domingo, 20 de febrero de 2011

IMMORTAL "Pure Holocaust" (1993, Black Metal)


Segundo disco de esta afamado trío noruego black. El primero era un esbozo de lo que querían. Aquí IMMORTAL musicalmente se define. Igual estamos ante un estilo con características específicas y cerradas, esto no es metal progresivo. Acá hay riffs fríos por doquier, muy oscuros, arpegiados facturados por Demonaz, y por sobretodo un Erik en la batería que va a la velocidad de la luz con un doble bombo demoledor. Abbath vocifera las letras de los temas (Muy conexas ellas al estilo oscuro y frío), y se encarga del bajo. "Pure Holocaust" es violentísimo y terminás transpirando cuando llega el fin con el tema título (Que tiene un riff que se cuela en cierta sección muy parecido a "La Marcha Imperial" de Star Wars). Hay un par de tracks con títulos re largos (Ej: "Storming Through Red Clouds And Holocaust Winds"), y todo lo demás no se aparta mucho de lo que ya describí. Por ende si no te cabe el black, seguí de largo nomás.




Esto es palo, gritos bien quebrados y riffs que se te incrustan como un tempano de hielo en el oído interno. Producción correcta y cruda, es el disco de transición entre el primero y el que vendría luego. Ese sería como la tercera: la vencida. Un disco que demuestra cuan furiosos estaban los músicos de este estilo en Noruega, si bien Immortal no estuvo involucrada en hechos criminales colaterales a las ediciones de discos del género. ¿Te cabe el black?. Bienvenido al holocausto.

Calificación: 7.5/10

miércoles, 16 de febrero de 2011

MOZART "Mozart" (1993, Hard Rock)


Me enteré de esta banda por una crítica de la extinta revista "Madhouse" allá por el año 1994 aproximadamente. Era un item independiente e inconseguible y la review era tremendamente auspiciosa. Un amigo coleccionista consigue este CD en la decada del noventa y me hace una copia a cassette (Todavía no había CD-R). Desde ya quedé maravillado con la banda y este trabajo. Recién hace unos meses y tras luchar en EBay por buscar un "Mozart" que hiciera hard rock y no los 143.345 CDs que se venden de Wolfgang Amadeus pude hacerme una copia de este preciado material. Mozart es un cuarteto de hard rock, oriundo de Santa Monica (California). Vaya a saber como diablos lograron que Roy Thomas Baker (Queen, uno de los productores más GROSSOS del planeta)... les mezclara el disco!.


Y prócer aparte tras esta desconocida agrupación, la propuesta del cuarteto es de lo más parecido a un Queen hardrockeado que puedas encontrar, sino LO MÁS, a excepción del cantante (Freddie Mercury es inimitable. Punto). La música recuerda bastante al Queen de los 80s de discos como "The Works" un tanto más partusero, pero la banda se dá el lujo de meter temas lentos como "Romance O' Blu" y sorprender con un excelente cover de Sting ("Fortress Around Yor Heart", ¿Te lo esperabas?). A saber, suenan mucho a Queen pero tienen su personalidad y juegan con lo mejor de ambos mundos. "Speed Train" suena a ya sabemos qué pero los tipos rockean con un muy buen vocalista y el consabido juego de coros. Otros temas son más cargados de pompa y emoción como "Hope And Glory" y "I Fly". Pero tenemos otro CD en donde nada es descarte, los once temas tienen algo para aportar. Editado por Bachoven Music y sin mucha información adicional, toda una rareza ya desde el nombre de la banda y el enfoque que le dieron a su Hard Rock.

Calificación: 9/10

domingo, 13 de febrero de 2011

BLAZE BAYLEY "The Man Who Would Not Die" (2008, Heavy Metal)



Blaze Bayley es uno de esos artistas que le han tocado “bailar con la más fea”. Electo sustituto de Bruce Dickinson en Iron Maiden cuando este renuncia, fue blanco de todo tipo de críticas (sea prensa, fans, etc) por su performance vocal que – como todos sabemos – no era la “ideal” para Maiden. Todo explotó tras el disco “Virtual XI” en donde la presión de los fans para que Blaze deje su puesto y Dickinson retorne era como mínimo asfixiante. Harris (El culpable de toda esta situación a mi entender) echa a Bayley, vuelve Bruce y en el año 2000 Blaze se lanza a una carrera solista en vez de hablar mal de su ex compañeros – de hecho fue muy caballeroso en sus declaraciones post Maiden para con sus ex compañeros - o quedarse inactivo. Pocos se dan por enterados que sus dos primeros discos tienen melodía, pesadez y una calidad indiscutible. Para aquellos años el proyecto se llamaba “Blaze” a secas, esa primera banda se disuelve masomenos tras el 2005, y en el 2007 “El Gordo” rearma las tropas bajo el nombre BLAZE BAYLEY, sin ningún tipo de interés de las discográficas, al punto de que este CD sale por “Blaze Bayley Recordings”. “The Man Who Would Not Die” es un trabajo redondo por donde lo miremos y muy definido. Esto es heavy metal muy oscuro con muchos arpeggios interesantes y un clima sombrío pero atrapante que se mantiene en los doce temas que lo conforman. La nueva banda, en especial gracias a la incorporación del colombiano guitarrista Nicolás Bermudez suena más musical y con más variantes de la que poseía Blaze en el pasado.


Así durante todo el CD tenemos cabalgatas adrenalínicas (“The Man…”, “Samurai”, “Blackmailer”), temas melancólicos como “While You Were Gone” (a pura emoción y tristeza ya en sus letras puesto que se compuso dedicado a Debbie, su esposa quién falleciera por un ACV en esos tiempos) y “At The End Of The Day”, o con machaques en el excelente “Crack In The System”. ¿Qué tiene este trabajo?. Puedo seguir enumerando temas y no vamos a encontrar ninguno de relleno. Todo es heavy metal tradicional con un poco de thrash (“Robot”), algo (lo necesario) de Iron Maiden, y mucho color negro en la música a comparación de los tres solistas antecesores. Blaze Bayley no es un gran vocalista pero desde que canta en su propia banda lo hace con mucho más decoro y sintiéndose notoriamente cómodo, por ende su voz aquí si encaja en sus propias composiciones. La producción es excelente, cada instrumento en el equipo de audio se escucha a la perfección. El resto de la banda está compuesta por Jay Walsh en la guitarra rítmica, David Bermúdez (Si, el hermano de Nicolás, toca con cinco cuerdas su bajo), y Lawrence Patterson en batería. Todos los músicos se despachan con performances sólidas pero las siete cuerdas de la viola de Bermudez son las que sobresalen de la mano de las COMPOSICIONES. Bien lo dice Blaze en el booklet del CD: “El metal es para siempre, la eternidad es ahora”. Un músico que frente a las adversidades sigue y a un nivel que muchísimas bandas envidiarían. Si te gusta el heavy metal tradicional no te lo podés perder, y si no te lo bancabas a Blaze por sus discos en Iron Maiden dale una chance. Una banda y un tipo que nunca deberían morir.

Calificación: 9/10

sábado, 5 de febrero de 2011

DEICIDE "In Torment In Hell" (2001, Death Metal)


"Este álbum fue grabado y mezclado en cuatro días, 9 de Abril - 13 de Abril, 2001"

Esta frase es sacada de lo primero que uno lee del booklet del CD (HONESTIDAD BRUTAL de entrada) y resume bastante el asunto. Pero antes habría que mencionar que el cuarteto de Tampa venía en franco descenso. Tras cuatro discos muy buenos, más un en vivo demoledor, editan en el 2000 "Insineratehymn", un disco aburrido, a medio tiempo y con temas sin fuerza o algo que te haga pensar en las glorias de Deicide. Un año después... hay dos versiones del por qué se edita este CD en cuestión: 1) El sello presiona a la banda para que luego de "Insineratehymn" editen algo y les ponen plazo de menos de un año. 2) Deicide harta de su sello graba, COMPONE, y mezcla en 4 dias este CD para que el mismo los "eche" de la companía. Sin importar si 1) o 2) son ciertas, aquí tenemos otro disco bastante pobre de Deicide, aunque mejor al anterior. A la cabeza, es una lástima que una producción tan flaca y falta de cuerpo - hay que subir el volumen del equipo, subir graves para que suene con más huevos la cosa - haya estado a cargo de un prócer como Jim Morris (Y la banda), y este disco se haya grabado en los Morrisound Studios luegar donde se grabaron casi todos los discos más demoledores del género.


