miércoles, 27 de febrero de 2008

W.A.S.P. “Inside The Electric Circus” (1986, Heavy Metal/Hard Rock)


Tercer disco de W.A.S.P.. Era un niño de 15 años. Ya tenía en cassette “The Last Command” y unos meses después del lanzamiento internacional de este nuevo álbum EMI lo editó en nuestro país, me lo terminé comprando en el viejo “Centro Cultural Del Disco”.

La banda sufre un reacomodamiento en sus miembros: el guitarrista Randy Piper deja el grupo, lo reemplaza el mismo Blackie Lawless en ese instrumento, y es reclutado para el bajo el ex King Kobra Johhny Rod. A su vez fuera del aspecto musical, la banda se replantea la imagen: chau carne cruda, mujeres encadenadas, sierras e imagen salvaje, para esta ocasión se muestran visualmente como una banda de metal “normal”.

“Inside The Electric Circus” marca una evolución en relación a su antecesor. La banda no había quedado conforme con el trabajo de Spencer Proffer, Lawless mismo para este trabajo se pone tras la consola y debuta como productor para remediar la cuestión. Los resultados son excelentes: el sonido es potente y más equilibrado en el balance de los instrumentos, ninguno suena “por encima” del otro. En lo musical se advierten mejorías en los riffs de Chris Holmes y hasta en sus solos (Más marcadamente), el resto de la banda suena agresiva sin perder ese sonido característico de W.A.S.P. que equilibra el heavy metal y hard rock más el agregado de la aguerrida voz de Blackie.


Es un disco que en su momento me gustó muchísimo pero con el paso de los años le fui encontrando ciertos “baches” que de más pendejo no advertí. Antes que nada los temas en promedio son buenos con momentos de mucha furia como “Shoot From The Hip”, “9.5 N.A.S.T.Y”, “The Rock Rolls On”, en otros momentos son más “intermedios” como el tema título o el logrado “I’m Alive”, en donde las rítmicas empalman con la voz de Blackie de una forma excelente. Pero tras años caí de que... ¿Dos covers para un tercer disco en vez de meter dos temas propios?. las versiones de “Easy Living” (Uriah Heep) y “I Don´t Need No Doctor” (Humble Pie) son muy buenas, esta última fue el single y video para promocionar el disco. No me agrada cuando el tema promocional es un cover (Ya me pasó en “Come Out And Play” de Twisted Sister, pero el resto del álbum estaba lleno de cosas interesantes), y de esto me enteré muchos años después al comprarmelo en CD.

Son doce temas con lamentablemente algún relleno. “Sweet Cheetah” no me dice nada, y “Mantronic” es una composición del montón (Salvo el riff de inicio y del bridge), para colmo están los dos en ese orden y el bache se nota al escuchar el disco.

Salvando lo mencionado “Inside The Electric Circus” es un muy buen disco del grupo y el punto más alto de la banda en aquel entonces. Sin la visceralidad del debut “W.A.S.P.” (Ya hablaré de el), ni el sonido irregular de “The Last Command”, uno puede adivinar que el acoso del maldito P.M.R.C. cepilló bastante algunas letras zarpadas que tenían antes (Aquí brillan por su ausencia y a cambio tenemos títulos de tema como “Restless Gypsy”), lo cual combina con la decisión del grupo de replantearse la imagen y el show en vivo. Pero los tipos te pasan por encima con su música: intensa, aguerrida (La voz de Blackie es fundamental), y ningún fan de W.A.S.P. debería sentirse defraudado con este disco. Para quienes no los escucharon es dificil de compararlos con otro grupo... acaso un Kiss más crudo con cosas del Mötorhead de los ochentas no estaría ten errado.


El circo está lleno de tigres, metanse adentro. Por suerte la banda crecería mucho con el siguiente disco en estudio.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL “Domination” (1995, Death Metal)


Tras el brutal ataque a los sentidos que significó “Covenant”, el cuarteto de Tampa adicionó a Erik Rutan (En aquel entonces, un guitarrista que sólo había tocado en un grupo de thrash llamado Ripping Corpse) como segundo guitarrista. Morbid Angel volvía a ser un cuarteto y este disco marcaba su segundo lanzamiento vía Giant Records, un sello de primera línea en esa época. Como productor es convocado Bill Kennedy (Sin anteriores experiencias a nivel metal), pero si hay algo que no hace “Domination” es defraudar las expectativas del oyente.

El sonido es más pesado y “seco” que antes y el tándem de guitarras Trey/Rutan suena muy oscuro y disonante, acaso menos cascado y contundente que en “Covenant” pero en todo el disco predomina un clima altamente Lovecraftiano, tenebroso y hay temas más a medio tiempo como el caso de “Where The Slime Live” (Del cual se filmó un video promocional que se pasó mucho en MTV), otros con guiños al doom caso de “Hail Caesar” con Trey dando catedra de riffs asesinos, y el excelente “Hatework” (Que cierra el disco).


También hay instrumentales o efectos que crean secciones más atmosféricas (“Melting”, “Dreaming”) pero otros son verdaderas picanas de death metal disonante y brutal como “Nothing But Fear”, “This Means War”, en donde Pete Sandoval ratifica que es un batero asesino, preciso y veloz como pocos en el género. David Vincent canta menos grave y su voz suena más aspera, y por momentos usa su voz limpia para los coros (“Eyes To See... Ears to hear”).


El disco parece ser un punto intermedio entre la crudeza de “Covenant” y lo elaborado de “Blessed Are The Sick” con el añadido de muchísimo sentimiento opresivo y viscoso. Cuarto disco de Morbid Angel (Quinto si contamos “Abominations...”), y cuarta vez que no defraudan y siguen dominando tranquilos en el death metal.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Gateways To Annihilation" (2001, Death Metal)


Luego de la partida de David Vincent para dedicarse a tocar junto a su esposa en Genitorturers, Morbid Angel encontró un reemplazante de inmediato en el ex – Ceremony Steve Tucker. Con el sacaron un muy buen disco (“Formulas Fatal To The Flesh”, anterior a éste), en donde ratificaron que la ausencia de Vincent no había resentido en absoluto la brutalidad y calidad de la propuesta. En este disco, de letra G inicial (Manteniendo la costumbre de seguir el abecedario disco tras disco), no hay duda alguna que Tucker está más afianzado. Ya escribe todas las letras del disco y se lo siente parte firme del grupo. “Kawazu” es una intro semi-cybernética que nos lleva al colosal “Summoning Redemption”, 7 minutos a medio tiempo controlado en donde las violas de Azagtoth y Rutan azotan desde cada canal y el doble bombo de Pete Sandoval marca claramente el pulso del tema.


En relacion a los discos anteriores se percibe una leve bajada de velocidad en pos de rítmos no tan frenéticos, con mucho double bass y cortes bien puestos. Igual los blast beats aparecen y se alternan con los mid tempos, como en “Ageless, Still I Am”. Trey Azagthoth como siempre brilla en las seis cuerdas (Solos y riffs muy logrados, con ese toque tan esquizoide), y en muchos temas hace voces paralelamente a Tucker o asume la principal. “He Who Sleeps” marcha a todo doom, con ese gusto e interpretación característico que la banda le imprime a sus temas más lentos, con Trey vomitando un riff más volcánico (De 03:15 al final del tema). Se retoma la senda más rápida y cruda en “To The Victor The Spoils”, en donde brilla Pete Sandoval para variar. Su doble bombo cada vez tiene mayor ingerencia en las composiciones, y realmente es increíble con que versatilidad enroca variaciones de tempos.


Otro buen ejemplo de creaciones de secciones doomescas que mutan a plena velocidad es “Opening Of The Gates”. No hay mucho más que decir sino ratificar lo de costumbre: Morbid Angel lo logra nuevamente y demuestra que dificilmente saque un disco que defraude a sus fans. Entren a las compuertas de la aniquilación sin temor.

Calificación: 8/10

martes, 26 de febrero de 2008

AMMENTIA "Old Skull" (Demo, 2008, Thrash Metal)


Por primera vez comento un demo en mi blog. Es que este trabajo no lo puedo dejar pasar por alto. Ammentia es un proyecto de Alejandro (guitarrista/vocalista y fundador de 1917 a quién debo agradecer por haberme facilitado el material) que es de difusión gratuita y por primera vez en Rage Reviews verán un link de descarga ya que el autor e intérprete de la música avala la misma. Se nota que dejo muchísima ira en los cuatro temas, hay un constante sentimiento de enojo/furia/intensidad/ir al punto.

Me dá la impresión de que Alejandro grabó todo en un estado de tensión y sin premeditarlo, se calzó la viola y vocalizó con toda la furia. Es así como me gusta cierto thrash, y de esa forma arremete “Cold Lips Of Death”, que recuerda en algo a Possessed y a muchas bandas de la vieja escuela (Slayer, Dark Angel, Armoros). Los temas cantados en español me recuerdan más a 1917 más que nada por la voz, pero el machaque de guitarra de Ammentia es 100% thrash y no hay duda de ello en “Y La Tierra Bebió Sangre” (Con riff letal que arranca en 01:36). Alejandro demuestra que para hacer este estilo no es necesario ir a los pedos todo el tiempo y se animo a equilibrar lo agresivo y lo directo sin pensarlo mucho, como si estuviera “lanzando” los riff, con la concepción de un músico que decidió reinterpretar un estilo que lo apasiona y le ha influenciado en gran parte para crear 1917. Esa sensación de ir al grano sonando seco y fuerte se traslada al resto de los instrumentos. En las composiciones es aún más que evidente.

