martes, 5 de agosto de 2008

MOTÖRHEAD "Bomber" (1979, Heavy Metal)


Tras el electrizante y aplastante “Overkill”, la banda no demora un instante y en el mismo año saca su sucesor. Ya desde el título uno puede adivinar que es lo que se viene. Pues “Bomber” es lisa y llanamente diez temas que arrasan al oyente como si un tanque le pasara por el cuerpo. Pero aquí si bien hay un estilo bien definido – dicho sea de paso no sufriría mayores mutaciones en el futuro – cada tema tiene además de la dosis necesaria de agresión un gancho extraño. Así se suceden ciertos guiños al Blues matizados con aspereza en “Lawman” y “Suite Revenge”, la adrenalina de “Sharpshooter”, “Stone Dead Forever” o “All The Aces”, un Fast Eddie Clarke (Un guitarrista con un sentido del riff increíble, tremendamente bardero, incansable) que canta en “Step Down”, el medio tiempo y sección rítmica trabada de “Poison” (Donde se luce Phil “Philthy Animal” Taylor). Lemmy vocaliza con su voz aguardentosa y sabe cubrir huecos libres con su bajo, el cual es absolutamente audible en cualquier tema que uno escoja.



Pero el tiro de gracia y mejor tema de este Cd es el tema título. No puedo imaginar lo que habrá sonado en pleno 1979, si en el 2008 lo sigo escuchando y me corre adrenalina por el cuerpo. No hacen falta muchos adjetivos para describir la música de Motörhead para quién ya los conoce. En caso de que no lo hayan hecho, “Bomber” representa uno de sus puntos más altos a nivel potencia, ensamble y temas llenos de energía virulenta pero con un sentido de rock and roll. Un bombazo y mi disco preferido de esta banda.

Calificación: 9/10

jueves, 31 de julio de 2008

OBITUARY "Xecutioner´s Return" (2007, Death Metal)


El quinteto de Tampa tras su regreso con “Frozen in Time” ratifica en este CD que lo suyo es lisa y llanamente death metal, en los 11 temas que lo componen. Genuino, sin concesiones, bien crudo. Pareciera que con los años se vuelven más añejos y tortuosos. En este disco dejan el ancla aproximadamente en la época de "The End Complete".

Abundan los tiempos medios (“Feel The Pain”, “Second Chance”), y la característica voz de John Tardy lastima e impacta como de costumbre. Hay hasta con cierto gancho en el tratamiento de las bases (Caso de “Contrast The Dead”) y ciertas aproximaciones al hardcore, como en “Seal Your Fate”, y “Lasting Presence” en menor medida). La incorporación de Ralph Santolla (En reemplazo del convicto Allen West) para grabar la segunda guitarra le dotó a los solos una mayor técnica y matiz a los mismos.

“Xecutioner´s Return” ratifica a Obituary como una de las bandas fundamentales en el género. Algunos optan por no repetirse y dejar de lado su línea musical. Ellos simplemente son ellos mismos, con la eficacia de riffs sacados de la escuela Celtic Frost/Hellhammer, la tesitura de no imprimir letras en el booklet (Aunque aquí claramente se escuchan oraciones en inglés, a diferencia de sus primeros lanzamientos), y se los siente en gran forma, bien pesados, y como para rematar y ratificar su estilo, lo grabaron en el legendario Morrisound Studios bajo la producción de Mark pretor, y Tim Morris se encargó del pasterizado.


La formula es efectiva y se recicla con total éxito.

Calificación: 8/10

jueves, 17 de julio de 2008

CANNIBAL CORPSE “Vile” (1996, Death Metal)


Este trabajo marcó una suerte de bisagra en el quinteto fundado en Buffalo. Por motivos pocos claros, el histórico vocalista Chris Barnes deja/es despedido de la banda. Ya estaba en estudio y el disco se iba a llamar "Created To Kill". Todo parecía viento en popa pero Barnes se va a Europa con su proyecto (En esa época) Six Feet Under y al regresar... Algunas versiones hablan de disconformidad por la performance de este músico durante las grabaciones del álbum (Más concretamente que no podía frasear rápido y apropiadamente) y otras de que el renunció ya que no le gustaba como estaba su voz acorde a lo que estaban grabando. La cuestión es que antes de despedido (o lo que fuere) Barnes.... ¡La banda ya estaba ensayando con el ex Monstrosity George “Corpsegrinder” Fisher, quién pasaría a ocupar la vacante!.

“Vile” es más crudo pero igual de agresivo e intenso que su antecesor. No hay tantos riffs trabajados, pero el CD irradia un constante clima de violencia, crudeza y brutalidad como en la abridora “Devoured By Vermin” con Corpsegrinder de entrada mostrando su ferocidad vocal. En su momento – lo compré cuando se editó y lo escuché en su época - me esperaba algo más aproximado a lo que grabó en “Imperial Doom” (Voz podrida pero más entendible), para Cannibal Corpse decidió ser lo más intenso y podrido posible, por ende el vocalista siguió por esos carriles, con fraseos muy rápidos (Como para alimentar porqué se fue el historico vocalista).

Se siguen sucediendo temas con riffs trabados, machacosos y bien graves. “Perverse Suffering” es uno de los mejores momentos de todo el trabajo, coquetea con tiempos medios y blast beats para desatarse a todo vapor con Jack Owen y Rob Barrett atacando con sus violas sucias y disonantes usando escalas cortas y esquizoides. A partir de “Disfigured” se percibe que la banda “violenta” aún más las composiciones dotándolas de más guturaciones en la voz, baterías cascadas que rotan la velocidad con el uso de platos y redoblante que caracteriza al baterista Paul Mazurkiewicz.


“Bloodlands” cambia un tanto el clima de la placa con su tiempo lento y opresivo. “Puncture Wound Massacre” es un huracán de furia en sólo un minuto cuarenta.... y el instrumental “Relentless Beating” remata toda la opresión, negatividad, trabazón, riffs asesinos, bases aplastantes que atacan en todo “Vile”. Tras este tema el CD baja las revoluciones en su intensidad pero no llega a decaer por completo. Se destaca la pesadez y densidad que exhiben en “Monolith”.

“Vile” no alcanza el nivel de su antecesor pero sin dudas es death metal crudo, con temas violentos y mantienen la destreza instrumental - Más disimulada por la intención de sonar más directos – que exhibieron en “The Bleeding”. Los fans y prensa no lo recibieron muy bien que digamos, no sólo por la salida de Barnes y el ingreso de Fisher. No obstante, creo que es uno de los mejores trabajos del quinteto de Buffalo. Mejor título imposible: acá hay mucho death metal “Vil”.

Calificación: 8/10

NOCTURNUS “Thresholds” (1992, Death Metal)


Este CD fue uno de los más difíciles de conseguir en mi vida. Años atrás ya había remado para tener mi copia original de “The Key” (Primer CD de la banda, hecho ya comentado en este blog). Mientras buscaba en cada hueco de cada disquería especializada de Buenos Aires sólo me tuve que contentar con una copia en CD-R gentileza de un disquero (¡Que también lo tenía en CD-R!). Hará dos meses vía Ebay lo adquirí usado en excelentes condiciones y lo más importante: 100% edición de Earache afortunadamante. Tranquilamente me pudieron haber vendido uno falsificado.

“Thresholds” es un disco muy pesado, con elementos distintivos que lo diferencian en muchos aspectos en relación a su antecesor “The Key”. En su primer disco los teclados hacían maravillas y si bien no tenían una preponderancia por sobre las violas potenciaban la oscuridad e intensidad de la música. En “Thresholds” ocurre lo contrario: las guitarras comandan y los teclados subrayan pasajes de los temas.

Lo mejor de este CD son la calidad de las composiciones (Que requieren un par de oídas para ser asimilados) antes que las ejecuciones o sonido final de los temas. Todo es más oscuro, introspectivo, y los sólos de guitarra son muy constantes (Aparecen con mucha frecuencia), la banda sin cambiar su sonido y estilo se mueve hacia nuevos lugares lo cual ratifican con el instrumental “Nocturn In Bm” en donde teclado, batería y guitarras te transportan a un mundo en donde las notas flotan y brillan bajo una atmósfera hipnótica excelentemente recreada.

