viernes, 31 de agosto de 2007

"SPEED KILLS.... AGAIN" (2007, Thrash Metal)


“¿Quién podría haber imaginado el impacto que esta nueva adrenalina musical tendría en la escena volviendo a los lejanos ochentas cuando los estructuras del thrash metal apenas estaban surgiendo?. Inicialmente opacado por el “mainstream” que lo acusaba de ser sólo una moda pasajera, el thrash fue el sonido para la nueva generación de metaleros. Simplemente no podía ser ignorado y le dió a la escena una verdadera patada en el culo.

En los tempranos noventas, la burbuja se desinfló mientras muchas bandas del estilo “evolucionaban” y exploraban “nuevos territorios”. El thrash tal cual lo conocemos y amamos se replegó, retornando al underground. Pero lo que da vueltas... da vueltas, y el actual resurgimiento del thrash hizo que Heavy Artillery Records tuviera la idea de resucitar el compilado “Speed Kills”
El primer “Speed Kills” se lanzó en 1985 a través del sello Británico “Music For Nations”. Sigue siendo una de las mejores compilaciones del thrash de los ochentas, la cual incluyó literalmente a las más importantes bandas de aquel entonces (Metallica, Slayer, Exodus, Megadeth y Venom entre otras).

Con “Speed Kills... Again!”, Heavy Artillery nos introduce a una nueva camada: seis de los mejores exponentes del thrash 100% demoledor con vuelta a las bases, demostrando que el thrash clásico nunca murió: sólo estaba durmiendo y despertó con una inusitada erupción”.

Bernard Doe (Metal Forces)


Y acá vengo yo... Tengo en mis manos este compilado que es musicalmente como mínimo... ¡un volcán en erupción!.

Quien escribió las lineas de más arriba es un “viejo zorro” de la escena que supo descubrir muchas bandas cuando las mismas enviaban demos a revistas para darse a conocer.

“Speed Kills... again”... mata una y otra vez. En plena epoca del mp3, rapidshare, downloadS, y bandas que bajo la excusa de no repetirse y evolucionar retocan sus grabaciones alevosamente con programas de PC, ocultando sus notorias deficiencias interpretativas y de identidad musical.

Mata saber que hay toda una nueva generación de músicos – realmente jóvenes - que interpreta thrash con los pies bien enterrados en lo más violento de Slayer, Possessed, Kreator, Dark Angel y Destruction. El epicentro de este terremoto lo encontramos en California (Irónico viniendo de un lugar que es abonado a los temblores sísmicos), que para este CD aporta a Merciless Death y a Warbringer, ambas agrupaciones oriundas de Los Angeles.

Merciless Death es la banda que más popularidad tiene dentro de esta nueva camada, y demuestran que saben hacer sangrar oídos con su thrash a la Dark Angel/Possessed abriendo la placa con dos temas demoledores: “Merciless Death” y “Tombs Of The Dead”, los cuales no fueron incluidos en su celebrado debut “Evil In The Night” (Ya comentado en el blog).

Warbringer suena un poco menos potente y más cruda lo cual no significa que con la furia y visceralidad que despachan sus composiciones estampen literalmente al oyente contra la pared gracias a “Hell On Earth” y “Born Of The Ruins”, ambas bien “old school” y con claras influencias del primer Slayer.

¿Más pollos thrashers asesinos de las inferiores?. Desde Las Vegas arremete Avenger Of Blood con más thrash que acusa altas influencias de Possessed/Destruction en “Enemy Attack” y “Affliction”,

Suecia dice presente de la mano de Enforcer, que aporta “Evil Attacker” y Mistress Of Hell”). Su vendaval sónico recuerda a los primeros discos de Exciter, más el añadido de un cantante sumamente correcto y agudo que no “pudre” la voz (Cosa que si ocurre con los 5 restantes afortunadamente para el estilo).

Junto a Merciless Death, la mejor banda de este compilado es Toxic Holocaust (Massachusets, en realidad un proyecto unipersonal de Joel Grind) con su thrash violentísimo en la vena del primer Kreator (La voz es un copy+paste de Mille Petrozza). “Created To Kill” y “War Is Hell” provocan un estado de violencia y agresión que las restantes bandas no logran.

Me pone muy contento haber comprado este compilado y enterarme que pese a la crísis en la que está inmersa la industria discográfica, pequeños sellos con capitales modestos arriesgan los mismos en pos de un público leal que apoya a estas bandas, ofreciendo los mismos a precios coherentes (Ocho dólares más gastos de envío).

Apenas me enteré y vi la grilla, sabía que “Speed Kills... Again” iba a demostrar que el THRASH METAL en serio está vivito y coleando.

Mientras muchas bandas de thrash “evolucionaron” (Metallica, Megadeth, Sepultura, etc...), otras lo mantienen en su estado más genuino.

¿Pro Tools?. Nada. Acá hay fuego en cada riff, acoples que dan sensación de realismo y por sobre todas las cosas, lo que yo considero que hace que el thrash tenga una identidad definida: crudeza.

Calificación: 8/10

ONSLAUGHT "Power From Hell" (1985, Thrash Metal)


Pese a que el thrash de los ochentas tenía su epicentro en Estados Unidos sus cimbronazos se empezaron a sentir en Europa, principalmente en Alemania de la mano de Kreator, Destruction y Sodom, y en menor medida, en Inglaterra. Onslaught fue la primera banda de thrash de su país en sacar un disco.

“Power From Hell” es un volcán tronando al oído del que pone el CD. El cuarteto (En esa epoca, luego serían quinteto) suena en un estado primitivo total y lanza una bomba tras otra creando un clima sumamente brutal y violento. Entre las descargas incesantes se destaca el tema título, el instrumental “Skullcrusher 1”, y el premonitorio “Death Metal” (En donde no canta Paul Mahoney sino el guitarrista Nige Rockett, aunque en el disco se reparten los temas para las voces).

El resto del disco será disfrutado por los fans que quieren thrash acelerado y crudo, con violas muy graves y batería cascada. Siguen esa premisa temas como “Angels Of Death” y “Witchhunt”, agresivos, impiadosos y letalmente ejecutados.

En “Lord Of Evil” desacaleran un poco logrando un tema muy en la vena de Venom o Celtic Frost. Y en “The Devils Legion” se animan a meter acústicas que desembocan en un tema que tiene alguna influencia del hardcore, como la tiene “Steel Meets Steel” pero con el heavy metal más tradicional. Cierran la placa con una “Carmina Burana” titulada “Mighty Express”.

El mérito de “Power From Hell” es ese sonido sacado, juvenil y con producción mínima presente en todos los temas. Ciertas bandas extremas reconocen influencias en este álbum debut y la banda se establecería dentro del mundo thrash gracias a este trabajo.

Para no desentonar, las letras son muy negativas y satánicas. Pero lo que cuenta es el primitivismo y energía que transmite este disco. Mejor título no le pudieron haber puesto. Lo mismo para el arte de tapa.

Años después surgirian Xentrix, Acid Reign, Re Animator, Sabbat, pero ninguna igualaría la intensidad de esta “embestida”.

Calificación: 8/10

jueves, 30 de agosto de 2007

MOTÖRHEAD "Overkill" (1979, Heavy Metal)


¿Caben dudas que Motörhead fue una banda esencial en la historia del metal?. Si bien Lemmy recalca permanentemente que el hace “rock and roll” y no “heavy metal”, la influencia de su grupo se desparramó desde las vertientes metálicas más aguerridas hasta el hardcore, incluyendo al hard rock (Slash es un reconocido admirador del grupo).

En lo que a mí concierne, los descubrí viendo un especial en vivo de la BBC en Cablevisión cuando era adolescente, y si bien me volaron la cabeza nunca llegué a comprarme los CDs en estudio limitandome a mi CD del “No Sleep ‘Til Hammersmith” con el agregado de cintas de “1916” y “Ace Of Spades” que me pasaba un ex compañero de la facultad. Este año me agarró mal la fiebre con la banda dado que descubrí que fueron lanzados unos remasters en formato CD doble. Entre ellos este desnucador disco que marca el comienzo de algo realmente grande.... y pesado.

Me cuesta imaginar como debía sonar de extremo Motörhead para el oyente medio de los setentas. Judas Priest y AC/DC crecían sostenidamente, Saxon se consolidaba con sus primeros pasos, y otros actos más hard rockeros como UFO y Thin Lizzy obtenían un reconocimiento más moderado. A diferencia de los grupos mencionados, Lemmy y los muchachos tocaban un rock and roll con toques de blues totalmente al mango, ardiente, vibrante, aguerrido, tal como si te fueran a explotar adelante tuyo.

El disco arranca con un tema que es de lo mejor en su historia, justamente el tema título “Overkill”. Phil “Philty Animal” Taylor atrona con su batería seguido de “Fast Eddie” Clarke con una viola aceleradísima y volcánica, junto a Lemmy en el bajo y voz se llevan puesto todo aquel que se les interponga en su paso.

Si bien el grado de intensidad de este tema no es igualado en todo el CD, hay muchos temas enojados e intensos pero con esa dosis tan propia que equilibra huevos, guarrismo y rock en una forma increíble caso de “I’ll Be Your Sister” y los vibrantes “(I Won’t) Pay Your Price” y “Damage Case”. Otros temas son más lentos y enojados, como “Capricorn” y “Metropolis”, o más acelerados como los casos de “No Class”, “Limb To Limb” y “Tear Ya Down”, manteniendo en todo momento una pesadez e intensidad como jamás se había escuchado en ese momento.