El riff de arranque de “In The Night Of Desperation” me pone muy tenso, no sólo por lo irritante y áspero que es sino porque me recuerda a alguna banda thrasher ochentosa que no puedo recordar, si te gusta el thrash bien iracundo este demo te espera con los brazos abiertos. Cierra la cosa “El Hambre Del Chacal”, con guitarras directas y chocantes en donde los rítmos son más balanceados (Medios vs. Machacosos vs. Rápidos).

Ammentia demuestra que se puede hacer thrash de la vieja escuela de forma muy profesional en la Argentina. Descarguen este demo y comprueben que es una verdad ineludible. El resultado es altamente positivo y uno le pide más sangre a la vieja calavera.

Calificación: 8.5/10

- Descargar el demo -

sábado, 23 de febrero de 2008

ENTHRONED "Black Goat Ritual (Live In Thy Flesh)" (2005, Black Metal)


Enthroned es una banda de black metal oriunda de Bélgica, con muchos discos años en el ruedo y varios discos en su haber. Telonearon a infinidad de bandas de black y death pero siempre estuvieron dentrodel status de culto y “segunda línea” (Por feo que suene el término). Estuvieron a un paso de tocar en Buenos Aires en Octubre de 2004 pero la fecha se cayó a último momento. Músicalmente lo suyo hiperveloz con riffs cortantes y agudos. Tienen bastante de Marduk, pero hay algo de thrash en algunos pasajes (Kreator de “Pleasure To Kill” es una buena referencia).

Este álbum en vivo fue grabado una fecha antes de la que hubiera sido en Cemento. En la ciudad de Porto Alegre (En lo que fue la fecha que antecedía a la frustrada en Buenos Aires que ya mencioné). Un brasuca iluminado grabó el recital (parece grabado “de aire” y no “de consola”). Independientemente de ello es un buen parámetro para escuchar como suenan estos bélgas en vivo ya que se escuchan acoples, pifias y no hay ningún tipo de retoque de los que suelen sufrir estos CDs en vivo.

El álbum repasa viejos clásicos (“Evil Church”, “The Ultimate Horde Fights”, "Boundless Demonication", "Genocide" todas LIQUIDADORAS al 100%), con temás más nuevos, todo non-stop y casi sin comunicación con el público, salvo un par de veces en donde Sabathan (Bajo/Voz) manda arengas satánicas para enardecer a los “gaúchos”.

Si no escucharon Enthroned y andan buscando palazo, adrenalina y black/thrash, este disco es el punto de partida ideal, ya que en vivo tienen algo que en estudio no: mucho más viscerales y el tipo de grabación beneficia todo ello.

Y para la próxima, me estoy sacando pasaje a Porto Alegre si siguen desistiendo de traer este tipo de bandas a la Argentina. La edición del CD es impecable. Incluye un tema en estudio ("Ethereal Misery") que sigue la línea de los de su hasta ese entonces último trabajo “Xes Hereticum”

Calificación: 8/10

MEKONG DELTA "Lurking Fear" (2007, Thrash Metal)


Tras largos años de espera, Ralf Hubert (Cerebro de la banda) decidió que era hora de volver al ruedo de una vez. Ya con la primera oída uno concluye que Mekong Delta está a full con un thrash intrincado, filoso y electrizante. No acusan el transcurrir de estos diez años de silencio. Secundando al fundador del grupo tenemos a músicos conocidos por su capacidad y solvencia: Uli Kusch (Ex Helloween, Masterplan...), el guitarrista Peter Lake (Theory In Practice), y a Leo Szpigiel en la voz.

Si bien no estamos ante un álbum que esté a la altura de “The Music Of Erich Zann”, el grupo se reencuentra con el sonido que mejor le sienta. Basta escuchar temas como “Inmortal Hate” y “Society In Dissolution” en donde arremeten riffs aclerados y trabados entrecruzados con secciones rítmicas complejas en quiebres y cortes inesperados.

Las ejecuciones de los músicos son impecables y de alto despliegue, imprimiéndole una gran dósis de adrenalina a las para nada convencionales composiciones que conforman cada tema del álbum, que no da respiro en ningún momento.

La fusión de thrash con secciones de música clásica siempre dio excelentes resultados en el pasado: En “Lurking Fear” tiene tres notables momentos: “Allegro Furioso” y “Moderato” (En donde se incluyen pasajes de la “Marcha Imperial” de “Star Wars”), ambos temas extraídos de “Cinco Fragmentos para Grupo y Orquesta” y “Allegro” (De la Décima Sinfonía de Dmitri Chostakovich), todos ricos en variantes, recursos y tecnicísmos musicales.

Mekong Delta nos ofrece un álbum lleno de composiciones expeditivas y climas delirantes e inspirados. Para atragantarse del gusto y bailar hasta la muerte.

Calificación: 8.5/10

lunes, 18 de febrero de 2008

MALEVOLENT CREATION “Retribution” (1991, Death Metal)



Tras un gran debut con “The Ten Commandments” el quinteto de Ft. Lauderdale sufre algunos cambios en su formación. Ingresan Alex Marquez en la batería, y Rob Barrett en la guitarra. “Retribution” es un disco que no defrauda en absoluto y es cien por cien Malevolent Creation en lo que a sonido concierne.

Los climas pesadísimos apoyados en riffs recontradisonantes siguen estando allí, Brett Hoffmann frasea aún más tenebrosamente que en el pasado pero quién es la revelación de este trabajo es un monstruo tras los parches: Alex Márquez (Muy superior a Mark Simpson en todo). Los doble bombos y blast beats que se escuchan en los treinta y cinco minutos del disco pegan en donde más duele y el hombre parece tener brazos para pegarle a cada plato, tom, lo que venga. El resultado arroja temas muy parejos, hay mucha velocidad (“Systematic Execution”), temas cortos muy asesinos (“Monster” con 02:40 minutos furiosos) y riffs que se te incrustan por sus tonos gravísimos (“Iced”) e invitados de renombre que meten sólos de guitarra (El sólo final de “Coronation Of Our Domain” está ejecutado por James Murphy de 04:35 en adelante y se nota... ni hablar del inicio del tema con Márquez y sus bombos).


Sin llegar a tener cierto vértigo e impacto que sí poseía “The Ten Commandments”, “Retribution” tiene mucha mejor producción, Scott Burns les ajustó más las cosas en el estudio y en el balance final. El resultado es una banda un poco más técnica pero muy brutal, los nueve tracks sin excepción son una bomba de death metal norteamericano, en este caso basamentados más en la bata y en esas violas tan graves.

A animarse que serán retribuídos con mucha brutalidad.

Calificación: 7.5/10

sábado, 16 de febrero de 2008

LIZZY BORDEN “Visual Lies” (1987, Heavy Metal)


Este CD lo compré ya curtido en el sonido Lizzy Borden, en una disquería de la Galería Lavalle creo, en 1995.

Luego de un disco en estudio muy contundente (“Menace To Society”, ya hablaré de el). Lizzy decide optar por pulir su metal con claras influencias de Maiden y otros grupos de esa época con sonido similar, pero también con una clara vertiente de hard rock a lo Alice Cooper.

Si a esto le agregamos que el productor de la placa es Max Norman (De EXCELENTE labor), pues “Visual Lies” a mi humilde entender es lo mejor en toda la carrera de esta agrupación norteamericana.

¿Por qué me arriesgo con esta afirmación?. El sonido es potente y muy claro: se puede escuchar a la perfeccción cada inflexión del respectivo instrumento (¡Esto en 1987 señores!). A todo ello se le agregaronn temas muy buenos y parejos, y la cosa no decae durante un solo instante. Ni un punto flojo en las composiciones.

“Visual Lies” es el típico álbum que no te dan ganas de parar de escuchar, y lo harías por dos meses seguidos. “Menace To Society” era más acelerado, menos producido y un tanto más agresivo. “Visual Lies” es metal contundente y con un gancho en los temas que es envidiable y logradísimo.

La intro de “Me Against The World” me recuerda en algo a la de “Welcome To My Nightmare” (De Alice Cooper), y los músicos meten coros excelentes (Acaso fundamentales para el gancho). Las violas de Joe Holmes y Gene Allen están a tope y suenan a punto Caramelo: Norman les sacó lo mejor a ellas. “Shock” y “Outcast” siguen con mucha vibración, melodías que no empalagan pero quedan memorizadas a primera oída, más coros bien insertados. Uno de los puntos más altos es el tema título con sus juegos de voces y el chorus que te pone los pelos de punta, sin necesidad de requerir una canción ultrapesada.

El resto es un festival, pero hay que destacar cosas: Lizzy suena muy a Bruce Dickinson de esa epoca con algo de Geoff Tate, y canta mejor que nunca. Las violas y coros en algún momento tienen cosas de... Helloween (Del Keeper I, escuchar los primeros coros de “Me Against…” ya mencionado” y algunas gemelas de “Shock”). Uno de mis tracks favoritos es el pesado pero melodioso a la par “Lord Of The Flies” (Che, las guitarras de 00:00 a 00:12 son recontra “Bark At The Moon”, si Ozzy escucha esto se muere) con violas más agresivas, un clima muy Maiden como coros muy Queensryche, y acaso el mejor momento de Lizzy con su voz en todo el CD. Se cierra la faena con el más épico y cadencioso “Visions”, que te lleva a caballos de la mano de coros, bajo aplastante y violas acordes.