Otros momentos poseen ingredientes más que curiosos como ser el caso de “Tribal Vodoun” y su introducción con aires tribales más puentes llenos con percusiones de ese tipo, o bien “Climate Controller” que abre la placa bajo una densa atmósfera en donde los violeros pelan solos en pasajes específicos durante los casi ocho minutos de duración que tiene el tema, lleno de pinceladas y variantes de todos los colores. Más referencias al clima y a lo natural con otro logrado tema lleno de riffs graves, cortes, machaques, solos de viola constantes – algo que se repite en casi todos los temas - y teclados arriesgados (“Aquatica”).

Logran imprimirle una rítmica impresionante a la base rítmica en “Subterranean Infiltrator” uno de los mejores momentos de la placa, con coqueteos al thrash. “Gridzone” cierra la placa con un excelente compendio de todos los elementos anteriormente descriptos, muy efectivo sin ser extendo, logrando a mi gusto el mejor tema de todo el trabajo y el que más conexiones tiene con su primer disco.


Debo confesar que de entrada me quedaba toda la vida con su disco debut, y consideraba a este apenas como un buen disco. El tiempo y más audiciones me hicieron descubrir un gran disco, lleno de cosas ocultas que se develan en las sucesivas escuchas. La producción es bien cruda, creo que adrede quisieron sonar más sencillos y les sienta bien el sonido logrado por el productor.

Una banda que pasó muy inadvertida y sin dudarlo, una de las más maravillosas que ha dado el death metal en toda su historia. “The Key” lo demostró: “Thresholds” lo ratificó.

Calificación: 8/10

jueves, 3 de julio de 2008

EXODUS "Fabulous Disaster" (1989, Thrash Metal)



Mi inicio a Exodus fue a través de un cassette grabado de su primer álbum “Bonded By Blood”, el cual ya comenté en su momento.

Para 1989 me encontraba cursando quinto año y se lanzaba en el mundo “Fabulous Disaster”.

Fui a Excalibur al poco tiempo de saber de su edición y me lo grabaron de vinilo a cassette (Si la memoria no me falla ni había salido en CD en el lanzamiento original). Años después, cuando Combat lo editó en CD, lo compré: venía con un regalito llamado “Bonus Track” (Que hoy en día no significa nada pero en aquel entonces hacía de un compact un ítem coleccionable).

“Bonded By Blood” había sido editado cuatro años antes, con magníficos resultados. Thrash acelerado, brutal, juvenil, violento, callejero, buenos temas, y pincelazos de melodías. Paul Baloff (Un vocalista con un estilo muy brutal) deja la banda poco antes de editarse el segundo disco titulado “Pleasures Of The Flesh”, en su lugar entra el ex – Legacy (Banda que luego pasaría a llamarse Testament) Steve “Zetro” Souza. Para ese disco su thrash se vuelve más alocado, machacoso y controlado, con bases rítmicas macizas y coros gritados en pos de menos agresividad y crudeza. “Fabulous Disaster” representa la evolución definitiva de lo plasmado en “Pleasures Of The Flesh”. A la excelente producción se le añaden nueve temas pesadísimos con riffs gordos, trabados y repetidos varias veces en un mismo tema, como para lograr un clima aún más pesado.

Sobre el tandem de violas Holt/Hunolt que se apoyan en la solidísima base rítmica conformada por el batero Tom Hunting y el bajista Rob McKillop, se suceden bombas como “The Last Act Of Defiance” (Una crítica al sistema carcelario), “Fabulous Disaster” (Los peligros que vendrán si “la bomba cae”, tal cual dice la letra), el himno al pogo hecho música (“The Toxic Waltz” con una letra que recrea una sesión de pogo) y el semi blusero thrash de “Cajun Hell”. El viejo lado A además incluye un cover del tema “Low Rider” (Desconozco de que banda es).

El viejo Lado B mantiene el interés con más riffs que pegan en la cara y la voz chillona de Souza resaltando este efecto (En algo recuerda a Bon Scott). Se destacan “Corruption”, “Verbal Razors” y “Open Season” pesadísimos por donde se los mire, violas que se reiteran hasta poner nervioso para trabarse y mutar a otro riff, y la base aplastándote el cráneo.

No es descabellado decir que esta versión de Exodus era una suerte de AC/DC hiper thrasheado ya que acentúan el machaque y las bases al igual que el quinteto de Sydney. Y para ratificar cualquier parecido o influencia (Los músicos son fans declarados), el bonus track del CD es precisamente un cover de la banda de Angus Young: “Overdose” (Del álbum “Let There Be Rock”) en una versión que respeta cabalmente el espíritu de la original. Y no sería el primer cover de AC/DC que harían, en pocos años la elegida sería “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”.


Tras “Fabulous Disaster”, parecía que Exodus se arrimaba peligrosamente a bandas como Metallica, Megadeth o mismo Slayer. Giras por Europa y Norteamérica, buenas críticas, cobertura apropiada, todo esto hizo que Capitol (EMI acá) les ofreciera un contrato de grabación por siete discos. El resto es historia conocida en varias bandas de thrash y Exodus pasó al listado: tras dos discos sin las ventas que estas discográficas esperaban, de patitas a la calle. Coincidiendo con su primera visita a la Argentina en 1993, cuando telonearon a Motörhead.

Un disco que me recuerda mucho el año 1989 ya que me la pasaba escuchándolo. La tapa es espantosa (Tanto la foto de ellos viendo una TV como los colores usados), pero la música salva todo: pesada, rítmica, thrashera, y atrapante pese a que se trata de un disco pesadísimo.

Parecía que Exodus iba por más, no fue así, y este trabajo es considerado por muchos lo mejor de su carrera junto al disco debut. Yo comparto esa opinión.

Calificación: 8.5/10

sábado, 21 de junio de 2008

MERCILESS DEATH "Realm Of Terror" (2008, Thrash Metal)


Merciless Death lo ha logrado nuevamente. No sólo eso, han superado el violento huracán de thrash que había sido "Evil In The Night". Sin dudas estoy en condiciones de decir que a estos tres pendejos NO HAY CON QUE DARLES (Promedio de edad: 22 años... y tocan como si estuvieran en pleno 1986). Pero a no engañarse. Si bien todo riff, golpe de batería y voz presente aquí es premeditadamente "Old School Thrash". "Realm Of Terror" tiene una producción que resalta con claridad la crudeza que quieren transmitir los tres músicos en cada uno de los diez temas que lo componen, y suenan más ajustados que en su antecesor, y con aún más violencia en los riffs, cortesía de Dan Holder.

Tras la macabrisima introduccción titulada "The Abyss, arremete el tema título hace sangrar los oídos. Lo mismo "Evil Darkness", y así sucesivamente con "Tombs Of The Dead", "Death Warriors", "Cult Of Doom", "Tormented Fate" (Mejor título para describir lo que musicalmente ocurre en él... imposible), "Fall To The Pentagram" y la pequeña calma presente en el interludio "The Gate", hasta terminar con el mejorcito del lote: "Summoning Of The Ancient Ones" en donde el violero Dan Holder logra un machaque de guitarra asesino que te arranca la cabeza de un sólo hachazo, siendo el tiro de gracia perfecto para cerrar a toda intensidad, ira, ardor, y todo lo que el old school thrash provoca en el S.N.C..

Te asesinan en comodas 10 cuotas de casi 29 minutos (Y si bien no es "Reign In Blood" coinciden en duración y masacre, arrimándose bastante al "Palo tras palo" de ese disco)... Acá no hay respiro. Tal ves se siente más influencia de Possessed, Celtic Frost, siempre Slayer estará presente, pero... ¡Que bien y asesino que les sale a estos mocosos!. No hay mucho más para agregar: es una masa. Si te gusta el old school thrash, YA tenés que conseguirlo.

Y como corolario, les dejo la contracara del booklet con un mensaje de la banda posando con vinilos de su primer álbum....

"Este álbum está dedicado a todas las personas que dijeron que este tipo de grabación no podía volver a darse, que esta música está muerta, deberían pudrirse en el infierno eternamente".


Nuevamente una muerte sin misericordia. Si Possessed tuviera que sacar hoy en día la continuación lógica de su inolvidable "Seven Churches", editarían este "Realm Of Terror". Los edita Heavy Artillery Records, un sello joven californiano que está haciendo mucho por esta movida.