"In Torment In Hell" se compone de ocho temas escritos y ejecutados a las apuradas, lo cual es claramente percibible, siendo su duración irónicamente superior a la de glorias como "Legion" y "Once Upon The Cross", treinta y un minutos. Lamentablemente el más perjudicado por el sonido (y la ejecución misma) es el capo del grupo, a saber, el baterista Steve Asheim: su redoblante suena a cartón repiqueteado y repite constantemente charlestons intrascendentes. Glen Benton canta realmente gutural y enojado. Pero ojo, no es un disco bodrio como la mayoría de los medios lo pintaron, salvan la mediocridad temas como "Vengeance Will Be Mine", y "Worring In The House Of Thieves" en donde la llama arde más y no se extingue. El resto de los temas son entre aceptables y faltos de redondeo (4 días para todo... en fin). Todo esto terminó en la ruptura del vínculo Deicide-Roadrunner, ninguna gira para presentar el disco, y el grupo renegando del mismo casi al poco tiempo de ser editado. Así y todo me pareció interesante revisionar un disco de estas características, con un arte de tapa (adivinen!) hecho también a las apuradas y con un gris aburridísimo.

Me la juego que si a la banda le daban tres semanas más para hacer de este tormento un verdadero infierno los resultados hubieran sido otros...

Calificación: 5.5/10

viernes, 4 de febrero de 2011

BLAZE BAYLEY en Asbury Club, Buenos Aires, Viernes 28/01/2011


Lista de temas:

1. Blackmailer
2. Smile Back At Death
3. Faceless
4. Waiting For My Life To Begin
5. City Of Bones
6. Voices From The Past
7. The Trace Of Things That Have No Words
8. Letting Go Of The World
9. Comfortable In Darkness
10. Como Estais Amigos (Iron Maiden)
11. Futureal (Iron Maiden)
12. The Launch
13. Blood And Belief
14. The Brave
15. Samurai
16. The Clansman (Iron Maiden)
17. Watching The Night Sky
18. The Man Who Would Not Die
19. Man On The Edge (Iron Maiden)

MUCHO Calor en ese viernes a la noche. Treinta grados a las veintidós horas y una humedad de aquellas. Llegué a eso de las 22:30 hrs y me sorprendí de la poca gente que había en la puerta. Opté por entrar y cuando vi... ni había cien personas. Estaba tocando una banda llamada ABEYDON (Los otros soportes fueron 3, no me acuerdo los nombres), pero lo de los grados adentro era tremendo y la gente metale consumir a la barra. Opté por quedarme afuera mirando Rivadavia "refrescandome" hasta que masomenos entraron 10 más y ya se veía en el escenario de Asbury - Un lugar más chico e incomodo de lo que imaginaba, baños al costado del escenario, unos 15 metros de largo x 5 de ancho, una barra, y sofás en la entrada - que tras el telón los mismos músicos de la Blaze Bayley estaban poniendo todo a punto. A las 23 arrancan a todo volumen con “Blackmailer” y se mandaron una seguidilla de temas de sus dos excelentes últimos discos. Su banda actual está conformada por Nicolás Bermúdez y Jay Walsh en las guitarras, David Bermúdez en el bajo (hermano de Nico) y Claudio Tirincanti en la batería.


"Blaze Bayley dejando el alma y luchando contra el calor..." (Foto: Martín Gasa)

Blaze con una bandana en su cabeza, muy agradecido con el escaso (realmente) público presente, arengaba y le ponía mucho entusiasmo a la cosa. Aprovechando los abundantes espacios vacíos, me mandé a la valla (Y hasta estuve comodo), por ende tuve una excelente visión del show. El punto de quiebre fue la sorpresa que Blaze tenía para sus fans argentinos (No la tocaron en Brasil), arremetió con “Como Estais Amigos”, un tema que homenajea a los caídos en la Guerra de Malvinas, escrito por el y Gers en sus años de Iron Maiden. Pero la gente empezó a prenderse más fuego cuando la empalmó con “Futureal” generando que una veintena pogueara con mucho entusiasmo.


"Nico Bermúdez (Guitarra Lider) y David Bermúdez (Bajo)" (Foto: Martín Gasa)

Lo cual me dejó pensando… ¿La poca gente fue a ver a un ex Maiden o a un vocalista que viene llevando una carrera solista excelente?. Por lo que ví un 70% de ellos respondía a la primera opción, pero respondiendo a la propuesta solista con toda la onda, aunque era evidente que asomaba algo de Maiden y la mayoría respondía o había más propensión al pogo. Ya el lugar era una caldera mal (Y que conste que tengo años de shows y padecí infiernos) me clavé medio litro de coca (cola por favor, no piensen mal.....), las guitarras de Jay Walsh y Nico Bermudez tenían “transpiración” del calor que hacía, y entre tema y tema se secaban las mismas tras los amplificadores.


"Jay Walsh (Guitarra rítmica)" (Foto: Martín Gasa)

Blaze se la rebancó, cantó OK dentro de lo que su rango le permite y sobrevivió al averno… lamentablemente en un momento del set su micrófono pasó a mejor vida. Hubo un parate de 5 minutos en donde el pobre hombre probaba otros, trataba de enchufarlos, y hasta le grite “Llamá a alguien de la producción”, se da vuelta y me dice “Disculpá, estoy sólo y tratando de que arranque el micrófono”, cosa que sucedió afortunadamente. Hubo más temas pero de la etapa “Blaze” como “The Launch”, “Blood And Belief” y “The Brave” que hicieron que la gente no agitara tanto (Ahí caí de que la gente mucho no junaba los temas) ya que cuando apareció “The Clansman” de nuevo la audiencia hirvió a la par del local. Blaze anunció que se iba a quedar luego del show a firmar autógrafos, lo cual sorprendió a muchos. El tipo lo hace muy seguido hace años, es un artista que entre tema y tema tira frases onda “Se fuerte”, “Creé en vos”, “Pelea por las cosas” y suena convincente. Es que así fue todo para el. Pelea ante la adversidad. El sonido fue fuerte, un tanto empastado, pero optimo para apreciar a la banda, la voz de Blaze estaba más enterrada entre las violas y el bajo. Tras una hora cuarenta y cinco de show “El Gordo” cerró el set con “Man On The Edge” (Sisi, de Maiden), tiró el micrófono, se sentó al pié del escenario indeleble en mano, le trajeron unas birras, y cumplió con su palabra.


"Blaze al pie del escenario firmandole a todo quien se le acercara" (Foto: Martín Gasa)

Un buen show, no excelente – venían cansados acaso por el calor y las odiseas tras la cancelación del show en Rosario – pero que nadie puede decir que careció de huevos, entrega, y temas metaleros, potentes e interesantes.


"El autor de esta review (Si, yo: Martín) en la puerta de Asbury Club" (Foto: Fernando Boido)

Calificación: 8/10

martes, 18 de enero de 2011

FLOTSAM AND JETSAM "Cuatro" (1992, Thrash Metal)





Si, la banda de donde provenía Jason Newsted, el bajista que reemplazo a Cliff Burton. Es la mochila que carga este quinteto de Arizona hasta que algún día se separe. Una total injusticia que se la recuerde solo por ello. “Cuatro” es casualmente su cuarto disco y conviene analizar previamente como llegan a esta cuarta chance. Luego de dos formidables discos, el debut lanzado en Metal Blade “Doomsday For The Deceiver” – un bombazo total - , el segundo furioso disco ya en Elektra (El hiper intrincado y electrizante “No Place For Disgrace”), y luego el controversial “When The Storm Comes Down” (Por la producción irregular y el sonido de la batería, aunque los temas realmente no eran malos en absoluto) en manos de otro peso pesado como MCA que los retiene para una revancha (Y no los raja a la mierda como hacían las multinacionales cuando una banda de este estilo no vendía lo esperado…) y les consigue uno de los mejores productores posibles para un nuevo disco: Neil Kernon (Queensryche, Dokken, y muchos más). El bajista Troy Gregory se va para Prong e ingresa un tal Jason Ward (Que sigue en la banda hasta el día de hoy!). No se limita a tocar el bajo sino que además aporta ideas compositivas y se involucra en el proyecto. El álbum es editado y en su momento hubo opiniones dispares en las revistas. Flotsam And Jetsam parece destinada al “son buenos, la banda de Jason, pero pasa esto”. ¿Qué pasó a mi entender?. ¡Sacaron SU MEJOR ALBUM!. “Cuatro” es thrash metal sin lugar a dudas con mucha melodía, guitarras machacantes, melódicas, y muy buenos temas.


El CD es de esos que te dan ganas de escuchar sin parar, la banda evidencia una madurez musical tremenda. Esto no es el thrash que te hacía sangrar los oídos en “No Place For Disgrace” pero no es fofo. Eric A. K. sigue deslumbrando con esa voz tan personal que puede mutar de melódica a aguda a agresiva. Los violeros Michael Gilbert y Ed Carlson conforman una dupla interesante que acá tiran muchos riffs variados. El disco arranca a full con “Natural Enemies”, sigue con tres temas más que no te sacan del asunto, llega “Wading Through The Darkness” (Que es el “lento” del CD). A partir de ahí la cosa decae apenas un poco pero ojo que hay temas furiosos como “Hypodermic Midnight Stack” o los riffs nerviosos en “(Ain’t Nothing Gonna) sabe The World. Algunos comparan a “Cuatro” con el álbum “Metallica” y yo digo que no si bien hay SIMILITUDES. Escuchar sino “Swatting At Flies”, “Never To Reveal” o “Forget About Heaven” que tienen esa claridad de viola sin sacrificar ganancia en ellas. Las palmas en “Cuatro” se las lleva el quinteto y Kernon que logró una de las mejores producciones que escuché en mi vida. Acá se escucha hasta un mosquito caer en una toma de grabación. Para colmo yo tenía la edición original y me compré la remasterizada. Casi ni tenía sentido remasterizar este disco, pero Metal Mind tuvo el olfato de lanzar 2000 copias de este clásico descatalogado. Me contaron algunos pajaritos que hay colaboraciones ocultas de Chris Cornell (Soundgarden) y Dave Ellefson (Megadeth). Desde este blog, justicia para el heraldo quinteto de Arizona. La cuarta fue la mejor, aunque los discos clásicos estén antes.

