápice de actitud escénica.

Por supuesto, ciertos "fans" que acuden a estos eventos salieron enardecidos comentando que "fue mejor que en 2006", "Una masa la banda" y demás loas poco sustentas de contenido. Lo cierto es que el diablo metió la cola de nuevo y mostró que Deicide debe dedicarse más a mantener el muy buen nivel que tienen en sus discos en estudio que a girar en vivo dando espectaculos tan impresentables como el que presencié.

Sin vaselina: el peor show de death metal que presencié en mi vida. Un demonio torpedeado por todos lados que no logró hacer pié en ningún momento de la calurosa noche.

Calificación: 2/10

domingo, 18 de mayo de 2008

DEICIDE "Till Death Do Us Part" (2008, Death Metal)


Luego del excelente “The Stench Of Redemption”, la expectativa por la salida de este CD era superior a la de sus anteriores trabajos. Ralph Santolla con su guitarra y ajustes compositivos inesperados sorprendieron a fans y demás ya que nadie esperaba algo así. “Till Death Do Us Part” es el CD más pesado, oscuro y fantasmagórico que Deicide engendró en toda su carrera. Instrumentalmente están aún más precisos y afilados que en el trabajo anterior: las ejecuciones de los músicos son espectaculares. Se destaca el tándem de violas Owen-Santolla, ya para esta ocasión consolidado haciendo las veces de ariete de ataque sin dar tregua.

“The Beginning Of The End” es una tenebrosa intro a media marcha con crescendos enfermizos que desemboca en el tema título, el cual se bandea entre los palazos de Asheim y los tiempos más contenidos. El batero (Como de costumbre) se luce y es el músico en donde se recuesta toda la propuesta de la banda aunque en esta ocasión las guitarras le hacen un poco de contrapeso gracias a su excelente y aplastante desempeño. Y se da el lujo participar tocando violas con los otros dos guitarristas en seis temas ("Severed Ties", “Horror In The Halls Of Stone” y "Age Of Agony" y en la intro y final del disco), lo cual pinta que es un músico completo. “In The Eyes Of God” posee un blast beat que en 0:10 se descontrola para luego ser ralentizado sin aviso alguno y muta a un arsenal de doble bombos. Glen Benton vocalmente está más grave que nunca y sigue usando efectos de “doblaje” para utilizar su voz más chillona.

El clima denso, asfixiante y pesado se mantiene absolutamente en el resto de los temas pero con más variedad y matices, sin recurrir a patrones compositivos simplificados y efectivos que utilizaban en el pasado. Es evidente que “Deicide versión 2008” está a años luz del cuarteto estable que grabó ocho álbumes de estudio con los históricos hermanos/guitarristas Eric y Brian Hoffmann. Aquí se evidencia una gran madurez compositiva e interpretativa en su death metal. Benton y Asheim han encontrado sin duda alguna a sus socios más compatibles. Los temas son una bomba tras otra llenas de furia, enojo y riffs bien graves, la descarga no para ni un puto segundo de los cuarenta y dos que dura la placa.

“Not as Long as We Both Shall Live” despliega toda la artillería más quiebres rítmicos (En 01:22 se acelera sin pedir permiso), las voces de Benton parecen varias a la vez, atacan por doquier secundadas por violas atronadoras que se tornan tremendamente densas en ciertos pasajes. “Horror in the Halls of Stone” amaga arrancar lento para terminar en una carnicería sónica. En “Severed Ties” despachan machaques en plan “Legion” (1992), y acaso el tema sea una versión Lovecraftiana de “Dead But Dreaming”y el más emparentado con “Serpents Of The Light” (1998) dice presente en “Angel Of Agony”.

Otro gran mérito de este trabajo es el necesidad de “cambio de aire” (Detesto el término “repetición”) que se percibe en varios frentes, por ejemplo, a la hora de “titular” los temas. Se acabaron títulos infantiles e “insultantes” como “Kill The Christian”, “Bastard Of Christ” “Death To Jesus” y se leen en su lugar cosas como los ya mencionados “Horror in the Halls of Stone” (El cual además contiene el mejor sólo de Santolla en todo el CD: de 04:20 a 04:53) y “Not as Long as We Both Shall Live”.