Sitio Web : http://www.heavyartillery.us

Sitio MySpace: http://www.myspace.com/heavyartillerymetal

Calificación: 9.5/10

sábado, 31 de mayo de 2008

ATHEIST “Unquestionable Presence” (1991, Death Metal)


Antes de hablar sobre este disco hay que recalcar ciertos sucesos que afectaron a la banda. El grupo ya estaba registrando temas nuevos en los Morrisound Studios pero tras regresar de una serie de shows junto a Candlemass toman una van para volver a la Florida. Desgraciadamente sufren un accidente automovilístico importante en el cual fallece un integrante que le aportaba mucho a la banda: el bajista Roger Patterson.

La banda sufre un serio revés anímico (Patterson no murió en el acto, tuvo una agonía bastante fea y Schaffer mismo sufrió heridas), pero pese a todo le dan para adelante y siguen con Atheist. Tony Choy (De Cynic en aquel entonces) les da una mano para grabar el bajo y nuevamente con Scott Burns en la producción logran un muy buen trabajo lleno de extravagancia amalgamada con furia y estructuras inusuales/osadas en los temas.

Atheist arriesgó y se nota en cada interpretación contenida en este “Unquestionable Presence”. Así se suceden temas llenos de trabazones, riffs filosos, tempos que varían constantemente. Un disco totalmente no convencional (Ni sueñen con asimilarlo a primera audición), dificil de digerir para el oyente acostumbrado a estructuras sencillas en lo que a composiciones concierne. Basta escuchar el tema título, y poder apreciar la riqueza de texturas en las instrumentaciones. La adrenalina mezclada con toda esta riqueza de arreglos y ejecuciones explota en “The Formative Years” (mi favorito, con un arsenal de variantes jazzeras y un buen gusto envidiable).

La voz de Kelly Schaffer tiene una particularidad: es agresiva pero frasea de una forma que no resultará chocante para ciertos oyentes que no se bancan a cantantes “no convencionales”. Choy no será Patterson pero tiene momentos muy inspirados como en “Mother Man” (Que abre el CD)

Como es habitual el nivel de las ejecuciones es de muy bueno para arriba (El baterista es un jazzero tocando death metal), Choy cumple sin llegar al “vuelo” que tenía Patterson, y el tándem Schaffer/Burkey se lucen en el tema título con riffs ciclópeos y sólos que parecen ráfagas.

La intro de “Retribution” recuerda más a los momentos más zarpados de su debut, la base tiene su momento en donde se luce en una suerte de zapada jazzera (De 02:45 al fin del tema). “Enthralled In Essence” abunda en cortes y cambios de rítmo, muchos de ellos en momentos impredecibles.

Atheist desarrolla una idea, la retuerce cargándola de arreglos intrincados, rebobina, se traba la base para adoptar la rítmica que menos pensás. Escuchar para creer. Impredecibles por completo, ni hablar en su momento. Si bien el primer disco para mí es inigualable negar que este trabajo es de altísima calidad es pecar de necio. Acaso una banda demasiado adelantada y atrevida a comparación de sus colegas, lo cual hizo que la audiencia no supiera – o no quisiera – asimilarlos.

Su presencia fue incuestionable en el género. Lástima que muy pocos se dieron cuenta.

Calificación: 8/10

VIOLATOR - Chemical Assault (2006, Thrash Metal)


¡Que grata sorpresa estos pibes!. Ya no es novedad que muchas bandas jóvenes en edad se vuelcan hacia el thrash metal más añejo, crudo y directo en lugar de optar por sonidos más modernos y redituables. En Estados Unidos tenemos - por citar un par - a Merciless Death y Avenger Of Blood. Y tras ellos muchas más de lo que uno cree en todo el mundo....

Violator proviene de Brasilia (Capital de Brasil y ciudad no tradicional en música de ese país como So Paulo o Porto Alegre). Luego de un split con los paulistas thrashers de By War (Ya hablé de ellos anteriormente), se animan a editar este destacado debut. ¿Qué puedo decir?. ¡Este disco es una masa total!. Thrash por donde se lo mire: machaques, voces asperas, cortes rítmicos secos, coros gritados, climas enojados... pero a Violator le sale muy pero muy bien.

Escuchar “United For Thrash” y su final ultrafurioso, “Destined To Die” (Tremendo riff de arranque y acaso el tema en donde logran su pico más alto) y los aniquiladores “Ordered To Thrash” o “Toxik Death” con virulencias y trabazones excelentemente colocadas en los temas. Y las ganas de hacer un buen pogo te arrecian escuchando “Addicted To Mosh” (Mejor título imposible).

A mi entender suenan bastante a Razor mezclado con cosas de la Bay Area y mucha crudeza encima y entusiasmo envidiable. Mucho empuje en las guitarras, sin lugar a dudas, y el respaldo de una base rítmica que no da respiro con los azotes y los cambios de rítmo.

Los temas son todos una bofetada en la jeta (Sin parar) y escuchando el CD querés una segunda vuelta lo más rápido posible. El único punto flojo son las líricas, se centran en el thrash (Ver títulos), la unión en el estilo, los circle pits, el mosh, etc.... demuestran cerrarse en un tema limitado y lleno de “clissés”, en vez de optar por poner letras más violentas o sanguinarias, u otra temática más potable.

Igual esto no empaña la ráfaga demoledora de thrash metal sin concesiones que estos brasucas han logrado. Si te gusta el thrash en serio, esto te va a tomar por asalto sin necesidad de recurrir a quimicos para volarte la cabeza.

¡Como vienen los pibes con el thrash!. Fueron a la vieja escuela y aprendieron más que bien las lecciones.

Calificación: 8.5 /10

domingo, 18 de mayo de 2008

DEICIDE "Till Death Do Us Part" (2008, Death Metal)


Luego del excelente “The Stench Of Redemption”, la expectativa por la salida de este CD era superior a la de sus anteriores trabajos. Ralph Santolla con su guitarra y ajustes compositivos inesperados sorprendieron a fans y demás ya que nadie esperaba algo así. “Till Death Do Us Part” es el CD más pesado, oscuro y fantasmagórico que Deicide engendró en toda su carrera. Instrumentalmente están aún más precisos y afilados que en el trabajo anterior: las ejecuciones de los músicos son espectaculares. Se destaca el tándem de violas Owen-Santolla, ya para esta ocasión consolidado haciendo las veces de ariete de ataque sin dar tregua.

“The Beginning Of The End” es una tenebrosa intro a media marcha con crescendos enfermizos que desemboca en el tema título, el cual se bandea entre los palazos de Asheim y los tiempos más contenidos. El batero (Como de costumbre) se luce y es el músico en donde se recuesta toda la propuesta de la banda aunque en esta ocasión las guitarras le hacen un poco de contrapeso gracias a su excelente y aplastante desempeño. Y se da el lujo participar tocando violas con los otros dos guitarristas en seis temas ("Severed Ties", “Horror In The Halls Of Stone” y "Age Of Agony" y en la intro y final del disco), lo cual pinta que es un músico completo. “In The Eyes Of God” posee un blast beat que en 0:10 se descontrola para luego ser ralentizado sin aviso alguno y muta a un arsenal de doble bombos. Glen Benton vocalmente está más grave que nunca y sigue usando efectos de “doblaje” para utilizar su voz más chillona.

El clima denso, asfixiante y pesado se mantiene absolutamente en el resto de los temas pero con más variedad y matices, sin recurrir a patrones compositivos simplificados y efectivos que utilizaban en el pasado. Es evidente que “Deicide versión 2008” está a años luz del cuarteto estable que grabó ocho álbumes de estudio con los históricos hermanos/guitarristas Eric y Brian Hoffmann. Aquí se evidencia una gran madurez compositiva e interpretativa en su death metal. Benton y Asheim han encontrado sin duda alguna a sus socios más compatibles. Los temas son una bomba tras otra llenas de furia, enojo y riffs bien graves, la descarga no para ni un puto segundo de los cuarenta y dos que dura la placa.

“Not as Long as We Both Shall Live” despliega toda la artillería más quiebres rítmicos (En 01:22 se acelera sin pedir permiso), las voces de Benton parecen varias a la vez, atacan por doquier secundadas por violas atronadoras que se tornan tremendamente densas en ciertos pasajes. “Horror in the Halls of Stone” amaga arrancar lento para terminar en una carnicería sónica. En “Severed Ties” despachan machaques en plan “Legion” (1992), y acaso el tema sea una versión Lovecraftiana de “Dead But Dreaming”y el más emparentado con “Serpents Of The Light” (1998) dice presente en “Angel Of Agony”.