Calificación: 9/10.

domingo, 26 de diciembre de 2010

FORBIDDEN "Omega Wave" (2010, Thrash Metal)




Tras trece años de silencio vuelve el hijo pródigo de la segunda oleada de la Bahía de San Francisco. Nuclear Blast los llama y aquí tenemos a esta “Onda Omega”. El CD arranca ilusionando con todo de la mano de “Forsaken At The Gates” (Por lejos lo mejor del álbum) y “Overthrow” (Con unos tales Chuck Billy y Steve Souza en los coros). ¡Todo lo que uno esperaba de ellos!. ¡Que bombazos!. ¡Thrash, polenta, quiero más!. Ya se advierte que la voz de Russ Andersen no es tan aguda pero está en excelente forma, este rubio gordo sin dudas es lo que le da el distingo al quinteto con sus falsettos y voces agresivas disparadas casi al azar. Sigue otro buen tema (“Adapt Or Die”) e inesperadamente el CD entra en un bajón tremendo a causa de tres muy mediocres temas que te hacen agarrarte la cabeza: “Swine” – soporífero, una versión berreta de grunge -, “Chatter” – los 2:16 más intrascendentes de tu vida, un instrumental de cuarta con charlas de fondo -, y “Dragging My Casket” que parece una ensalada de Nevermore, grunge y tiempos medios embolantes. Vuelven a levantar inesperadamente la placa con el EXCELENTE “Hopenosis”, un tema a media marcha pero de calidad con un gancho logradísimo. A esta altura quienes esperaban una vuelta al Forbidden más añejo, simplemente corran a buscar “Forbidden Evil”/“Twisted Into Form”, y el desconcierto con que se muestra este laburo hace difícil entender QUE era concretamente lo que buscaban con este regreso a nivel línea musical.

No obstante, los temas que siguen son buenos y captan la atención por sus violas más pesadas (Pero sin las virulencias del pasado) y la voz de Russ que sigue mostrando cual es el mejor de los cinco músicos. Se extraña algún violero compinche para el histórico Craig Locicero, acá no están ni Glen Alvelais ni Tim Calvert a quienes el futuro les dio la razón en sus carreras por su talento. Steve Smyth es correcto pero lejos está del nivel de los mencionados.


Volvió Forbidden con un disco que vale la pena y nada más. En lo personal esperaba bastante más de ellos sin haber quedar defraudado con este “Omega Wave”. Entiendase bien, no está mal, pero con los antecedentes que tenían las expectativas estaban al taco. “El más anticipado álbum del año” dice una etiqueta en el celofán. Hubo alguna interferencia en las ondas del que diseño el sticker, deberían haber puesto “El álbum más desparejo del año”.

Calificación: 6.5/10............ tirando al "7" pero por más que le ponga ganas... no llega

(Lo lamento como gran fan de ellos).

sábado, 18 de diciembre de 2010

CRYSTAL MESS "Worms Of The Earth" (2010, Thrash Metal/Crossover)


(English version read below)

Recibí este CD gracias a un amigo canadiense que tengo en Facebook. Son un quinteto de Calgary (Canadá), tenemos diez temas de pura agresión y energía. Tocan una suerte de thrash con fuertes influencias de crossover, aunque puedo advertir cosas de hardcore por allí. Casi 25 minutos de intensidad, riffs veloces y un sonido bien "old school". Crystal Mess toca las canciones de un modo tal que uno no puede decir que suenan similar a otras bandas de las que los influyeron, pero si te copa D.R.I., Cryptic Slaughter, y el thrash de los ochentas, dale para adelante con estos Canadienses.

Calificación: 8/10


ENGLISH:

I did receive this CD thanks to a Canadian friend that I have on Facebook. They are a five piece from Calgary (Canada), and here we have ten tracks of pure agression and energy. They play a sort of thrash with strong crossover influences, and I can hear hardcore things also. Almost 25 minutes of true intensity, speedy riffs, and old school sound. If you can play this CD non stop, do it!. "House Of Hell", "Fuck Work" and "Rat River" are my favorite tunes. Crystal Mess play this songs in a way that you can not talk about they sound very similar to another bands that influenced them, but if you like D.R.I., Cryptic Slaughter, and thrash of the eighties, go for this Canadians!

Rate: 8/10

jueves, 9 de diciembre de 2010

TWISTED SISTER – Domingo 28 de Noviembre – Teatro de Flores (Buenos Aires, Argentina)


Lista de Temas:

What You Don't Know (Sure can hurt you)
The Kids are Back
Stay Hungry
Captain Howdy
Shoot 'em Down
You Can't Stop Rock 'n' Roll
The Fire Still Burns
We're Not Gonna Take It
Long Live Rock 'n' Roll (Cover de Rainbow en homenaje a Dio)
I Am (I'm Me)
Under the Blade
The Price
Burn In Hell
Solo A. J. Pero
I Wanna Rock

Bis:

Come Out and Play
S.M.F.

No puedo describirles cuantos años estuve esperando esta fecha. Cuando en Argentina sólo se editaban cassettes nacionales de ciertas bandas norteamericanas, este quinteto de Long Island (Nueva York) se convirtió en la banda de sonido de mi adolescencia. Pese a que se separaron en 1988, me alegré con su reunión en la primera década de este siglo. Pero… ¿Twisted Sister en Buenos Aires?. Cuando retiré mi entrada y la ví todavía no lo creía… Y llegó ese domingo soleadísimo con mucha ansiedad. Tanta que fui al horario de apertura de puertas para estar lo más cercano a la valla posible. Si bien la apertura se demoró un tanto, me posicioné a un metro de donde luego estarían Dee Snider y Mark Mendoza. Abrió la jornada Coverheads, con John Corabi. Tuvieron el mejor sonido que escuché de un telonero en el Teatro de Flores y entretuvieron a la gente con covers de (entre otros) Motley Crue y The Beatles.

Al estar tan cerca de la acción no me percaté de la cantidad de gente que se estaba juntando. A media hora de empezar el plato principal, El Teatro estaba lleno como nunca lo ví (Estimo unas 1800-2000 personas) y hasta los laterales/palcos estaban más que poblados. Durante la previa pude hablar con otros treintañeros muy emocionados, uno de ellos resultó ser un médico. Hablando un poco de cómo se vive el rock a estas edades, la charla se desvirtuó y me tiró una frase: “Viejo, los shows son para verlos delante de todo, ahí sentís la adrenalina”. A los cinco minutos no volví a saber más nada de el, se apagaron las luces y salieron cinco cincuentones atorrantes a matar o morir. Las avalanchas y empujones me obligaron a asomar el cuello para ver a Dee, tenía tal emoción que no me importaba ser pisoteado, amasijado: Twisted Sister ya con “What…” tenía a todo el recinto de rodillas. Hasta “Stay Hungry” no pararon, y el publico no paró… de amasijarse, pasaba gente volando por mis manos con destino a las vallas, todo estaba REVERENDAMENTE AL PALO, y de cantar los temas más los típicos oleoleolés. Estando tan cerca pude ver bien la cara de asombro de Mark, Dee y Jay Jay (Quién estuvo entiende) que parecían decir para sus interiores ¿Este público nos estuvimos perdiendo?. Mismo, Jay Jay en un momento en inglés manifestó que se limitaron a elegir 20 shows en el año, y que Argentina había demostrado porqué Twisted Sister no se equivocó: eramos “Awesome” (Formidables), y empalmó con “Este tema es para la gente que como ustedes nos mantuvieron vivos todos estos años”. Y ahí lloré, mierda. Largaron “The Fire Still Burns”, título que me representa mucho y canción de mi disco favorito y subvalorado “Come Out And Play”.

