domingo, 25 de febrero de 2007

MELIAH RAGE "Solitary Solitude" (1990, Thrash Metal)


Fui a la Disquería Excalibur en 1991, me los pasaron y quedé alucinado con lo que escuché, me lo grabaron a casette y lo lijé durante mucho tiempo. A los dos años lo conseguí en CD en plena fiebre de cataratas de ediciones importadas que se compraban por acá en aquellos años (1992-1995). “Solitary Solitude” es un excelente disco, pero tiene UN sólo defecto: no llega a tener la magia y el grado de perfección del iniolvidable debut “Kill To Survive”. No obstante, siguen la misma línea musical de ese álbum con abundantes riffs machacosos mechados con muy buenas melodías y armonías en las violas (Muy al frente en la mezcla, pero no molesta en absoluto), bastante influencias de Metallica (La más notoria, en especial recuerda mucho a “Master Of Puppets”), Riot, Thin Lizzy, Raven.

El tema título abre el disco a todo metal, tiene desde lineas de bajo que recuerdan al tema “Peace Sells...” de Megadeth (de 00:24 a 00:35), coros épicos hasta riffs que te ponen los pelos de punta. Mike Munro es un cantante muy interesante, una suerte de Hetfield melódico que equilibra excelentemente garra con melodía, superando en este disco lo hecho en “Kill To Survive”. Hay un interludio instrumental majestuoso (De 03:42 a 04:30) lleno de armonías y violas gemelas apuntaladas por la base de Johnson y Dowie, a partir del riff asesino que arranca en 04:54 se desata un machaque (Recordando al “Battery” de Metallica levemente más lento) que te invita a hacer pogo contra las paredes, seguido por las formidables guitarras gemelas de Nichols y Koury.

Abundan los cortes de ritmo y machaques en “No Mind”, con un riff muy virulento, notándose más presencia de coros (¡De 1:33 a 02:16 sacan chispas!), lo de Munro y su voz es realmente impecable (Como en todo el disco, parece ser la figura que más se destaca). Las violas de Anthony Nichols y Jim Koury suenan bien thrashers y precisas, filosas pero con absoluto sentido de la armonía, algo que hace de esta banda un lobo solitario. No necesitan pudrir el sonido con pedales innecesarios, no lo precisan ni les interesa. “Decline Of Rule” baja un poco la intensidad y el tempo, dando lugar a un tema más oscuro pero con unas texturas muy logradas. La letra habla de la caída del Muro de Berlín, con un gran despliegue y ejecución de Stuart Dowie en la batería y formidables voces de Munro nuevamente (Para despejar dudas escuchar el bridge de 02:28 a 03:00). Hay otro pasaje instrumental muy exquisito que cierra el tema, creado por las guitarras lleno de armonía, bien cuidada y resaltada a partir de 04:35.

En “Retaliation” ocurre lo mismo pero el tema es más acelerado e intrincado, sobretodo en lo que a riffs concierne. Estos ñatos tienen sus influencias músicales claras (Repito: El Metallica de “Master Of Puppets” muy a la cabeza) pero saben amalgamarlas para lograr algo colosal y con personalidad pese a ello. En su letra se mencionan las revueltas sociales que hubo en los suburbios de los Angeles a inicios del 90. A partir de 03:37 se desata otro machaque que invita al mosh. El tema más flojo, y que hace tal vez que el disco no sea perfecto es “Deliver Me”, una balada hecha con piano que me huele a imposición de Epic hacia la banda para pasar algo por la radio. El tema es correcto pero no tiene nada que ver con el resto del disco ni menos con la propuesta de la banda, no llega a ser siquiera un “Fade To Black” o una balada oscura, esta más cerca de cosas como Supertramp que otra agrupación, aunque la linea de piano ironicamente tiene cosas de ese inolvidable instrumental llamado “Meliah Rage” (Obvio, de su álbum debut).

Se revindican totalmente con el aplastante “The Witching”, un thrash a pura melodía, coros, riffs electrizantes, Munro sacandole brillo a la voz, con un bridge lleno de guitarras armoniosas. Se grabó un video (totalmente pedorro en su primera parte, luego aparece la banda en vivo en un pub) para difundir este tema. Todos los temas a excepción de la mencionada balada son de muy buenos para arriba, muy elaborados sin ser hipertécnicos, equilibrados, y te mantienen expectante, te dan ganas de saber como va a arrancar el tema siguiente. Estos tipos crean melodías muy interesantes, sin ser gancheras y no pierden agresión en su interpretación musical.

“Lost Life” es un thrash cruzado con cosas de Saxon, con una letra brillante en donde se reflexiona sobre la destrucción que provoca la droga en la gente...

Tú, ya estás hecho...
Te has inyectado esa aguja en tu brazo...
Ahora tú, estás perdido...
Matas por una dosis a cualquier precio...
Ahora sos un esclavo...
Enganchado con esa mierda y devastado...

Cocaína, Heroína, Marihuana, Crack...
Toda esa nueva mierda, y la vieja bosta de siempre...
Todo puede estremecer, pero todo te matará...
Pero te arriesgarás a perder la vida...

“Swallow your Soul” es otra muestra de polenta, sostengo que la amalgama entre heavy metal tradicional, thrash, y armonías es única en estos tipos, logrando un equilibrio inigualable. Siempre se los comparó con Metal Church pero para mí Meliah Rage siempre fue superior, aunque ciertas coincidencias los unieron (Tour compartido, mismo sello discográfico, propuesta musical no 100% thrash, enfasis en la melodía sin sacrificar agresión). El disco se cierra con “Razor Ribbon”, con otro gran estribillo y grandes riffs.

“Solitary Solitude” hubiera sido 10 puntos si no hubieran editado primero “Kill To Survive” en donde todo es 10 puntos. Le bajo un punto por la balada innecesaria... y por la falta de un instrumental que te haga clavar las uñas al techo como el “Meliah Rage” en el debut. Luego de editado el disco, se puso el grunge de moda y Epic los puso de patitas a la calle... irónicamente junto con Metal Church (Otro punto en común).

¡¡¡Gran disco!!!! Si te gusta thrash+melodía no dejar pasar por alto ningún disco de estos Bostonianos.

Calificación: 9/10

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