El trío tiene un alto grado de musicalidad en cada integrante, las influencias bluseras y rockeras de los intérpretes se advierten. Clarke es una máquina de escupir riffs furiosos y de crear solos muy interesantes, Lemmy sabe usar su bajo con otros recursos sin limitarse a “hacer base” y Taylor es un baterista tremendamente sólido y con un sentido especial de la rítmica.

En este disco Motörhead logra un sonido más macizo y aguerrido en relación a sus dos primeros trabajos, dando comienzo a una seguidilla de discos inolvidables. No tendrán “variaciones musicales” (Como les recalcan los críticos que siempre exigen que una banda innove o no se repita de un disco a otro), pero como pasa con AC/DC, Slayer y otros grupos selectos, no precisan de todo esto porque lo que hace Motörhead es pasarte por arriba sin contemplaciones.

Si nunca escuchaste a la banda, recomiendo empezar por este disco.

Calificación: 8.5/10

jueves, 16 de agosto de 2007

DEICIDE "Once Upon The Cross" (1995, Death Metal)


El primer CD del cuarteto de Florida que compro en el momento de su edición, en una conocida Galeria de Barrio Norte que tiene de primer nombre al agente secreto más famoso de Inglaterra. La tapa y el contenido de las letras eran extremadamente anticristianos, lo cual les trajo (para variar) más problemas con la censura y algunos shows cancelados en Europa. No por algo en la contratapa del CD no figuran los titulos, y si están incluídos dentro del booklet.

Pese a esos obstáculos la música seguía muy intensa, rápida, tormentosa y hasta intrincada. Sin llegar a ser tan técnicos como en el disco anterior (“Legion”, del cual ya hablé), en este CD siguen partiendo cráneos con un death muy basado en las rítmicas (Con muchos cortes, machaques asesinos, y secciones muy veloces) amalgamando elementos presentes en sus dos primeros discos aunque inclinándose más hacia su segundo trabajo, como en “Trick Or Betrayed”, “Behind The Light Thou Shall Rise” y “To Be Dead” sin olvidarse del estilo más emparentado con su debut, caso del tema que da título al disco.

En otros temas se percibe cierto gancho sin sacrificar el sonido característico de las guitarras de los hermanos Eric y Brian Hoffmann, caso de “When Satan Rules His World” y “They Are The Children Of The Underworld”, y salen a matar o morir en “Kill The Christian” y “Christ Denied”. Como de costumbre Steve Asheim es la columna vertebral de la maquinaria Deicide con un despliegue de golpes increíble, y en este caso compositor de todos los temas de “Once Upon The Cross” (Ya que ninguno de los otros tres integrantes estaba con animos de componer el asumió el rol).


Nueve temas muy contundentes llenos de velocidad, satanismo y odio. Otro muy buen trabajo de la banda de Steve Asheim, quien se consolidaba como el verdadero cerebro tras la música de Deicide. Como siempre, la producción de prócer Scott Burns resalta y hace que todo lo que interpreta el grupo suene aún mejor de lo que ya suena.

Calificación: 8/10

miércoles, 15 de agosto de 2007

KREATOR "Pleasure To Kill + Flag Of Hate EP" (1986, Thrash Metal)


Mi inicio a Kreator fue con “Extreme Aggression” (Del cual ya escribí) y años después continué con “Coma Of Souls”. Cuando en 1992 me entero de que los tipos vendrían a tocar a Halley voy a Excalibur y me grabaron en cassette tanto “Pleasure To Kill” como “Terrible Certainty” (También incluído en el blog).

“Pleasure To Kill” es un disco MUY rápido (Las mayúsculas son intencionales). La batería de Ventor va demasiado a los pedos incluso si se la toma como parámetro dentro de lo que es una banda que toca rápido en pleno 2007. Los temas son agresivos (no hay dudas de ello) pero tengo MUY en claro que es lo que no me termina de cerrar o impide que “Pleasure To Kill” sea bastante menos de lo que promete.

En el 95% de los temas el grupo va rápido por la velocidad misma dando la impresión de perder el control de lo que están tocando restándole méritos a lo bueno que tienen los temas en algunos momentos específicos.

No por casualidad cuando sacan algo el pie del acelerador logran pasajes más certeros y letales como en “Riot Of Violence”. Los arreglos de los temas - siempre tomando como base lo que es el thrash más crudo e intenso - son buenos en contados casos (el ya mencionado antes, “Under The Guillotine” y “Carrion”), aceptables por momentos (“The Pestilence”), en otros apenas discretos y MUY eclipsados por el constante acelere que le imprimen a las violas y bata (“Command Of The Blade”, “Ripping Corpse”, “Death Is Your Saviour” y el tema título).

La producción no es ni mala ni muy buena, predominando la batería y la viola por sobre el resto pero con un sonido no del todo potente, en especial producto de los “toms” de la batería que suenan realmente MUY agudos (Escuchar la intro del tema título para salir de dudas). Los solos de guitarra de Mille Petrozza son muy chirriantes, primitivos y mandados al frente en la mezcla. El y Ventor alternan vocalizaciones muy rápidas y hasta con cierto “seseo” muy advertible.

“Pleasure To Kill” pudo haber sido excelente si todos estos detalles no se hubieran hecho placa, a lo cual se agrega que la aspereza y violencia de su antecesor (“Endless Pain”) le hace bastante sombra.


En la edición de CD que tengo se incluyen tres temas que fueron editados como EP pocos meses después (“Flag Of Hate”) con un resultado totalmente distinto y a todas luces más impactante, siendo rápidos sin perder de control lo que están interpretando. Regraban el tema título (Que formaba parte de “Endless Pain”) mejorándolo en ejecución sin que pierda brutalidad, y tanto “Take Their Lives” como el excelente “Awakening Of The Gods” atacan e impactan con mucha más ferocidad, convicción y un sonido mucho más lleno, redondo y brutal que el logrado en el disco.

¿Qué hubiera pasado si en “Pleasure To Kill” hubieran sonado más en la vena de ese EP?.

No hubiera puesto 5 MUYs en mayúscula en una review por primera vez

Calificación: 6/10 (Para "Pleasure To Kill"), 8/10 (Para "Flag Of Hate")

lunes, 13 de agosto de 2007

BLOOD FEAST "Kill For Pleasure" (1987, Thrash Metal)


La primera vez que leí algo sobre la banda fue en una revista “Metal” de los ochentas en donde adelantaban sobre lo furioso y feroz que era el sonido de esta agrupación. Allá por 1995 lo encontré de milagro en la vieja disquería Rainbow y lo compré... a sólo cinco dólares. Eran épocas en donde ciertos ítems de bandas de sellos independientes - este era un caso - se conseguían a precios irrisorios (Repito: cinco dólares) si revolvías bien las bateas.

Y así pasó a ser uno de los items más jodidos de mi colección puesto que el que compré no se trataba de un “remaster” ni un relanzamiento (como algunos de los CDs de thrash que poseo de esa época) sino que pertenecía a la primera tirada que se hizo de este álbum en CD luego de que fuera lanzado solamente en vinilo y cassette.

Volví corriendo a casa junto a un amigo que me había acompañado y lo puse en mi equipo. Apenas explotó “Menacing Thunder” ocurrió lo inevitable: subí el volumen al máximo mientras los vidrios de la ventana de mi cuarto temblaban (JURO que no miento).

“Kill For Pleasure” es thrash muy enojado, veloz, áspero e irritante. Cinco atorrantes que vomitaron diez temas en unas pocas tomas dentro de un roñoso estudio en menos de una semana.

Se suceden temas demoledores y despiadados como el que dá título al álbum con el vocalista hiper agresivo agonizando tras cada grito que pega. El resto mantiene constante la tensión y violencia, por momentos con menos énfasis hacia lo veloz pero sin sacar del todo el pie del acelerador (“Suicidal Mission”, “The Evil”, “Bloodlust”, en otros con guitarras aplastantes y vocalizaciones desgarradas (El tema que dá título al disco), o con pasajes que amenazan con hacer sangrar los tímpanos combinando todo lo anterior con aún más aceleración (“Vampire”, “Venomous Death”).

Y cierran la placa con el tema más devastador del lote (“R.I.P.”, escuchar de 0:58 a 1:11 para salir de dudas).

“Kill For Pleasure” da en el blanco impactando como bomba atómica causando la sensación de que la cabeza te va a explotar en tres mil ochocientos pedazos. La producción es totalmente mínima y acentúa todas estas características en la placa, dando por resultado un thrash metal muy irritante, corrosivo y crudo.

Mientras algunas bandas del estilo se volcaban hacia algo más elaborado, machacoso o intrincado, otras se encolumnaban tras la crudeza y velocidad en las interpretaciones, sin mayores aditivos. Blood Feast se situó en este último lote sin obtener gran reconocimiento pasando a ser una banda “de culto” entre los thrashers más entendidos.

Si te gustan Dark Angel, Possessed cruzados con el Exodus de “Bonded By Blood”, no te podés perder esta “matanza por placer”.

Calificación: 8/10

miércoles, 8 de agosto de 2007

1917 "Vox Fatum" (2007, Death Metal)


Oscuridad, agresión, velocidad y elaboración. Mientras otros grupos renuncian a interpretar este tipo de sonidos, Alejandro (Voces, guitarra, bajo y programación) lo expande disco tras disco añadiendo matices sin perder de vista su esencia. Acaso “Vox Fatum” sea el laburo más crudo grabado a la fecha por 1917.

“Legado Sombrío” avisa y martilla con sus riffs bien negros y secos, mechados con cortes rítmicos que tan bien maneja Alejandro. Hay voces más graves que se alternan a las convencionales, haciendo que los temas suenen más densos y con mayor intensidad. Esto ocurre en “Contemplaciones” (que de yapa incluye un macabro piano de 02:30 a 02:44), uno de los temas más pesados – sino el más – de toda la historia de la banda.