Para resumir el evento, jamás ví un show con una perfecta onda, complicidad y conexión entre una banda y el público. ¿El culpable?. Daniel “Dee” Snider, uno de los mejores frontman que parió el rock. El fue la figura, con caudal vocal intacto y estado físico impecable, manejando a piacere el escenario y cebando a la gente. 10 puntos. Los guitarristas Jay Jay French y Eddie Ojeda estuvieron correctos dentro de una banda que no precisa guitarristas virtuosos. Mark Mendoza tocaba su bajo aporreándolo tanto en el diapasón como en su base y hay que decir que… está hecho una vaca!. El setlist (Ver arriba) estuvo en un 50% apoyado en “Stay Hungry” y el resto casi en sus dos primeros discos. Sólo no tocaron temas de “Love Is For Suckers”, aquel disco que en realidad fue un solista de Snider editado bajo el nombre de Twisted Sister. Me sorprendió verlos en mucha mejor forma que en los DVDs de Wacken 2003 y Londres 2008, A.J. Pero acaso es el mejor músico de los cinco, castigó a la bata dándole maza al bombo y con pegada maciza. Tuvo el acierto a la hora de su sólo de hacerlo breve insertando medleys de Rush, Zeppelin y otras bandas. La gente seguía en llamas, y la banda creo yo se retroalimentó de ese bardo en el buen sentido. Cerraron con “I Wanna Rock” con todo pero todo el lugar saltando, y Dee fustigando en joda a uno del palco que no cantaba. “Chicas, a ese que lo vemos, no cojan con el, seguro que se va a su casa y todas las noches hace esto!” (Se imaginan que gesto hizo Dee con una sóla mano).

Y ahí se cayó el show para mí pero ellos no tuvieron la culpa. Por primera vez en veinte años advertí que me robaron. Mi bermuda estaba con su bolsillo vacío, sin el celular, la entrada de recuerdo, y el ticket de guardarropa en donde había depositado el merchandising que había comprado antes de mandarme delante. Sentí una gran tristeza no por haber perdido el telefonito o el merch: ¿Uno va a un show de rock para ser victima de pungas?. ¿Son del palo o hay tongo con la organización?. Viví lo que tanto venía escuchando en estos últimos tres años.

Mientras ellos cerraban la brillante noche con el bis: “Come Out And Play” (Descomunal) y “S.M.F.”. Se encendieron las luces y mientras muchos se desconcentraban, como veinte personas estaban en mi misma situación mirando el piso esperando recuperar lo irrecuperable. Nos intercambiábamos datos pero todo fue al pedo: hubo pungas, y llegué a hablar con quince personas que fueron robadas por mi zona. Es por eso que esta review la decidí escribir más en frío y que esa situación no me hiciera describir lo que fue esa noche: sonido perfecto, alto, una banda que de glam no tiene un carajo (En vivo es un Motörhead hardrockeado), y Snider dando cátedra de cómo manejar al público. Gracias Twisted Sister por todos estos años, y gracias por demostrar que “el fuego aún arde”

Calificación: 10/10

sábado, 20 de noviembre de 2010

JUDAS PRIEST "Stained Class" (1978, Heavy Metal)


Un disco que hacía rato quería comentar no sólo por su calidad sino por sus efectos colaterales en la banda y fuera de ella. Graban en Chipping Norton Studios bajo la producción de Dennis Mackay, excepto… un tema solo. Se le sugiere a la banda grabar un tema más accesible para meter de single y optan por un tema de Spooky Tooth "Better By You, Better Than Me" (Producido por James Guthrie, quién años después produciría “The Warning” de Queensrÿche”). Sin querer, años después esta elección les traería dolores de cabeza judiciales. Y aquí me detengo.

En 1985, James Vance, de 20 años y Raymond Belkamp, de 18, vivían en Nevada, Estados Unidos, ambos fans del heavy metal y fans de Judas Priest. Los chicos estaban escuchando "Beyond The Realms Of Death" (De este disco) mientras bebían y fumaban porro. Decidieron quitarse la vida con una escopeta que había en la casa. Primero ambos jóvenes destrozaron la habitación en donde se encontraban para luego marcharse de la casa a caminar varios minutos y llegar hasta un pequeño parque. Ray se apuntó a la cabeza con la escopeta y perdió su vida de inmediato. James dudó de entrada, cerró los ojos y apretó el gatillo pero cayó al suelo vivo dado que erró el tiro sobreviviendo tres años más para luego morir de una sobredosis de drogas.

Los abogados de las familias involucradas aseguraban poseer pruebas contundentes de que en el álbum había mensajes subliminales que demostrarían que realmente “existían”. Mismo “expertos” como William Nickloff y Steve Williamson descubrieron que en justamente en ¡"Better By You, Better Than Me"!, uno de los temas de Judas que los chicos habían escuchado momentos antes de dispararse, se ocultaba un mensaje subliminal fonoinvertido que refería al suicidio (se escuchaba "Do It!, Do It!", o sea "¡Hazlo!, ¡Hazlo!”). En el transcurso del juicio pretendían probarlo, demás está decir que el mismo tuvo mucha repercusión mediática (Recuerdo haber visto la noticia en la cadena CNN y los tipos no pasan cualquier cosa). Rob Halford, Glenn Tipton y K. K. Downing tuvieron que comparecer en un tribunal de Reno, Nevada. Halford coherentemente aportó una prueba de que el tema “Invader” (Otro más del disco) invertido contenía también un mensaje que sonaba a “Nosotros también debemos armar una defensa” (¿A que carajo incita eso señores “expertos”?), refrendando que todo lo que se escuchaba era debido a inflexiones de su voz que se reflejaban al inverso sin intención. El juez admitió haber escuchado este y otros “mensajes subliminales” pero estimó que se trataba de un cumulo casual de efectos sonoros y que no hubo en ningún momento mala fe por parte de la discográfica o la banda propiamente dicha y fueron absueltos de pagar seis millones de dólares de indemnización.


Sacando esta payasada pero que debe ser mencionada sobretodo para los más jóvenes, el disco fue el primero que realmente definió el sonido más métalico de Priest y acaso sea de los mejores discos de toda la discografía del quinteto. La velocidad y los ataques de viola en “Exciter”, la pesadez y solidez de otros temas más a medio tiempo como el tema título, el controvertido cover que suena muy bien pero se nota que no es un tema autoría de la banda, y una seguidilla de temas sublimes (Frenada por “Savage”, muy Deep Purple para mi gusto): “Invader”, el EXCELENTE “Saints In Hell” en donde Halford llega a tope de sus posibilidades y la banda suena tremendamente metálica para bajar varios cambios con un tal “Beyond The Realms Of Death” (El mejor “lento” de Priest en toda su carrera, ¿oscuro y tortuoso?). La calidad de los temas y el claro avance hacia un sonido decididamente más duro, agresivo y macizo, sacando pequeños baches de los temas mencionados o del cerrador “Heroes End” los hizo pegar un salto en calidad, al punto de que este es el disco preferido de ciertos fans. En mi caso lo revaloricé con los años, y es muy recomendable para quién no escuchó nada del Judas de los setentas (Que es diferente al posterior), para luego proseguir con cualquiera de esa década. Tranquilos que no pasa nada, si tienen revolveres en la casa denle para adelante que si el oyente es sano y cuerdo (No fue el caso de las dos personas involucradas), tendrá “clase” para apreciar este gran trabajo, tal vez medio oculto para fans que prefieren "Screaming For Vengeance" y "Painkiller".

Calificación: 9/10

sábado, 13 de noviembre de 2010

DEVASTATION "Idolatry" (1991, Thrash/Death Metal)




Recuerdo cuando ya la convertibilidad empezaba a echar raíces en nuestro país. Tímidamente empezaron a importar CDs – Musimundo a la cabeza – y las disquerías que antes se limitaban a grabar de vinilo a cassette o vender vinilos importados a precios realmente inalcanzables para un fan medio fueron importando a la par. Un día recorriendo bateas en la vieja disquería Rainbow de la Galería Paseo Lavalle encontré este CD. Ya leía “Metal Maniacs”, que se había deshecho en elogios con él. Lo compré de una. ¿Qué tengo de interesante para comentarles como introducción, tal mi tradición?. Desgraciadamente por “falta de fondos” tuve que vender CDs en 1996, y este fue uno de ellos. Hace dos años salió una HORRENDA reedición de un sello que compró este disco e hizo DESASTRES en el remasterizado, ni les cuento mi decepción. Afortunadamente hace un mes lo rescaté usado en excelente estado vía EBay. Se cerró el círculo. Ya con el CD de nuevo en mi poder, hago justicia y voy a hablar sobre una banda totalmente inadvertida o no reconocida. Un quinteto de thrash rozando el death – o al revés, están en la frontera – oriundos de Corpus Christi (Texas) que había editado dos discos anteriores (“Violent Termination” y “Signs Of Life”) recibe una oferta de Combat (EL sello en aquel momento para una banda de ese tipo) para editar el sucesor. Les ponen plata para el mejor productor y estudios posibles: Morrisound Studios y el gran Scott Burns. Y tenía que salir algo grosso con esa combinación.