Se cierra esta placa con un arma de destrucción masiva titulada “End Of The Beggining”, título de la intro pero al vesre, con Asheim junto a los otros tres dejando sus instrumentos al rojo vivo. Deicide mantiene la calidad exhibida en “The Stench Of Redemption” sin sonar exactamente igual a este. “Till Death Do Us Part” es un disco demoledor, da la sensación de que salieron con algo premeditadamente dirigido para devastar el SNC del oyente y optaron por no utilizar algunos “refinamientos” que mostraron en su trabajo anterior para enfatizar la sensación constante de brutalidad. Y eso es Death Metal en su forma más virulenta.


La edición limitada que adquirí incluye una sudadera y el parche de "Glen Benton for president" y un arte de tapa en cartón más refinado y diferente - en rojo y negro - que el original (Ver fotos más arriba).

Asheim Presidente, Santolla Vice, Benton canciller. ¡Deicide lo ha logrado nuevamente!. Uno de los mejores lanzamientos de death metal - sino el mejor - de lo que va en este 2008.

Calificación: 9/10

viernes, 1 de febrero de 2008

DEICIDE “When Satan Lives” (1998, Death Metal)


Un CD que compré meses después de su lanzamiento en Jackflash, creo que para Febrero de 1999. Ni sabía que habían editado un disco en vivo, el dueño me avisó que lo tenía y ni lo escuché: me fui derecho a casa con el compact.

La banda venía en muy buena forma tanto en estudio (4 discos de muy buen nivel) como en vivo. En este último aspecto algunos lo pudimos comprobar en carne propia. Deicide tocó en 1994 en el Estadio Obras junto a Cannibal Corpse, Ratos de Porao y Escabios, y en lo que a mí concierne fue un show demoledor: los guitarristas probando sonido delante del público como si nada, subieron con las luces del estadio prendidas y descargaron material de sus primeros discos durante 50 minutos sin decir ni “mu”. De ahí a que tenía ganas de escuchar un disco de estas características.

Grabado en el House Of Blues de Chicago, “When Satan Lives” evidencia que Deicide en vivo es aún más incendiario que el Deicide “en estudio”. Si a eso se le añade que la selección de temas es inmejorable, el resultado es un disco del carajo. No advierto mucho retoque en estudio (Overdubs o correcciones, salvo el silencio mientras tocan y el publico vivando recién al final), Deicide en los papeles suena muy parecido a lo que se escucha este CD - No tomar de referencia el show en El Teatro del 2006 – y a diferencia de esa fecha en donde Glen Benton habló mucho y el sonido fue pésimo, en “When Satan Lives” los temas se suceden uno tras otro (Una bomba tras otra) y el bajista casi ni habla con el público salvo para anunciar algún track.

Como siempre las palmas se la lleva Steve Asheim con su despliegue en la batería (¿Este tipo tiene tres brazos?), y el tandem de violas de los Hermanos Eric y Brian Hoffmann que suenan más “gordas” y aplastantes en las tablas. Así se suceden temas de los 4 discos de aquel entonces en performances ajustadísimas pero llenas de oscuridad y intensidad, los que más sobresalen son los de “Once Upon The Cross” y “Serpents Of The Light”, si bien hay temas de “Legion” (Solamente “Dead But Dreaming”) y cuatro de “Deicide”. El tiro de gracia lo pegan con el cierre de la mano de “Sacrificial Suicide” y los Hoffmann creando un murallón de violas en la intro (00:02 a 00:10, colosal) para lanzarse de lleno con el tema, que es el mejor momento de todo el show a mi gusto.

Satanás metió la cola con todo en este CD. Si sos fan de la banda, de obligatoria escucha.