Un disco para regocijarse del gusto, pero el talón de Aquiles de “Visual Lies” es que todas las agrupaciones que mencioné se cuelan en muchos temas, las influencias están muy bien puestas pero por momentos uno durante la escucha de un tema pareciera escuchar a Heloween, Maiden, y Queensryche juntos... aunque ni dudarlo: ¡¡¡Una masa de CD!!!.

Si conseguís el CD original y mirás el logo por 20 segundos, de yapa viene con una “Mentira Visual”.

Calificación: 8.5/10

MALICE "License To Kill" (1987, Heavy Metal)


Mi aproximación a este grupo fue bastante atípica. Sabía de la existencia de ellos por una nota de una revista “Metal” que tenía en los ochentas y publicidades en revistas importades como “Hit Parader”, en algún número que tenía por allí. Durante los noventas nunca ví nada de ellos en ninguna disquería de Buenos Aires (Y si había afortunado el que se lo compró). Hace unos años gracias al mp3 pude acceder a este disco, y averigüando por Internet mismo me entero de que un sello independiente norteamericano llamado Wounded Bird reeditó este trabajo y su disco debut en formato CD. Sin más preliminare me los compré.

En esa época, el grupo había participado en una edición del famoso compilado “Metal Massacre” (Que lanzaba Metal Blade Records) lo cual les hizo ser buscados por algunos sellos. La cosa es que terminaron nada más ni nada menos que en Atlantic Records (Sello de AC/DC, Twisted Sister, Raven, Over Kill, Savatage en esos años), O sea, en un sello de “Primera A”. En “In The Beginning…” Malice sonaba muy similar al Judas Priest de los ochentas mezclado con un barniz de hard rock y buenas composiciones. Pero ya en aquel entonces sobresalía un integrante por sobre el resto: el vocalista James Neal. Un tremendo vocalista con un registro muy agudo/vibrante/potente - ya que estamos - muy similar al de Rob Halford cruzado con cosas de Bruce Dickinson y Geoff Tate. La banda llegó a ser mencionada como una suerte de “Versión norteamericana de Judas Priest” (Hasta el guitarrista Jay Reynolds tenía un look a lo K. K. Downing).

Para su segundo trabajo deciden pulir su metal al máximo pero agregándole algunas otras cosas. Atlantic les da las mejores condiciones para grabar, Max Norman de productor entre otras y el resultado es un disco más “accesible” pero sin perder potencia en el camino. Lo escucho en pleno 2008 y el sonido del CD es excelente: no quiero imaginarme lo que debe haber sonado esto en 1987. En este caso al “sonido Priest” se le agregan elementos de hard rock muy sutiles pero reconocibles para el escucha entrenado, más algunas cosas más marcadas del Iron Maiden de esa época en las guitarras y en las voces de Neal.

“License To Kill” te atrapa de entrada y no decae. Las composiciones tienen gancho, la dupla de guitarras Mick Zane/Jay Reynolds suena muy vibrante (Esa es la palabra), pero el responsable de ponerte los pelos en la nuca es el susodicho Zane que no se cansa de tirar agudos y falsetes. Hay temas que se destacan del resto, como el tema título (Con invitados en los coros que en un pronto futuro serían más que conocidos: Dave Mustaine y Dave Ellefson), “Against The Empire” (Muy Judas Priest/Iron Maiden en las violas iniciales), “Christine” (Estremecedora) y los más hard rockeros “Breakin’ Down Your Neck” (Que tiene algo de Queensryche en los coros), “Murder” y el groove de “Chain Gang Woman”.

Los tracks se suceden con un sonido de puta madre, ninguno es “relleno”, más violas estremecedoras, y Neal demostrando que se carga la banda a sus espaldas. Acaso eso sea el unico defecto de Malice como banda: dependía mucho del vocalista y en todo el disco se nota (De ahí a que la calificación final no sea más alta), pese a que el resto de los músicos son muy competentes, un caso similar al de Warrel Dane con Sanctuary. A veces un grupo necesita ser más balanceado y no depender de una individualidad.

No obstante, este disco le va a gustar de cajón a todo el que le guste las bandas inglesas que ya mencioné, pero tener en cuenta que como el caso de Lizzy Borden suenan más “americanizados”. La carrera del grupo sufrió unos reveses que le darían su casi sentencia de muerte.... perseguidos por la mierda del P.M.R.C., giras con bandas inadecuadas para su estilo (¿Malice teloneando a Slayer?. Pasó la lógica, los fans de Tom Araya y cía les hicieron la vida imposible y Destruction entró en reemplazo del grupo), hicieron que la banda se fuera disolviendo tras un EP con Metal Blade.

Malice está de vuelta en los papeles con Jay Reynolds y otro miembro original... pero sin James Neal. No creo que sea lo mismo, así que consiganse licencia para matar a toda costa con este disco que sin ser hiperasesino, es metal bastante interesante.

Calificación: 8/10

miércoles, 13 de febrero de 2008

KREATOR “Coma Of Souls” (1990, Thrash Metal)


Luego de haber sido avasallado por ese torbellino de thrash llamado “Extreme Aggression”, al enterarme de la salida de su sucesor fui a Excalibur para que me lo copiaran. Años después por Lavalle me compré el CD en una disquería especializada (Rainbow creo). “Extreme Aggression” representó un cambio muy positivo para la banda. ¿Por qué?. Se volvieron tremendamente punzantes, con más riffs corrosivos y asperos ganaron en producción. Evolucionaron sin dejar de perder la ferocidad que siempre los identificó.

Entretanto “Coma Of Souls” es un buen disco sin lugar a dudas pero “Extreme Aggression” le hace sombra. Pese a que debuta el ex Sodom Frank Godszik en la segunda guitarra, y hay muchos arreglos interesantes - hasta guitarras gemelas en algunos pasajes de tracks- se siente la falta el impacto que contenía “Extreme Aggression”.

Pero este CD tiene lo suyo. Letras que hablan desde el fin del mundo, contaminación ambiental hasta la brutalidad policíaca, con temas realmente potentes/caóticos y algunos muy destacados. Abre el disco a pura velocidad y grito desaforado de Mille “When The Sun Burns Red”. Ya en su bridge aparece el primer tándem de guitarras gemelas Petrozza/Frank. “People Of The Lie” es uno de los mejores temas de la carrera de Kreator, más machacoso, rítmico y “mid paced” (Sin llegar a serlo del todo), pero lleno de una notoria ira tanto en la música como en la letra (“Gente de la mentira”). “Terror Zone” es otro acierto, lo más parecido a un tema lento dentro de lo que ofrecen estos tipos, las violas se vuelven a lucir junto al batero Ventor, pero para el final retoman la velocidad a todo vapor (La mantienen en el muy furioso “Agents Of Brutality”, “Twisted Urges” y “Material World Paranoia”).

¿Qué le resta méritos a “Coma Of Souls”?. Sencillamente el resto de los temas que no mencioné, algunos siquiera te enganchan, otros parecen puestos a ultimo momento (relleno) y termina ocurriendo lo que acontece con muchas placas: Muy buenos temas son frenados por otros más olvidables y se desbalancea la placa. Por mencionar sólo dos el tema título y “World Beyond”. Mismo la producción es buena, pero no tiene la nitidez de ya saben que disco antecesor.

Algunos tuvimos la suerte de ver a la primera thrash alemana tocando en Argentina precisamente con motivo de este disco allá por marzo de 1992 en el Halley de Av. Corrientes y Junín (totalmente excedido en capacidad) junto a Horcas y Todos Tus Muertos. Mucho entusiasmo entre los thrashers y realmente no te podías mover 1 cm para ninguna dirección (Y Halley albergaba 2500 personas cómodas, más que Cemento).

Igual el peso, potencia, agresión y ferocidad que tienen los de más fuste hacen de este disco algo digno de escuchar, pero no una agresión extrema.

Calificación: 7/10.

viernes, 1 de febrero de 2008

MALEVOLENT CREATION “The Ten Commandments” (1991, Death Metal)


Este CD fue uno de los debuts de grupos de death metal norteamericano que más me ha gustado de todos los que he escuchado. Si bien mi inicio a la banda fue con su segundo CD “Retribution” allá por 1995 (Del cual ya hablaré aquí), al año compré este primer disco CD - creo - en Jackflash.

Es necesario nuevamente destacar aquellos años: el death metal estaba terminando de explotar en los Estados Unidos y luego de las bandas más emblemáticas (Death, Morbid Angel, Obituary y Deicide) se venía una “segunda camada” que tenía lo suyo (Otras bandas serían Immolation, Suffocation, Monstrosity, siempre hablando de ese país). Malevolent Creation se enrola dentro de esa oleada, y recuerdo como los lectores de revistas como “Metal Maniacs” venían avisando de que esta banda en los correos de lectores antes de que se lanzara el debut (Oriunda de Ft. Lauderdale, Florida, una ciudad llena de veleros, lujo, y hermosas playas, a 35 millas de Miami).

En lo musical los tipos no perdonan y son contundentes. Apoyados en una excelente producción (Otra obra maestra de Scott Burns y van), Malevolent Creation tiene un distintivo: su sonido es death metal norteamericano con mucho doble bombo del batero Mark Simpson, riffs bien graves/taladrantes (Las violas de Phil Fasciana y Jeff Juszkiewicz) y un vocalista “no podrido” como Brett Hoffmann. Su voz raspa sin guturar y las letras son casi narradas, haciéndose más entendibles en inglés a comparación de otras colegas.