La agresión y crudeza se empalma con violazos punzantes en “Corona De Engaños” y - en especial - en las EXCELENTES “La Iniquidad Penitente” (Partes I y II), que a mi gusto son los dos mejores temas del CD. Como siempre la influencia de Death es marcada y una gran referencia musical, en muchos punteos es inevitable recordar al Chuck Schuldiner de los discos “Individual Through Patterns” o “Symbolic”. El final de la parte I del tema ya mencionado es un gran ejemplo de ello.

El sonar más directo en relación a discos anteriores no implica que aquí no hayan estructuras compositivas interesantes, hay riffs intrincados pero también directos al bocho como el de “Trofeos De Honor” (El de 0:33 a 0:47 es asesino y no avisa). El bajo también dice presente en varios tracks y se añade una densidad con un regusto a Shane Embury (Napalm Death).

El resto de los temas tiene lo que uno siempre espera de 1917: riffs deathmetaleros al 100%, cortes puestos certeramente, solos con sentido de la melodía y momentos de velocidad vibrante, y algo de la vieja escuela del thrash. Las letras una riqueza lírica muy interesante, son casi poéticas y transmiten un mensaje no implícito, lo cual es meritorio. ¿Qué mensaje?. ESCUCHENLAS y sacarán sus conclusiones.


Gracias a perseverar durante años en la escena ofreciendo una propuesta honesta y coherente, el disco no defraudará en lo más mínimo a sus fans. No me cabe dudas que estamos ante el mejor laburo de 1917 a la fecha. Un CD para no dejar pasar si querés sacudir la cabeza y sentir hervir la sangre por tus venas al compás del viejo, añejo y amado death metal. Y demuestra que 1917 es un diamante que brilla en lo más profundo del under argentino.

Yo me enteré demasiado tarde pero a veces descubrir lo bueno en la vida tarda y hay que buscar, “La voz del destino” no suele manifestarse a oídos supérfluos.


Están advertidos: “Vox Fatum” te asesina en cómodas cuotas de casi 40 minutos de duración.

Calificación: 9/10

lunes, 6 de agosto de 2007

1917 “Génesis & Horror” (2002, Death Metal)


Demoledor. Melódico. Inspirado. Riffs lisa y llanamente azotadores. Secciones instrumentales logradas. Irónicamente fue el último disco que escuché de 1917 y llegó a mis manos hará dos meses cuando estoy escribiendo acerca de un trabajo editado y lanzado en el año 2002. ¿Cómo pude haber sido que me haya perdido discos como éste?. ¿Cómo puede ser que haya grupos en la Argentina como 1917 capaces de sacar esta obra maestra y tanta gente como yo no haberse enterado?.

La primera vez que puse el CD en mi equipo lo escuché tres veces de corrido, y es raro que haga eso con 35 años sea el disco que sea. Y créanme que no me puedo sacar este álbum del bocho.

“Genesis & Horror” me parece un disco que casi roza la perfección. ¿El por qué de esta osada afirmación?. Es dificil describirlo ya que aquí los temas parecen explotar (En el blanco) cargados tanto de death, thrash, como de MUY logradas melodías. Un coctel mortal para atragantarse del gustazo.

“Kondores” es una bella y solemne intro cuidada con un pincuyo - Una suerte de quena - que es una suerte de calma anterior a la tormenta que se desata en el bombazo hecho tema llamado “Hijos De La Contradicción” ( De 00:08 a 00:14 es un riff 300% aplastante que se repite dos o tres veces más durante el resto del tema).

Más acelere y cortes afilados en “El Arte De Ser Decadencia” con colchones de teclados a mitad de tema acompañando los cuidados punteos acústicos. Guitarras furiosas, melódicas y velocidad en “Fatalidad” con Alejandro usando sus dos estilos vocales y siguiendo la misma línea (pero aún más inspirado) , mi tema favorito “Agónico Orden”, con más cortes en donde menos uno los espera, guitarras que se incrustan en el SNC y la inclusión de unos pasajes acústicos que recuerdan al Opeth (Más antiguo).

Si seguimos hablando de bandas elaboradas, la cuidada melodía que arranca “Brotherhood Of Barbarism” parece inspirada en algún riff de “Esoptron” de Septic Flesh (La que va de 00:14 a 00:31 es exquisita), siendo el único tema cantado en inglés de la placa.

“El Beso Del Verdugo” es otro de los mejores momentos del CD: te hace castañear las vértebras con su vértigo e intensidad, muy en la vena del Death de “Human”. Y más riffs memorables, esto no decae en momento alguno

“Shadows Of Sorrow” es el cierre perfecto con un climax acústico que remite nuevamente a Opeth.

Y otro factor que distingue a esta banda de otras. Todas las letras de “Génesis & Horror” no son lo esperable en una banda argentina. Aquí no hay un mensaje contestatario sino una suerte de poesía corrosiva que hace pensar e interpretar al oyente mientras es arrasado por la música, luciendose en especial las líricas de “Fatalidad” y “Agónico Orden”.

Es muy raro que en una review yo haga referencia a todos los temas de un CD. 1917 lo ha logrado por primera vez. Mi disco favorito de la banda.

Imperdible, e inolvidable.

Calificación: 9.5/10

jueves, 26 de julio de 2007

BLACK SABBATH FEATURING TONY IOMMI "Seventh Star" (1986, Hard Rock)


Este disco es uno de mis diez preferidos de toda la historia del hard rock. Acá no hay heavy metal, pero sí muchísima melodía y riffs asperos pero que crean momentos musicales inigualables. Iommi iba a lanzar un disco solista por aquellos años, pero el sello lo fuerza a utilizar el nombre de Black Sabbath (Lejos está este disco de serlo pese a la calidad del mismo).

Para “Seventh Star” hay músicos de primer nivel: A la cabeza Eric Singer en batería... y Glenn Hughes en la voz. A mi entender el disco no hubiera sido igual sin esta asociación: Iommi/Hughes.

Los dos se complementan y potencian como un tándem perfectamente aceitado, conjurando momentos de baladas sublimes y levitantes (“No Stranger To Love”), rocks efectivos y solemnes como “In For The Kill” (Con un estribillo que se pega como sanguijuela sin ser “fiestero”) y la cadencia de “Danger Zone” y los guiños a Rainbow en “Turn To Stone” por sus violas con reminiscencias “Blackmoreanas”.

Los nueve son perfectos, aquí no hay nada que rellene. Es un laburo que.... ¡Me encanta!. Lo puedo escuchar de inicio a fin dos veces seguidas. Hay mucha vibración, climas muy emotivos y la banda instrumentalmente tira la casa por la ventana con su buen gusto y potencia.

Y pensar que me lo hicieron escuchar recién hace tres años atrás, lo que me vine perdiendo desde 1986. ¿El tema título?. Bien rítmico, marcado, con Singer pegándole como los dioses acompañado de coros majestuosos y teclados que resaltan texturas épicas.

Se dan el lujo de coquetear con el boogie en “Heart Like A Wheel” (Hughes y su garganta dan cátedra). Siguen tirando manteca al techo con pura pasión, adrenalina y feeling en “Angry Heart” (TEMAZO, con riffs de Iommi que te asesinan).

Altamente recomendable si te gusta un punto medio en el rock pesado, ni muy a las chapas ni muy meloso.

Un disco inolvidable.

Calificación: 10/10

lunes, 16 de julio de 2007

IMMOLATION "Hope And Horror" (EP, 2007, Death Metal)


Ya he escrito demasiado en Rage Reviews sobre el cuarteto de Yonkers, creo que todos los discos están revisados. Previo al lanzamiento de su tan esperado “Shadows In The Light” durante este 2007, el grupo decide lanzar un EP por primera vez en toda su carrera, incluyendo un DVD en vivo para captar más compradores y ofrecer un producto distinto.

En ese sentido la edicion en Jewel Case de Listenable es una joya (Jewel en inglés). Vale la pena garpar lo caro que valen si se tienen los recursos para tener algo así en tu discoteca.

Musicalmente el EP arranca con 2 temas que te destrozan al mejor estilo Immolation: el demoledor, despiadado y oscuro “Den Of Thieves” (En donde la batería de Steve Shallaty si me convence cuando mantiene los tempos caóticos).

Le preceden el denso clima irrespirable logrado en “The Condemned” en donde las violas disonantes de Vigna/Taylor convergen en capas y texturas negras con las guturaciones de Ross Dolan.

Otra novedad es la inclusión de un instrumental titulado “The Struggle Of Hope And Horror” que es correcto y gracias, bajando la puntería en comparación a sus antecesores ya que la densidad y la claustrofobia bajan considerablemente en las ejecuciones, mismo el tema no termina de definirse en su desarrollo, y eso en esta banda es fundamental (Reyes de la repetición de riffs esquizoides para noquear al escucha).

El DVD está capturado de un show de la gira de “Harnessing Ruin” en el B. B. King Club de New York. El audio es irregular, las cámaras pocas, pero da la pauta de cómo se desenvuelve Immolation tocando en lugar de rock neoyorkino tradicional.

Todavía no me puedo sacar esas ráfagas de riffs de “Den Of Thieves”. Immolation nuevamente aplasta, y adelanta lo que se vendrá con el disco (Ya comentado)

Calificación: 8/10

jueves, 12 de julio de 2007

MERCILESS DEATH "Evil In The Night" (2007, Thrash Metal)




Esta agrupación californiana es una grata sorpresa dentro de los tiempos que corren. ¿Por qué?. Pocas bandas se animan a sacar algo tan “retro”, ochentoso, sucio y podrido reviviendo con total violencia los mejores momentos de Possessed (A la cabeza), Kreator (De los dos primeros álbumes), Sodom, Destruction, Slayer y Dark Angel (Por algo el nombre de la banda es un tema clásico de este grupo).