Mejor nombre no pudieron haber elegido para su banda. Ya devastaban en los discos anteriores, pero acá ajustan clavijas y propulsados por Scott, el resultado es también devastador. Imaginen a Dark Angel cruzado con el Sepultura de “Arise” y con violas disonantes que constantemente crean caos, y de golpe frenan y tiran riffs más “melódicos”. Ya “Deliver The Suffering” arranca con el doble bombo a medio tiempo sacando chispas, con las violas de Henry Elizondo y Dave Burk sonando como turbinas de Boeing 747 en el minuto que precede a la intro. Recuerdo la primera vez que lo escuché, la sensación de estar siendo demolido lentamente por estos guachos. Un corte con un riff y el batero David Lozano empieza a tocar al mejor estilo Gene Hoglan ala Dark Angel cuando se ensaña con el redo. Pero no todo es onda “Darkness Descends” ya que el resto de los temas varían entre medios (“Freewill”, “Subconscious”), rápidos (“Never Believe”) y trabados “Souls Of Sacrifice”. Hasta meten una introducción con acústica en el tema título, esa misma interpretación es la que da cierre a este GRAN CD. Si te gusta el thrash de Sepultura en “Arise” y te caben bandas paleras como Dark Angel y Morbid Saint esto es lo que estás buscando. Sino, tal vez sea un disco que no sabías que existía y hasta puede que lo idolatres más de lo que te pensás.

Calificación: 8.5/10

lunes, 8 de noviembre de 2010

EUROPE en Buenos Aires, Estadio Malvinas Argentinas (Domingo 7 de Noviembre de 2010)


Setlist:

1) Prelude
2) Last Look at Eden
3) The Beast
4) Rock The Night
5) Scream of Anger
6) Let The Good Times Rock
7) Carrie
8) Solo John Norum
9) Seventh Sign
10) Don't Cry For Me Argentina (Acustica, interludio)
11) New Love in Town
12) Love is Not The Enemy
13) More Than Meets The Eye
14) Stormwind
15) Start From The Dark
16) Solo Ian Haugland
17) Cherokee
18) Superstitious/No Woman No Cry (Breve)

Bis:

19) Ready Or Not
20) The Final Countdown

Una muy cálida tarde de noviembre era la entrada a este lugar nuevo para mí. Tras hacer una cola de dos cuadras, al final adiviné que… no habían abierto las puertas del estadio. A media hora del show, el recinto (Que es una suerte de Estadio Obras con techo más alto y con algo más de capacidad) tenía 50% de campo y una sola popular habilitada con un 25% de gente. Como mucho 2.000 personas en total incluyendo a los numerosos cocacoleros presentes. Poquísimo para una banda como Europe, pero también hay que considerar el hiato desde “Prisoners In Paradise” hasta su regreso en “Start From The Dark” en el 2004. Eso se notó en la concurrencia que era público de treinta para arriba en su 90% y mucho ambiente ochentoso.

El show arrancó 21:00 horas con “Last Look At Eden”, empalmada con “The Beast” las dos de su muy buen último trabajo. La gente respondía, y la banda redobló la artillería con una muy potente versión de “Rock The Night”. Tras ese viento a favor, el público estaba re cebado, y la banda entró en un estado de tocar hard rock melódico eficientemente, no efectivo y al mentón. Y esa impresión me dieron, los tipos cumplen, son excelentes músicos, pero te dan la sensación de que están para más y no la clavan al ángulo. Lo pude cerciorar con los temas de – a mi entender – su mejor disco, que sonaron OK pero sin el fuego que yo esperaba (“Ready Or Not”, “Superstitious”, “Let The Good Times Rock” y la sorpresa de “More than metes the eye”).

A todo esto se agregaron dos factores más. El sonido fue desparejo y apenas aceptable con notorios altibajos, Joey Tempest quedaba muy tapado en la mezcla y los platos del batero Ian Haughland estaban muy adelante, en un plano medio estaban la viola de John Norum, los teclados de Mic Michaeli, y John Leven con su bajo… era un hilo imperceptible. Se notó que el sonidista trató de corregir cosas (¡Lo cual desemparejo más aún la cosa!) pero sin zozobrar el sonido no llegó a eclipsar las performances, excepto “Start From The Dark” que rozó la bola de ruido. Cambié varias veces de posición en el campo a ver si era la acústica del Malvinas pero no hubo tu tía. En donde la banda clavó el puñal fue con clásicos de la talla de “Stormwind” (Brillante), e irónicamente con TODOS los temas que tocaron de su álbum más comercial, cuyas versiones sonaron infinitamente más fuertes que las del disco. Así “Carrie” pasó a ser una balada en la vena de “Love Of My Life” (Queen) en vez de ese tema de FM archiquemado, y las que vinieron después agitaron a los presentes. Hubo un solo de guitarra de Norum breve y muy blusero que hizo advertir al avispado cuanto bebió de las fuentes de Schenker y Gary Moore. En cambio el de Haughland con la quinta de Beethoven de fondo fue el más aburrido y “vende humo” que presencié en mi vida.

Joey Tempest es un gran cantante pero honestamente tuve que hacer un sobre esfuerzo para escucharlo. Como frontman es impecable y se nota que disfruta de estar en el escenario. Da la impresión de llevar la batuta en la banda. De hecho el fue el compositor de todos los temas de los ochentas. En un momento hasta agarró una cámara de filmar y registró a la audiencia mientras cantaba el olé olé tradicional. Los cuatro restantes mostraban cara de sorprendidos ante el fervor del público. En cierto pasaje del show Mic Michaelis se acerca a Tempest y le susurra algo al oído, pero lamentablemente fue uno de los momentos más bajos del show. “Ustedes cantan más fuerte que los Brasileños”. ¡Basta de demagogia por favor!. Aprendan de AC/DC y Rush. Otro acto similar fue la breve incursión acústica de Tempest interpretando “Don’t Cry For Me Argentina”.


Así y todo el show fue muy entretenido y agradable. Acaso esta última es la palabra. Los baches fueron eso y no empañaron el resultado final. Tempest llegó a emocionarme cuando contó antes de “New Love In Town” que fue compuesta luego del nacimiento de su primer hijo, y la ejecución fue impecable emocionando a todo el estadio. Pero EL momento fue cuando luego de retirarse tras casi una hora treinta, clavaron los colmillos con “Cherokee” (Muy fuerte) y una tremenda e inesperada en cuanto a su voltaje “The Final Countdown” que hizo saltar en serio a todo el estadio, fue emocionante ver a treintañeros al lado mío semi pogueando y dándole al tranco a full.

Europe vino a Argentina y cumplió. ¿Están para más?. Creo que en vivo sí acorde a lo visto en el DVD “Live From The Dark”. Pero ni el sonido, ni la temperatura, ni la pobrísima cantidad de gente hizo que el show naufragara. La gente se fue chocha, yo me fui contento y satisfecho, pero me esperaba que me volaran el mate como Scorpions, cosa que Europe no logró. Insisto que tal vez los músicos regularon en ciertos pasajes, o el show tuvo los pasajes desparejos que ya mencioné.

Calificación: 7/10

sábado, 6 de noviembre de 2010

SAXON "Denim And Leather" (1981, Heavy Metal)




Tenía 17 años. Fui a la cueva a donde me grababan cassettes de vinilos importados. “Quiero algo no tan suave como Ratt pero no tan agresivo como Metallica”. El disquero con un cliente entendido se miraron y me tiraron el ancho de espadas: ¿Escuchaste Saxon?. Te va a volar el mate. Permitime que te grabe el disco que más le gusta a sus fans”. Acepté encantado, y me cambió la vida. Inglaterra, principio de los ochentas. Explotó el heavy metal a full: bandas nuevas como Iron Maiden más un movimiento llamado “New Wave Of British Heavy Metal” clavaron sus estandartes y comenzaron a atacar sin misericordia. Pero detengámonos en estos dos primeros años de la década. Bandas que venían remando desde antes no se quedaban atrás y sacaban sus discos más emblemáticos. Black Sabbath “Heaven And Hell”, Judas Priest “British Steel”, Motörhead “Ace Os Spades” y había una que había empezado a mediados de los setentas que iba haciendo sus pinitos. Recién en 1979 editan el disco debut autotitulado y después dos discos llenos de riffs, metal y sentimiento (“Wheels Of Steel” y “Strong Arm Of The Law”, el primero llegó al quinto puesto del chat británico… en 1980…). Todo estaba preparado para que el quinteto saliera con una obra maestra, y así lo hizo. Grabaron en los estudios Aquarium de Génova (Italia) y parieron nueve temas que son un himno de metal tras otro, melodía, más base contundente, más epicismo, más dos violeros tremendamente rifferos hicieron que “Denim And Leather” sea (A mi parecer) el punto más alto de Saxon.