Es dificil destacar un tema (El disco es ideal para escuchar de corrido, tiene mucha energía y agresión), luego de la intro – otro tic de toda esa camada – hay tanta velocidad, como tiempos medios, cortes, y violas (Sumamente graves en su tonalidad y bien disonantes, con algo del sonido de Sepultura en “Arise”) que te impactan de lleno en la cabeza. El batero es impresionante, escuchar ese doble bombo repiqueteando sin parar es hasta casi adictivo. Sólo mencionaré dos temas ya que los demás son muy buenos y parejos: “Sacrificial Annihilation”, la banda pone el pié en el acelerador, las violas adoptan unos riffs muy bestiales de cinco notas disonantes aproximadamente (Y hasta el bajo dice presente) y la sección que va de 02:02 a 02:23 se suma la batería y se logra el momento más aplastante de la placa. Y no se puede dejar de mencionar el tema título que cierra la placa a toda violencia, machaques furiosos se entrecruzan con más velocidad, el oyente hasta queda con ganas de más luego de casi 38 minutos de vendaval.

“The Ten Commandments” aplasta por el conjunto, no por las individualidades. Y esta frase se aplica a la banda, no hay músicos que sobresalgan mucho por sobre los otros (Si hay un vocalista particular y un batero más que interesante). Si no los escuchastes y te va el death metal de aquel entonces, hacelo ya. Son nueve temas – diez con la intro – que te mandan el cuerpo contra la pared de la habitación. Demoledor debut de una banda que ya amenazaba con más.

Calificación: 8/10

DEICIDE “When Satan Lives” (1998, Death Metal)


Un CD que compré meses después de su lanzamiento en Jackflash, creo que para Febrero de 1999. Ni sabía que habían editado un disco en vivo, el dueño me avisó que lo tenía y ni lo escuché: me fui derecho a casa con el compact.

La banda venía en muy buena forma tanto en estudio (4 discos de muy buen nivel) como en vivo. En este último aspecto algunos lo pudimos comprobar en carne propia. Deicide tocó en 1994 en el Estadio Obras junto a Cannibal Corpse, Ratos de Porao y Escabios, y en lo que a mí concierne fue un show demoledor: los guitarristas probando sonido delante del público como si nada, subieron con las luces del estadio prendidas y descargaron material de sus primeros discos durante 50 minutos sin decir ni “mu”. De ahí a que tenía ganas de escuchar un disco de estas características.

Grabado en el House Of Blues de Chicago, “When Satan Lives” evidencia que Deicide en vivo es aún más incendiario que el Deicide “en estudio”. Si a eso se le añade que la selección de temas es inmejorable, el resultado es un disco del carajo. No advierto mucho retoque en estudio (Overdubs o correcciones, salvo el silencio mientras tocan y el publico vivando recién al final), Deicide en los papeles suena muy parecido a lo que se escucha este CD - No tomar de referencia el show en El Teatro del 2006 – y a diferencia de esa fecha en donde Glen Benton habló mucho y el sonido fue pésimo, en “When Satan Lives” los temas se suceden uno tras otro (Una bomba tras otra) y el bajista casi ni habla con el público salvo para anunciar algún track.

Como siempre las palmas se la lleva Steve Asheim con su despliegue en la batería (¿Este tipo tiene tres brazos?), y el tandem de violas de los Hermanos Eric y Brian Hoffmann que suenan más “gordas” y aplastantes en las tablas. Así se suceden temas de los 4 discos de aquel entonces en performances ajustadísimas pero llenas de oscuridad y intensidad, los que más sobresalen son los de “Once Upon The Cross” y “Serpents Of The Light”, si bien hay temas de “Legion” (Solamente “Dead But Dreaming”) y cuatro de “Deicide”. El tiro de gracia lo pegan con el cierre de la mano de “Sacrificial Suicide” y los Hoffmann creando un murallón de violas en la intro (00:02 a 00:10, colosal) para lanzarse de lleno con el tema, que es el mejor momento de todo el show a mi gusto.

Satanás metió la cola con todo en este CD. Si sos fan de la banda, de obligatoria escucha.

Calificación: 9/10

lunes, 21 de enero de 2008

OBLIVEON "From This Day Forward" (1990, Thrash Metal)


Obliveon es una agrupación canadiense de thrash metal elaborado (Por ponerlo de alguna forma), que no tuvo buena fortuna en el mercado metálico. Escasa difusión, lanzamientos autogestionados, pero en el otro lado de la balanza había una calidad musical y compositiva que superaba holgadamente a muchas bandas que copaban la parada en los medios y vendían relativamente bien.

En lo personal los descubro con “Nemesis” (Ya escribí de él en este blog), gracias al “download” pero cuando me enteré que el sello canadiense ProDisk sacaba a la venta sus cuatro discos remasterizados no lo dudé ni un instante: me compré todo.

“From This Day Forward” es un gran debut. Es más, no parece un primer disco. He aquí a una banda que tiene muy en claro como quiere sonar, con músicos que además de ser buenos ejecutantes meten muy buenas ideas y en gran cantidad en cada tema. Ya estas cualidades se veían tímidamente en sus demos.

A esta altura quién esté leyendo estas lineas se debe preguntar como suena Obliveon. No hay una respuesta precisa – un mérito – pero hay mucho de thrash técnico, algo de Watchtower en lo instrumental, Revenant también, hasta algo del Sepultura de “Beneath The Remains” aggiornado, y acusan influencias de sus compatriotas de VoiVod y hasta de Rush en la elaboración de las composiciones. Si te gusta Cynic, este disco te va a gustar aunque no llegan a tanto grado de depuración. Ya desde el vamos con el tema título te vuelan la cabeza con cada guitarra perfectamente entendible tirando dos riffs en paralelo, Pierre Remillard y Martin Gagné no sólo actúan como tándem sino que por momentos parecen disociarse para crear partes separadas para volver a conectarlas. Creer para escuchar.

Obviamente este disco no entra a primera oída pero pasada ella uno se dará cuenta de que calidad hay y mucha. Son sólo siete temas pero todos ellos son de una calidad superlativa. No son de machacar pero recién en “Droidomized” (De lo mejor de la placa) se percibe algo de velocidad - En 01:50 - y trabazones precisas con demoledor por parte de la sección rítmica en 04:30 a 04:40. Durante los casi siete minutos que dura este tema se perciben numerosas variantes de estructuras, matices de riffs muy atrapantes –desmayados, asperos, graves/machacosos – la base se amolda a esta experimentación constante de seis cuerdas con precisión total, el bajo se cuela entre las violas metiendo líneas perfectamente audibles. La voz del bajista Stephane Picard recuerda a Henry Veggian (Revenant) por ese tono susurrado/grave que le imprime a cada tema. Misma suerte corre “Fiction Of Veracity” (Tema que fue título de un demo).

Me resultó dificil hacer la review ya que la propuesta de la banda es muy osada no sólo para una banda de thrash sino para una de heavy metal. “From This Day Forward” es un formidable compendio de bases que juegan con rítmicas fluctuantes, guitarras que por momentos se tornan impredecibles, atmósferas graves y asperas que incluyen secciones de acústicas, y un EXCELENTE nivel en las siete composiciones y una destreza en la ejecución de los cuatro músicos.

Sin dudas, una banda que pasó y pasará desapercibida desde ese día y en adelante.

Calificación: 8/10

viernes, 18 de enero de 2008

WHIPLASH "Insult To Injury" (1989, Thrash/Heavy Metal)


Merced a este tercer disco de Tony Portaro y cía me inicié a Whiplash. Andaba revolviendo cassettes importados en Excalibur allá por 1998 y lo compré sin escucharlo (¿Se sigue haciendo eso hoy en día?), pero muy al tanto de los buenos comentarios que había recibido el disco por parte de cierta prensa especializada.

Para el 2005 me compré en CD la reedición que lanzó el sello holandés Displeased Records. “Insult To Injury” es un disco muy “subjetivo”, dependerá de cada uno si le agrada si se escucha lo que la banda había grabado antes. Respecto a los dos primeros (y muy agresivos) discos, el grupo sufre cambios de integrantes: se va el baterista T. J. Scaglione – llegó a estar un rato en Slayer – e ingresa en su lugar Joe Cangelosi (Quién luego recalaría en Kreator), y Tony Portaro decide delegar la voz en un vocalista llamado Glenn Hansen para concentrarse de lleno en las seis cuerdas. Esta última incorporación sería crucial para el cambio musical que representa este CD, en donde la agrupación pasa de ser un trío a un cuarteto.

¿Cambios en lo musical?: Si y muy notorios, a la cabeza la voz. Portaro rugía a toda furia en los antecesores “Power And Pain” y “Ticket To Mayhem”, en cambio Glenn Hansen canta y lo hace realmente muy bien. Recuerda bastante a Mike Howe (Ex Metal Church), la banda en lo musical se aproxima casualmente al quinteto de Seattle pero con más machaque de guitarra y cortes de rítmo. Por ende muchos viejos fans vomitaron al escuchar este trabajo y otros como yo lo celebraron, de ahí a la subjetividad que mencioné antes: a algunos les gustará mucho y otros lo desecharán de inmediato (No creo que haya grises en la opción).

La guitarra de Portaro lidera todo secundada de una sólida sección rítmica (Bono/Cangelosi) que rdespliega y resuelve cortes y breaks con total destreza. Hansen logra dotar de mucha más melodía a la propuesta con buen manejo de agudos y otro tipo de energía/agresión a los tracks. Así tenemos momentos potentes y vibrantes como el tema título (De lo mejorcito del lote), “Hiroshima”, “Witness To The Terror” y “Pistolwhipped”. Hasta incluyen un instrumental titulado “Ticket To Mayhem” (Como el título de su segundo disco), rico en variantes y con un machaque de guitarra a partir de 03:10 muy logrado.