Otro gran mérito de este trabajo es el necesidad de “cambio de aire” (Detesto el término “repetición”) que se percibe en varios frentes, por ejemplo, a la hora de “titular” los temas. Se acabaron títulos infantiles e “insultantes” como “Kill The Christian”, “Bastard Of Christ” “Death To Jesus” y se leen en su lugar cosas como los ya mencionados “Horror in the Halls of Stone” (El cual además contiene el mejor sólo de Santolla en todo el CD: de 04:20 a 04:53) y “Not as Long as We Both Shall Live”.

Se cierra esta placa con un arma de destrucción masiva titulada “End Of The Beggining”, título de la intro pero al vesre, con Asheim junto a los otros tres dejando sus instrumentos al rojo vivo. Deicide mantiene la calidad exhibida en “The Stench Of Redemption” sin sonar exactamente igual a este. “Till Death Do Us Part” es un disco demoledor, da la sensación de que salieron con algo premeditadamente dirigido para devastar el SNC del oyente y optaron por no utilizar algunos “refinamientos” que mostraron en su trabajo anterior para enfatizar la sensación constante de brutalidad. Y eso es Death Metal en su forma más virulenta.


La edición limitada que adquirí incluye una sudadera y el parche de "Glen Benton for president" y un arte de tapa en cartón más refinado y diferente - en rojo y negro - que el original (Ver fotos más arriba).

Asheim Presidente, Santolla Vice, Benton canciller. ¡Deicide lo ha logrado nuevamente!. Uno de los mejores lanzamientos de death metal - sino el mejor - de lo que va en este 2008.

Calificación: 9/10

jueves, 24 de abril de 2008

BOKRUG “Ancient Horrors And Bloody Visions” (2008, Brutal Death/Grind)

BOKRUG:

"Deidad reptílica de piedra adorada por las extrañas criaturas que los humanos masacraron para erigir una ciudad en "La Maldición que cayó sobre Sarnath", de H. P. Lovecraft".

La primera vez que escuché este CD me encontraba en la cama, enfermo. Situación ideal para azotarme con buen brutal death/grind que es lo que logra Alejandro Nawel (Vocalista, Guitarras, Bajo y Programación) con estos “Antiguos horrores y visiones sangrientas”.

Bokrug no se complica y va al grano: Horror, brutalidad, sangre, mismo en los agradecimientos se incluyen a H. P. Lovecraft y Edgar Allan Poe.

Los primeros seis temas de este CD fueron grabados en Abril del 2007.

Una intro macabra muy en la vena de los mejores climas “lovecraftianos” que hacen de interludio en el “Domination” de Morbid Angel abre las hostilidades. Mejor título imposible: “Overture”.

“Nightmares Of The Insane” juega con los tiempos rítmicos de la base y hasta machaca con alguna guitarra promediando el minuto de tema. El sonido de bajo en “El Talismán de los muertos” recuerda al de Shane Embury en sus primeros años de Napalm Death.

Más guitarrazos viscosos y mugrientos en “Bloody Tale”: el riff de 0:19 a 0:27 es sencillamente tenebroso y pestilente.

“Bajo los mares” tiene consigo bastante del primer Carcass amalgamado con un death metal, en donde la premisa rítmica de ir “lento” para luego pegar “estocadas de velocidad” es efectiva al cien por cien, todo esto rodeado por un ejercito de guitarras muy densas que adrede crean atmósferas macabras y tremendamente siniestras.

En resumidas cuentas, riffs hiper graves con tonos sumamente oscuros, más distintos matices de voces “podridas”, tiempos de batería que van desde el frenesí hasta el repiqueteo controlado (pero aniquilador) hacen de este CD una carnicería sónica.

No es descabellado mencionar que algunos temas recuerdan en algo al Mortician de “Hacked Up For Barbecue” y la innegable influencia del primer Carcass y cosas del primer Death (Bandas a las cuales Nawel agradece en el librito).

El excelente cover del clásico de Death “Denial Of Life” te estampa contra la pared (La voz de Nawel es muy gutural) por su enfoque palero, y hace de “divisoria” en esta parte del trabajo ya que los temas que preceden corresponden a grabaciones del año 2005.

Los mismos son un tanto más cortos – aún más crudos y “sacados” – puesto que entre otros factores su brevedad les confiere una suerte de estocada plus, palo y a la bolsa con “Sarnath Part II”, una trituradora de huesos que de 0:40 a 0:56 te sorprende con un distintivo riff machacante y cambio de ritmo.

Otros son más controlados como “Blind Gods”, pero no obstante siguen con la efectividad de la misma (destructiva) fórmula: darte la sensación de que un yunque tirado a 30 metros de altura cae en el centro de tu cráneo. Hay experimentos disonantes sintéticos en tiempo como “Whispers From The Graves”.

Más masacre y huesos rotos de la mano de “Crown Of Guts”, corto y destructivo. Breves, violentos y sin consesiones: así se suceden los temas. “Ashes And Bones” tiene una rítmica curiosa, que coquetea entre el machaque seco y el tempo del thrash metal tradicional.

La divisoria que hace el cover de Death no hace que haya una significativa diferencia ya que la brutalidad no decae y los temas se suceden sin misericordia , como puñalada de turco. Acaso los más viejos sean marcadamente intensos y directos a comparación de los pertenecientes al 2007.

Como Bonus Track se incluye su “Promo 2005”, en donde ya la música taladraba tímpanos a más no poder. Escuchar “Claws Of Mandness” y “Three Circles Of Blood” es similar a poner tu cabeza en una prensa.

¡Cuanta brutalidad, tripas y masacre sin piedad!. Y el tiro de gracia es un tributo a la banda que más peso tuvo al influir el sonido de Bokrug, una versión letal de “Pyosified (Still Rotten To The Gore)” en donde Nawel excelentemente hace los dos juegos de voces característicos de la agrupación británica.

Bokrug lo logró. Ni les cuento del diseño del libro y arte de tapa. Pero que mejor frase para resumir la esencia de este CD. “Cuando no haya más lugar en el infierno… los metaleros muertos caminarán la tierra” (Incluída en el libro, ver foto a continuación....).


Un auténtico viaje a las más profundos abismos, con destrucción sónica garantizada.

Interesados en adquirir el material

http://www.bokrug.esp.st

Calificación: 8.5/10

martes, 22 de abril de 2008

TWISTED SISTER "Love Is For Suckers" (1987, Hard Rock)