Como no emocionarse con el riff de arranque de “Princess Of The Night” (Uno de mis favoritos de todo el metal) y Biff Byford con esa voz melódica pero con fuerza a la par. Los temas que tienen más arpegios son vibrantes y emocionantes tal es el caso de “Out Of Control” y “Midnight Rider”. Otros te van más a la yugular pero la melodía no se pierde (“Rough And Ready”, “Fire In The Sky”) y otros son lisa y llanamente himnos como “And The Band Played On” (La letra refiere al Castle Donington de 1980 en donde cerraba Rainbow y tocaban bandas como UFO, Scorpions, Judas Priest y Saxon “la banda siguió tocando” luego de un problema) y el tema título que si realmente te gusta el heavy metal, se te debería poner la piel de gallina. Byford desde ya melodiza mucho y se luce en ciertos coros logradísimos, pero acá la usina de polenta son los riffs. Uno tras de otro, sin tregua, merito de los violeros Paul Quinn y Graham Oliver. Lo de estos dos ñatos es ASESINO POR DONDE SE LO MIRE. La base compuesta por el bajista Steve Dawson y el batero Pete Gill es el cimiento para que los otros tres tiren magia en cada tema. “Denim And Leather” es un clásico del metal no reconocido como tal, y vengo a hacer justicia con la review y con la banda. Si, Saxon de todo el lote fue la que no tuvo el reconocimiento debido. ¿Cómo pudo haber sido habiendo pariendo esta genialidad?. Me olvide, el mundo nunca es justo. Repito, si te gusta el heavy metal y no lo escuchaste, no pierdas medio milisegundo. Imprescindible.

Calificación: 10/10

miércoles, 27 de octubre de 2010

DEMILICH "Nespithe" (1993, Death Metal)


Tenemos aquí a - lisa y llanamente - uno de los cinco discos más originales de toda la historia del death metal. Lo que me costó conseguir lo que ven en foto: por EBay y usado. Se imaginan que sólo lo tenía en mp3. ¿Quienes mierda son Demilich?. Fue (Si, lamentablemente tras esta joya, se separaron) un cuarteto oriundo de Kuopio (Finlandia) que llevó al death metal técnico a una paleta de recursos muy interesantes y hasta creativos. Tras cuatro demos se edita "Nespithe" y... desde el vamos estos tipos no son una banda más de death metal. Como se los describo y me quedo aún lejos... imaginen algo de Incantation, Disembowelment, Bolt Thrower, una pizca de death sueco y mucho del Atheist de "Piece Of Time", más un cantante que no growlea sino que parece como entre eructar y darle resonancia a lo que emite, como si sus cuerdas vocales tuvieran resortes (Me refiero al además guitarrista Antii Boman).


Así tenemos once temas de excelente nivel compositivo y lleno de recursos que te tienen metido en el asunto sin que tengas ganas de poner el "stop" y ¡Los titulos de los temas!. Tienen mucho para decir, como "The Sixteen Six - Tooth Son Of Fourteen Four Regional Dimensions (Still Unnamed)" o "The Planet That Once Used To Absorb Flesh In Order To Achieve Divinity And Immortality (Suffocated To The Flesh That It Desired...)".

Aclaro que juro que no copié ni pegué nada y ya se me cansaron los dedos así que no voy a mencionar más títulos excepto "The Cry".

El unico punto "no positivo" de Nespithe es la producción: suena baja, las violas pudieron tener más cuerpo (Tal vez esto pasó en la mezcla) pero hay que subir el volumen del equipo de audio (O del reproductor del mp3, no estoy seguro pero creo que la banda en su MySpace lo ofrece gratis o sino se consigue por los "canales habituales"), pero por favor, la dupla de violas no para de agarrar un riff, arrancan, lo deconstruyen, parecen hacerlos concéntricos y uno no se marea. El otro guitarrista es Aki Hytonen, y la base compuesta por Ville Koistinen (Bajo, audible afortunadamente) y Mikko Virnes, se la rebancan con los constantes cambios de tiempo que la música de Demilich posee. Por favor si buscas death metal distinto, audaz y distintivo, no te pierdas a este grupo.

Vaya la review dedicada al seguidor de este blog, el señor "Violator" que tanto la pidió y me hizo desempolvar el CD y hacer un acto de justicia al dar a conocer a estos tipos.

Calificación: 9/10

IMMORTAL "Blizard Beasts" (1997, Black Metal)


El trío noruego llegó a su punto más alto de velocidad, caos y aniquilación en su anterior entrega (Comentada ya en el blog) "Battles In The North". Posteriormente hubo una gira europea teloneando a Morbid Angel, y se ve que ese hecho dejo secuelas más allá del autobús de gira. "Blizzard Beasts" es un muy buen disco pero el exterminio total que uno sentía en el anterior aquí decae levemente y tenemos el sonido de Immortal marcadamente apareado con el de Morbid Angel (Época "Covenant" o "Domination"). Abbath como siempre un capo a la hora de destripar riffs pero es ineludible mencionar muchas similitudes de los ochos tracks con la banda de Trey Azaghtoth. Así y todo esto es una carnicería, con la viola bien gorda, batería entre velocidad de la luz y mucho doble bombo (si, mucho).


Los temas así se suceden derechito a volarte la cabeza. Los fans del black metal tal vez hayan puteado un poco porque aquí inevitablemente el death metal metió la cola, en resumidas cuentas, cambiaron la forma de destrucción musical y hasta uno de los temas es realmente una joyita, acaso una primera señal de que este disco sería el último con esas influencias para pasar a otras (Ya hablaré de los sucesores). Me refiero al epicismo del colosal "Mountains Of Might". y los acertados riffs más thrasheros de "Battlefields". La producción no es mala, pero me gustó más la anterior, a esta le falta un poco más de definición a cada instrumento. El resto es para apalancarse y dejarse aniquilar por la masacre sónica que lanzan estas bestias.

Calificación: 8/10

HERMÉTICA "Hermética" (1989, Heavy/Thrash Metal)



Muchos se sorprenderán porque recién luego de tantos años de hablar de CDs me decido a comentar este. Esta review será en parte relacionada con el momento que viví al salir el disco, y el resto hablar de acaso, el mejor disco debut nacional de heavy metal nacional que escuché en mi vida. ¿Cómo descubro yo a la "H"?. Pues V8 se había separado (Aclaro que no había escuchado nada de la banda) y Ricardo Iorio arma una nueva banda. Yo era lector de la revista “Metal” pero a la vez a los 17-18 años iba a un club en donde tenía un amigo metalero que vivía en la Boca. Ya con el nos intercambiábamos cassettes ajados de Metallica, Nuclear Assault, etc… e iba el a ver bandas nacionales en vivo. Me comentaba lo intensos que eran los shows de Hermética… en todo sentido. Caía la yuta y se llevaba en cana a todos (Me ha llegado a contar que en un show hasta el batero Tony Scotto terminó victima de la gorra), y que recolectaban cintos y tachas de los metaleros con bolsas de consorcio (¿?). Cuando Radio Trípoli – un sello independiente chico de esa época – apuesta por Hermética, les edita en cassette y vinilo este disco histórico. Yo lo compré en Musimundo creo, en 1989 mismo o 1990 como mucho. La edición era sencilla, artesanal, y lamentablemente me la afanó un hijo de mil putas años después. Grabado entre mayo y junio de 1989 con Alvaro Villagra de ingeniero y Iorio mismo de productor, la banda despachó todo en el buen sentido, en una forma directa, visceral, y HONESTA. Este disco suena tan HONESTO, genuino, convincente y autentico que puede hasta no disgustar al que no le agrade la propuesta músical. Cuatro pibes atorrantes tocando una especie de heavy/thrash con una marcada influencia de Motörhead, con letras muy lúcidas (Siempre me encantó la de”Desde el Oeste” (Cantada por Iorio), y “Sepulcro Civil”. El resto de los diez temas tiene un sonido aceptable pero nada importa, es todo tan interpretado por músicos que tenían fuego en las venas, que hasta las composiciones sin ser una maravilla, te compran. O’Connor desgranando las letras con esa voz rasposa, Tony Scotto pegándole a la bata (Se dice que grabó todo en una sola toma), y el ex Cerbero Antonio Romano con un estilo sencillo pero efectivo.


Lo gasté durante años en cassette hasta que el chorro me privó de él. Luego… ningún otro disco de ellos me hizo seguirlos (Los dos siguientes son buenos, pero ya no tienen el hambre de disco debut), cerré la persiana con este “Hermética”. En lo personal no comulgo con el Ricardo Iorio persona pero eso no quita que este disco haya significado mucho para mí. No se editaba nada, o lo poco que se hacía era con presupuestos bajos y resultados dispares (Ya habían salidos los discos de Kamikaze y Rata Blanca para mencionar a un par de cotemporáneos). Para terminar quiero decir que la reedición en CD es una vergüenza y una falta de respeto al fan. Si bien nos meten de yapa el EP “Intérpretes” (Seis temas en su mayoría covers grabados y mezclados… ¡En 27 horas!), omitieron las letras, el librito es borroso, tiene dos fotos de ellos (Una es la tapa del EP). Los responsables de esto son los señores de DBN. Ojalá algún día haya otra reedición que le haga justicia a esta gloria del heavy nacional.