Ya los títulos y las letras son una oda a la destrucción, la música: cruda, sumamente agresiva, palera, rugida, los oídos no paran de sangrar y zumbar. No hay un puto efecto, el sonido es bueno pero tremendamente auténtico, volcánico y regurgitado. Increíblemente no suenan a bola de ruido pero hacen sangrar los oídos clamando por más.

Mientras otros grupos optan por “reinventarse”, Merciless Death simplifica reinterpretando lo viejo con una pasión total. Un disco muy genuino, en el booklet los músicos se cagan en todo lo nuevo (Desde el emo hasta el metalcore y el ñu metal) para dejar en claro adonde apuntan.

Escuchar “Command Death”, uno de los momentos más contundentes de la placa. Violencia, riffs secos, voz aspera, batería aplastante. El resto de los temas son lisa y llanamente old school thrash metal en tu culo.

Despiadado, escupido, lanzado derecho al SNC. Hacía rato que un disco de este género no me impactaba de tal forma, cada track es una masacre seguida de otra (Al escuchar “Burn In Hell” consiganse a para que los despegue de la pared).

No hace falta mucho más para describirlos (Las bandas arriba mencionadas hablan por sí solas), los tipos le huyen a todo lo que implique un sonido más elaborado poniendo énfasis total en la descarga de riffs muy ochentosos y velocidad abundante. Quién andaba buscando una banda "joven y nueva” que interpretara old school thrash ni espere un segundo más.

La tapa del disco fue diseñada por Ed Repka, quién fue responsable de muchas portadas gloriosas en los ochentas (Forbidden, Toxik entre otros). Una grata sorpresa en este 2007, junto al EP de Hirax.

Si bien la banda lleva ya algunos años recién ahora han lanzado un CD. Ojalá detrás de estos chicos vengan más bandas así (Y eso parece al menos en Los Angeles). La vieja escuela está sacando nuevos alumnos que interpretan bien las lecciones de los maestros.

Calificación: 8/10

domingo, 1 de julio de 2007

VENOM “Welcome To Hell” (1981, Heavy Metal)


Me parecía imprescindible dejar de comentar este disco por todo lo que generó. Un trío de atorrantes con imaginería satánica, influídos por Motörhead, Kiss, y el punk. Tres tipos que se pusieron seudónimos para denominarse (Hoy todo el mundo lo hace en el black metal). Si bien mi inicio a esta banda fue “Black Metal” al poco tiempo compré en CD este disco debut. Por mi edad y falta de ediciones nacionales no accedí a Venom en los ochentas, pero si en los noventas. Era muy común verlos en la revista “Metal”, en la que incluso fueron tapa.

Venom definió muchos estilos de metal violento sin quererlo, desde el thrash (En cierta proporción, el resto vino del punk y la NWOBHM de la que ellos mismos formaron parte), death metal, hasta el black (Que hayan sacado un disco con el nombre del estilo fue una coincidencia pero le terminó dando el rótulo a ese estilo). Todos los temas son una bomba atómica cruda. Instrumentalmente rudimentarios pero con mística, cuadrados pero muy oscuros, Venom debió haber sido un revuelo en aquellos años. La violencia sónica de “Sons Of Satan”, “Schizoid”, el gancho desconcertante de “Poison” (Mi favorito), el mid-tempo de “In League With Satan”, Cronos rugiendo las letras y aporreando el bajo, Abbadon destrozando parches en “Witching Hour” y “Live Like An Angel”, Mantas tirando un riff más infernal y vomitado que otro. La sensación es la de un avión tirando la bomba de Napalm que te explota en los parlantes e incendia la habitación, los tres músicos combinados atronan todos los sentidos sin misericordia. Disco crudísimo, aspero, violento, que marcó a todo un estilo de hacer música extrema. Basta Preguntar a todas las bandas de thrash y black que grupo escuchaban de adolescentes. Un descenso a los infiernos, con una bienvenida más que histórica.

Calificación: 8/10

viernes, 29 de junio de 2007

METALLICA “Metallica” (1991, Thrash Metal)


El tan famoso “álbum negro”, aquí en Rage Reviews. Decidí incluirlo luego de meditarlo un tiempo. Lo escuché en su momento y ví a la banda en vivo cuando lo presentó en 1993 en el Estadio de Velez, el cual fue un GRAN show de casi tres horas. Pese a todo lo que se habló en esa época “Metallica” es un muy buen disco que cierra una etapa para la agrupación... para no abrirla nunca más.

El sonido es espectacular y muy nítido, el principal responsable de que este álbum sea mas “accesible” al oído no habituado al thrash metal es James Hetfield por el enfoque vocal con que encara cada tema. Por primera vez canta y lo hace muy bien, en los discos viejos gritaba enojado y sacado. Eso más un thrash dotado de machaques con gancho y estribillos pegadizos como en “Enter Sandman” y “Sad But True” lograron que mucha gente a la cual le resultaba muy densa la propuesta de Metallica se acercara y elogiara este CD.

Las baladas “The Unforgiven” y “Notting Else Matters” hicieron que el grupo definitivamente se instalara en las FM, pero otros momentos no eran así como en el vertiginoso “Through The Never”, o bien los machaques de “Hollier Than A Thou” y la velocidad de “The Struggle Within”, temas que mostraban un balance entre densidad y sonido más “cristalino”.

“No se repitieron musicalmente” e “innovaron muchísimo”. Pero producto de ello mucha oscuridad y acelere quedó completamente fuera del disco. Sólo es cuestión de escuchar “Kill ‘Em All”, “Ride The Lightning” o “Master Of Puppets” (e inclusive “... And Justice For All” y compararlos con este “Metallica” que tan fuerte pegó.

Calificación: 7.5/10

MEGADETH “So Far, So Good... So What!” (1988, Thrash Metal)


A los 16 años de edad y al momento de su lanzamiento nacional (Que recuerdo fue casi en simultáneo al internacional), me compré este cassette que lanzó EMI. En aquella época la revista Metal hablaba mucho y bien de ellos (Junto a Metallica, a diferencia que esta última banda no tenía ningún álbum editado en Argentina y Megadeth sí).

Tan lejano, tan bueno... Y Qué!!. Un gran título para el que a mí criterio fue el MEJOR disco de Megadeth (Con mayúsculas). Luego del bombazo que significó “Peace Sells...” el mundo metálico tomó debida nota y sabía que la banda se iba en ascenso para aproximarse al mismo grado de popularidad de Hetfield y cía (De no mediar problemas serios).

No todo era un lecho de rosas: en aquel momento el uso masivo de drogas duras por parte de los miembros de la banda minó las relaciones internas de un line-up que se mantuvo intacto en los dos primeros lanzamientos. Se fueron Chris Poland y Gar Samuelson e ingresaron dos chicos jóvenes y desconocidos (Jeff Young en la guitarra y Chuck Beehler en batería).

¿Ustedes sabían que este disco fue casi platino antes de ser lanzado?. En Estados Unidos hubo más de 700.000 pedidos por adelantado, lo cual apresuró a la edición europea del disco dado que muchos fans del viejo continente no podían contener la paciencia.

Musicalmente, la banda suena menos “retorcida” que en el disco anterior pero muy irritada, cruda, manteniendo esos riffs trabados que los caracterizaron durante sus primeros años mechándolos con momentos más melódicos. En en sólo diez segundos un tema pasa de la rabia al epicismo, del machaque frondoso a la inspiración celestial en los sólos (Jeff Young le dio más melodía y técnica a los mismos).

Abre el disco un instrumental a toda potencia y riff (“Into The Lungs Of Hell”). El resto va desde los covers (“Anarchy In the U.K.” de los Pistols, innecesario a mi entender pero bien tocado), hasta momentos de muchos riffs, coros enojados y numerosos cortes de ritmo (“Liar”, “Hook In Mouth” y “Mary Jane”, las tres descomunales).

Pero la cereza del postre es el descomunal tema (A mi entender el mejor de su carrera) que Mustaine le dedica a su ex compañero de Metallica y recientemente fallecido en aquellos años Cliff Burton: “In My Darkest Hour” empieza con una solemnidad que conmueve, logrando un momento sencillamente único en cuanto a ejecuciones terminando en un thrash furioso y a los palos.

A ciertos fans este disco no le gustó, tal vez porque la producción no era tan buena como la de “Peace Sells...” (Estuvo a cargo de Mustaine junto a Paul Lani), porque otras razones no encuentro. Acá todo brilla, desde los sentimientos más irritantes hasta los pasajes instrumentales más elaborados.

Lamentablemente los problemas de drogas seguían persiguiendo a Mustaine y Ellefson, a los pocos meses de gira (Que incluyeron una participación en la edición 1988 en el festival Castle Donington y una gira teloneando a Dio en USA) Jeff Young era despedido de Megadeth (Lo echó de la banda Mustaine) y a los meses Chuck Beehler dejaba el grupo.

Muchas personas (La mayoría con más de treinta años) sostienen que este disco marcó el final de una etapa en Megadeth. Estoy de acuerdo.

Los discos que siguieron no tuvieron esa irritación mezclada con refinamiento de riffs, velocidad, corte y furia que tanto abunda aquí y en los dos primeros lanzamientos.