El creador de este blog es un incurable fan de la banda, la imparcialidad es un tanto difícil de lograr. Este disco me recuerda mis 15 años ya que lo escuché en 1987 cuando se editó en cassette nacional. Luego del “traspié” comercial que significó “Come Out And Play”, el baterista A. J. Pero deja el grupo y su puesto lo ocupa Joe Franco (Ex Good Rats). La banda se tomó más tiempo del debido para encarar el trabajo y el clima de crisis seguía flotando. El golpe que significó la bajada de popularidad a causa del trabajo anterior había dejado heridas abiertas. Dee Snider estaba componiendo mucho material para un posible disco solista, junto a Ronnie LeTekro (T.N.T.) y otros músicos como el ahora popular violero Reb Beach (Winger, Dokken, Whitesnake, etc..). Quién sabe si tenía planificado tomarse el palo antes de grabar este álbum. Si bien siempre fue el compositor de TODOS los temas de la banda era de esperarse que lo que estaba “encanutando” compositivamente fuera diferente. Al final, “Love Is For Suckers” terminó compuesto por ese material que Dee tenía como as en la manga. A la vez la banda se desprende por completo de la imagen andrajosa y el maquillaje, adoptando un look más hard rockero en la estética. El disco es tan bueno como “Come Out And Play” y hasta más hómogeneo. No hay baches como covers incoherentes, o artistas de fuste invitados para apuntalarlo (Salvo integrantes de Kix y Reckless, bandas apadrinadas por ellos). Esto es hard rock ardiente e intenso que destila potencia y solidez de la mano de violas que raspan (Jay Jay French y Eddie Ojeda no serán virtuosos pero el tándem siempre dio dividendos), más otros factores que apuntalan a la banda. Que mejor tema para iniciar las hostilidades. “Wake Up (The Sleeping Giant): te despierta con esas violas vibrantes y batería contundente. A Joe Franco no le pesa en absoluto el legado de Anthony Jude Pero: tiene una pegada IMPRESIONANTE, muy en la vena de Eric Carr (R.I.P., KISS), y le da una potencia inusitada al resto de los músicos siendo el que más se destaca en toda la entrega (Tengo mi sospecha de que la sangre fresca surtió efecto para reanimar a los restantes cuatro músicos). “Hot Love” fue el single y video promocional, sin ser un descarte, cumple con su coro ganchero e intención más comercial. El tema título es a dientes apretados y un momento remarcado de la placa. Dee canta mucho más enojado que en discos anteriores (¿Efecto de los sinsabores de los ultimos años?). “I’m So Hot For You” es muy en la vena del KISS de los ochentas, pero Stanley/Simmons hacen mejor este tipo de cosas que Twisted Sister, cosa que queda en manifiesto con este “track”. Pero vuelven a castigar con una trompada al mentón de la mano del excitante, energético y electrizante “Tonight”: la base rítmica Franco/Mendoza se lleva las palmas con una solidez y rítmica APLASTANTE, y vuelve a suceder lo que ya mencioné: los restantes se contagian de ella y se encienden en las interpretaciones logrando uno de los mejores momentos de este trabajo. “Me And The Boys” posee un muy rockero riff de inicio, con un aire más fiestero sin dejar de lado la pesadez amalgamada con el feeling rockero. Y si de rock and roll hablamos, la rematan con “One Bad Habit” que les sale redondito como tributo al género. El disco cae en un impasse con los apenas aceptables “I Want This Night (To Last Forever)” y la balada de turno (Con título 300% predecible) “You Are All That I Need”. Cierran con “Yeah Right!” (El mejor tema por lejos), que con su intento de variar sin dejar de ser ellos mismos recuerdan yeites de “Stay Hungry” cruzados con coros “de tribuna”, el tema se te pega como chicle y muy seguramente el oyente luego de la primera audición se tiente con ponerlo de inmediato. Una JOYA. Lamentablemente Atlantic no los promocionó ni movió un dedo para apoyar este lanzamiento, las ventas fueron aún más “paupérrimas” que las de su antecesor. La banda con un muy buen disco quedó en el limbo rehén del sello que allá en su exilio inglés les había ofrecido contrato de grabación en 1982 cuando se los negaban en su propio país. Twisted Sister se transformó en el “Titanic” y su crónica la de una muerte anunciada con. Dee Snider dejó el grupo tras un par de shows lo cual fue la sentencia de muerte, el tiro de gracia. Atlantic creó una mina de oro, la exprimió y la tiró a la basura. La banda cayó en la trampa y cuando se avivaron fue muy, muy tarde. Se separaron muy silenciosamente, casi nadie lo notó allá por 1987 mismo. Nota aparte para la tapa: totalmente de cuarta (Ver arriba, verla en vinilo provocaba asco). Idem el título (Traducido al español algo así “El amor es para los babosos/tontos”). Pero la música saca las castañas del fuego, más dos o tres temas excelentes, hacen que este disco sea un recomendado pese a los efectos engaña pichangas mencionados al inicio de este párrafo. Fue el réquiem de una banda que pocos supieron entender musicalmente por culpa acaso de ellos mismos que cayeron en la trampa de un sello que les sacó buena parte de su pasado aún más pesado (Pero con elementos andróginos) hizo pesar más la estética que lo que más importa: la música misma que acá estremece y mucho.

Calificación: 8/10

Editado el 8/11/17: Con el correr de los años escuché más historias, no voy a modificar la review pero este disco tuvo una historia muy retorcida. Primero de todo esta información ya está hiper chequeada y admitida por Dee Snider en una parte y Jay Jay French por la otra.

a) Es cierto lo que puse de que Dee estaba componiendo en solista pero NO para Twisted Sister.
b) Atlantic Records presiona a Snider para que todo ese material se edite bajo el nombre de "Love Is For Suckers"
c) Las guitarras fueron grabadas por Reb Beach (Se acabó el rumor), si bien en los créditos el figura como "Guitarras adicionales".
d) Joe Franco NO TOCA LA BATERIA. Programó una batería.

e) Mark Mendoza sí grabó el bajo.
f) No queda claro si Jay Jay y Eddie grabaron cosas pero fueron descartadas, Jay Jay en una nota da a entender que sólo aprendió dos temas y no cree estar en el disco.

Hechas las aclaraciones ahora sí queda bien para quién chequee este blog.

sábado, 5 de abril de 2008

GANG GREEN "Can´t LIVE Without It" (1990, Hardcore/Crossover)


Gang Green fue una agrupación oriunda de Boston que en sus primeros años conformó el lote de bandas de hardcore surgidas en esa ciudad. Tras constantes cambios de alineación, algunos EPs, y una separación provisoria, lanzaron su primer álbum titulado “Another Wasted Night” (En donde participa entre otros guitarristas Anthony Nichols quién posteriormente seguiría con su banda de thrash metal Meliah Rage). Terminan llamando la atención de la gente del sello Roadrunner, quienes les lanzan tres discos más (“You’ve Got It” y “Older... Budweiser”) pero con un hardcore bastante más dosificado y acaso más “metálico”. Otro punto a destacar son las letras: cerveza, cerveza... y por allá barman sirvame 4 cervezas más. El último disco sería justamente este “Can’t LIVE Without It”, un disco en vivo grabado en el legendario Marquee Club de Londres.

Al ver el arte del CD uno se puede imaginar pogueando salvajemente junto a publico bien al mango, o atajando a una horda de stagedivers que no paran de catapultarse desde el escenario En la contratapa se ve a un fan literalmente volando por sobre la audiencia (Ver foto más abajo). Y tanta intensidad visual tiene su correlato con lo que Gang Green desata en las tablas: son mucho más aguerridos que en estudio, acaso más punks y directos. La selección de temas se centra en los discos de la época “Roadrunner” (“You’ve Got It” y “Older... Budweiser” a la cabeza con el agregado de dos tracks del comiquísimo EP “I81B4U”), sin dejar de lado clásicos de su disco debut (“Another Wasted Night”) y temas de EPs antiguos.


El comienzo es enardecedor: la oda a la cerveza de “Lets Drink Some Beer” sin parar desemboca en “Bartender” y el encendidísimo “Lost Chapter”. Ya con sólo tres quedás electrocutado. El guitarrista/vocalista/fundador Chris Doherty ladra las letras mientras aporrea la viola sin asco. Sigue la parranda y el descontrol con “We Can Go”, en donde en una parte del tema Doherty menciona a bandas amigas de parranda: D.R.I., Motorhead, Murphy’s Law, Nuclear Assault y Meliah Rage (Anthony Nichols tocó un tiempo en Gang Green y participó de las grabaciones de "Another Wasted Night").

Otro momento de máxima adrenalina es “Born To Rock” (Mucho más salvaje que la toma en estudio), y lo mismo se aplica para el resto de los temas. Doherty habla poco y nada, y la banda da masa casi sin parar. Acaso lo mejor del grupo a nivel musical sea la base rítmica que conforman Brian Betzeger (Batería) y Josh Pappé (Ex – D.R.I.), las violas de Fritz y Chris Doherty son crudas y directas. Y cierran con su himno característico “Alcohol” (Nuevamente mucho más intensa que la versión de “Another Wasted Night”).

Si no escuchaste a esta pandilla verde gangrenosa, conviene empezar por acá. No sólo festejan beber mucho: saben como hacer que el público “No pueda vivir” sin poguear y saltar del escenario.

Calificación: 8.5/10

domingo, 16 de marzo de 2008

HATE ETERNAL “Fury And Flames” (2008, Death Metal)


¡Hate Eternal está de vuelta y con más odio que nunca!. Hacía rato que no escuchaba a la banda de Erik Rutan (Guitarrista y vocalista, ex Ripping Corpse y Morbid Angel) con tanto enojo (Acaso demasiado y aún más allá del enojo mismo....) y precisión sónica al extremo.

