viernes, 11 de septiembre de 2015

EDITORIAL

Empecé a escuchar “metal” de niño. Vi a KISS en la televisión y no sólo la imagen impactó, sino las guitarras. Pataleé hasta que en Febrero de 1980 tuve un cassette de “Dynasty”. A partir de ahí me dí cuenta que era una apasionado del heavy metal. Como muchos de ustedes en mi adolescencia (Pese a no usar pelo largo o el look) fui defenestrado, que era grasa, satánico, ruido, música para marginales, pero seguí. Estaba seguro que me gustaba, los errados eran los otros.

Para la época de los CDs me volví un fan muy apasionado por ese formato, ya estaba metido en estilos más extremos y consumía revistas locales e importadas. Pero siempre una constante, las peleas entre gente que le gusta la misma música. O diferencias. Desacuerdos. Picas.

En el 2006 creé el blog, muy influenciado por la “Madhouse” pero intentando aportar algo personal. Lentamente fue creciendo y gracias a él hasta he conocido gente que hoy es relativamente amiga mía. Acá seguían las rivalidades, que si V8 no murió, si Hermética, si Rata Blanca, a nivel mundial glam/thrash, si el grunge, si el ñu metal y siguen los ejemplos.

Me refiero con esto a que si bien es algo mundial, acá se vive de otra forma. Sin querer, porque soy fan el blog tuvo una cierta repercusión que me hizo estar con gente que vive esta movida. Músicos que tocan por pasión, disqueros, fans, bandas que me mandaban el material, o me lo daban en los shows (Salvo alguna honrosa excepción me he negado a recibir cosas gratis ya que considero que el músico invirtió trabajo y esfuerzo). Editores de revistas que con esfuerzo hacen productos muy profesionales y me olvido seguro de alguien.

Pero ya tengo una edad (43 años) en donde veo las cosas con otra perspectiva. En Argentina hacer ciertas cosas es suicida o muy oneroso. Y se sigue hablando del pasado, sobretodo en lo que a bandas locales concierne. Y me han llegado decenas de bandas argentinas que hacen las cosas muy bien, editaron CDs, EPs, y el público como siempre opta por la nostalgia que el dar una chance a escuchar algo de acá.

Acaso esto se repita con las bandas extranjeras y el grueso del oyente siga con Iron Maiden, Metallica, Pantera, y no le de chances a propuestas post 90s. No sé exactamente que me movió a escribir esto pero a veces me siento muy sólo, veo que muy poca gente tiene la misma visión de lo que es la música, la escena, y apoyarla. Sea pagando una entrada, remera, CD, y no quedándote en tu PC escribiendo cosas tras el anonimato en su mayoría.

Por suerte en mi blog casi nunca me putearon, pero a otros “hacedores” los putean. ¡Poné esto!. ¡Más contenido!. ¡Suena mal!. ¡Está caro!. OK, pero plata para el alcohol hay, plata para comprar ese material y no criticarlo al pedo ídem. Veo que crece este tipo de gente pero el fan emprendedor, sea un webzine, un fanzine, un sello local chico, un editor, un organizador de shows para bandas no tan populares, una banda que hace una fecha y van veinte personas… son los menos y los más criticados, los que más la reman, los que NO SE RINDEN.

Se me ocurre que como yo, siguen en esto por un simple motivo: este tipo de música apasiona, y las pasiones pasan por picos. A veces querés mandar todo a la mierda pero luego volvés al ruedo. Yo lo he pasado con el blog y no me ha pasado nada grave, sólo tener más responsabilidades y menos tiempo para escuchar música.

En resumidas cuentas, mis respetos a todos los fans que hacen las cosas con el corazón, no se rinden, soportan críticas malintencionadas de “no hacedores”, y músicos que laburan, tienen su vida, problemas como todo ser humano así y todo ensayan, hacen fechas pese a no obtener el reconocimiento más masivo.

Creo que en todos los órdenes de la vida “el hacedor” es criticado, y el “no hacedor” – ni hablar ahora con las redes sociales – es un persona con veneno, no aporta, y disfruta con el traspié ajeno.

Martín Gasa, Viernes 11 de Septiembre de 2015, 11:51 AM

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