Calificación: 10/10

FORBIDDEN "Twisted Into Form" (1990, Thrash Metal)


Este álbum se lo mangueé de cassette importado a un amigo mío pero por cosas de la vida no me lo terminé comprando, hecho del cual me arrepiento hasta estos días, todavía estoy buscando alguna re-edición de las que sacó Relativity a fines de los noventas. Luego de estremecer al mundo thrasher con su disco debut “Forbidden Evil”, la banda giró por Estados Unidos y Europa, entretanto se editó un EP (“Raw Evil Live”) con cuatro temas del grupo en vivo en el Dynamo de Eindhoven.

Y llegó la hora del segundo disco, que es definitivamente MUY bueno. Recuerdo algunas críticas de la época en donde si bien no lo “mataban”, decían que era muy similar a Testament y con menos vértigo/velocidad que el primero.

Alto acá. “Twisted Into Form” está lleno de thrash, machaques, pasajes acústicos de viola, y la voz espectacular de Russ Anderson que potencia a la enésima todo con sus agudos vibrantes, en todos los temas hay un sentimiento “retorcido”, oscuro y trabado que no se advertía en “Forbidden Evil” y llama la atención rápidamente al escucharlo por primera vez. El tema que más ejemplifica esto es “Tossed Away” en donde cortes, riffs y voces crean una atmósfera que se asimila sólo con varias oídas. Otro caso parecido es “Out Of Body (Out Of Mind)”. El instrumental “Spiral Depression”, ya con su título anticipa como suena: opresivo, angustiante y claustrofóbico.

El resto de los temas se suceden sin altibajos. “Infinite” es machacoso al cien por cien y te explota luego de una introducción instrumental (“Parting Of The Ways”) . “Step By Step” es una invitación al pogo de inicio a fin, el tema título con sus riffs trabados y estrangulados te serrucha los tímpanos, y la potencia hecha emoción se hace presente al cierre del disco en “One Foot In Hell”.

Ah, me olvidaba... en “Twisted Into Form” no está más Glen Alvelais, sino Tim Calvert. Forbidden siempre fue una banda en donde otras se fijaron para sacarles los músicos. Preguntenle a Slayer (Bostaph), Testament (Alvelais), Exodus (Bostaph luego de Slayer) y a Nevermore (Calvert).

Coincido con los que decían que hay algo de Testament (Epoca “Souls Of Black”), pero no es un afano a Chucvk Billy y Cía. Yo le encontré cosas del Exodus de “Pleasures Of The Flesh” y “Fabulous Disaster”. La banda sigue siendo muy identificable pero concentrándose en hacer algo más introspectivo y dificil de digerir.

En Excalibur el disquero lo resumió muy bien en ese momento un día que lo puso en la bandeja: “Es un disco que hay que escuchar varias veces para darse cuenta que es muy bueno”. Y lo es.

Calificación: 8/10

AT WAR “Ordered To Kill” (1986, Thrash Metal)




Estos tipos mejor nombre para una banda no se pudieron haber elegido. “En guerra”. En este disco sobra polenta, climas aguerridos, riffs enojados, todo muy en la vena de Motörhead con cruzas de Venom. Incluso hay un muy logrado cover de “The Hammer” como para no dejar dudas de sus influencias. La producción es muy primitiva. La grabación se hizo en pocos días y literalmente “en vivo”. Hay temas que en cuanto se terminan puede escucharse el sonido del batero apoyando los palillos en el redo, lo cual le confiere a la placa una espontaneidad que hoy en día casi ni se percibe en grabaciones actuales en donde todo está retocado y robotizado con efectos. Mismo la versión en CD que tengo de New Renaissance está levantada directamente del vinilo y se puede percibir una leve fritura de fondo. Así se suceden una bomba tras otra: el tema título, “Capitulation”, “Rapechase”, “Eat Lead” todas bien pesadas, intensas y con mucho olor a la banda de Lemmy y la de Cronos en menor medida. Paul Arnold y cía suenan como una aplanadora que se lleva todo a su paso, bien ochentoso, pero con un sonido 100% honesto. Un disco que siempre me partió la cabeza por ser tan intenso y sin rebusques innecesarios. Metal lascerante y bombástico. No hay mucho más por desmenuzar, la tapa siempre me cayó muy simpática aunque muchos acusaron a la banda de ser “Unos Rambos de Cuarta”. Pero en “Ordered To Kill” lo que te asesina es la música.

Calificación: 8/10

miércoles, 13 de junio de 2007

IMMOLATION "Shadows In The Light" (2007, Death Metal)


La banda de Yonkers (Nueva York) nos entrega su séptimo álbum en estudio. Había cierta expectativa ya que su antecesor “Harnessing Ruin” no había conformado a muchos fans pese a ser un muy buen disco pero con un nuevo baterista reemplazante del talentoso Alex Hernández (Steve Shallaty).

Luego de muchas oídas estoy en condiciones de decir que este es el mejor CD de ellos desde que lanzaron “Close To A World Below” (Su punto más alto e insuperable a mi criterio, junto a “Failures For Gods”). ¿Qué cosas hay en este nuevo laburo?. El death metal de siempre está presente: muy oscuro, malvado, intrincado y brutal,con el añadido de algunos temas con riffs de cierto “gancho” (Caso de “Passion Kill” con riff digno de Black Sabbath y “The Weight Of Devotion”).

En “Shadows In The Light” hay algo inusual: los discos de esta banda eran difíciles de agarrar de entrada por sus riffs disonantes y rítmos trabados entre otras cosas, aquí no sucede eso y los temas siguen siendo intrincados y brutalmente pesados. “World Agony” ( en donde se habla de cómo los humanos estamos haciendo pomada el planeta tierra sin poder revertir todas las cagadas ya hechas en la historia) te queda grabado de entrada y te aplasta a la vez. Esto representa una “innovación” en Immolation ya que es un grupo que tiene un estilo musical muy bien definido: sonido bien grave, velocidad desenfrenada mechada de pasajes más lentos con aires “doomescos”, climas caóticos/negros, y repetición sistémica de riffs graves “en capas” para provocar un clima de claustrofobia/angustia. Y siempre se movieron dentro de ese rango.

Desde ya esta Bob Vigna que escupe un riffs disonantes y solos filosos (Más elaborados con algo menos de caos), en “Tarnished” toda la banda te tira el acoplado encima. Ni hablar de secciones demoledoras que se traban de improviso para luego estrolarte contra la pared, presentes estratégicamente en ciertas partes del CD (Como en el tema título). En eso siguen asesinando y superando a muchos colegas en el género.

La segunda parte del CD posee las partes más veloces y asesinas (Descontrol absoluto en “Lying With Demons”, el excelente “Deliverer of Evil” y “Breathing The Dark”). El resto de los temas se mantiene dentro de lo que siempre fue Immolation, salvo “Whispering Death” que cierra el disco con las violas bien épicas y a tope junto la base... tema controversial y espinoso aquí. Ya había hecho mención del nuevo batero (Que fue debidamente defenestrado en el foro oficial de la banda y hasta tuvo que salir a defenderse en el mismo ante tantas críticas). Acá se lo ve más suelto comparado a su debut, reconozco que debe ser muy jodido reemplazar a un tipo con la pegada, velocidad y despliegue de Alex Hernández pero el principal déficit de “Shadows In The Light” sigue siendo cierta falta de polenta en la batería, y esto se advierte justamente desde “Harnessing Ruin”, el disco anterior. No es la bata de antes y se nota demasiado.

Hay un uso del “double bass” (Que no suena “gordo” sino acelerado y falto de cuerpo) más de lo necesario, y en la mezcla final los toms, platillos y demás elementos aparecen un tanto por debajo del doble bombo, si bien Steve no es un mal batero está bastante eclipsado por quién se sentó antes en la banqueta. Se empecina por repiquetear con el double bass en vez de explorar más golpes de otro tipo. Todo esto se puede advertir muy facilmente en los DVDs “Bringing Down The World” (En este toca en ciertos shows norteamericanos reemplazando a Hernández, pero en los shows Europeos es Alex quién todavía toca) y el bonus DVD de “Hope And Horror” (Show en Nueva York presentando “Harnessing Ruin”).

Paul Orofino hizo un correcto trabajo y nada más en la producción (La batería está levemente en déficit pero el resto suena espectacular), y se advierte una directiva de sonar “más directos y crudos” por parte de la banda, cosa que no ocurría en discos como “Close To A World Below” de producción nítida pero maciza.

Pero Immolation jamás defrauda. “Shadows In The Light” es un garrote directo al cráneo con más dósis de gancho y riffs un tanto más “entradores” sin dejar esa veta oscura/doom que tanto los caracteriza en sus violas. Siguen manteniéndose en buena forma y este CD se sube al tercer puesto del podio tras “Failures For Gods” y el inigualable “Close To A World Below”. La edición de Listenable en Jewel Case es espectacular, con la tapa en relieve y un diseño muy sobrio.

Calificación: 8/10

miércoles, 23 de mayo de 2007

DEICIDE "Deicide" (1990, Death Metal)


Luego de haber sido aplastado por “Legion” (Su segundo álbum), corrí a comprarme este debut que me había salteado. Creo que por una disquería de la calle Lavalle allá por 1994, unos meses antes que la banda tocara (Y destrozara durante una hora) en Obras Sanitarias junto a Cannibal Corpse, Escabios y Ratos de Porao. Deicide siempre fue considerada una banda blasfema e irreverente, cuestión recalcada por su bajista/vocalista Glen Benton en toda declaración que hacía. Sacrificios con animales domésticos en vivo, grupos religiosos tras la banda, el mismo Benton que prometía su suicidio al cumplir 33 años... pero tras estas posturas había una interesante banda de death metal, en especial por su solidez rítmica.