Calificación: 9/10

lunes, 25 de octubre de 2010

RATT "Reach For The Sky" (1988, Hard Rock)


Cuarto disco del quinteto de San Diego. Tras unos años de éxito en ventas y giras en arenas vino "Dancing Undercover" (Reseñado recientemente). El disco vendió literalmente "por inercia" (Se decía esta palabra para referir que los compradores del anterior disco compraron este automáticamente) un millón de copias, lo cual no fue bien visto por Atlantic (3.500.000 del primero, más de 2.000.000 del segundo y ahora se acababa la buena época). La banda para la pelota y planifica hacer un disco más "pensado" y no tan a las apuradas como lo había sido "Dancing Undercover". Tras su lanzamiento el guitarrista Warren DeMartini declaró a medios que "sólamente" para los arreglos empleó tres meses. Más bien fueron declaraciones oportunas para mostrar a este trabajo como más focalizado en estudio que su pobre antecedente. Sale el disco y la repercusión es aún peor: disco de oro (500.000). Pero yendo al plano artístico se nota a un Ratt con más gancho en su hard rock sencillo y Van Haleniano, y con una EXCELENTE producción de Beau Hill que acaso potencia hasta alguna cosa intrandescente. Si ponés este CD en pleno 2010 parece grabado ahora, sonido gordo, claro y fortísimo (Los más favorecidos son los violeros Robbin Crosby y el ya mencionado).


"Reach For The Sky" vuelve a exhibir irregularidad en sus diez temas. Buenos temas, temas mediocres, temas muy buenos, temas relleno. Abren con el muy rockero "City To City" pero de sopetón caen en un pozo con el recontrachato "I Want A Woman" (Que titulo tan trillado...). Se dan contra el techo en "Way Cool Jr.", el tema más interesante del disco con toques de funk/jazz y hasta un saxo en el final. Dos temas mediocrísimos siguen lo que sería el viejo Lado A del disco, pero se revindican en el Lado B con el potentísimo y vibrante "Chain Reaction" (Mi favorito). Y acá terminamos, cuatro temas que... cumplen con lo que Ratt suele ofrecer pero con los beneficios del productor y el sonido que te vuela el bocho. Stephen Pearcy nuevamente en todo el CD demuestra que es un vocalista de mediocre para abajo, la base Croucier/Blotzer mejora bastante a comparación de los discos anteriores, y la dupla de violas como ya cité se ve favorecida por el señor tras la perillas. Intentaron alcanzar el cielo pero si apenas pasaron las nubes.

Calificación: 6.5/10

sábado, 23 de octubre de 2010

IRON MAIDEN "The Final Frontier" (2010, Heavy Metal)




Para la banda más grande que haya parido el heavy metal inglés uno no debería “matar” un lanzamiento de ellos. Pues decididamente el día llegó y lo lamento con el fan que llevo dentro, pero esta vez no puedo dejar pasar de alto lo ABURRIDO que se me hizo este CD. Igual ya hablé aquí de los que considero los mejores discos de Maiden, pero hagamos un poco de resumen histórico ultrarrápido de cómo de 1982 para 2010 llegamos a esto.

Les pido por favor que algún punto en desacuerdo o demás, hay un CBox en línea o lo comenten, ya que todas las reviews que leí han sido increíblemente buenas.

Yo a este lanzamiento lo encuentro increíblemente largo, desfocalizado, con una banda con la cabeza en otra y con un 80% de temas que parecen sobrantes de lo que quisieron hacer. Vayamos a la historia express….

Desde el primer disco Iron Maiden fue creciendo, su primer pico fue el excelente “Killers”. Se va Di Anno y entra Bruce. La banda pega un tremendo batacazo con el enano y su voz operística sonando como una sirena de alarma, logrando picos en “Piece Of Mind” y “Somewhere In Time” (Ambos discos están reseñados aquí). Sacan otro buen laburo con “Seventh Son…”. Se va Adrian Smith, y entra Janick Gers… ya era una señal de que el techo fue alcanzado. “No Prayer…” sin dudas fue el disco más flojo sin ser malo, entre los temas más rockeros y faltos de gancho, más la banda que no andaba con las pilas (Paralelismo con este lanzamiento). Si bien remontaron un poco con “Fear Of The Dark”, Bruce Dickinson pega las hurras y el mundo se paraliza. Steve Harris tenía unos reemplazos posibles de lujo, pero elige a un vocalista que no era el más indicado para la banda: Blaze Bayley. Desde el vamos el tipo se las vio jodidas, pero con el excelente “The X Factor”, sus limitaciones vocales quedaron disimuladas por las composiciones buenas, oscuras y más acordes a su registro. El pobre hombre si quedaba en posición adelantada cuando en vivo tenía que cantar cosas como “The Trooper”. A esto le siguió otro disco del montón “Virtual XI” en donde la chatura de los temas puso en evidencia más a Blaze. Los seguidores clamaban por un regreso de Bruce (Que sacaba un disco solista tras otro, uno más sublime que otro). Harris (Realmente desorientado cuando siempre fue el guía de la banda) creo yo intenta "enmendar el error" ya que la cosa explotaba por sobre todo por la enorme presión ejercida por los fans tras el disco mencionado. Tras varias situaciones posibles y negociaciones con Dickinson, despide a Blaze (Que liberado de Maiden tuvo lanzamientos solistas EXCELENTES, chequeen los discos de "Blaze" y "Blaze Bayley" por favor... en especial los dos últimos de "Blaze Bayley"), vuelve Bruce (Con Adrian Smith)… y se queda Janick Gers. El resultado es un Iron Maiden 2000 con discos muy largos y guitarras embarulladas. “Brave New World”, “Dance Of Death” y “A Matter…” marcaron un Iron Maiden predecible… introducciones acústicas largas, temas largos más las cabalgatas de siempre, pero siempre había cinco o seis temas que salvaban la cosecha. Acá a duras penas uno o dos lo hacen.


“The Final Frontier” en mi opinión es por lejos, lo peor en la carrera de la banda. Considero que en este momento Iron Maiden debió haber vuelto más al espíritu de sus discos de ocho temas derecho a tu yugular (No digo que rehagan “Piece Of Mind”) pero algo más directo sin perder ese epicismo que tanto nos emociona. Esto empieza con un batifondo infernal de casi cinco minutos que desemboca en el tema título, con estribillo que se repite con apatía total… en las violas, las composiciones…. Y Bruce!!. La misma suerte corre el malogrado single por Internet “El Dorado”. La cosa amaga mejorar un tanto en “Mother Of Mercy” (Por Bruce en especial) pero vuelven al pozo en “Coming Home”. Hay solo un tema que dignifica a la Doncella en serio y es el excelente “Isle Of Avalon”, que da la impresión de que recuerdan como pudo haber sido todo. No puedo dejar de mencionar como me embolé con los once minutos que cierran la placa: “When The Wild Wind Blows” me resultó un esfuerzo para terminar de escuchar. En lo personal tras más de veinticinco años de escucharlos, me cansé de Iron Maiden, de los temas largos, de las cabalgatas, de los discos de más de una hora, de más de doce canciones, y de Janick Gers, un tipo que no aporta nada a la banda (Salvo en vivo que hace malabares). LA DECEPCION DE ESTE 2010, me la veía venir, pero parece que no todos ven como yo a este disco. Ya el título me parece una premonición… la frontera final. No le veo arreglo con el próximo, pero nunca subestimo a una GRAN BANDA.

Calificación: 5/10

jueves, 21 de octubre de 2010

RUSH en GEBA (Buenos Aires, Argentina) – Viernes 15 de Octubre de 2010



(Foto del afiche tomada con mi Blackberry, a la vuelta de casa)

Lista de Temas:

Video de introducción (10 minutos aproximadamente)

1. The Spirit Of Radio (De “Permanent Waves”)
2. Time Stand Still (De “Hold Your Fire”)
3. Presto (De “Presto”)
4. Stick It Out (De “Counterparts”)
5. Workin' Them Angels (De “Snakes & Arrows”)
6. Leave That Thing Alone (De “Counterparts”)
7. Faithless (De “Snakes & Arrows”)
8. BU2B (Tema Nuevo)
9. Freewill (De “Permanent Waves”)
10 .Marathon (De “Power Windows”)
11. Subdivisions (De “Signals”)

10 minutos de pausa.