Calificación: 9/10

miércoles, 7 de noviembre de 2007

DEICIDE “Serpents Of The Light” (1997, Death Metal)


He aquí 31 minutos con diez tracks llenos de velocidad, satanismo y pasajes oscuros. En relación a su antecesor “Once Upon The Cross”, se advierte que el tandem de guitarras compuesto por Eric y Brian Hoffmann preponderan por sobre la base rítmica de Steve Asheim y Glen Benton.

De hecho, es un trabajo en donde abundan constantemente los violazos furiosos. Sin ir más lejos los tres primeros temas (Que no dan respiro alguno) son una seguidilla de guitarras bien graves y disonantes, destacándose “Blame It On God”. Como es su tradición van muy rápido – por algo siempre Asheim se destaca - pero hay cortes puestos con precisión, medios tiempos semiacelerados, sólos esquizoides y blasfemia para tirar hacia los cuatro costados.

Hay un tema que se destaca por sobre los demás: “Father Baker’s” cierra este CD con uno de los mejores riffs que Deicide haya compuesto en toda su historia (El que arranca el tema). Como de costumbre Scott Burns en la producción logra que cada instrumento suene nítido y potente, y las ejecuciones de los músicos son ajustadísimas. Dedican el disco a la memoria de Vinny Daze, baterista de Demolition Hammer fallecido el año anterior y allegado al grupo.

“Serpents Of The Light” no defraudará a quién le gusta el grupo, con el agregado de que las guitarras tienen más peso y no lo disimulan en absoluto. Otro viaje al infierno con serpientes de guía para la ocasión.

Calificación: 8/10

jueves, 16 de agosto de 2007

DEICIDE "Once Upon The Cross" (1995, Death Metal)


El primer CD del cuarteto de Florida que compro en el momento de su edición, en una conocida Galeria de Barrio Norte que tiene de primer nombre al agente secreto más famoso de Inglaterra. La tapa y el contenido de las letras eran extremadamente anticristianos, lo cual les trajo (para variar) más problemas con la censura y algunos shows cancelados en Europa. No por algo en la contratapa del CD no figuran los titulos, y si están incluídos dentro del booklet.

Pese a esos obstáculos la música seguía muy intensa, rápida, tormentosa y hasta intrincada. Sin llegar a ser tan técnicos como en el disco anterior (“Legion”, del cual ya hablé), en este CD siguen partiendo cráneos con un death muy basado en las rítmicas (Con muchos cortes, machaques asesinos, y secciones muy veloces) amalgamando elementos presentes en sus dos primeros discos aunque inclinándose más hacia su segundo trabajo, como en “Trick Or Betrayed”, “Behind The Light Thou Shall Rise” y “To Be Dead” sin olvidarse del estilo más emparentado con su debut, caso del tema que da título al disco.

En otros temas se percibe cierto gancho sin sacrificar el sonido característico de las guitarras de los hermanos Eric y Brian Hoffmann, caso de “When Satan Rules His World” y “They Are The Children Of The Underworld”, y salen a matar o morir en “Kill The Christian” y “Christ Denied”. Como de costumbre Steve Asheim es la columna vertebral de la maquinaria Deicide con un despliegue de golpes increíble, y en este caso compositor de todos los temas de “Once Upon The Cross” (Ya que ninguno de los otros tres integrantes estaba con animos de componer el asumió el rol).


Nueve temas muy contundentes llenos de velocidad, satanismo y odio. Otro muy buen trabajo de la banda de Steve Asheim, quien se consolidaba como el verdadero cerebro tras la música de Deicide. Como siempre, la producción de prócer Scott Burns resalta y hace que todo lo que interpreta el grupo suene aún mejor de lo que ya suena.

Calificación: 8/10

miércoles, 23 de mayo de 2007

DEICIDE "Deicide" (1990, Death Metal)


Luego de haber sido aplastado por “Legion” (Su segundo álbum), corrí a comprarme este debut que me había salteado. Creo que por una disquería de la calle Lavalle allá por 1994, unos meses antes que la banda tocara (Y destrozara durante una hora) en Obras Sanitarias junto a Cannibal Corpse, Escabios y Ratos de Porao. Deicide siempre fue considerada una banda blasfema e irreverente, cuestión recalcada por su bajista/vocalista Glen Benton en toda declaración que hacía. Sacrificios con animales domésticos en vivo, grupos religiosos tras la banda, el mismo Benton que prometía su suicidio al cumplir 33 años... pero tras estas posturas había una interesante banda de death metal, en especial por su solidez rítmica.