¿Un defecto del disco?. Si. Hay temas que son un tanto parecidos en el “tono” y riffs de guitarra, si bien hay gancho, energía y el disco no es para nada despreciable, se advierte el mismo problema que tuvo Atrophy en “Socialized Hate” (Leer review en este mismo blog). Un claro ejemplo de ello es el track “Battlescars” (Lo más flojo y un tema totalmente de relleno). Si bien el thrash es un estilo con limites bien establecidos, muchas violas de Portaro suenan excesivamente similares a medida que pasan los temas. Pero allí aparece la voz de Hansen para subir la cotización de cada tema, y de no haber estado el otra hubiera sido la historia.

“Insult To Injury” pese a sus puntos bajos es un muy buen trabajo, en donde se incorporan influencias de heavy metal europeo con un thrash más dosificado y elaborado.

Para los amantes del viejo Whiplash, en la reedición se incluyen seis temas crudísimos y en vivo en el CBGB de Nueva York que harán lagrimear mal a los que les iba más ese estilo.

Calificación: 8.5/10

miércoles, 16 de enero de 2008

S.D.I. "Sign Of The Wicked" (1987, Speed Metal)


A esta banda alemana de los ochentas le huí por prejuicio: no me gustaban las iniciales (Pese a que me gusta el hardcore/crossover) ni me gustó mucho la tapa (ver arriba). Recuerdo haber visto la portada en vinilo en Excalibur a fines de esa década.

Gracias a gente de un foro que integro me empiezo a poner al tanto de S.D.I. (Satan’s Defloration Incorporated, el nombre es una joda y no debe tomarse en serio) y a sacarme esa falsa impresión.

El primer disco (“Satan’s Defloration Incorporated”) es bueno y parece un borrador de lo que vendría: el real salto de calidad lo pegan con este laburo que lo bajé en mp3 y no aguanté tanta potencia metálica junta al punto que lo terminé comprando en su reedición.

Como ya dije S.D.I. es una aplanadora total. ¡Y un trio para colmo!. Estos hijos de puta no dejan un hueco vacío en ningún tema, todo suena bien “lleno”. Hacen básicamente un speed metal muy rico en rebusques de viola con las melodías y composiciones trabadas en las rítmicas (sin abusar de ese recurso) que atrapan. Sin ir más lejos el primer tema (“Coming Again”) es el mejor ejemplo, y mi favorito ya que creo que es en donde la banda tira la casa por la ventana.

El cerebro de S.D.I. es el bajista/vocal Reinhard Kreuse quién originalmente tocaba la viola pero se pasó al bajo ya que para cantar y tocar a la velocidad de S.D.I. se le hacía más práctico. El violero Frank Tiesing y el batero Frank Maunert completan este combo demoledor que en la mayoría del disco va a altas velocidades y arrasando a todo lo que se les cruce – sin descuidar la melodía y la estructura de cada tema – lo cual redunda en un disco que no pide un misero “stop” en la primera audición.

Hay metal electrizante y violento en esa piña al mentón hecha tema llamada “Megamosh”, hay temas más lentos pero corrosivos como el que le dá titulo al disco (Me recuerda algo al Twisted Sister de “Under The Blade”), otro con guiño al hardcore más melódico en los coros (“Alcohol”), y ningún track de relleno. Por eso son 9 temas, y no 12-14 como se estila ahora con resultados aburridos y abundante material intrascendente o de sobra.

Todo lo contenido en “Sign Of The Wicked” está totalmente asociado al metal más contundente, interpretado por músicos que muestran mucha destreza en cada instrumento, sonido claro gracias a una muy buena producción y momentos de alta adrenalina para el que le guste esta mano.

Por ende “Quick Shot” y “Always Youth” alternan velocidad con guitarras frenéticas sin hablar de la titánica labor y despliegue del batero (En especial recomiendo escuchar las secciones de doble bombo del último tema que mencioné). Otro momento alto tanto en la calidad del tema como en el voltaje que te deja seco es “Long Way From Home”.

Sin vueltas: esto es heavy metal aceleradito con temas excelentes en donde no se pierde el norte de las melodías, mérito de las composiciones y de los punteos del mencionado Tiesing. Se cierra esta joya oculta en la historia del metal con otras dos bombas: “Killer’s confession” (Kruse vocalmente no es una maravilla pero el estilo que le imprime va de maravillas con la propuesta, lo mismo ocurre con los coros que hacen los otros músicos), y tras una intro limadora en alemán, el tiro de gracia de “Fight” con sus trabazones, cortes, rafagas de violas... que más puedo decir.

Yo me los perdí durante casi 20 años, este signo no sólo es maldito, te hace sangrar como el logo trazado con gillette en el hombro de Kruse que se ve en la tapa (Que es una representación, no real). La reedición en CD trae un booklet muy completo, con fotos y un reportaje a Kruse que es una suerte de biografía de la banda.

Discazo (Gracias Alejandro y Victor por avivarme)

Calificación: 9.5/10

miércoles, 9 de enero de 2008

OBITUARY "Cause Of Death" (1990, Death Metal)


Allá por 1992 ya había escuchado vía cassettes algunas bandas que serían de cabecera en el death metal norteamericano: Death y Morbid Angel. De Obituary había escuchado un tema el año anterior en una programa de radio metalero marplatense en donde el presentador – con buen tino – decía que le recordaba a Celtic Frost pero con un vocal mucho más salvaje. Pues en ese mismo año conseguí el CD en cuestión, en una época en que venían los mismos en una tapa de cartón aproximadamente del tamaño de media tapa de vinilo (para que el arte de tapa se apreciara más, cuestión que le fue criticada al CD en sus primeras ediciones). Recuerdo perfectamente que lo compre en Thor, disquería de la Galería Bond Street que por suerte sigue en pié.

Tras un intro (Que Sepultura calcó descaradamente para “Arise”, mismo los artes de tapa de ambos discos tienen un estilo muy similar... Arise salió un año después vale aclarar) Trevor Peres asesina con su guitarra monótona, podrida y bien rítmica. Pero aparece alguien inesperado, un guitarrista que para este CD fue convocado a grabar los solos: James Murphy. Tras una demostración de destreza, melodía y agresión, todo desemboca en un huracán llamado “Infected”, John Tardy parece gritarte desde los cuatro costados mientras su hermano Donald te martilla con el doble bombo. La sección que va de 01:46 a 02:09 es demoledora y cabal ejemplo de todo esto. Todos los temas están conectados entre sí, no tienen pausas pues están “empalmados” por efectos, ruidos tenebrosos, etc... lo que hace de “Cause Of Death” una masacre sin pausa. Si a esto se le agrega una inspiradísima producción de Scott Burns, pues nos encontramos ante el mejor trabajo de la banda en toda su carrera por lejos (A mi entender).

Si el death metal de Obituary no fuera tan sencillo, “monótono” y podrido no sería Obituary. A diferencia del debut “Slowly We Rot”, para esta ocasión ajustaron las clavijas en los climas: más oscuros pero con esos solos de Murphy que le dan un halo épico. No dan ganas de parar el puto CD por un instante, así pasan “Chopped In Half” (Mi favorito, ya al inicio arranca lento y con mucho bombo/machaque, pero el tiro de gracia lo pegan de 01:23 en adelante: Tardy larga un grito y la banda pasa a “modo instrumental”, velocidad con furia, oscuridad, desolación, todo en uno más el sólo de Murphy. Un excelente cover de “Circle Of The Tyrants” (Un tributo sentido a la banda que sin dudas más influencia ha ejercido en su sonido”), la agonía hecha título y sonido en “Dying”, la tensión nerviosa a punto de explotar en “Find The Arise”.

Podría seguir enumerando todos los temas (El tema título, otro excelente track con una intro muy Celtic Frostesca seguida un formidable sólo y todos los recursos desplegados a tope de nuevo), y el vendaval final de “Turned Inside Out” que arranca con tempo tímido, bridge de 01:37 a 01:54) para sacarse la cabeza con un buen headbanging que desemboca en un crescendo que va de 01:55 a 02:41, ya te dan ganas de romper todo lo que tenés alrededor.

No tengo más palabras para describir este disco: 300% death metal, una banda en su mejor momento, tempos lentos/rápidos/trabados/funerarios, podredumbre mechada con tecnicismo, propuesta musical sencilla pero muy adictiva. De obligatoria audición para fans del género. Una buena causa para morirse escuchando un compact.

Calificación: 9/10

domingo, 6 de enero de 2008

JUDAS PRIEST "Ram It Down" (1988, Heavy Metal)


Cuando estaba en cuarto año de la secundaria – o sea cuando se lanzó este disco en Argentina bajo el nombre de “Aplástalo” – me compré el mismo en formato cassette. En su momento me decepcionó un tanto, pero con el tiempo supe encontrarle los puntos altos al disco, que afortunadamente los tiene.

Para comprender un poco a “Ram It Down” hay que hacer un pequeño ejercicio previo. Judas Priest previo a este lanzamiento había "sofisticado” su propuesta con un MUY BUEN disco llamado “Turbo” en donde tuvieron una de las mejores producciones y sonido de todo el heavy metal. Pero no había ningún “Screaming For Vengeance” ni “Freewheel Burning”, lo cual exasperó a buena parte de la comunidad metálica, con el agregado de que optaron por modernizar su imagen (Una onda media “futurística”, chau cuero y tachas). Luego de este “Ram It Down” vendría un disco que nadie se esperaba, lleno de velocidad, agresión, temas demoledores... la review la tienen más abajo y para muchos es el mejor disco de heavy metal que se sacó desde 1990... ¿Hace falta mencionarlo?.