“Moving Pictures”

12. Tom Sawyer
13. Red Barchetta
14. YYZ
15. Limelight
16. The Camera Eye
17. Witch Hunt
18. Vital Signs

19. Caravan (Tema Nuevo)
20. Solo Neil Peart/Solo Alex Lifeson
21. Closer To The Heart (De “A Farewell To Kings”)
22. 2112 Part I: Overture (De “2112”)
23. 2112 Part II: The Temples Of Syrinx (De “2112”)
24. Far Cry (De “Snakes & Arrows”)

Bis:

25. La Villa Strangiato (De “Hemispheres”)
26. Working Man (De “Rush”)

Video de cierre (10 minutos aproximadamente)

Me tomé casi seis días para escribir sobre el viernes histórico que presencié. Debo admitir que todavía sigo muy emocionado y quiero que el fan no mate la objetividad de narrar lo vivido esa fría noche en el Estadio Jorge Newbery de GEBA. Antes que nada, entre mis fantasías no cumplidas estaba la de ver a Rush en un lugar apropiado en primera fila. Pasaban los años, y yo esperaba. Cuando bajaron a Brasil, pensé que era el momento pero no se presentaron aquí. Y de golpe… RUSH en Argentina. Ni les cuento como me puse. La foto que ven la saqué de los pocos afiches que se pegaron para promocionar el evento. Y no quiero dejar de detenerme en la gran mancha negra (ajena a la banda) que sufrió esta fecha, la total falta de respeto al espectador/fan. En primera instancia el evento se iba a hacer en un lugar llamado “Descanso al Río” que invito que busquen las fotos en Google: una fantochada para una banda como Rush. Un escenario berreta al lado del río en Vicente López. Quiero pensar de que se dieron cuenta de que lo que la banda trae como show ni por las patas entraba ahí y se optó por algo más coherente. GEBA. Pero recién empezaban las faltas de respetos. A las dificultades para comprar entradas a las que últimamente nos vemos sometidos – parece que si no tenés una cuenta en un banco o tarjeta sos un paria – Time for Fun dispuso que el 80% del campo sea común, y sólo un 20% Campo VIP. Con un amigo para estar lo más posible compramos la segunda opción, pero parece que la demanda para ese 20% era mucho mayor a la que esto y con una total FALTA DE PROFESIONALISMO… cambiaron la disposición haciendo de ella un revuelto gramajo. El escenario terminó quedando sobre las vías del Ferrocarril Mitre (Menos mal que durante el show no se escuchaba al tren pasar…), y más de un 50% del campo se tranformó en Campo VIP sentado con localidades numeradas (¿? Parte 1). Una valla dividiría al campo común que quedaría atrás de todo. Aquí les dejo un mapa del "antes" y "después"



"Creer o reventar... total falta de respeto al fan y al espectador..."

Todo esto provocó que los que compramos Campo VIP tuviéramos que ir a Ticketek para que nos den una numeración de ubicación conforme al orden de compra (¡Por Dios!). Afortunadamente conseguí la fila 7, que era masomenos a 10 metros del escenario. Para rematar el culebrón, no se agotó el VIP, el campo estaba bastante vendido y no tuvieron mejor idea que inventar una Platea Dorrego en las tribunitas que tiene el estadio. Realmente presagiábamos algo malo ya que la falta de seriedad era alarmante. Llegó el bendito viernes y ya por Libertador uno veía que el promedio de edad de los concurrentes era de treinta años para arriba, más familias con sus hijos y gente común que no parecía del ambiente pero quería ver a Rush. Llego al Campo VIP, y me ubican en la fila 7. Ya me reí cuando los asientos eran de esos de plástico que usan en quinta y apiñados uno al lado de otro.

Punto aparte para este insaltable comentario. A eso de las 20:50 empezó el video introductorio. Geddy Lee caracterizado de pastelero, Neil Peart de policía, y Alex Lifeson de gordo glotón hablaban (Bien el acierto de poner subtítulos), y era a la par como un viaje en el tiempo de una banda paralela llamada RASH, todo lleno de esas jodas “secretas” que tienen. De repente empezó a sonar “The Spirit Of Radio” en el video tocado por la banda, y pum!. Se acomodan los tres y la empalman saliendo a tocar frente a casi quince mil asistentes. Debo asegurar que a los diez segundos de ver a Geddy Lee y a Alex a diez metros mío me aniquilo y durante todo el tema lloré. Luces impresionantes, escenografía caracterizando una máquina de tiempo, y un sonido PERFECTO durante las tres horas de show. La primera sorpresa fue que el tema siguiente fuera “Time Stand Still”, ya que para muchos fans el disco “Hold Your Fire” es el peorcito de la cosecha. El tema sono infinitamente más fuerte que en el disco. Y ya empecé a sacar primeras conclusiones. Rush en vivo ni representa al Rush de discos en vivo ni al de DVD, la banda tiene una escena “fría” (Cosa que muchos les achacan), pero lo que presencié musicalmente fueron tres tipos sonando como siete, entendiéndose cada instrumento a la perfección y sonando con fuego y potencia. Mismo yo me imaginaba algo más cerebral y me terminé tragando los preconceptos. Ni les cuento como me estamparon con “Stick It Out”, de acaso su último mejor disco “Counterparts”. Básicamente la primera parte se dividió entre temas de “Snakes & Arrows” y temas de la década del noventa, más uno nuevo que se las trae (“BU2B”), el clásico “Freewill”, y hasta “Subdivisions” de "Signals" que sonó como un ejercito al ataque en vez de ese pseudo pop que amagaron en ese álbum.


Hubo una pausa de 10 minutos en donde intercambié pareceres con mi amigo y otros vecinos. Todos estábamos de acuerdo: RUSH estaba superando toda expectativa creada, en especial uno de sus músicos…. En la pantalla de fondo la máquina de tiempo iniciaba su aproximación al año 1981, cuando se lanzó “Moving Pictures”. Lo tocaron de inicio a fin, ordenadamente sin respiro alguno, es increíble como un instrumental como “YYZ” levanta a la gente, y escuchar “Limelight” para mi fue el sueño hecho realidad (Mi tema preferido). Tras despachar su disco más “popular” arremetieron con “Caravan” e insisto, tienen todo el crédito para el nuevo disco que parece ser menos progresivo y más rockero. Y llegó uno de los momentos más esperados: el TREMENDO sólo de Neil Peart usando su batería de 360 grados que iba girando, con un sinfín de recursos percusivos, jazzeros, disparando samplers, sin ser largo en demasía. Cada matiz del sonido del instrumento sonaba como un CD. Luego vino uno de Lifeson (Correcto, como toda la noche, es un violero que tiene ese sonido entre Zepeliniano y con mucho vibrato) y otros más se pusieron a llorar cuando empezaron con “Closer To The Heart”, un tema tremendamente emotivo y que tantos allí esperaron tantos años, otra vueltita al “Snakes & Arrows” con una fortísima versión de “Far Cry”. Durante buena parte del show las pantallas emitían imágenes descomunales y uno no sabía si ver a la banda o seguir lo que pasaba en ellas, este fue uno de los casos, como también en buena parte de los temas que ya describí. E incluso se enfocaba a los músicos desde vista de pájaro gracias a cámaras dispuestas en el techo, y se podía ver como Geddy Lee – LA ESTRELLA de la noche, un multiinstrumentista de la concha de su madre, y el mejor bajista que vi en mi vida en vivo – utilizaba sus pedales con una sincronización total, y apreciar como deslizaba sus manos a través de sus teclados... Lo que hizo este hombre con las cuatro cuerdas no me lo esperaba. Cada nota de el fue un mazazo en la nuca, cosa que no se aprecia sino en vivo.. Uno de los mejores bajistas del mundo sin dudas, hasta lo revaloricé por completo. Lo de los otros dos fue sublime pero la sorpresa fue Geddy, nadie se esperaba que su preponderancia fuera tal. Cantó correctamente si bien no espero que se mande los alaridos de antes reguló magistralmente su voz. Y los tiros de gracia: no podía faltar algo de “2112”, pues atacaron con su parte I y II. ¿Y “Hemispheres” hermano”?. ¡Tomá!. El siguiente bombazo fue “La Villa Strangiatto” tocada de inicio a fin a la PERFECCION. Quedé estupefacto. Y cerraron con un tema de su primer disco, el clasiquísimo “Working Man”. RUSH pasó por Argentina, dando al criterio de quién escribe el mejor show internacional que se haya dado en el país. Escenografía, músicos virtuosos, sorpresas en escena (En una parte apareció un hombre pancho en el escenario perseguido por un gorila y salieron raudos abrazados), y una banda que sin demagogia nos propinó un KO que esperamos durante años y nos hizo olvidar por completo de todos los avatares narrados más arriba. Video de cierre: Una contestación de la banda a la película “I Love You, Man” (Dos tipos se hacen amigos en parte gracias a su fanatismo por Rush), en donde los dos actores se meten colados en el backstage y parecen tener un altercado con el trío pero salen con una sonrisa de oreja a oreja…. Como la que todavía tengo. Puedo morirme tranquilo, ya vi a RUSH.

Calificación: 10/10


"Autor de la review posando con el escenario de fondo, en la pausa de 10 minutos"

Y terminó el show... noticias:


El baterista de la banda canadiense Rush, Neil Peart, decidió recorrer parte de Sudamérica en motocicleta en el marco de la gira que realiza el grupo por la región, informó el diario chileno “La Tercera”. Peart comenzó su recorrido en Río de Janeiro, ciudad brasileña desde la cual viajó en su máquina hasta Buenos Aires, a donde llegó el pasado viernes para ofrecer su primer recital en nuestro país. Una vez que concluyó la presentación, el músico nuevamente subió a su moto para emprender su viaje a Chile, en tanto sus dos compañeros abordaban un avión privado. Peart salió el sábado por la mañana de la ciudad de Buenos Aires y descansó ese mismo día en Mendoza, tras recorrer 1.037 kilómetros, donde preparó el cruce de la Cordillera de Los Andes para llegar el pasado domingo a Santiago de Chile, pocas horas antes del recital.