Debo admitir que me conseguí este disco exclusivamente al enterarme de que el bajo iba a ser tocado por Alex Webster (Cannibal Corpse, sustituye en estudio al fallecido Jared Anderson, a quién Rutan le dedica el trabajo incluyéndose una foto en el booklet). Completan el line-up Jade Simonetto en la batería (Descomunal), y Shaune Kelley en la guitarra rítmica.


(Jared Anderson posando con dos bajos. Más abajo hay un par de líneas dedicatorias por parte de Rutan. R.I.P.)

Se extrañaba esa furia del CD debut “Conquering The Throne”: aquí no sólo volvió sino que suena potenciada y de una manera directa y genuina. Blast beats y dobles bombos aniquiladores, riffs tremendamente disonantes e irritantes crean un clima irritante, oscuro y áspero como jamás escuché en esta banda.

Con sólo cuatro temas se puede describir “Fury And Flames”. La ira incontenible con violazos aplastantes pero con melodías en ciertos pasajes, caso de “Para Bellum” y “Tombeau (Le Tombeau De La Furer Et Des Flammes)” que a partir de 02:34 logra el mejor clima de todo el disco, y el equilibrio entre tiempos medios/blast beats en “Bringer Of Storms”.

La presencia de Webster se siente en la mezcla – el sonido de su bajo se asemeja mucho al de Cannibal en “The Bleeding” pero no es mandado tan al frente como en su agrupación - y la banda suena muy al rojo vivo y con muchas ganas de sacarse broncas de encima.

Si dejaste de lado a esta agrupación (Como fue mi caso puntual), muy seguramente te reencuentres con su mejor trabajo. Disonancia al mango, palazos, melodías precisas en cuentagotas y death metal muy al palo. Furia y llamas harán de este uno de los mejores discos de death metal del 2008. Y eso que el año recién empieza... un DISCAZO.

Calificación: 9/10

jueves, 6 de marzo de 2008

DEATH "Spiritual Healing" (1990, Death Metal)


Con este disco descubro a la banda de Chuck Schuldiner (R.I.P.), durante los noventas había un programa de radio dedicado al metal que era transmitido por la Rock And Pop (“Heavy Rock And Pop” conducido por el Ruso Verea y Alejandro Nagy) el cual se emitía todas las medianoches. Una vez lanzado el mismo fueron pasando temas de este trabajo. Fui a la disquería de siempre (A partir de esta review no doy más nombres para no cansarlos más), y según el dueño fue el cassette que más grabo a CD en toda su historia. El compact lo compré en 1998 estando de viaje por Estados Unidos, lo conseguí a un precio más que interesante.

Death venía en franco ascenso luego de haber sacado un impresionante disco como lo fue “Leprosy”. Rick Rozz deja la banda e ingresa James Murphy, un guitarrista de mucho más recursos e interesante técnica. El resto de la alineación es la misma que en el disco antecesor. Si bien hay temas potentes, velocidad, voces guturales nunca me terminó de pegar del todo, es definitivamente mi disco “menos preferido” de Death sin ser en absoluto un disco malo.

En “Living Monstrosity” arrancan con riffs interesantes y mucho empuje, mantienen la constante con “Altering The Future” (El cual estuvo cerca de ser el título del disco). En los temas inmediatos que se suceden todo se dá de una manera correcta sin mayores sobresaltos, y la sensación de que te van a asesinar está apenas palpable quedando sólo en intento de homicidio (Cuando en “Leprosy” hubo asesinato en masa). Los mejores momentos de “Spiritual Healing” surgen cuando Schuldiner y Murphy pelan sólos de guitarra y duetos como en la introducción de “Within The Mind”. La producción es excelente pero el sonido es más "bajo" y menos aplastante que el de “Leprosy”.

Queda claro que aquí se optó por elaborar más y empezar a refinar la propuesta pero sin un resultado eficiente. “Defensive Personalities”, “Genetic Reconstruction”, el tema título (Con sus violazos, aceleraciones, tiempos medios y despliegue más intenso), y la furia de “Killing Spree” sacan los colmillos y muestran los mejores momentos de la placa, que levanta a partir del quinto tema.


“Spiritual Healing” a mi gusto es un disco “de transición”. En él Death inicia un desarrollo de riffs más elaborados y una mayor riqueza en los cambios de rítmo (En el pasado tenían una tendencia a mantener literlamente uno o dos tiempos). Y el tiempo hablaría sólo, la cuestión era llevar a cabo una “curación espiritual” necesaria para ser más “humanos”, establecer más “indivualidades a través de los patrones” y lograr algo “Simbólico” como “El Sonido De La Perseverancia”.

Calificación: 7/10

miércoles, 5 de marzo de 2008

SLAYER “Divine Intervention” (1994, Thrash Metal)


El primer CD que efectivamente me compro apenas se edita en aquella época. Los reyes del thrash más violento se habían lucido con un disco de alto nivel (“Seasons In The Abyss”), lo cual creo una gran expectativa. La banda sufre la partida definitiva de Dave Lombardo e ingresa en su lugar Paul Bostaph (De excelentes antecedentes en Forbidden). “Divine Intervention” tiene temas hiper iracundos, como es el que abre el CD (“Killing Fields”), la velocidad con guiños al hardcore de “Dittohead”, o el desenfrendo de “Circle Of Beliefs” y “Mind Control”.

Estos temas son 100% Slayer y lo que se esperaba de ellos. Hay otros que mantienen la esencia pero suenan con menos impacto (Lo que en el caso de Slayer equivaldría a decir que en lugar de desintegrarte te aniquilan), como ser “SS-3” (Salvo su descontrol a partir de 02:00, con grandes riffs de la dupla Hannemann/King), “Sex, Murder, Art” y “Fictional Reality”. Zafan “Serenity In Murder” y levanta la cotización el muy logrado “213” (Con climas logrados y tal vez el compositivamente más potable del lote).

La banda se autoprodujo en los estudios y se nota que no está Rick Rubin. Mismo la intro de batería del ya mencionado “Killing Fields” suena hasta media desprolija en el sonido final, y las violas de arranque en “Fictional....” acusan el mismo problema. Estos puntos y el hecho de que en este trabajo no haya temas de la talla de “Dead Skin Mask”, “Silent Scream”, “Hell Awaits”, y ni hablar del inigualable “Angel Of Death” (Lo más cercano es “Dittohead”).


Llegaron a un nivel de inspiración alto con “Seasons In The Abyss”, y como suele pasar en discos que preceden a uno muy bueno “Divine Intervention” se ve eclipsado por el antecesor pese a que tiene lo suyo sin lugar a dudas. E instrumentalmente... uno comprueba que Lombardo era fundamental en Slayer, Bostaph es un pulpo tras los parches pero hasta le cambió el sonido a la banda (Más técnico y menos crudo/cascado).

Los ví en el Monsters Of Rock en River 1994 (Tocaron antes del Black Sabbath de Tony Martin y antecedían a KISS), el show fue demoledor – de los mejores que ví en mi vida – y mucha gente se tapaba los oídos (Quienes no gustan de esta propuesta). Me llamó la atención que si bien se venía a presentar este disco el único tema que tocaron fue “Mind Control”).

Tal vez sabían que ni una intervención divina llegaría a suplir una temporada en el abismo.

Calificación: 7.5/10

miércoles, 27 de febrero de 2008

POSSESSED “Beyond The Gates/The Eyes Of Horror (EP)” (1986/87, Thrash Metal)



Tras un disco demoledor y revolucionario (“Seven Churches”), la banda no espera mucho tiempo para meterse en estudios nuevamente a fin de sacar otro disco. El CD está lleno de temas agresivos, furiosos, sacados (Como los que había en su debut) pero con una producción infinitamente inferior a la de aquel trabajo (A cargo de Carl Canedy). Lo cual desconcierta al oyente de entrada ya que en “Seven Churches” el equilibrio entre la furia y el buen sonido fue lo que llevó a Possessed a buen puerto.

Afortunadamente los temas en cuanto a su agresión se salvan, aunque dicho sea de paso están un peldaño abajo también comparándolos con el primer álbum. Pero uno no puede evitar de sacudir la cabeza con bombazos del calibre de “The Heretic” (¡Que riffs carajo!), “March To Die”, o escuchar a Jeff Becerra agonizar vocalmente en “No Will To Life”.