“Deicide” es un álbum debut muy brutal y potente apuntalado en sus 10 temas por un baterista descomunal que hace la diferencia: Steve Asheim (El cerebro del grupo, Benton es “la cara”). A partir de sus incansables golpes se erigen todos los temas complementados por los oscurísimos riffs de los violeros/hermanos Eric y Brian Hoffmann. Benton vocifera una blasfemia tras otra usando muchos efectos vocales que hacen que su voz fluctúe entre el growl y el chillido. Todos los tracks tienen contundencia y velocidad de sobra, se destacan “Sacrificial Suicide” (El mejor a mi entender), los blast beats lascerantes en “Dead By Dawn”, el vértigo de “Blasphereion” y “Mephistopheles”. No hay muchas variantes musicales porque este disco no las precisa ni importan, ya que el objetivo es alcanzado con creces: bases velocísimas y aplastantes, guitarras llenas de oscuridad, voces demoníacas. Todo en casi 35 minutos.


Debido a su posturas antireligiosas, se las vieron muy jodidas de entrada. Ciertas revistas de renombre se negaban a incluir comentarios o notas de ellos (Metal Maniacs entre ellas), y durante una gira por Inglaterra sufrieron agresiones (verbales y físicas) más robos por parte de fanáticos religiosos. Este debut los puso definitivamente en el mapa del death metal, tras esos primeros pasos bajo el nombre de “Amon”. Scott Burns fue el productor de este disco y responsable de un sonido defiitivamente potente, claro y asesino.

Calificación: 8/10

sábado, 3 de marzo de 2007

DEICIDE "The Stench Of Redemption" (2006, Death Metal)


Sin vaselina: Disco del año del 2006!. Juro que no entiendo nada.... Deicide evolucionó un 200%. Me esperaba un BODRIO de disco luego de la seguidilla de discos mediocres (Los casi desechables "Insineratehymn", "In Torment In Hell" y el algo mejor "Scars Of The Crucifix") y me encuentro con una obra maestra del death metal. Luego del fiasco visto en vivo en "El Teatro" (Febrero 2006, en Buenos Aires, con gravisimos problemas de sonido y una banda muy desganada físicamente) no daba dos pesos por el nuevo line-up.... pero porque no sospechaba que estaban engendrando material de estos kilates.

La incorporación de Jack Owen (ex-Cannibal Corpse) y Ralph Santolla (ex-Death, ex-Iced Earth) han sido crucial, tirando por la borda lo hecho por los hnos Hofmann especialmente en los ultimos 4 discos.Owen cumple muy bien, Ralph BRILLA insuflandole nueva vida a la musica de Benton y Cía con riffs y solos excelentes, llenos de electricidad y (repito) melodía.
Es SORPRENDENTE la cantidad de arreglos MELODICOS que se aprecian en "The Stench of redemption", hasta resulta agradable de escuchar sin ser algo más accesible. Deicide con este disco marca un PUNTO DE QUIEBRE en su discografía (Era hora....).

Hay que aclarar que no por ser bastante melódicos y variados, NO han dejado de sonar demoledores. Steve Asheim sigue metiendo blast beats pero alternados con tempos controlados; de hecho creo que esta en su mejor performance de toda su carrera. Melódico, intenso, muy variado (Para lo que Deicide proponía en el pasado) y por sobretodo, EXCELENTE.

Temas? No hay un puto tema FLOJO. El que más me ha sorprendido fue el que cierra la placa "The lord's sedition". Un corte bastante atípico para estos ñatos porque incluye una intro muy lenta, con un solo de guitarra IMPRESIONANTE que luego desemboca en un descontrol inusitado.

Deicide se ha reinventado. !Creer o reventar!.

Calificación: 8/10