“Deicide” es un álbum debut muy brutal y potente apuntalado en sus 10 temas por un baterista descomunal que hace la diferencia: Steve Asheim (El cerebro del grupo, Benton es “la cara”). A partir de sus incansables golpes se erigen todos los temas complementados por los oscurísimos riffs de los violeros/hermanos Eric y Brian Hoffmann. Benton vocifera una blasfemia tras otra usando muchos efectos vocales que hacen que su voz fluctúe entre el growl y el chillido. Todos los tracks tienen contundencia y velocidad de sobra, se destacan “Sacrificial Suicide” (El mejor a mi entender), los blast beats lascerantes en “Dead By Dawn”, el vértigo de “Blasphereion” y “Mephistopheles”. No hay muchas variantes musicales porque este disco no las precisa ni importan, ya que el objetivo es alcanzado con creces: bases velocísimas y aplastantes, guitarras llenas de oscuridad, voces demoníacas. Todo en casi 35 minutos.


Debido a su posturas antireligiosas, se las vieron muy jodidas de entrada. Ciertas revistas de renombre se negaban a incluir comentarios o notas de ellos (Metal Maniacs entre ellas), y durante una gira por Inglaterra sufrieron agresiones (verbales y físicas) más robos por parte de fanáticos religiosos. Este debut los puso definitivamente en el mapa del death metal, tras esos primeros pasos bajo el nombre de “Amon”. Scott Burns fue el productor de este disco y responsable de un sonido defiitivamente potente, claro y asesino.

Calificación: 8/10

sábado, 28 de abril de 2007

UFO "Lights Out" (1977, Hard Rock)



Uno de los mejores discos en estudio del quinteto británico. Tras el vibrante “No Heavy Pettin”, el grupo depura más su hard rock balanceando lo rítmico, pesado con lo melancólico, armónico y cadencioso. Como siempre el que más luce es Michael Schenker con su arsenal de riffs y sólos plagados de melodías. Ron Nevison debuta como productor en la banda, logrando un sonido más nítido y compacto. Así se suceden temas muy rockeros como “Too Hot To Handle” (Para marcar el ritmo), el muy vibrante “Electric Phase”, amagues de country en “Gettin’ Ready”, la nostalgia de “Just Another Suicide” y “Try Me” (Ambas con un buen uso del piano por parte de Paul Raymond), y el vértigo del tema título que te sacude como un vendaval.


Pero este álbum contiene a mi criterio el mejor tema de toda la carrera de UFO: el excelente “Love To Love”, composición larga e intrincada que va desde riffs muy rítmicos, hasta acústicas conmovedoras, pasando por excelentes vocalizaciones de Phil Moog... y para variar, Schenker dando cátedra en las seis cuerdas. Ni hablar de Pete Way y su bajo que siempre se hacen escuchar. Un gran disco, con otro arte de tapa muy interesante (Ver arriba).

Calificación: 9/10.

sábado, 21 de abril de 2007

REVENANT "Overman" (2002, EP)


Uno de mis más preciados EPs por la historia que hay detrás.

De edición limitada, y gracias a un intercambio de mails con Henry Veggian (Lider y fundador de esta banda) consigo esta increíble pieza de colección.

A el debo agradecerle el haber recibido este CD, que fue grabado sólo para fans y allegados, y en especial, valorar mi grado de fanatismo para tomarse este gran gesto, lleno de amabilidad y humildad.

Luego del impresionante álbum debut (“Prophecies Of A Dying World”), la banda rescinde contrato con Nuclear Blast. En resumidas palabras, luego de ello grabaron diversos demos, parte de los cuales salieron en “The Burning Ground” hace unos años, pero en el 2002 se incluyeron 4 temas en este EP, producido por Erik Rutan.

Los cuatro tracks son diferentes a lo que solía ofrecer Revenant. No esperen velocidad y riffs retorcidos. “Land Of Ruin” y “The Masks Of God” tienen un tempo lento y adictivo, la voz de Hank suena muy en plan Tom Warrior, y lo mismo puede decirse de las guitarras.

Los temas no entran hasta dos o tres oídas, sus estructuras requieren más asimilación, pero valen la pena. No hay que quedarse con una sola audición.

La banda suena muy clara y agresiva, con una marcada tendencia a evitar la velocidad y concentrarse en tempos muy controlados.

En “Long Red Sleep” y “Exalted Being” (Una versión diferente a la incluída en “The Burning Ground”) aceleran un poco más pero algo meritorio de este EP es que Revenant suena muy personal, introspectivo, con influencias reconocibles sin llegar a copiar a las mismas.

Revenant ha ofrecido música inolvidable y con mucha personalidad.

“Overman” nos lo recuerda. Otra joya oculta del cuarteto de New Jersey y van...

Calificación: 8/10

jueves, 5 de abril de 2007

DIM MAK "Knives Of Ice" (2006, Death Metal)


Tomé conocimiento de la existencia de esta banda gracias a Henry Veggian (Revenant), con quién mantengo contacto por mail. Me comentó que contribuyó con voces en tres tracks de este CD, lo cual me movió a comprarmelo vía Willowtip Records (Un sello independiente norteamericano que está haciendo las cosas muy bien). “Knives Of Ice” es el segundo lanzamiento de esta banda que tiene ex integrantes de Ripping Corpse (Banda de culto en los ochenta de la cual salió el actual guitarrista/productor Erik Rutan), y Angel Corpse. Lo que aquí se aprecia recuerda a bandas como Hate Eternal (Especialmente en temas como “Notorious Vectors Of Disease” aunque sin tanta velocidad, y en “Weakener”), otros momentos remiten a ciertos riffs de los ultimos lanzamientos de Morbid Angel (“Devil Finding Mirror”) y hasta un poco de Deicide en “Windowpane” y “Monolith” (Uno de los más logrados temas de la placa), sin llegar a plagiar a todas las bandas mencionadas anteriormente. El punto más destacable de la banda es la descollante performance de su baterista, John Longstreth. Le saca TODO tipo de sonidos a su instrumento, si bien puede haber alguna “triggeada” de más en algún track el resultado final es colosal: Los tempos van desde aquellos acelerados hasta otros con aplastantes secciones de doble bombo. Las voces incluyen diversos matices que van desde guturaciones hasta quiebres lo cual se aprecia en “Knives Of Ice”, “Great Worm Of Hell” e “Incident At The Temple Of Lang”, temas en los que participa el ya mencionado Veggian colaborando con voces. Todos los temas están enraizados dentro del death metal más tradicional pero con la peculiaridad de poseer los mismos una percusión más depurada y arriesgada, mismo los riffs son graves y disonantes. Dim Mak amenaza con seguir explorando más recursos dentro de un estilo que tiene sus límites bien establecidos, interpretandolo con un enfoque más que interesante para los tiempos que corren.

Calificación: 8/10

D.R.I. "Thrash Zone" (1989, Crossover/Thrash Metal)


La disquería Excalibur durante 1990 empezó a traer muchos CDs. Si bien Menem ya había asumido la presidencia aún no había “convertibilidad” y acceder a una edición importada era hipercostoso a diferencia de lo ocurrido durante los noventa.

Por ende no había Internet, sitios web, downloads: debíamos ir a la disquería con nuestro cassette virgen, pedirle al disquero que nos ponga algún tema del álbum en cuestión (A veces descubierto por leer revistas importadas y las pocas locales que habían, o “de boca en boca”, y otras por recomendación expresa de los mismos disqueros o algún prócer que estaba allí y te tiraba una fija).

En caso de querer una copia había que esperar una semana para que lo graben, por todos los pedidos que tenían. Al final lo llegué a tener en cassette importado allá por 1993, pero me terminé comprando el CD en 1995.

Para el caso de “Thrash Zone”, me lo recomendaron directamente los muchachos de Excalibur. Yo no había escuchado nada anterior de D.R.I., pero sí tenía asociado el nombre de la banda al hardcore. Sabía que en aquella época muchas bandas de ese estilo aprovechando la popularidad creciente del thrash empezaban a sacar discos amalgamando elementos de ambos estilos.

Se empezó a gestar el nombre “Crossover” para denominar a esas bandas (Casualmente como el tercer disco de estos tipos). Bandas como Cro-Mags, Suicidal Tendencies, Gang Green y Excel (por mencionar algunas nomás) sacaron CDs muy interesantes dentro de estos parámetros. La consigna: “Equilibrar” la furia callejera y el contenido social del hardcore con los riffs más filosos y agresivos del thrash.

Pasó la lógica, numerosos fans de ambos géneros no se bancaron esto y era común leer en revistas como “Thrash Metal” cartas de lectores puteando a las bandas “Porque intentan tocar thrash y son hardcore”. Incluso hubo una frase que se usaba en aquel entonces (Que no comparto para nada, aclaro): “Cuando las bandas de hardcore aprenden a tocar empiezan a hacer thrash”

Volviendo a esta “Zona de Thrash”... desde la tapa (ver arriba) hasta cada tema que lo integra, este CD es un caño total. Un sonido de viola con riffs potentes, simples, acelerados y asesinos, con un Spike Cassidy inspiradísimo (Actualmente combatiendo contra un cáncer de colon). “Thrash Zone” es para pasarsela headbangeando todo el tiempo o hacer pogo sin parar adonde sea. De nuevo, la tapa vale más que mil palabras.