¿El resto?. Sucio, acelerado, impío, crudo, pese a que las perillas fallaron y restaron algo al resultado final. Tras las puertas hay temas como para arder en el infierno.

Respecto al EP (Que se incluye en la re-edición de “Beyond The Gates”), experimentan un gran cambio a nivel sonido.


Aparece un tal Joe Satriani que en aquella epoca se desempeñaba de profesor de guitarra y entre sus alumnos tenía a Kirk Hammett, Steve Vai y a Larry Lalonde (Obviamente de Possessed). Es contactado para producir el EP (De cinco temas) y se da el efecto inverso al disco, el sonido es limpísimo y más emparentado al thrash técnico que al brutal. Pero los temas son una bomba tras otra...


“Confessions” es ideal para headbangear de inicio a fin, Lalonde y Torrao disparan un riff tras otro sin dar tregua, sus violas están realzadas y no hace falta darse cuenta que el productor es un colega de ellos. El machaque más lento y controlado es la característica de “My Belief”, pero vuelven a la velocidad de siempre en el tema título.

Cierran con un tema de sus épocas de demos: “Swing Of The Axe” y el mejor tema de los cinco a mi gusto, asesino por donde se lo mire “Storm In My Mind”, a puro machaque, voces rugidas, cortes, aceleres, etc... Un EP con horror limpio y convincente.

Calificaciones: 7/10 para el álbum, y 8/10 para el EP

W.A.S.P. “Live... In The Raw” (1987, Heavy Metal/Hard Rock)



Me compré este cassette de adolescente y ya curtido con W.A.S.P., años después accedí al remaster con bonus tracks que se editó en CD. Luego de tres discos en estudio en donde la banda iba progresando tanto a nivel sonido como en la faceta compositiva, Blackie Lawless decide sacar un disco en vivo tras una gira europea en donde telonearon al Iron Maiden de “Somewhere In Time”. Algunos de esos shows los habían grabado para ver como quedaban y la banda se sentía a gusto.

Este disco en su mayoría fue grabado en el Long Beach Arena de Los Angeles, aunque hay algunos temas de shows en San Bernardino - Los Angeles - y San Diego (No se aclaran cuales).

“Live... In The Raw” me voló la cabeza cuando lo escuché en su momento y es un disco al que le tengo mucho cariño. ¿Vieron esas situaciones en donde un disco les recuerda una etapa linda de sus vidas?. Algo me pasa con este. Pero con los años y tallando más le fui encontrando algunas cosas...


La banda suena ardiente y con hambre. Lo que sí puede ser es que el disco padezca el mal que sufren muchos trabajos de este tipo: regrabaciones o retoques posteriores en estudio. Hay demasiado silencio mientras uno escucha un tema, y de repente arremete una ovación atronadora por arte de magia. Así se suceden temas que sí o sí debían estar como “L.O.V.E. Machine”, “Wild Child”, “Sleeping (In The Fire)", “Blind In Texas” (Electrizante) y un aniquilador “I Wanna Be Somebody”.

Y me detengo acá. Por aquella época la banda estaba pasando por un momento en donde el P.M.R.C la tenía bien en la mira. Blackie sufría persecuciones policiales y acechos del mismo F.B.I.. Luego se entenderá el porque de esta apreciación.

El disco en su estructura no es compacto: no entiendo porqué incluyen en vivo dos temas nuevos – buenos por cierto – como “The Manimal” (Excelente) y “Harder Faster” (A este le precede un Blackie que antes del tema reputea a estos censores), o “I Don’t Need No Doctor” que no es de ellos sino un cover de Humble Pie y falten temas que eran una FIJA como “Hellion”, “On Your Knees” o “Ballcrusher”, y el más deseado por los fans: “Animal (Fuck Like A Beast)”. Para este último tema no me caben dudas de que el sello bajó el pulgar y para meter más temas en el disco incluyeron una versión en estudio de un decente tema llamado “Scream Until You Like It” (Del film Ghoulies II). ¿Tiene sentido hacerlo... en un disco en vivo?. Yo no me prendo.


Por ende, la banda suena bien, incendiaria pero la selección de los temas no va de la mano de lo que uno esperaba. Esto lo empecé a percibir muchos años después y hace que el disco se quede a media agua.

Igual “Live... In The Raw” es un buen disco “en vivo”, pero los motivos ya enumerados hacen que la carnicería haya quedado sin la faena que uno hubiera deseado.

Calificación: 7/10

THIN LIZZY “Black Rose” (1979, Hard Rock)


¡Que banda me he perdido durante tantos años!. Mi historia con esta ENORME banda - Injustamente dejada y relegada, sin el reconocimimiento y sumamente respetada por sus colegas cotemporáneos - entre algunos de ellos Tony Iommi, Malcolm Young y David Coverdale - empezó de un modo casi “secuencial”.

Con un amigo veníamos algo cansados del metal en general y estabamos interesados en meternos más en las agrupaciones del pasado que influyeron para que sonara tal cual lo conocemos hoy. Gracias a revistas como “Epopeya” (Que sacó un informe especial excelente de esta banda en concreto) y la orientación de disqueros especializados que sabían en serio (Hoy brillan por su ausencia), mi coequiper se fue comprando sus CDs y me pasó este copiado en CD para que me inicie.

Y así fue mi primera audición de este disco, allá por 1998. Descubrí a un monstruo del rock llamado Phil Lynott (Bajista y cantante, quién cuando Roger Glover y Ian Gillan dejaron Deep Purple le fue ofrecido el puesto para suplir a ambos por el mismisimo Ritchie Blackmore). Me lo terminé comprando creo, en el 2005.

“Black Rose” es un disco PERFECTO. La banda hace un hard rock potentísimo que no deja de lado por ningún instante las melodías y las armonías, sino que las potencia gracias a una dupla de violeros excelentes (El conocido Gary Moore y Scott Gorham), llenos de recursos que aquí se advierten (En realidad ya en discos anteriores lo venían haciendo, pero en esta ocasión llegan a un pico insuperable), que muchas bandas de metal en los ochentas tomarían como referencia... sin ir más lejos, Iron Maiden. Adrian Smith admite publicamente la influencia de esta agrupación irlandesa en las estructuras de viola de la Doncella de Hierro, como Chris DeGarmo lo hizo en el caso de Queensrÿche.


El disco es un tema mejor tras otro aún más superior y no para de rockear paseándose por diversos matices que van desde lo súblime, lo nostálgico y lo emotivo. Hay coqueteos con el funk en “S&M”, Lynott además de demostrar que en el bajo da catedra (Y en serio, el bajo está bien al frente... ¿Les recuerda nuevamente a Iron Maiden?) muestra una voz muy “Hendrixiana” pero con un sello personal más introspectivo

Las guitarras gemelas elegantes y bien británicas de “Do Anything You Want To” con la base luciendose de inicio a fin de la canción. Sigue el rock pero con melodías más festivas y coros en “Waiting For An Alibi”, Lynott con su bajo bien encima cabalga sobre las muy bluseras/rockeras y melódicas guitarras que son un compendio del buen gusto. Ni hablar de los sólos y la sección de gemelas de a 02:41 a 03:06 que te estampan contra el techo.

“Sarah” es una hemosa balada con acústicas, harmónicas y excelente percusión, uno de mis favoritos del disco, llena de una belleza y buen gusto intachable. “Got To Give It Up” es más agresivo y solemne, la voz de Lynott se cuela entre las guitarras y la base de una forma espectacular, lo cual permite que cada instrumento se escuche a la perfección.

Otro de mis favoritos es el divertido y vibrante “Get Out Of Here”, con coros alegres y más aciertos de las violas. ¡Por Dios, como suena esta banda en este CD!. Dentro de un estilo como el hard rock, Thin Lizzy le imprimió una identidad, con el agregado de esa vibración que toda banda rockera envidia (Axl Rose usaba remeras de este grupo dicho sea de paso, y su banda también los menciona como referentes en su formación).

Pero lo mejor de toda esta obra maestra está al final.... un tiro de gracia de la puta madre que lo parió. Una composición magistralmente ejecutada llamada “Roising Dubh (Black Rose): A Legend”, con una pompa épica que lleva al pico creativo en lo que a guitarras concierne, durante sus casi más de siete minutos de duración. Ya los riffs de arranque tienen esa impronta de solemnidad, con letras acorde, majestuosos sólos, pero el “climax” se dá cuando Moore/Gorham de 02:34 a 04:04 crean una de las más magníficas secciones de guitarras gemelas que haya escuchado en mi vida (Se me pone la piel de gallina de solo escucharlas).