Pues “Ram It Down” es un puente. Un disco de transición en donde hay elementos de “Turbo” y se perciben pequeños adelantos de lo que explotaría en “Painkiller” (Ahí lo dije). Basta escuchar el tema título que nada tiene que envidiarle al “Freewheel Burning”, Halford está con los agudos a tope – escuchar de entrada como el tema arranca – y tras el la banda se encolumna sonando como un acoplado muy nítido (Gracias a la excelente producción de Tom Allom). Esta intensidad y pesadez se repite en “Hard As Iron” (Lleno de explosiones).

¿Qué pasa con los demás temas?. Para lo que significa estructurar un disco, son irregulares. “Heavy Metal” me parece un tema del montón, ni pesado, ni rockero, sin gancho, y los dos temas que le siguen corren la misma suerte (“Love Zone” y en menor medida “Come And Get It”). Por ende el disco había arrancado largando lava, cae con tres temas y se levanta con el mencionado “Hard As Iron”.

El viejo Lado B se abre con un tema que equilibra lo mejor entre pesadez, sofisticación y arreglos. “Blood Red Skies” es el encargado de reencausar el disco, con Halford en un estribillo emotivo y el llamativo sonido procesado de la bata de Dave Holland (Que se repite en otros temas). “I’m A Rocker” mantiene el nivel con un muy buen desempeño de la base Hill/Holland.


Pero se produce un nuevo bajón con un aceptable cover del clásico de Chuck Berry “Johnny B. Goode” (El cual se incluyó en el soundtrack de una película que no recuerdo), el tema está OK pero ni suena a Judas Priest rockero ni recrea el original, y se repite la indefinición que tienen ciertos temas en este disco... caso de su predecesor “Love You To Death”, que no emociona ni te estampa contra la pared. Para cerrar el disco – con flor de portazo – se lanzan en plan Black Sabbath con un lento y demoledor “Monsters Of Rock” que salva el honor de Judas Priest en esta placa.

Si “Ram It Down” hubiera sido un EP de 5 temas, casi hubiera sido un “Painkiller”. Pero pese a los desvaríos es un buen disco, con excelente sonido, sofisticación, el tándem K.K./Glenn afiladísimo, base que siempre suena sólida – aunque con efectos ya mencionados que restan algo – y Halford que siempre se luce con su arsenal de agudos y falsetes, sin dejar de lado su registro más grave.

La tapa no representa el contenido de disco. Tampoco el título. Puede llegar a ser de lo más flojo de Judas, pero igual lejos está de ser una decepción.

Calificación: 7/10

domingo, 23 de diciembre de 2007

KISS "Kiss" (1974, Hard Rock)


Cuatro músicos norteamericanos se juntan para conformar una de las agrupaciones más espectaculares que arrojó la historia del rock.

A uno podrá o no agradarle Kiss, pero es innegable su influencia en toda una generación de músicos y fans. Añadieron una estética e imagen inusual para la época (En donde el glam neoyorkino imperaba), con diversas caracterizaciones en vivo y posteriormente escenarios imponentes.

"Kiss" (El álbum) está repleto de lo que serían clásicos de la banda ,y por sobretodo muestra a una banda en estado crudo y con hambre de gloria. Basta verificar estas cosas con el arranque vibrante de "Strutter" (Que se extiende a todo el tema), o el rock a flor de piel de "Nothin' To Lose" (Con Peter Criss haciendo coros). "Firehouse" es un tema pesado y enojado, coronado con sirenas de bombero en su desenlace (Momento que sería utilizado por Simmons en vivo para hacer su impactante show de lanzallamas).

El disco es us un himno tras otro: la vibración nata de "Cold Gin", las interpretaciones a diente apretado en "Let Me Know" y "Deuce" (El riff de este último es memorable), más entusiasmo y juventud con "100.000 years" (Vaya ironía para el título).

Cierra esta placa uno de los temas más clásicos de toda su historia, un esencial en la discografía de los máscaras: el excelente "Black Diamond" (En donde Criss asume las voces). Los músicos no son brillantes ni pretenden serlo: el conjunto se luce por sobre las individualidades, pero hay ciertas cosas a destacar: Ace Frehley es uno de los violeros más rockeros que he escuchado en mi vida y el baterista Peter Criss suena muy sólido en sus pegadas y despliegue en ejecución. Irónicamente (parte II), hago mención a ellos sin reparar en que se arruinarían la vida años después con excesos de alcohol y drogas. La dósis de melodía y gancho siempre la aporta Paul Stanley con su voz distintiva y capacidad nata de lograr estribillos pegadizos. Simmons es un vocalista enojado y un correcto bajista (Escuchar "Love Theme From Kiss"), pero es el Kiss en el cual la imagen resalta más siendo el interprete más discreto de los cuatro.

Con este debut, Kiss ya amenazaba en no ser meramente un beso.

Calificación: 8/10

domingo, 18 de noviembre de 2007

CANNIBAL CORPSE “Tomb Of The Mutilated” (1993, Death Metal)


Luego de haber comprado su controversial CD “Butchered At Birth”, para fines del ’93 conseguí la edición censurada de este disco. La cosa venía brava, ya en la placa anterior la tapa era fuerte para la época (Una suerte de carnicero esquelético carneando a una mamá dando a luz, con fetos colgados de fondo), y las letras seguían por el mismo andarivel. Si ven la tapa más arriba entenderán porque circuló más la versión censurada. Acá no solo se cruzó lo gore, sino que en todo el disco hay una saña con énfasis en el sexo y la violencia. En lo que a mi respecta siempre me tomé todo esto como lo que es: un chiste, concentrándome en lo que más importa: la música. “Tomb Of The Mutilated” marca cierta progresión en relación a su antecesor. Ya abrir con el mejor tema de su carrera (“Hammer Smashed Face”) hace la diferencia, con un riff y batería que no aflojan ni un instante. En el aspecto instrumental la producción es más nítida, los riffs más variados, y el bajo de Alex Webster es infinitamente más audible, como se puede apreciar en “Addicted To Vaginal Skin” (No puedo evitar reirme mientras tipeo el nombre del tema).


Paul Mazurkiewicz es muy monótono con su batería, pero en menor medida en relación a los dos primeros discos, usa más el doble bombo y no está constantemente pegado al “redo” (Lease el sonido ta-ta-ta sin ser un “blast beat”). Respecto a Chris Barnes... suena más hecho mierda que antes, es un hilo de voz podrida ininteligible que hace que te concentres más en la música. Además del primer y glorioso track hay brutales descargas en “Split Wide Open”, “Necropedophile” (Con un bridge con riffs interesantes de los violeros Jack Owen y Bob Rusay), el resto de los tracks cumplen sin mayores variantes pero el resultado final es satisfactorio. La banda sin dejar su estilo logró plasmar un laburo limando cosas y ajustando su sonido. Una tumba llena de putrefacción, pero también de aciertos instrumentales que llevan al disco a no ser mutilado.

Calificación: 7.5/10

miércoles, 7 de noviembre de 2007

DEICIDE “Serpents Of The Light” (1997, Death Metal)


He aquí 31 minutos con diez tracks llenos de velocidad, satanismo y pasajes oscuros. En relación a su antecesor “Once Upon The Cross”, se advierte que el tandem de guitarras compuesto por Eric y Brian Hoffmann preponderan por sobre la base rítmica de Steve Asheim y Glen Benton.

De hecho, es un trabajo en donde abundan constantemente los violazos furiosos. Sin ir más lejos los tres primeros temas (Que no dan respiro alguno) son una seguidilla de guitarras bien graves y disonantes, destacándose “Blame It On God”. Como es su tradición van muy rápido – por algo siempre Asheim se destaca - pero hay cortes puestos con precisión, medios tiempos semiacelerados, sólos esquizoides y blasfemia para tirar hacia los cuatro costados.

Hay un tema que se destaca por sobre los demás: “Father Baker’s” cierra este CD con uno de los mejores riffs que Deicide haya compuesto en toda su historia (El que arranca el tema). Como de costumbre Scott Burns en la producción logra que cada instrumento suene nítido y potente, y las ejecuciones de los músicos son ajustadísimas. Dedican el disco a la memoria de Vinny Daze, baterista de Demolition Hammer fallecido el año anterior y allegado al grupo.

“Serpents Of The Light” no defraudará a quién le gusta el grupo, con el agregado de que las guitarras tienen más peso y no lo disimulan en absoluto. Otro viaje al infierno con serpientes de guía para la ocasión.

Calificación: 8/10

DEATH “Leprosy” (1988, Death Metal)


Este CD lo conseguí cuando Tower Records tenía una sucursal en Av. Santa Fé y Callao, allá por 1997 masomenos. Ya estaba bien al tanto de lo que hacía Chuck Schuldiner ya que en cassette había escuchado “Scream Bloody Gore” y “Spiritual Healing”). Este era un CD que me faltaba, no lo había escuchado en ningún tipo de formato (Salvo los temas del VHS de su show junto a Forbidden, Faith Or Fear, Dark Angel y Raven, en donde tocaron 4 de este disco). Más que nada era muy raro ver el CD en esa disquería. No dude un segundo, me estaba esperando a mí y me lo llevé.

“Leprosy” es a mi gusto el mejor disco de la banda luego de “Symbolic”. Tras un crudísimo debut (“Scream Bloody Gore”) lograron ocho temas redondos y macizos que no dan ganas de poner “stop” en ningún momento con el añadido de algo raro en el estilo: gancho, “hit” (Dan Swano definiría este disco como “Un hit tras otro”, y estoy muy de acuerdo con ese concepto).