La sección rítmica (Felix Griffin en la batería, y el debutante John Menor en el bajo) te asesina, van desde la velocidad hasta el machaque adictivo, como en “Thrashard” (Mejor nombre imposible), “Strategy” y “Abduction”, o llevar un tempo de lento a descontrolado en “Give a Hook” y despacharse con un tema corto y letal (“Working Bee”). Los tipos siempre trataron temas sociales, en “Kill The Words” hablan de “Los Versos Satánicos” de Salaman Rushdie. Kurt Brecht te grita todas las letras en la cara. Punto.

¿Elegir Un tema entre tantos buenos?. “Beneath The Wheel”. El riff de inicio es... demoledor.

No hay mucho más para desmenuzar, esto es para ponerlo al mango y que se te incendie la cabeza. Muy buena la producción de Bill Metoyer, haciendo que suene todo potente y nítido.

Discazo total que hoy en día sigo escuchando cada tanto para ponerme las pilas cuando ando mal de ánimo.

Calificación: 9.5/10

KREATOR "Terrible Certainty" (1987, Thrash Metal)


La primera vez que escuché este álbum fue en cassette grabado, como siempre gracias a la disquería “Excalibur” que tanto material me proveyó. Años después lo compré en CD. Ya venía de tener la copia de “Extreme Aggression”, y “Coma Of Souls” y decidí ir para abajo en la discografía.. Recuerdo que la banda estaba próxima a tocar por acá (1992-3) y me copié todos los demás discos viejos hasta completar la discografía. En este disco Kreator traza una suerte de puente entre su primer estilo sucio y quilombero (El de “Endless Pain” y “Pleasure To Kill”) y lo lanzado con “Extreme Aggression” en donde empezaron a meter arreglos y elaboración en su música sin sacrificar la ferocidad que caracteriza a estos Alemanes.

Igual prevalece el sonido sucio, solos bien disonantes y chillones, berreos de Mille Petrozza. Mucha velocidad y machaque, el clima es áspero e irritante. Lo que más me gusta de este “Terrible Certainty”: violencia sin parar pero con más cauce en relación a los primeros discos (Cuando todo era primitivismo y velocidad pura). Hay un tema que se destaca mucho por sobre todos los demás: “Toxic Trace” (Del cual se filmó un video), el cual sería el antecedente del estilo que luego desarrollarían en el siguiente álbum.

El resto de los tracks es parejo y rompe mandíbulas como el tema título, “No Escape”, “Storming With Menace” o el filo de “Behind The Mirror” y “One Of Us”. Los solos de viola repito, son muy chillones y mal tocados a propósito, algo que nunca me gustó en los primeros discos de Kreator y acá se ve empeorado.

La producción pudo haber sido mejor pero no empaña al disco sino que lo dota de mayor “suciedad” (La banda años después putearía por la misma). Con este disco seguirían ganando popularidad, y en aquellas épocas Kreator era considerada una de las bandas más importantes del género, y tenían mucha difusión en revistas de thrash de la época. “Terrible Certainty” no es de lo mejor de Kreator pero sí un disco interesante por las características ya expuestas. La luz la encontrarían en el siguiente álbum.

Calificación: 7.5/10

domingo, 25 de marzo de 2007

SARGEIST “Disciple Of The Heinous Path” (2005, Black Metal)


Moribund Cult Records es un sello independiente norteamericano que está editando un sinfín de bandas de black metal y death de todas las nacionalidades con particular énfasis en las bandas norteamericanas, muchas de ellas pertenecientes a la llamada NWOABM (New Wave Of American Black Metal).

En este caso tenemos una de las excepciones del caso con Sargeist. La banda es oriunda de Finlandia, un país que tiene su gran tradición black al haber sido tierra de grupos como Impaled Nazarene, Horna, Beherit, Satanic Warmaster, Behexen, y otros.

“Disciple Of The Heinous Path” es un disco de black metal bien crudo y violento. En sus seis temas abunda la angustia y desesperanza irrespirable, con palazos de batería primales, violas chirriantes y climas sumamente opresivos. Oscuridad, nihilismo, riffs muy fríos, y un sonido rústico intencional lleno de acoples de viola hechos a proposito (prestar atención en los arranques y finales de tema).

“Black Treasures Of Melancholy” está plagada de violas “noruegas” con muchos blast beats en todo el tema y una voz muy cruda incrustandose en los tímpanos del oyente. En “Remains Of An Unholy Past” suenan a un Darkthrone pero con más melodías frías en la viola, aunque arremeten con pasajes muy oscuros a mitad del track. Logran sonar mucho más interesantes que otras bandas de su estilo ya que tienen fuertes influencias del viejo Celtic Frost y de Dark Throne tal como se escucha en la logradísima “Cursed Blaze Of Rituals”, con riffs tremendamente malvados y disonantes que ofenden y atacan por todos lados.

Sargeist hace un black que suena muy “necro”, el principal merito son los pasajes instrumentales opresivos muy bien logrados. Los temas realmente lastiman y logran momentos asfixiantes, claustrofóbicos y muy oscuros. La voz chilla pero es perfectamente audible (No está “enterrada” como en otras bandas de este estilo). Siguen los acoples intencionales de guitarra, las melodías decrepitas pero adictivas, y las violas chillantes secundadas por mid-tempos/blast beats de batería.

Obviamente Celtic Frost y Dark Throne son referentes musicales inmediatos de la banda, pero aquí no hay afano: el merito de Sargeist radica en como interpreta y plasma estas influencias.

“Disciple Of The Heinous Path” (El tema) es sumamente retorcido: el riff central es muy viscoso, lleno de melodías morbosas y atrapantes. No sólo aceleran sino que de a ratos mantienen un tempo hipnótico durante el track, logrando el mejor momento del CD. La producción es bastante decente teniendo en cuenta el estilo y sus características: se entienden todos los instrumentos así como la voz, prevaleciendo la intención deliberada de lograr un sonido crudo y macabro. “Heretic Iron Hill” y “Echoes From A Morbid Night” siguen a todo nihilismo, descontrol y misantropía (¿Palabra clave en el black metal?), abundan las melodías de viola mechadas con batería que viaja a la velocidad de la luz o a mid-tempo según el caso.

Un CD muy interesante de escuchar mientras uno lee a Poe o a Lovecraft. Toda una pesadilla negra, ideal para quienes buscan bandas en este estilo.

Calificación: 8/10



domingo, 18 de marzo de 2007

ANNIHILATOR “Alice In Hell” (1989, Thrash Metal)


Allá por 1991 me lo grabaron en cassette los muchachos de la disquería Excalibur y durante algún momento de la década del noventa terminé comprando el CD en Jackflash, aproveché y compré la edición remasterizada que traía unos bonus interesantes. Annihilator es Jeff Waters, su guitarrista y mentor. Los demás músicos lo secundan. Estudió algo de música clásica, jazz, pero debió interrumpir los mismos porque en aquella época jugaba mucho al hockey sobre hielo (Principal deporte de Canadá).

Sus influencias musicales (metálicas) eran Judas Priest, AC/DC, Iron Maiden y Scorpions. Luego descubriría el metal más under de aquella época gracias a Metallica, Slayer, Exodus, Venom y Razor, las cuales lo motivaron a fundar la banda. Tras un par de interesantes demos varios sellos empezaron a interesarse: Combat, Mechanic, Metal Blade y Roadrunner. Waters recibe un subsidio de 20.000 dólares del gobierno canadiense para grabar este álbum, cifra que posteriormente Roadrunner reintegraría al ofrecerle contrato a la banda. Lo interesante de esta normativa era que si la banda que recibía el dinero no obtenía un contrato de grabación no estaba forzadaa devolver dinero alguno. El fin era alentar a los artistas canadienses a grabar pese a no tener el apoyo de un sello.

“Alice In Hell” es un gran álbum debut, sacudió al mundo thrasher por el enfoque hiper-técnico exhibido en los riffs que Waters desparrama por cada hueco del CD. Se abre la placa con una excelente intro acústico bellísima llamada “Crystal Ann”.

En Annihilator hay una regla a rajatabla: la guitarra comanda, el resto secunda. Así se suceden sin respiro el muy oscuro “Alison Hell”, la velocidad y virulencia de “W.T.Y.D.”, temas con un riff más intrincado, filoso y virulento que otro... y son los nueve que te golpean sin parar. Los primeros tracks son atrapantes pero lo mejor de “Alice In Hell” está en su parte final: breaks muy bien puestos en “Schizos (Are Never Alone) Part I y II”, el machaque contagioso e incontenible de “Ligeia” (Basada en el cuento homónimo de Edgar Allan Poe), más el final a toda velocidad y agresión pura de la mano de los desintegradores violazos de “Human Insecticide”.


Cortan, aceleran, mantienen un rítmo, machacan, mientras los riffs de Waters se suceden uno tras otro, uno más eléctrico/vibrante, otro más melódico/intrincado. El resto de los músicos desde ya quedan atrás pero el nivel instrumental e interpretativo que hay en el disco es muy alto. Acaso el punto más flojo sea la voz de Randy Rampage que no termina de convencer o brillar al nivel del resto de los muchachos (Cantaba en D.O.A., una banda de hardcore).

Los bonus tracks son dinamita pura: Por un lado está “Powerdrain” es un instrumental hiper vibrante (Años después lo reconstruirían para incluirlo en un tema del disco “Criteria For A Black Widow”, no me pregunten cual), y luego vienen los demos de “Schizos I y II” (Instrumentales solamente) y el de “Ligeia” con Jeff Waters en las voces adoptando un registro deathmetalero. “Alice In Hell” muestra a una banda que arrancó con el pié derecho e iba a terminar de explotar con el disco siguiente.