Este disco fue un antecedente total de lo que luego sería la New Wave Of British Heavy Metal. Una rosa negra que brilla y muy seguramente seguirá siendo venerada por unos pocos.

Calificación: 10/10

W.A.S.P. “Inside The Electric Circus” (1986, Heavy Metal/Hard Rock)


Tercer disco de W.A.S.P.. Era un niño de 15 años. Ya tenía en cassette “The Last Command” y unos meses después del lanzamiento internacional de este nuevo álbum EMI lo editó en nuestro país, me lo terminé comprando en el viejo “Centro Cultural Del Disco”.

La banda sufre un reacomodamiento en sus miembros: el guitarrista Randy Piper deja el grupo, lo reemplaza el mismo Blackie Lawless en ese instrumento, y es reclutado para el bajo el ex King Kobra Johhny Rod. A su vez fuera del aspecto musical, la banda se replantea la imagen: chau carne cruda, mujeres encadenadas, sierras e imagen salvaje, para esta ocasión se muestran visualmente como una banda de metal “normal”.

“Inside The Electric Circus” marca una evolución en relación a su antecesor. La banda no había quedado conforme con el trabajo de Spencer Proffer, Lawless mismo para este trabajo se pone tras la consola y debuta como productor para remediar la cuestión. Los resultados son excelentes: el sonido es potente y más equilibrado en el balance de los instrumentos, ninguno suena “por encima” del otro. En lo musical se advierten mejorías en los riffs de Chris Holmes y hasta en sus solos (Más marcadamente), el resto de la banda suena agresiva sin perder ese sonido característico de W.A.S.P. que equilibra el heavy metal y hard rock más el agregado de la aguerrida voz de Blackie.


Es un disco que en su momento me gustó muchísimo pero con el paso de los años le fui encontrando ciertos “baches” que de más pendejo no advertí. Antes que nada los temas en promedio son buenos con momentos de mucha furia como “Shoot From The Hip”, “9.5 N.A.S.T.Y”, “The Rock Rolls On”, en otros momentos son más “intermedios” como el tema título o el logrado “I’m Alive”, en donde las rítmicas empalman con la voz de Blackie de una forma excelente. Pero tras años caí de que... ¿Dos covers para un tercer disco en vez de meter dos temas propios?. las versiones de “Easy Living” (Uriah Heep) y “I Don´t Need No Doctor” (Humble Pie) son muy buenas, esta última fue el single y video para promocionar el disco. No me agrada cuando el tema promocional es un cover (Ya me pasó en “Come Out And Play” de Twisted Sister, pero el resto del álbum estaba lleno de cosas interesantes), y de esto me enteré muchos años después al comprarmelo en CD.

Son doce temas con lamentablemente algún relleno. “Sweet Cheetah” no me dice nada, y “Mantronic” es una composición del montón (Salvo el riff de inicio y del bridge), para colmo están los dos en ese orden y el bache se nota al escuchar el disco.

Salvando lo mencionado “Inside The Electric Circus” es un muy buen disco del grupo y el punto más alto de la banda en aquel entonces. Sin la visceralidad del debut “W.A.S.P.” (Ya hablaré de el), ni el sonido irregular de “The Last Command”, uno puede adivinar que el acoso del maldito P.M.R.C. cepilló bastante algunas letras zarpadas que tenían antes (Aquí brillan por su ausencia y a cambio tenemos títulos de tema como “Restless Gypsy”), lo cual combina con la decisión del grupo de replantearse la imagen y el show en vivo. Pero los tipos te pasan por encima con su música: intensa, aguerrida (La voz de Blackie es fundamental), y ningún fan de W.A.S.P. debería sentirse defraudado con este disco. Para quienes no los escucharon es dificil de compararlos con otro grupo... acaso un Kiss más crudo con cosas del Mötorhead de los ochentas no estaría ten errado.


El circo está lleno de tigres, metanse adentro. Por suerte la banda crecería mucho con el siguiente disco en estudio.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL “Domination” (1995, Death Metal)


Tras el brutal ataque a los sentidos que significó “Covenant”, el cuarteto de Tampa adicionó a Erik Rutan (En aquel entonces, un guitarrista que sólo había tocado en un grupo de thrash llamado Ripping Corpse) como segundo guitarrista. Morbid Angel volvía a ser un cuarteto y este disco marcaba su segundo lanzamiento vía Giant Records, un sello de primera línea en esa época. Como productor es convocado Bill Kennedy (Sin anteriores experiencias a nivel metal), pero si hay algo que no hace “Domination” es defraudar las expectativas del oyente.

El sonido es más pesado y “seco” que antes y el tándem de guitarras Trey/Rutan suena muy oscuro y disonante, acaso menos cascado y contundente que en “Covenant” pero en todo el disco predomina un clima altamente Lovecraftiano, tenebroso y hay temas más a medio tiempo como el caso de “Where The Slime Live” (Del cual se filmó un video promocional que se pasó mucho en MTV), otros con guiños al doom caso de “Hail Caesar” con Trey dando catedra de riffs asesinos, y el excelente “Hatework” (Que cierra el disco).


También hay instrumentales o efectos que crean secciones más atmosféricas (“Melting”, “Dreaming”) pero otros son verdaderas picanas de death metal disonante y brutal como “Nothing But Fear”, “This Means War”, en donde Pete Sandoval ratifica que es un batero asesino, preciso y veloz como pocos en el género. David Vincent canta menos grave y su voz suena más aspera, y por momentos usa su voz limpia para los coros (“Eyes To See... Ears to hear”).


El disco parece ser un punto intermedio entre la crudeza de “Covenant” y lo elaborado de “Blessed Are The Sick” con el añadido de muchísimo sentimiento opresivo y viscoso. Cuarto disco de Morbid Angel (Quinto si contamos “Abominations...”), y cuarta vez que no defraudan y siguen dominando tranquilos en el death metal.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Gateways To Annihilation" (2001, Death Metal)


Luego de la partida de David Vincent para dedicarse a tocar junto a su esposa en Genitorturers, Morbid Angel encontró un reemplazante de inmediato en el ex – Ceremony Steve Tucker. Con el sacaron un muy buen disco (“Formulas Fatal To The Flesh”, anterior a éste), en donde ratificaron que la ausencia de Vincent no había resentido en absoluto la brutalidad y calidad de la propuesta. En este disco, de letra G inicial (Manteniendo la costumbre de seguir el abecedario disco tras disco), no hay duda alguna que Tucker está más afianzado. Ya escribe todas las letras del disco y se lo siente parte firme del grupo. “Kawazu” es una intro semi-cybernética que nos lleva al colosal “Summoning Redemption”, 7 minutos a medio tiempo controlado en donde las violas de Azagtoth y Rutan azotan desde cada canal y el doble bombo de Pete Sandoval marca claramente el pulso del tema.


En relacion a los discos anteriores se percibe una leve bajada de velocidad en pos de rítmos no tan frenéticos, con mucho double bass y cortes bien puestos. Igual los blast beats aparecen y se alternan con los mid tempos, como en “Ageless, Still I Am”. Trey Azagthoth como siempre brilla en las seis cuerdas (Solos y riffs muy logrados, con ese toque tan esquizoide), y en muchos temas hace voces paralelamente a Tucker o asume la principal. “He Who Sleeps” marcha a todo doom, con ese gusto e interpretación característico que la banda le imprime a sus temas más lentos, con Trey vomitando un riff más volcánico (De 03:15 al final del tema). Se retoma la senda más rápida y cruda en “To The Victor The Spoils”, en donde brilla Pete Sandoval para variar. Su doble bombo cada vez tiene mayor ingerencia en las composiciones, y realmente es increíble con que versatilidad enroca variaciones de tempos.


Otro buen ejemplo de creaciones de secciones doomescas que mutan a plena velocidad es “Opening Of The Gates”. No hay mucho más que decir sino ratificar lo de costumbre: Morbid Angel lo logra nuevamente y demuestra que dificilmente saque un disco que defraude a sus fans. Entren a las compuertas de la aniquilación sin temor.

Calificación: 8/10