Arrancan a toda potencia con el tema título y la avalancha no decae. Los temas se suceden haciéndose adictivos y no debería extrañar que el oyente luego de la primera audición se tiente de escucharlo por segunda vez. Me es muy dificil describir con precisión el factor “gancho” ya mencionado.... hay riffs sumamente sencillos, de pocas notas, que son tan eficaces y dan en el centro del blanco. La banda es bastante acelerada pero cuelan mid tempos en los mejores momentos, en donde realmente el tema los precisa. Un buen ejemplo es el de “Pull The Plug” (Himno de la banda). No obstante la dupla Schuldiner/Rick Rozz dispara riffs bien graves, disonantes y cada uno de ellos tiene un estilo de sólo muy diferenciado. Mientras Rozz abusa del palancazo y es más “sucio” que Schuldiner, Chuck puntea logrando momentos muy épicos a la hora de encararlos. El contraste da un resultado interesante.

Siguen los hits con “Open Casket” que hace temblar los cimientos de tu casa, y así “Leprosy” marcha como un tanque por la llanura arrasando todo lo que encuentra a su paso. Bill Andrews no posee gran despliegue pero le saca a su batería un sonido sólido que es el basamento para que los violeros (Pilares del disco) no den tregua con sus violazos mortales. La voz de Schuldiner es hiper grave y podrida, como el citó en numerosas entrevistas, se inspiró en Jeff Becerra (Possessed) pero con un resultado aún más brutal.

Los ocho temas no tienen desperdicio y merecen todos una mención. Irónicamente acá no hay mucha lepra: es uno de los puntos más altos de una agrupación fundamental en el estilo que disco tras disco siguió impactando y llevando su sonido un paso más allá, depurándolo sin sacrificar ferocidad y contundencia, dos términos fundamentales para el heavy metal en serio.

R.I.P. “Evil” Chuck, gracias por este inolvidable CD

Calificación: 9/10

martes, 6 de noviembre de 2007

LIZZY BORDEN “The Murderess Metal Road Show” (1985, Heavy Metal)


Estaba enterado de esta banda por una nota que salió en una vieja revista “Metal”. Imagen glamorosa, show teatralizado, un lider bien a lo Alice Cooper (Lizzy Borden), pero algo captó mi atención: en ese artículo decían que la música estaba muy cerca de Iron Maiden. Años después veo un aviso publicitario de este disco en una revista española donde lo promocionaban como “La alternativa USA a Iron Maiden”, pero me era imposible acceder aunque sea a una copia en cassette. En plena era del CD conseguí este disco en vivo, el cual fue mi inicio a Lizzy Borden.

Luego de un interesante álbum debut titulado “Love You To Pieces”, el grupo opta por sacar un disco en vivo en vez de un álbum en estudio que era la lógica. Y al escuchar “The Murderess Metal Road Show” uno entiende el por qué. La banda quería demostrar quienes eran en las tablas de entrada y sin preámbulos. Se trata de un show grabado en el famoso Country Club, un club de culto en las afueras de Los Angeles (Reseda), un lugar bastante chico (De no más de 500 personas). Y esa vibración “de lugar chico” se siente en todo el CD. A diferencia de otros registros en vivo grabados en arenas o estadios grandes no hay retoques significativos – la banda en el “booklet” aclara que es todo exactamente en vivo salvo algunos “overdubs” de guitarras por problemas en unos micrófonos – y Lizzy Borden (La banda) en vivo es una brasa al rojo vivo, muy agresivos y feroces musicalmente hablando.

La referencia a Iron Maiden es innegable por las constantes violas gemelas de Alex Nelson y Gene Allen (Pilares indiscutidos del quinteto), y la voz del mismo Lizzy que es una cruza chillona de Bruce Dickinson con algo de Halford. El setlist se focaliza en los temas del disco debut pero con la particularidad de que aquí son un volcán. El sonido es no muy pulido pero correcto lo cual le da una sensación de más “realismo” a la placa. Lizzy habla poco en vivo tal vez porque el show de ellos es muy visual con cosas a lo Alice Cooper (Decapitaciones, sangre, etc...), pero uno sucumbe ante las violas furiosas de “Red Rum” (TEMAZO), la batería aplastante en “American Metal”, más el cover del conocidísimo tema de Wings “Live And Let Die”, hecho mucho antes que el grabado por los Guns N’ Roses y con resultados mucho más metalicos. Asimismo se incluye casi al cerrar el show una desnucadora versión del tema título del EP debut “Give ‘Em The Axe”.

Este disco es lo que es por la banda que no para de largar un tema tras otro (Salvo algún corte de edición alcahuete, muchos de ellos están “empalmados” sin ningún retoque), y musicalmente definirlos como un Iron Maiden americanizado con algo de hard rock no es errado.

¿Por qué puedo ser objetivo con esta review?. Años después me compré el VHS del show y es todo exactamente igual de intenso. Fueron acortados algunos sólos de guitarra, calculo para que entre todo en un solo compact.

Si te vuelve loco Iron Maiden, no dejar pasar a Lizzy Borden (Las violas son impresionantes, lo repito) y este “Show asesino de metal en la carrretera” como punto de arranque. Advertencia: la banda larga sangre por todos lados y sus oídos arderán del placer.

Calificación: 9/10

domingo, 4 de noviembre de 2007

HEATHEN “Victims Of Deception” (1991, Thrash Metal)


Tras un muy interesante debut con excelentes resultados (“Breaking The Silence”), la banda se tomó unos años de pausa. De quinteto pasaron a cuarteto, cambiaron de sello y volvieron a la carga con este CD. No soy de los que putean cuando una banda en un disco se asemeja bastante a otra - o le saca mucho de su sonido - pero en ciertos casos si esa similitud raya a lo “calcado” ahí no me prendo. Esto me pasa con “Victims Of Deception”. Si Metallica no hubiera sacado “...And Justice For All” otra hubiera sido la historia. “Victims Of Deception” es demasiado parecido a este disco. Hasta la elección del título del primer tema (“Hypnotized”) recuerda en algo al primero de ese disco (“Blackened”). Lee Altus y los muchachos hasta suenan como Hetfield y Cía en el aspecto instrumental: riffs asperos y oscuros, batería un tanto aguda pero alevosamente copiada a la del susodicho disco, temas que superan los siete minutos. Sólo el vocalista David White-godfrey mantiene un timbre agudo que permite diferenciar a Heathen de un copy+paste de Metallica.

Igual es un buen disco, los temas son bien thrashers y machacosos, la viola de Lee Altus que escupe un riff tras otro y punteos interesantes. En base a esto la banda va enhebrando los temas. Un tema que riffea e invita al headbanging es “Heathen’s Song” (De 05:15 a 05:50, 06:08 a 06:30 está muy logradas las armonías complementando el ataque de las guitarras con un machaque certero) que varia de medios tiempos con guitarras gemelas/acústicas a secciones más aceleradas sin ser una oda a la velocidad, y ciertos momentos de “Opiate Of The Masses”. El punto más flojo de todo el disco es “Kill The King” el cover de Rainbow que es lánguido, anémico, tocado con muy pocos huevos. No sólo ya fue hecho por otras bandas con mejores resultados (Liege Lord por ejemplo), sino que no transmite ni el 5% de vibración que le imprimían Dio-Blackmore, dando una sensación de tema relleno más que de tributo. Y eso que en “Breaking The Silence” hicieron un gran cover de “Set Me Free” (The Sweet).

“Fear Of The Unknown” es un thrash con riffs trepidantes, trabados y una identidad mucho más lograda con los músicos afilados en la ejecución lo cual demuestra que compositivamente están para más. Lo mismo sucede con “Morbid Curiosity”. “Prisoners Of Fate” es una semi-balada que parece sacada de “Act III” (Death Angel, recuerda mucho a “Room With A View”). Altus y Doug Piercy le sacan lustre a sus violas en el instrumental “Guitarmony”, uno de los puntos más altos del disco, junto a “Mercy Is No Virtue” que está lleno de cortes y trabazones bien distribuidos por todo el tema.

Si “Victims Of Deception” hubiera tenido un sonido más identificable como el de su glorioso álbum debut, estaríamos ante otro disco inolvidable. Pero igual acá hay muchos riffs interesantes, machaques, y todo lo que un fan del thrash adora. Aunque sospecho que el título del disco en mi caso se hizo realidad.

Calificación: 7/10

jueves, 1 de noviembre de 2007

DEATH ANGEL “Act III” (1990, Thrash Metal)


Esta banda fue de las primeras que escuché en este estilo (incluso antes que Slayer). Mi inicio a Death Angel fue con un cassette grabado de vinilo de “Frolic Through The Park” (su segundo disco),
. Para entender un poco a “Act III” y sus circunstancias hay que hacer un breve repaso histórico de la banda. Cinco pendejos que con su primer álbum “The Ultra Violence” lograron hacerse un lugar dentro de la escena de la mano de un thrash bien primitivo en la línea del primer Metallica/Exodus (En donde su mayor problema era tocar en vivo por ser menores). Para “Frolic Through The Park” se vuelven más técnicos y empiezan a incorporar leves elementos de funk a la par de más coros melódicos con excelentes resultados y repercusión en las revistas del palo.