La prensa en su momento los llamaba “La respuesta canadiense a Metallica”. No fue así pero este disco fue el primero de una banda que quedó en la historia y aún sigue sacando discos... sin llegar a las alturas de este muy buen debut. Una pesadilla virtuosa hecha álbum.

Calificación: 8/10

sábado, 10 de marzo de 2007

W.A.S.P. "The Last Command" (1985, Heavy Metal)


Había visto el video de “I Wanna Be Somebody” (Tema del álbum debut “W.A.S.P.”) en Musica Total Videos y me gustó mucho. Tenía 13 años y corría 1985. Recién para 1986 logro que me regalen este disco en formato cassette, convirtiéndose en lo primero que escucho de estos tipos.

W.A.S.P. era por aquel momento una banda sumamente controvertida: mucha carne cruda en escena, sangre con calaveras, Blackie Lawless y sus sierras por todas partes del cuerpo (todas...), tocaban encadenados, y sus letras eran tan explícitas que les trajeron aparejados serios problemas con organismos de censura como el P.M.R.C., y la misma Nancy Reagan (Esposa del ex vicepresidente norteamericano en aquel entonces).

Lo visual preponderaba por sobre la música... pero esta era muy intensa, situada entre la línea delgada que divide el hard rock del heavy metal. Se diferenciaban claramente de grupos como Motley Crue y Ratt que apuntaban a una estética más glamorosa y un hard rock más “suave”, estando en cambio más a tono con lo que hacía Twisted Sister en lo estético y musical.

El álbum arranca con “Wild Child” y su salvajismo implícito en la música además ser mencionado en su título, y durante toda la placa hay momentos de mucha furia (“Ballcrusher”, posee una letra en donde Blackie se mofa de una conejita de Playboy), otros más calmos como “Widowmaker” o “Cries In The Night” sin dejar el rock and roll más crudo presente en “Blind In Texas” y en el tema título.

Blackie con su forma de cantar volcánica (Un periodista lo descibió como “Una persona que intenta sacar su estómago por la boca”) es quién le dá el sello característico a la propuesta de W.A.S.P. junto a los correctos violeros Chris Holmes y Randy Piper.

“The Last Command” es menos visceral que el álbum debut, pero sin dudas es un digno predecesor. El deficit principal fue la producción de Spencer Proffer (Quiet Riot entre otros), que hizo sonar a las violas más atrás que la batería siendo el sonido final de la mezcla apenas “aceptable”.

La tapa es impresionante: Blackie porta una bandera que dice “Who Dares Wins” (Quién se atreve gana).

Un buen disco que mostraba a W.A.S.P. en pleno despegue.

Calificación: 7.5/10

FORBIDDEN "Raw Evil Live At The Dynamo" (1988, Thrash Metal)


Luego de haber escuchado “Forbidden Evil” al poco tiempo salió este EP en vivo grabado en el Festival Dynamo (En Eindhoven, Holanda). Me lo grabaron a cassette como habían hecho con el álbum debut en la disquería Excalibur. Lo conseguí en CD recién hace dos semanas, gracias a una re-edición de Century Media muy restringida.

Son solo cuatro tracks, uno de ellos es una muy lograda versión del clásico de Judas Priest “Victim Of Changes”. La voz de Russ Anderson es excelente adaptándose perfectamente al “Formato Halford”. Los otros tres temas son una muestra de lo que estos tipos eran en vivo: intensos, agresivos, veloces y muy pesados. Así se suceden los riffs filosos de “Forbidden Evil”, la virulencia y acelere de “Chalice Of Blood” y el épico “Through Eyes Of Glass”.

Un muy buen EP en vivo, si bien el cover está OK hubiera sido interesante incluir algún tema más del álbum debut. En el booklet del CD Craig Locicero dice que celebra la reedición pero que nunca le gustó esta grabación. Yo ví un video de un show en Filadelfia (Muy bueno también, junto a Faith Or Fear, Death, Dark Angel y Raven), y creo que en este CD Forbidden en vivo está bien “crudo y malvado”.

Calificación: 8/10

DESTRUCTION “Infernal Overkill” (1985, Thrash Metal)




Luego de haber escuchado el EP “Sentence Of Death”, el CD que me compré continuaba con el primer álbum de la banda porque venía “2 en 1”. Las reviews de Destruction no deben ser muy extensas porque estos tipos van al meollo de la cuestión. Este disco es una MASA. La producción es bastante más chota que en el EP pero le da cierto encanto a la placa, potenciado por ocho temas letales. En este disco están los ingredientes de siempre más cambios de ritmo sorprendentes y riffs a 440v, basta escuchar el tema que abre el disco (“Invincible Force”): de 03:30 a 04:14 te vuela la cabeza. Sigue “Death Trap”... palo y a la bolsa, otro thrash crudo y filoso. Más violazos que cortan tu tímpano como si fueran una Gillette al rojo vivo en “The Ritual”. “Tormentor” (Si, igual que el tema de Kreator) te sigue trompeando. Thrash sucio, muy sacado y acelerado de la mano de “Bestial Invasion” con algún riff al estilo del primer Slayer. ¿Los músicos?. Schmier es un rugidor, Mike es un correctísimo violero que reitero, no hace bosta en los sólos y tira riffs agresivos pero con sentido de la melodía. Y el batero Tommy... le pega a los parches sin asco. “Thrash Attack” es mi tema favorito, un instrumental en donde meten punteos muy interesantes y violas esquizoides. La sección que va de 01:39 a 02:53 te dan ganas de cagarte a trompadas con quien se te cruce (De lo más furioso y neurótico que escuché en mi vida). “Antichrist” baja un poco las RPM en relación al voltaje que arrastraban los temas anteriores, pero mantiene la tensión que tan bien sabe transmitir Destruction, aunque a partir de 01:33 vuelven a su aceleración habitual. Se cierra este clásico del thrash con otra oda a la velocidad y vértigo llamada “Black Death” Lo que debe haber sido escucharlos en plenos ochenta, yo la dejé pasar...

Calificación: 9,5/10

lunes, 5 de marzo de 2007

TOXIK “Think This” (1989, Thrash Metal)




Luego de haberme vuelto loco con el disco debut de estos tipos (“World Circus”) me compré su segundo disco, también en la extinta disquería Excalibur. Me las veo jodidas a la hora de hablar sobre “Think This” ya que es uno de los discos más raros y dificiles que escuché en mi vida.

En su disco debut brillaba Mike Sanders con la voz bien aguda junto a la viola de Josh Christian que escupía un riff más vertiginoso que otro, dando por resultado un tremendo disco lleno de momentos de alta intensidad thrasher y técnica en su justa medida.

Para este álbum se fue Mike Sanders que es reemplazado por un tal Charles Sabin, y decidieron añadir un guitarrista más (John Donnelly). Así Toxik pasó a ser un quinteto.

El disco es extremadamente técnico y lleno de firuletes instrumentales, recalcándose en el booklet que se usaron guitarras acústicas de 6/12 cuerdas, teclados, harmonías vocales, “slow guitars”, percusión y todo tipo de elementos complejos. Los riffs parecen disonantes, complicados, matemáticos, se mezclan con solos impecables, coros y la voz de Sabin que no me termina de convencer (Es media nasal). Así pasa el tema debut que desconcierta olimpicamente al oyente.

Un buen resumen de la mayoría de los tracks sería esta frase: “Arranquemos con un riff tradicional, demoslo vuelta 7 veces, metamos sintetizadores, acústicas, más coros inesperados, para en 20 segundos salir con thrash tradicional y no sacar mucho en limpio”.

En “Greed” (Con una intro de Michael Douglas hablando durante el film “Wall Street” acerca de la “codicia” con su logrado personaje de Gordon Gekko como ávaro magnate bursátil) hay más arreglos exóticos, y una letra interesante. Cortes de ritmo y uno no termina de agarrar los temas... son dificiles, amagan a lo excesivamente intrincado para de golpe salir con coros y machaques bien thrashers... caso de “Spontaneous” (Uno de los momentos más vertiginosos de todo el disco, y mi tema favorito).

La mayores limas instrumentales las encontramos en “Black And White” con unos coros muy atípicos, y “Technical Arrogance”: su título habla por sí solo (“Arrogancia técnica”). El resto de los tracks son buenos pero insisto en que a este disco vale la pena escucharlo varias veces (De una olvidate) por lo inusual de su enfoque y arreglos/ejecuciones.

Escuchen “Shotgun Logic” sino, o mismo el cover de Led Zeppelin al cual se animan a versionar (“Out On The Tiles”). Como dato interesante entre tema y tema de todo el disco, hay un sonido que simula al “zapping”, dando la impresión que con cada track estás cambiando de canal.

El arte de tapa es excelente y las letras de “Think This” también lo son, hablan de los excesos de la sociedad de consumo/manipulación (“Think This”), política internacional norteamericana (“Spontaneous”), racismo (“Black And White”), religión (“In God”).

La base rítmica de Brian Bonini (Bajo) y Tad Leger (Batería) es espectacular, pero no la ayuda la producción.

“Think This” no llega a la altura de “World Circus”. Mismo la producción es buena, pero “rara”: nítida pero... le faltan contundencia a los instrumentos!! (Tom Morris, que te pasó??). Igual es un disco interesante para darle una oportunidad: es tan “inaccesible” que eso lo hace algo atractivo.

12 años después me parece un buen laburo pero no le encuentro la vuelta a tanta arrogancia técnica. Pocas veces me pasó algo así con un disco, tal vez sea yo el que se esperaba una versión mejorada de “World Circus” en lugar de esto. Hasta parece otra banda....

Calificación: 7.5/10

PD: Me acabo de enterar que los dos discos de Toxik salieron remasterizados con bonus tracks.