Para aquellos años una banda de thrash que prometía mucho eras fichada por un sello grande, ya que estaban todos a la pesca del “próximo Metallica”. Esto le ocurrió a Exodus, Flotsam And Jetsam, Meliah Rage, Annihilator y muchas más que al final terminaron despedidas porque no vendieron lo que estos sellos imaginaban. Death Angel firma contrato con Geffen Records (El sello que tenía a Guns N´ Roses), y les ponen uno de los mejores productores posibles para que les produzca este “tercer acto”: Max Norman.

“Act III” de entrada no me enganchó, casualmente la misma persona que me afanó el CD de “Frolic” unos años antes tuvo la amabilidad de hacerme una copia en cassette de este tercer disco. No sé si era el momento o qué, pero fue el típico álbum que pasó sin pena ni gloria luego de dos oídas. Vaya a saber por qué causa al año lo volví a escuchar y me enganché muchísimo al punto que es mi disco favorito de la banda.

En “Act III” la banda maduró muchísimo no sólo en las composiciones - más variadas siempre dentro de lo que es el thrash - sino en las ejecuciones. Todos los temas tienen gancho, energía y fluidez, pero con diferentes matices. El disco arranca a todo vapor con dos temas excelentes, la velocidad, trabazón y melodías de “Seeming Endless Time”, y la contundencia de los innumerables machaques que arremeten en “Stop”.

El ingrediente funk se hace muy palpable en la sección rítmica que conforman el baterista Andy Galeon y Dennis Pepa, lo cual le da un groove diferente a tracks como “Discontinued” o “Stagnant”, tema en donde la banda despliega con una contundencia envidiable los ingredientes musicales. El vocalista Mark Osegueda siempre le dió un sabor especial al thrash de Death Angel con su modalidad característica para encarar los temas y aquí canta mejor, explota lo más potable de su registro. Su pico de rendimiento llega en el excelente lento/semi acústico titulado “A Room With A View” (Usado para promover al grupo en cadenas como MTV), que no es el tipico hit “ganchero” sino que transmite una notable nostalgia y solemnidad.

El disco se cierra con “Disturbing The Peace”, poseedor de un coro de tribuna y ganchero, machaques incesantes de violas junto al tronar de la batería y bajo (De alto desempeño en este track), más el remate con “Falling Asleep” que tras una falsa intro de cajita musical desemboca en riffs furiosos, velocidad y vértigo amalgamadas con secciones más machacosas y lentas.

Desgraciadamente durante una gira sufren un accidente con su ómnibus en donde varios de ellos sufren heridas de importancia, y al poco tiempo Geffen Records les da las hurras.

Un tercer acto que es para morirse del gustazo y sentarse en la primera fila del teatro que se incluye como arte de tapa.

Calificación: 9/10

jueves, 18 de octubre de 2007

AC/DC “Flick Of the Switch” (1983, Hard Rock)


Pese a su tapa blanca dibujada casi timidamente, para muchos fans este disco es una “mancha negra” en la dilatado discografía de los australianos. Casi el contrapunto de “Back In Black” y no sólo por los colores de ambas portadas. En mi caso lo descubrí muy tarde, gracias a una oferta de digipacks que habían quedado de los noventas luego del desastre económico que sufrió nuestro país en Diciembre del 2001. Gracias a un amigo que me lo recomendó insistentemente, lo compré a un precio irrisorio. AC/DC tiene una forma de sonar simple y contundente que no requiere de muchos malabares literarios para describirla. Rock and roll muy eléctrico, voz chillona y al mando, riffs machacantes, y ritmos que hacen marcar el rítmo hasta a tus parientes que no escuchan rock y suelen putear a tu banda favorita.

En “Flick Of the Switch”, la banda venía en declive luego de haber conquistado al mundo con “Back In Black” y haber lanzado un disco correcto que no terminó de convencer (“For Those About To Rock”). A todo esto, durante la grabación del disco se le sumó la partida de un miembro importante en el sonido de la banda: Phil Rudd. “Flick Of the Switch” tiene temas más solemnes y menos gancheros, pero con una potencia y rockeo que no decae en ninguno de los diez que lo componen. A esta altura nadie discute que Malcolm Young es el verdadero cerebro tras AC/DC con su arsenal de riffs rítmicos, y Angus la carta de presentación identificable de la banda con sus sólos electrizantes más su despliegue en vivo.


Hay mucha excitación y energía en “This House Is On Fire”, “Brain Shake” y “Bedlam In Belgium”, vibración e intensidad en “Guns For Hire” y “Rising Power” y una catarata de riffs neuróticos en “Landslide”. El tempo controlado y acompasado dice presente en “Nervous Shakedown” (lleno de un aura solemne) para reaparecer en “Deep In The Hole”. Me arriesgo a decir que este fue el ultimo disco de muy buen nivel de AC/DC, con un Brian Johnson potente y chillón, y la banda sonando realmente intensa, rockera y vibrante. El nivel de temas y potencia es tan admirable que “Flick Of The Switch” se acerca a “Back In Black”, pero sin tantos temas con gancho. Luego de esta placa, vendrían discos menos memorables y en “piloto automático”. A diferencia de lo que muchos críticos dijeron de este álbum, no veo ni un solo tema relleno y sí rock de “alto voltaje” con una “vuelta de tuerca” que no da tregua.

Calificación: 9/10

JUDAS PRIEST "British Steel" (1980, Heavy Metal)


Este disco me lo pasó un ex compañero de laburo grabado de vinilo a cassette, allá por el ´94 y al año lo compré original en un Tower Records. Yo venía de escuchar discos como “Ram It Down” y más tarde “Painkiller”, por el fervor provocado por este último empecé a investigar los discos más emblemáticos del pasado del quinteto de Birmingham. “British Steel” sale en un año donde al Heavy Metal/Hard Rock le salía todo redondo: Bandas como Black Sabbath, Mötorhead y AC/DC lanzarían placas fundamentales y a la vez aparecería en escena una agrupación fundamental en la historia del estilo como lo es Iron Maiden con su homónimo álbum debut. Tal vez contagiados por toda esta vorágine de excelentes ediciones y en ascenso lento pero sostenido.

“British Steel” es un disco asimilable a primera oída que pide por más, con un un hit tras otro. “Living After Midnight” es el que mejor ejemplifica estas cualidades: estribillo memorable, base aplastante, violas riffeando efectivamente, y Halford sacandole brillo a su voz. Son nueve temas muy contundentes que sacuden por su pesadez y estructuras sencillas pero tremendamente efectivas, con el transcurrir de los años buena parte de ellos serían clásicos innegables. “Grinder” con su riff básico y estribillo tremendamente adictivo impacta al oyente sin más trámites. Lo mismo ocurre con “Breaking The Law”. Todo sin rebusques, sonando macizos y monolíticos, bien simples sin ser tampoco minimalistas.

Tal vez sea el primer disco de Judas en donde el estilo se emparenta más con el Heavy Metal y no tanto con el Hard Rock, el sonido ya es de una banda “grande”. “Rapid Fire” es velocidad y punteos de la dupla K.K. Downing/Glenn Tipton, lo cual repiten con menor impacto en “Steeler”. “United” conmueve gracias a una impecable performance vocal de Rob Halford, con un estribillo y rítmo que se graban de inmediato sostenido por la dupla rítmica Hill/Holland. Hay momentos más volcados al hard rock pero en donde no merma la energía y vibración como ocurre en “Don’t Have To Be Old To Be Wise” y “The Rage”, en donde los violeros son clave para lograr ese clima rockero pero a la vez dotado de adrenalina, con Halford disparando sus clásicos “falsetes”.

Un disco que puedo poner todo el tiempo y no me canso de escucharlo. “British Steel” es acero británico que empezaría a desparramarse y a causar secuelas por todo el mundo, influyendo a centenares de grupos que en los ochentas y noventas terminarían de definir el género. Cuando uno menciona el término “Heavy Metal”, Judas Priest es un referente indiscutido.

Calificación: 10/10

sábado, 13 de octubre de 2007

DEMOLITION HAMMER “Epidemic Of Violence” (1992, Thrash Metal)


Demolition Hammer fue una agrupación norteamericana de thrash metal que en sus comienzos lanzó unos demos que captaron la atención del under, no tardaría en llegar una oferta para grabar su primer álbum. Recuerdo cuando compré el CD “Tortured Existence”, no me pareció gran cosa, al punto que lo terminé canjeando.

Para “Epidemic Of Violence” es todo al revés. El cuarteto suena hiperagresivo tras un murallón de riffs asesinos que arremeten por todos lados. Para tomar un punto de referencia, no se encuentran muy lejos de Kreator (Por la voz del bajista Steve Reynolds) o Dark Angel. Pocas veces escuché riffs tan demoledores y asesinos como en este CD, en “Human Dissection” y “Pyroclastic Annihilation” van desde el machaque controlado por medios tiempos a la velocidad con riffs que se clavan como dagas.

No sólo las guitarras escupen furia, en todos los temas hay coros gritados ya que los cuatro músicos participan en los mismos (En el booklet figuran cada uno con su instrumento y la aclaracion “Coros de revuelta”). La intro de “Carnivorous Obsession” recuerda a la de un tema de “Darkness Descends”, el resto es thrash rapidísimo pero con cortes de machaques que hacen desear el regreso de los rítmos frenéticos.

El resto de los temas sigue estos lineamientos… bases rapidísimas, Reynolds vociferando furiosamente, y riffs aplastantes de James Reilly y Derek Sykes (En el tema título y “Omnivore” te liman el cerebro), estos últimos responsables de que esta “epidemia de violencia” sea un disco imprescindible para el que esté buscando thrash a los palos y sin más vueltas.

Calificación: 8/10